jueves, 24 de noviembre de 2011

regalo

pensar que puedo ser "un buen regalo de cumpleaños" ahoga cualquier pretensión feminista que se pueda tener y habla de un ego tamaño XL.

sin embargo, si a la pregunta sobre si la cena estuvo bien aunque la comida no haya sido de su agrado,  responden con un: "terrible hubiera sido no probarla. ¿lo mejor? el ambiente y la compañía. el regalo vino muy bien envuelto" infla el pechito chongo y patrio.

aunque, entre nos, algo oculto del atuendo sugiere ciertas dudas sobre la existencia real como chongo metrosexual de la que escribe.

¿la ventaja? es de baja visibilidad.

viernes, 18 de noviembre de 2011

hegelianas

un excelente chiste de Montt.

la dialéctica y las peras. las samaras aguardan todo el año tiradas en el piso porque nadie quiere juntarlas. todos quieren peras y van y se las piden al olmo.
supongo que la idea de Zen del joven Sahlins sobre la sociedad opulenta original apuntaba a esta precepto tan cazador recolector:
desear poco, porque sólo se puede tener poco. desear sólo lo que se puede llevar consigo. 
la dialéctica de las peras me dice que, hasta hace poco, ese era mi lema: una notebook, una cámara pocket y una mochila de mochilero. ahora me hice vieja, un poco menos irresponsable y tengo más cosas. 
pero sigo pensando que tal vez Hegel, Montt y el olmo tienen razón.
hay que aprender a pedir de manera correcta. las peras, a los perales. y a los olmos, las samaras. 
todo lo demás es verso.



Feliz Viernes

martes, 15 de noviembre de 2011

domingo

domingo de ritual.
ir a un recital puede convertirse en una de mis prácticas sanadoras. me hace feliz.
ir con Julia puede ser un detalle importante si se trata del Indio o de Pearl Jam. ese fue el último pase de un ritual que viene siendo de todos los fines de año.
un fin de semana feliz, de reirme mucho, de hacerle un asado a Julia para compensar una falta cometida, de disfrutar un poco de la noche de los museos, de las charlas con taxistas, de amigas borrachas que hablan en la cama y no te dejan dormir.
un fin de semana fuera de las estadísticas, en donde en medio de 50 mil personas mi primera novia (mi primer ex) me encuentra y me saluda. rompiendo patrones y estadísticas.
un recital en donde me encontré con personas que pensé que no vería nuevamente (pérdidas de inundación).
un recital que alegró un fin de semana que fue de lujo.
(ahh, y cambié las sábanas el domingo a la noche, de puro limpia que soy, cuando llegué del recital -4am-)


(me gusta la frase: she dreams in colors, she dreams in red)

viernes, 11 de noviembre de 2011

juegos de cama

no voy a hablar de sexo. porque hoy es viernes y no da hablar de sexo un viernes al mediodía, justo cuando mirás el reloj del escritorio y pensás "que bien me vendría una siestita" y después la cabeza play tricks on me y enseguida acopla siestero y ya es un desconche porque tenés que seguir escribiendo sobre cazadores recolectores, modo de producción, movilidad, territorialidad y modelos matemáticos de cálculo. 
voy a hablar de los juegos de cama que cada persona tiene. no! no los juegos que se hacen en la cama, los juegos de sábanas.
¿cuántos son los apropiados? ¿dos? ¿tres? ¿hay un juego de cama que es de "la suerte"? ese que ponés cuando sabés que vas a coger o tenes la esperanza que suceda. como la ropa interior de la suerte. yo tengo uno. y si, lo uso cada vez que tengo la esperanza de. y cuando no, también, que joder, que voy a andar retaceando juegos. 
¿cuántas almohadas hay que tener? ¿dos por cabeza o con una andamos bien? a mi me gustaría tener dos por cabeza, pero los juegos de sábanas vienen para un total de dos, lo que implica tener que comprar fundas de almohada aparte que combinen o con los juegos de sábanas o con el acolchado. demasiado para una mente tan simple como la mía. entonces, tengo almohadones.
¿qué colores son los mejores? hay oscuros, claritos, blancos, con rayitas, con dibujitos, con arbolitos, con lo que sea. pero cuáles son los mejores. dicen que los blancos y claritos son los más sucios porque se percuden y se manchan en seguida, pero los oscuros también pueden ser grandes delatores.
¿hay que comprar juegos de cubre edrodón para que hagan juego -redundancia- con la sábana que se puso? yo no tengo de eso, pero por buena suerte o porque son los colores que más me gustan mis sábanas y mi edredón hacen juego.
¿cómo se pone la sábana? mi mamá me enseñó a ponerla del lado del revés para que cuando la das vuelta al borde se vea el dibujo correcto. eso está muy bien en invierno, pero en verano se complica si no pones una colcha y sólo usas la sábana. se ve todo al revés!. ¿inventaron las sabanas de dos lados?
¿cuán cierto es que las verdaderas tortas sólo compran las sábanas en arredo? no lo sé. yo solo tengo un juego de arredo, el resto es chacharel y la favorita: un juego de sábanas celeste que perteneció a mi abuela materna y que está confeccionado en algodon 100%. se me va a romper el colchón antes que ese juego de sábanas.
¿cuando se debe desechar un juego de sábanas? cuando está roto, cuando está gastado, cuando compraste uno nuevo. no lo se, aun no he tirado ninguno. pero es una pregunta que me ronda.
¿que día se cambian las sábanas? sábado, domingo o cualquier día de la semana. generalmente, lo hago los sábados a la mañana, pero hay veces que me hago la vaga y lo dejo para el domingo. o si el viernes pinta lindo, el viernes.

