
una de las cosas que más me fascina de mi sesión de masajes shiajzu es la parte de cervicales, reiki y, debo decirlo asi, esa especie de mimos que me hace mi masajista.
esa es mi parte favorita y es la parte en donde me relajo, simplemente siento que mi cuerpo se va y mi mente vuela.
no hay nada en el mundo que me deje en ese estado tan zen.
hace un tiempo me di cuenta que una de las causas de dicho estado era que mi masajista usaba una especie de colonia, cuyo aroma me retrotraía a mi infancia.
pero no me dí cuenta al principio, sino que primero lo percibí y luego pude encontrar la razón de semejante estado de bienestar.
clara usa como colonia la Heno de pravia, la colonia que mi madre solía usar conmigo (colonia o jabón ahora no recuerdo bien). ayer le dije a mi madre que me oliera el cuello -que es donde me hace los masajes con la colonia- y mi madre se reía. el jabón heno de pravia es el que hay en mi oficina también.
lindo ¿no? que lo que sea que nos haga relajar provenga de recuerdos de niñez.
la miro en estos días a mi madre y me miro al espejo, quien diría que tengo los ojos tan parecidos a ella. el que nos ve juntas, nos encuentra parecidas. sin duda, lo que más me enoja de ella son las cosas en las que nos parecemos.
esa es mi parte favorita y es la parte en donde me relajo, simplemente siento que mi cuerpo se va y mi mente vuela.
no hay nada en el mundo que me deje en ese estado tan zen.
hace un tiempo me di cuenta que una de las causas de dicho estado era que mi masajista usaba una especie de colonia, cuyo aroma me retrotraía a mi infancia.
pero no me dí cuenta al principio, sino que primero lo percibí y luego pude encontrar la razón de semejante estado de bienestar.
clara usa como colonia la Heno de pravia, la colonia que mi madre solía usar conmigo (colonia o jabón ahora no recuerdo bien). ayer le dije a mi madre que me oliera el cuello -que es donde me hace los masajes con la colonia- y mi madre se reía. el jabón heno de pravia es el que hay en mi oficina también.
lindo ¿no? que lo que sea que nos haga relajar provenga de recuerdos de niñez.
la miro en estos días a mi madre y me miro al espejo, quien diría que tengo los ojos tan parecidos a ella. el que nos ve juntas, nos encuentra parecidas. sin duda, lo que más me enoja de ella son las cosas en las que nos parecemos.
feliz viernes
6 comentarios:
El cariño por nuestros seres cercanos y nuestros recuerdos transforma la orientaciòn de nuestras acciones; nos permite soñar, imaginar y proyectar escenarios, "la trascendencia se encuentra en el seno mismo de nuestra cotidianeidad".
adoro el sentido del olfato. también lo padezco, huelo de todo!!!
que buena experiencia la que estás pasando con los masajes y los olores.
brindo
abrazo
ale
Es increible como los aromas nos transportan, nos rememoran, nos acercan.
Uh Tali, yo quiero una masajista!
abrazo Chica
Yo también recuerdo a mi mamá y a mi infancia, con el Heno de Pravia.
Siempre uno se enoja por lo parecido en lo bueno o en lo malo a los viejos.
Ahora que no la tengo a mi mamá, veo que tengo muchos modos y cosas de ella, y me pone muy contenta, porque era buenísima.
Obvio, que me encanta tener las virtudes, no las cosas que me enojaban mal de ella y ahora las potencio yo, jajaja.
Buen finde.
Si!!! es como vos decis me miro al espejo y veo muchas gestos de mi madre, la gente nos ve juntas y dicen que somos parecidas, ante eso no me gustaba, ahora... que la veo fragil y crecida lo acepto como un piropo.
Disfruta de estos dias Tali
Un beso
Merly: si, el cariño por ellos nos sosprende y nos da una gran alegría. estoy disfruutando a mi madre mucho.
saludos
Ale: es la mejor del mundo mi masajista!!!
saludos!
Viole: los aromas nos hacen bien!!!!
ja! vos sabes como la quiero!!!
te paso el telefono
saludos
Patricia: las madres nos dejan eso, somos tan parecidas en ciertas cosas, y tan diferentes a veces
Mia: me imagino que debe haber sido un lindo piropo.
la saludo!
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