viernes, 15 de junio de 2012
Bugapack 24
domingo, 14 de agosto de 2011
despedida
pero hay veces que son necesarias.
al final, se honró lo que se debía honrar. nosotras.
es mentira la frase de Serrat, nunca es triste la verdad, lo que no tiene es remedio. es triste la verdad y es aún más triste cuando no tiene remedio.
entrás así en ese lugar reservado a las buenas minas. las minas que me quisieron. que me cuidaron. que me respetaron. entrás con honores. y me honra a mi haber sido tu compañera en este viaje. me honra haber tenido la posibilidad de amarte. y que lo hayas hecho conmigo.
la vida es todo esto, también. y pasar todo esto es parte de lo que nos ha tocado. yo no se si fue un mal timming o fue algo por lo que se debía pasar para crecer. una puede putear, una puede estar triste y enojarse. pero es así. hay veces que es así y no se puede más. y aceptar que no se puede por ahi es más doloroso que saber que no se quiso.
así que bueno, esta es mi despedida. te recordaré. con mucho amor. con todo el que te merecés. y si empezó con boleros, me voy a regalar la posibilidad de que sea uno el que lo despida. pero no uno triste. uno con música linda. como el recuerdo que me llevo de vos.
jueves, 11 de agosto de 2011
quiero
quiero trabajar de lo que me gusta.
quiero que me cuiden de verdad.
quiero ser una persona valiente.
quiero saber que siempre hice lo posible aunque no haya dado resultado.
quiero saber que hice el menor daño posible.
quiero tener conciencia de mis errores.
quiero pedir perdón por ellos.
quiero aceptar mejor las cosas.
quiero no tener que volver a arrepentirme de algo.
quiero llenar las palanganas y seguir camino.
quiero aprender a soltar.
quiero ser soltada.
quiero ir a la opera.
quiero que hegel me de la razón una vez en la vida.
quiero París en verano.
quiero cumplir mis promesas.
quiero que cumplan sus promesas.
quiero que las palabras tengan peso y que se las respete.
quiero.
sábado, 6 de agosto de 2011
el verde no es solo de esperanza
esto lo decía mientras se ponía una remera verde (la misma que le había sacado la noche anterior). lo decía y se reía. yo esbozaba una sonrisa envuelta en las sábanas aun sin poder despertarme, a pesar que los 30 minutos entre que sonó el despertador y ella se levantó era lo único que había podido dormir.
me lo decía mientras lo verde cubría su torso desnudo. esa noche sólo habíamos dormido juntas (para no faltar a la verdad) pero no era la primera vez que ella estaba desnuda frente a mi. y se manejaba con la soltura de quienes ya han mostrado su cuerpo ante esos ojos que la miran. linda. con tatuajes en los puntos justos (nadie puede saber cuáles son, pero una lo sabe) que la enmarcan. se reía. yo pensaba que ella sabe mierdas de mi mucho más que otras personas.
mientras iba y venía a mi se me caían las lágrimas.
ya se había bañado y mientras se ponía el pantalón me había hecho voltearme (signo sublime de de pudor) así que tenía una buena excusa para mirar por la ventana mientras le contestaba.
nos despedimos en la parada. los rastros de una noche se leían en mi cara. la sed, el insomnio, el pelo revuelto. marcas de una noche que no había sido lo recomendable por un galeno, pero que había servido.
enrolladas. al menos era el catalítico que necesitaba para largar el llanto contenido. para abrir de nuevo el apetito y para comenzar a transitar la segunda parte del plan.
una noche.
palabras trasnochadas
mirar el atardecer desde la ventana de mi trabajo y ver que ya vuelve a ser cada vez más tarde. no hay nada en las cartas que no devuelva esperanza. la naturaleza es sabia. todo recomienza. la noche invernal se retira y comienza el día a hacerse un poco más largo. un poco más largo cada vez.
las grietas de borges, en donde un dios acecha, están presentes en cada una de las cosas. tengo que confiar en las grietas de borges. porque han demostrado ser persistentes. siempre pienso en ese poema. y en los puentes y su mágica escencia. el de lugar de paso. en la transición.