pero la pregunta que más me intriga en su respuesta es ¿el juego de sábanas se cambia después de una noche de sexo? y no voy a si se debería o no. claro que si garchaste a rolete, seguro que hay ADN por todas las sábanas, así que lo mejor es cambiarlas. pero la pregunta a punta a algo más profundo si se quiere. ¿gustan de dormir en esas sábanas con olor a revolcón de toda la noche? a mi sí, por lo menos una noche, me gusta sentir que en esas sábanas ocurrió "la magia" como gusta decir una entrañable amiga. 

que mejor que cuando esas sábanas constituyen la evidencia de que sí, que el sexo es lo más divertido que se puede hacer desnudas y que la arqueología, lo más divertido que se puede hacer con la ropa puesta. 

que tengan un lindo y feliz Viernes! 



miércoles, 9 de noviembre de 2011

básicos

mi amiga rox me dijo sabiamente: las personas queremos dos cosas: querer y ser queridos. el problema siempre radica en el cómo queremos y cómo somos queridos.
cada persona debe poder definir como le gustaría ser querida y como le gusta querer. y creo que no todos estaríamos de acuerdo en el cómo. cada persona establece sus reglas, sus cómos, sus hasta aquí llegó mi amor.

decía en un post anterior hay una distancia entre lo que soy y lo que me gustaría ser y que trato de achicarla, a veces con poco éxito. sin embargo, puedo decir que he crecido.
podría haber elegido quedarme en ese lugar de pena y de dolor. tenía derecho a estar ahí. me sentía herida, desilusionada, decepcionada. tenía todas las razones para llorar.
pero como en todo derecho, éste engendra obligaciones. y tenía el derecho a estar triste, pero la obligación de estar mucho mejor. 
pensé en cada una de las cosas que debía hacer para estar mejor, un día a la vez. contaba con mi propio conocimiento y sabía que había cosas que iban a ser inevitables.
sin embargo, antes de lo pensado, sucedió. no estoy hablando de un día en particular, estoy diciendo que tal vez en un asado, en un viaje, en una canción, yo me revelé a mi misma: no me voy a regodear en mi dolor, no me aferraré a los recuerdos, no me revolcaré en esa miseria. y ahí, quizás en la ruta y manejando -o quizás antes, cuando lo planeaba- fue que tomé la real conciencia de que ya estaba mejor. mucho mejor. antes de lo previsto por el libro rojo.
la revelación, la sola revelación de que era yo y nadie más que yo la que había logrado esa tarea me reconfortaba.
y luego Tami lo dijo, con palabras que sólo pueden salir de su boca. Tami dijo: es más fácil quedarse en el estar mal, que salir de ahí e intentar estar mejor, y más difícil porque implica mucho esfuerzo.
y esas palabras se hicieron mías. esas palabras y la firme decisión de que estaba convencida de lo que había logrado, de lo que era capaz (quizás no era capaz, pero estaba tan convencida de eso, que era lo mismo). cada día me inventé y cada día hice lo que sabía hacer. ponerla a laburar a Talita, dejarla tomar el timón y darle un merecido descanso a la otra, a la que soy todos los días y de la cual Talita es parte.
Talita es mi invención, una parte mía que sale a la luz de vez en cuando. parte de mi, pero no toda yo. y como es mi invención es mi tecnología del yo. mi propia obra maestra. la mina que me mira desde el espejo y me dice, toda suelta de cuerpo: hoy estás linda, sentite bien. la que me lleva a respuestas hilarantes con mis amigas y consejos de master yoda que no sé si dan resultado mas que por la confianza que inspiran en el otro .
el punto aquí es que estoy contenta del recorrido. porque si he sido responsable de la tristeza que me tocó vivir, también soy responsable de mejorar y de la alegría de estos días. fui yo, no el destino. o tal vez un poco el destino. pero Talita y yo le hemos dado una gran mano.

un asco de optimismo este post!

jueves, 3 de noviembre de 2011

espantando gente

escena uno

de mañana, barrio porteño. dos muchachas recién bañadas rumbean a la parada de un colectivo. en frente de ésta hay un jardín de infantes y en la otra esquina una hermosa iglesia estilo neocolonial. las dos muchachas llegan a la parada y se besan, no escandalosamente, pero se besan.

escena dos

llega a la parada y se ubica detrás de ellas una jóven argentina de entre 30 y 40 años. las dos muchachas siguen charlando y besándose. al principio una y luego la otra toman conciencia que la joven no está mirando en dirección desde donde vendría el colectivo -y donde están ellas- sino que les da la espalda. cuando ellas dejan de besarse, ella vuelve a mirar, pero basta un abrazo o un nuevo beso para que intespestivamente ella se de vuelta. este hecho les genera tanta risa que ahora sí que no paran de besarse.

escena tres

llega el colectivo en cuestión. las dos muchachas se separan con un beso y un buen día y sube una de ellas, mientras que la joven argentina también sube al mismo móvil. la muchacha paga su boleto y toma asiento. la joven también paga su boleto y se dirige a su asiento. pero al momento de pasar junto a la muchacha le dirige una mirada y una mueca mezcla de asco con reprobación. la muchacha se ríe.
cuenta la leyenda que la muchacha al bajar primero, le hizo un guiño a la joven argentina.



epílogo

-no entiendo -dice ella mirando la curva que hace la pierna de la otra al subirse a su cintura- no entiendo cómo es posible que le demos asco. nomás mirá que lindas que se nos ve desde acá.