creo que comparto con una buena amiga la máxima hegeliana de que todo lo que es, es porque debía ser. y que no hay que tenerle miedo a eso, porque si no es, es porque no debía ser. porque hay más grietas a punto de mostrar la luz para que el camino fatal de la flecha detenga, una vez más por un rato, su camino inexorable.
y si acaso la pelota no doblara, quien te dice y soy un "tata" Brown agazapado y te hago un gol en la final. (si ud supiera la sonrisa que me sacó con esa frase, otra que saber que entre las grietas anda ud pispeando)
jueves, 28 de octubre de 2010
ojos llorosos
acomoda los pañuelos y ciertas cosas que ha ido colocando sobre el cofre. ella. sola. nadie le ayudaba.
la gente. el llanto. el barítono cantando el Ave María. ella acercándose a una chica que llorando le pedía por favor. y ella la consolaba mientras le acomodaba el pelo en un gesto de gran cariño. extraño ¿no? la sensibilidad de una mujer en la presidencia.
gardel decía que con el llanto de un pueblo, está todo dicho.
yo vi gente llorar. yo vi gente reir. yo vi.
miércoles, 27 de octubre de 2010
Saludos al ex presidente
Su gobierno y obras fueron ricas en contradicciones. Hubo momentos, muchos por suerte, en que lo aplaudí y hasta fui a la plaza. Y hubo otros en que no podía evitar mirarlo con ojo crítico, cuestionarlo a él o a su entorno, sus motivaciones o la inteligencia misma de sus acciones.Pero las contradicciones, el conflicto y las concesiones son inherentes a la vocación política, al ejercicio del poder. Es fácil mantenerse en una pureza virginal desde afuera, cuando no se toman decisiones que afectan a miles o millones.
Se fue un tipo que gobernó la Argentina en uno de sus peores momentos políticos y sociales. Eligió fortalecer el rol del estado e instaurar una política de derechos humanos que iba a contrapelo de la década del 90. Para muchos esto fue un acto de demagogia, parte de una insaciable voluntad de poder que vio en un progresismo una fuente de legitimación. La verdad es que más allá de la mera conjetura nadie puede saber a ciencia cierta si esto fue así. Lo que para mi es cierto, o al menos va más allá de toda duda, es que Kirchner pudo gobernar de muchas formas distintas. Eligió la que eligió, y yo lo aplaudo por eso. Mi más sentido homenaje al ex-presidente.
Carlos R. Belotti.
viernes, 4 de diciembre de 2009
Agua Pasada
Lo peor del amor cuando termina
lunes, 5 de octubre de 2009
two years in a journey
dos años. increíble lo que pasa el tiempo. y la vida con él. dos años hace ya de la fatídica noche en la que pronunciaste las palabras "quiero tenerte en mi vida pero no te deseo como mujer".
yo no lo supe en ese momento, pero lo sé ahora, que hace dos años me subía definitivamente a la plataforma de aquel tren que me traería desde Mercedes.
dos años atrás aun no tenía ni la beca ni estaba atornillada a mi rutina de "tan arqueóloga, tan conicet, tan vos" que me hace feliz.
hace dos años tus palabras marcaban el comienzo de un viaje que no quería hacer, pero que viéndolo a la distancia ha sido uno de los mejores que he hecho. hace dos años empezaba a ser soltera de nuevo (mas no sola). hace dos años me daba cuenta que volver a enamorarme sería mi nuevo desafío, aunque hace dos años no sabía exactamente que eso volvería a suceder.
esa noche, empezaba a llorar con lágrimas que no se cansaban de caer. quizás el tiempo me ha demostrado que no fuiste la mujer que más amé, pero después de ese llanto no habrá otro llanto igual. y no porque ame menos o porque ame más. no porque no me vaya a volver a enamorar, ni tampoco porque mi proxima historia será la definitiva (no creo en historias definitivas) sino porque como dice Voltaire, una vez que desfloran a una doncella, es difícil volver a desflorarla otra vez. así con el corazón. la primera vez duele como la ostia. después ya no tanto. duele, si que sí, pero no tanto.
así que te dediqué mis mejores lágrimas, las más abundantes, las más sentidas.
te fuiste de mi vida sin más explicación que la que pobremente esgrimiste esa noche. y yo aprendí a no saber de vos. supe lo que era vivir el mundo en esa viudez sin muerte que es una separación.
es que con vos aprendí (inserte aquí la música del bolero correspondiente) qué era lo que quería de una relación. gracias a vos sé que quiero una compañera, alguien con quien compartír el viaje. me devolviste esa esperanza, nena. eso te lo agradezco tanto.
pero en ese momento todo era la desesperanza de pensar que no me volvería a enamorar y resulta que casi tres veces y seguro una vez.
y todo sigue y la vida me reecuentra esta vez con mi agradable compañía mejor que nunca. disfrutando de todo lo que me prometí disfrutar hace dos años. y vos que me queres agradecer por haberte querido tanto. flaca, si al final tenías razón: yo me merecía alguien mejor que vos. y vos lo supiste ver antes que yo. ayy de nosotros!! ¿que seríamos sin esos iluminados que nos dan los mejores consejos?.
si, merecía buscarme durante este tiempo y reecontrarme conmigo. ¿y sabés que? me caigo bien. tanto, tanto que a mi no se me vuelve "una imperiosa cuasi necesidad" saber de vos. espero, si, que estés bien. que encuentres quien te merezca y a quien vos merezcas.
hace dos años, un día como hoy, empecé este viaje. y si las cosas son como en el ying y el yang, si lo empecé llorando como una marrana, pienso terminarlo riendo feliz.
que entiendas que no estamos juntas no porque vos no quieras atarte a mi, sino porque yo no quiero estar con vos. simple como eso.
hace dos años hubiera puesto un post tristísimo. hace un año, si hubiera abierto el blog, hubiera puesto un título triste, pero hoy hace dos años, solo me resta recordarte con una sonrisa.
que favor que me hiciste, linda. y por eso, por eso nada más te voy a estar muy agradecida.
sé feliz, tan feliz como soy yo.
y no es para tanto como en esta canción, pero bueno...
domingo, 4 de octubre de 2009
el búfalo
muchos procesos que concluyen.
muchas despedidas.
mucha gente que ya no va estar de esa manera casi tangencial pero tan necesaria en el cotidiano.
se vino duro este año.
pero me quedo con su música.
y este tema que me encanta.
ahhh. pichon! Feliz Cumpleaños, sobrino del alma! te quiero con cada pedacito de mi ser.
lunes, 1 de junio de 2009
un poco menos de jucio
hoy me he quedado con un 25 % menos de juicio
un salto evolutivo hacia una mandíbula más pequeña que el Homo Sapiens Sapiens nunca pudo completar.
ah, y me llevé la muela a casa, no vaya a ser
jueves, 2 de abril de 2009
homenaje
había vivido sin entender mucho la guerra de malvinas.
mis padres lo adoraban y debe haber sido eso lo que me condujo a admirarlo también. casi una admiración visceral, sin entendimientos. se me aparecía como un hombre apasionado de mirada franca. fueron sus discursos encendidos los que actuaron en mi para volverme una niña muy política.
pero en ese momento yo tenía como seis años, estaría en primer grado y tenía que recitar un poema en un acto.
estaba muy nerviosa y parada frente a toda la escuela. mi madre, para mi horror, me había puesto vestidito (oh dios) y tenía un lazo en el pelo.
y estaba tan nerviosa que dije el poema de un saque.
y me salió bien.
y estaba tan nerviosa que cuando terminé de recitar hice el ademán que tantas veces había visto hacer a aquel hombre que mis padres tanto admiraban. crucé mis manos a la altura de mis hombros.
como signo de victoria sobre mis temores. no recuerdo, creo que sí, si el público se rió.
con todos sus aciertos, con todos sus errores. con las críticas que le puedo hacer hoy ya de grande a su gestión. se me han caido una lágrimas al saberlo muerto.
te regalo este, mi recuerdo, como homenaje. RA
lunes, 16 de marzo de 2009
la espada de odín
en el principio ella no le gustaba a una. linda era, sin lugar a dudas, pero no.
en el principio ella y una se juntaron en un café, a dirimir esto que había comenzado como un juego y que ahora estaba tomando proporciones desmedidas. ese domingo y ese café, en san telmo, quedarían en el recuerdo. esas dos manos despidiéndose sin hacer más que nada.
es que las cosas suelen ser mucho más complicadas que las palabras que se usan para contarlas, contentémosnos con decir que ella le era imposible a una.
y así, una y ella casi sin darse cuenta se fueron enamorando, la una de la otra (creo que esa parte es verdad) teniendo entre medio una espada de odín. es que el destino les había prohibido a ella y a una que se encontraran en otro lugar que no fuera el de las palabras.
y asi, sin otro espacio posible, una y ella contruyeron un mundo de palabras, la pragmática pura, la acción de how to do things with words.
en el principio todo fue palabras y solo eso. la única materialidad era esa espada cruzada en el lecho.
pero hubo un momento en que la espada se removió y una supo que el destino estaba sellado. la remoción de la espada anunciaba felicidad, pero llevaba consigo mucho dolor. y en su presagio, como un cielo negro, también vaticinaba los tiempos por venir. una leyó el vaticinio, lo leyó en las caras conocidas y en el dolor de los demás. pero una sabía que hay cosas que una debe hacer, porque es así como funciona el destino. así como aquiles pudo elegir entre una destino de gloria y una vida corta o una vida larga pero sin gloria alguna, una supo que de elegir, de tomar esa espada, estaba eligiendo mucho más que su propia felicidad. estaba eligiendo el dolor ajeno. y el suyo propio (aunque esto lo sabría después).
y una bajó del tren, tomado a las tres de la tarde, en esa tarde de otoño y se dispuso a tomar parte en su destino.
y esa tarde, tras un beso, sus cuerpos, el de ella y el de una, se encontraron sobre un colchón y se dieron amor y mil besos más. y leyeron las páginas de un libro desnudas y escucharon la música prometida.
y así, tan lentos, tan complejos transcurrienron los meses de invierno.
una y ella aprendieron de las risas, de las compañias, de ser copilotos en una ruta. y trazaron planes y proyectos.
y cuando el invierno pasó, el destino se volvió presente y ella y una se separaron.
ya no hubo más estaciones de trenes ni desayunos en el jardín. desaparecieron los amaneceres de pelos revueltos y los pequeños fuegos nocturnos.
con la llegada del calor, el jardín se puso de un verde furioso y la casa se mantuvo en silencio.
una llegó a comprender que su destino con ella aún estaba atado por algún lado, lado que no conseguía desunir.
una tomo la suficiente cantidad de alcohol como para sanar sus heridas (recibidas)
una pudo decir las cosas a quien tenía que oirlas y sanar las heridas (inflinjidas)
una finalmennte comprendió el valor del mensaje de odín
comprendió que no habría sabido quien era realmente, si no hubiera tomado esa felicidad y ese dolor. de una manera macabra, la única posibilidad de realización del vaticinio mismo, era que una lo eligiera, sabiendo incluso las consecuencias.
en el final
una comprendio
cuando algo cuesta más que lo que vale, es mejor dejarlo pasar.
pero que la única forma de aprender las moralejas, es no haciéndoles caso
miércoles, 4 de marzo de 2009
54
-Vení a tomar un trago-invitó-. Mucho mejor que tu limonada.
Talita dio un paso y se detuvo.
-No seas necrófilo -dijo-. Salgamos de aquí.
- Es el único lugar fresco, reconocé. Yo creo que me voy a traer un catre.
- Estás pálido de frío- dijo Talita, acercándose-. Vení, no me gusta que te quedes ahí.
- ¿No te gusta? No van a salir de ahí para comerme, los de arriba son peores.
- Vení, Horacio- repitió Talita-. No quiero que te quedes aquí.
-Vos... -dijo Oliveira mirándola colérico, y se interrumpió para abrir la cerveza con un golpe de la mano contra el borde de la silla. Estaba viendo con tanta claridad un boulevard bajo la lluvia, pero en vez de ir llevando a alguien del brazo, hablándole con lástima, era a él que lo llevaban, compasivamente le habían dado el brazo y le hablaban para que estuviera contento, le tenían tanta lástima que era positivamente una delicia. El pasado se invertía, cambiaba de signo, al final iba a resultar que La Piedad no estaba liquidando. Esa mujer jugadora de rayuela le tenía lástima, era tan claro que quemaba.
-Podemos seguir hablando en el segundo piso- dijo ilustrativamente Talita-. Traé la botella, y me das un poco.
-Oui madame, bien sur madame- dijo Oliveira.
-Por fin decís algo en francés. Manú y yo creíamos que habías hecho una promesa. Nunca...
-Assez- dijo Olivera-. Tu ma'as eu, petite, Celine avaint raison, on se croit enculé d'un centimètre et on l'est déjà de plusieurs mètres.
Talita lo miró con mirada de los que no entienden, pero su mano subió sin que la sintiera sintiera subir, y se apoyó un instante en el pecho de Olivera. Cuando la retiró, él se puso como a mirarla desde abajo, con ojos que venían de algún otro lado.
-Andá a saber- le dijo Oliveira a alguien que no era Talita-. Andá a saber si no sos vos la que esta noche me escupe tanta lástima. Andá a saber si en el fondo no hay que llorar de amor hasta llenar cuatro o cinco palanganas. O que te las lloren, como te las están llorando
Julio Cortázar Rayuela
Andá saber si no es así.
martes, 13 de enero de 2009
trasmutación
así termina la historia de una y ella.
ella se comunicó con una y, pese a la reticencia de una, siguiendo los consejos de los astros chinos (?), una accedió a un encuentro con ella.
una había madurado de tanto pensar en esa historia trunca, mal parida desde el principio y abortada en el final. había buscado tanto las respuestas que ya no las quería, o al menos pensaba que no.
pero las respuestas no llegan cuando una quiere que lleguen sino cuando una puede escucharlas y entenderlas. porque escuchar no es lo mismo que oír.
así, sin ya buscarlas y quererlas las respuestas llegaron todas juntas. pesadas, calientes pero certeras y sencillas.
las respuestas se fueron deslizando desde la boca de ella, en esa noche de verano, fresca y con un poco de viento. se fueron formando en su cabeza y fueron espetadas. creo que una sospecha que ella no fue del todo consciente de decirlas. pero una estaba preparada para escucharlas y entenderlas.
y tras unas idas y venidas, tras una cerveza en palermo y una caminata y un taxi a su casa. ella y una pudieron volver a escucharse.
una se quedó sorprendida de entender que las respuestas que ella estaba dando eran las mismas a las que una había llegado. dichas en otras palabras, mojadas en lágrimas. una la miraba, solo la miraba y la escuchaba. solo la dejó hablar y decir esa catarata que había esperado tanto por caer.
entonces una, sin lágrimas en sus ojos -porque no había más lágrimas que verter- le tomó la mano. las dos manos se encontraron y se abrazaron.
y de pronto la mano de una deslizó hacía si misma esa otra mano entrelazada y entonces fueron las bocas las que se quedaron juntas.
después no hubo más espacio entre una y ella que el espacio necesario que dos cuerpos se dan cuando vuelven a encontrarse después de tanto tiempo.
el espacio en el que lentamente, con suavidad, las cuatro manos fueron retirando las ropas que sobraban, que estaban de más. no había tiempo, solo espacio.
entonces, al haber solo espacio no había lentitud sino un territorio que se dibujaba de arriba a abajo, de espaldas y de frente.
la música fue muda y en un solo tempo. y las dos, una y ella, se dedicaron a regalarse lo único que podían darse en ese espacio. una noche, la última. un beso, el ultimo. un recorrido, el último.
tan distantes estaban y tan cerca. de los miles de puntos que las ponían en espacios diferentes, ella y una eligieron aquellos pocos que las colocaban en un mismo punto espacial. la piel. punto de contacto.
ella y una encastraron su piel en un mismo y único movimiento que se deslizó a través de un espacio libre de tiempo.
no hubo juegos. no había tiempo para jugar.
una y ella se encontraron en ese espacio sabiendo que nunca más volverían a encontrarse.
una y ella disfrutaron ese encuentro.
una y ella se despidieron.
una entendió finalmente como puede ser que dos personas se quieran tanto y que sin embargo no exista el fragüado. de la imposibilidad. de la certeza, la terrible, terrible certeza.
una, finalmente, no lloró.
hasta escribir estas palabras.
vertigo o contemplación de algo que termina
esta lila se deshoja desde si misma cae
y oculta su antigua
sombra
he de morir de cosas asi
(la pizarnik, quien otra)
jueves, 11 de diciembre de 2008
Ex-terminio
He llegado a la fatídica conclusión de que las ex te huelen. No se cómo, no se cuál es el mecanismo, pero huelen nuestra felicidad.
Reaparecen de las maneras más inesperadas e insólitas. O las más comunes y silvestres.
Podés encontrártelas a la vuelta de la esquina de un barrio por el que no pasa nadie, nunca. Ni vos misma. Esa es una situación incómoda puesto que una no llega a develar como supo la ex que una deambulaba por un barrio y por una esquina donde no pasa nadie, nunca. Pueden suceder dos cosas, que la ex te hable y una no le responda, que la ex no te hable y una no le responda. En cualquier caso, una se queda medio voyando.
Cabe aclarar aquí mismo, que hablamos de esas ex a las que se juró entre lágrimas y litros de alcohol que jamás le volveríamos a dirigir la palabra.
Pueden aparecer también en el teléfono, si es que no te mudaste o cambiaste de línea telefónica después de la separación.
O pueden aparecer en un msj de txt o en el msn, situación por demás enervante.
Ellas saben, presienten, asechan en el aire, que una se siente mucho mejor. Pero no es sólo que estas mejor que cuando se separaron, sino que estas mucho mejor que antes de conocerla. Puede que sólo estés bien, o que estés feliz, que estés sola, en pareja o iniciando una.
Aparecen para perturbar. Para molestar. Pero sobre todo, aparecen como recordatorios vivientes de porque no estamos junto a ellas.
Ex: pese a tu hostilidad, quería decirte bla, bla, bla,
Una: no es hostilidad, es distancia
Ex: la respeto pero no la entiendo bla bla bla.
Ex: espero algún día romper la coraza
Una: silencio de radio
Pero por sobre todo, la distancia la mantengo porque no entendes. Porque sos sádica. No tenés ni vas a tener nunca, la capacidad de entender que fue lo que pasó y no existe mejor razón que esa para mantener la distancia.
Porque las ex quieren de alguna manera mantener vivo un vínculo que ya desapareció.
Es por eso que hago mías las palabras de Alice Piezeky y digo:
“So, step off, bich!!!!!!!”
Salutes
viernes, 21 de noviembre de 2008
des-cubrir
des-estimo
des-creo
viernes, 14 de noviembre de 2008
mercedes
lunes, 3 de noviembre de 2008
cigarra
la increíble sensación de haber estado ahí. de haber escrito estas palabras.
la hermosa sensación de saber que cada vez que te caés de la bicicleta, siempre hay que volver a subirse.
la sublime certeza, de que te vas a caer tantas veces, pero que todo lo que se rompe puede ser arreglado.
te vas a ir, te vas a ir tan lejos de mi, otra vez lo inalcanzable, lo que no se puede tocar, lo onírico.
te vas a ir, y con vos todo esto que se armó.
es que es como que si nada, como si el amor (esa palabra) se cayera a cada paso. como si lo que una vez significó se fuera desdibujando, saquitos de té puestos a secar en un platito color porcelana pearl ware viejo con dibujitos.
y tu cuerpo, ese cuerpo gris de ensueños, esa perfección en caderas, esa panza. todo eso que alguna vez pude acariciar, ya no va a estar, ya no va estar al otro lado de esa cama convé, buscando irse a cada paso, buscando el mío para abrazarlo.
y que le voy hacer, princesa, si con estas mañanas me levanto y en estas noches me acuesto. con la promesa de que ya no estás cumplida, desde un calvario incipiente que ya empieza a tolerarse como único y universal. con la resignación de saberte lejos, jugando otros juegos que no son los míos.
de este amor (esa palabra) que le queda chica a este vacío humano. a este corazón que se zurce a cada instante y que busca pensar en las mil formas que tiene para latir, que sístole y diástole , y que demases.
de estas noche negras en las que me despierto de madrugadas pensando, llorando, que más da, ya no hay diferencia. ya no hay espera, ya no hay dolor, ya queda solo lo que pasó. sólo tus miradas, la manera de hacerlo, la manera en que ya no tengo más palabras que escribir que no sean las de tu nombre, lo cual coarta mucho mis reales posibilidades, de porque no te pusieron un nombre compuesto, carajo, así yo podía pronunciar mas de una palabra.
lenguaje inútil, creo habértelo dicho mil y una vez, ya se va. ya se está, ya no queda nada mas que un adiós en cuclillas esperando.
ya no queda amor, ni promesas, ni nadie que las diga.
sábado, 1 de noviembre de 2008
un manjar que se come frio
Capitulo nueve
Tomo el frasco con su mano izquierda, con la derecha saco la tapa de goma y lentamente lo vertió en la pileta sucia de platos.
Nueva mudanza, nueva limpieza, después de tanto tiempo había logrado desparramar ese contenido sobre la inmundicia de los platos de la noche anterior.
Los nuevos olores que habitaban en sus manos desde hace mucho tiempo, las nuevas formas de habitar su cuerpo y el de las otras. Las nuevas prácticas que había aprendido para poder aprehenderse, configurarse, desaprenderse, despegarse, irse y volver.
No había más que decir, el silencio de los años era la mejor respuesta a esas preguntas que se había hecho hace tanto tiempo. Preguntas infantiles y sin sentido, menos aún ahora. Había elegido esa forma tan absurda de castigarse por haber elegido esa forma tan dolorosa de ser feliz. Odín siempre lo supo y por eso atravesó la espada, pero se olvidó cuando fue a buscar su tesoro. ¿Cuánto se ha de pagar? Si para lograr lo que uno quiere debe atravesar demasiado dolor, es que tal vez no sea eso lo que realmente se desea.
Muchas de esas relaciones que le marcaban las manos y la piel con olores habían sido resueltas bajo ese precepto. Cuando algo parecía costar demasiado, probablemente no valiera la pena. Jamás volvió a dejar que su felicidad interfiriera con la de los demás. Donde algo empezaba a no cuajar, que era lo habitual, optaba por salidas oportunas, casi siempre elegantes, viajes, trabajos, etc.
Al final el castigo había inflingido marcas en su cuerpo, lo había moldeado, atravesado, formateado de manera tal que los recordatorios de su dolor ya no debían ser externos. Le bastaba con mirarse, reconocerse y tocarse, para saber que su cuerpo había pagado con justicia el castigo que su alma le había propiciado. ¿Para qué, entonces, conservar un frasco? Ya no tenía necesidad de actualizar el recuerdo de su dolor, la cicatriz estaba bellamente incrustada en su piel, los bordes sobresaliendo producto de la infección causada por la exposición prolongada al aire y los microbios. Muchas veces se le infectó y muchas veces volvió a sanar. La marca estaba hecha. La yerra, que era fiesta y regocijo, había quemado en su piel el signo de la propiedad.
Desnuda se miró al espejo, en todo su esplendor aparecía la cicatriz, por doquier, ubicua en su piel, en cada rincón, como la varicela mal curada.
¿Cuántas de ellas sabrían que su cuerpo antes no era así? ¿Cuántas de ellas podrían atisbar que su cuerpo antes no había tenido más marcas que las de los lunares?
No, ninguna de ellas, ni ella misma lo recordaba en su estado prístino sin dolor, sin marcas. Ahora ellas eran ella, parte de su encanto, de su forma.
Lentamente se dirigió a la habitación.
Dormía, casi tan placidamente como había dormido su venganza todos estos años. Colocó el frasco en la mesa de luz, tapado y vacío. Tomo su ropa desparramada por ahí, y salió tan lentamente como había entrado. Afuera se vistió, tomó el celular de ella, buscó su agenda y borró su número. Eliminó sus mensajes. Se dirigió a la puerta, la destrabó, sutil y pausadamente, sin hacer ruido. La abrió. Salió hacia el palier. La cerró nuevamente.
Bajó las escaleras, siete pisos, cada uno de ellos como círculos. Llegó al hall, las puertas abiertas y el portero baldeando. Lo saludó con un buen día y caminó hacia la vereda.
Un avión a Barcelona.
anoche soñé.ya sé por donde van los caminos.a