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jueves, 9 de mayo de 2013

libélulas

la historia, como cualquier construcción humana, es subjetiva. esto quiere decir, lisa y llanamente, que la forma en la historia nos es relatada es parte del punto de vista de los sujetos que construyen colectivamente esa visión de la historia. lo que podríamos considerar como "objetivo" en la historia son los hechos en los que se basa su narración: la revolución francesa existió, pasó, aunque lo que podríamos interpretar es si fue una revolución de proletarios, de burgueses, de antimonárquicos, etc. 
esta historia se me ocurrió una noche en que trataba de dormir y pensaba en cosas para relajarme y entonces me acordé de la libélula. 
uds saben la libélula es un insecto famoso (Bernardo y Bianca) al que le tengo aprecio en dosis justas y un poco de asco cuando vienen en bandadas, como en el verano.
este relato tiene poco de verosimil aunque esté basada en hechos  que sí sucedieron. 
hace años alguien me dijo que había visto una remera en un escaparate (linda palabra) de una conocida marca de jeans, una remera que le gustaría para mi, que era para mi, porque parecía tener mi estilo. cuando nos encontramos, me llevó a ver esa remera y efectivamente, me gustó mucho y tenía mi onda. pero me negué a adquirirla por el elevado precio y creo también haberme negado a que ella la compre (no sé si ella tenía la intención, solo que yo me adelanté y le dije que no). 
cuando nos fuimos de la tienda voltee a ver la remera y creo recordar (pero por ahí es mentira) que le dije que era linda de verdad.
tiempo después, meses después, la relación con la persona que me había señalado la remera se terminó. tiempo después, meses después, nos juntamos a tomar un café con una muchacha que, por razones de lejanía, no había conocido en persona. para reconocernos, en el lugar que yo había seleccionado, le di indicaciones de cómo estaría vestida: jeans, camisa a rayas, sueter gris, saco largo beige y rulos. ella, que es medio parca, me indicó que iría como siempre va a trabajar. jeans, remera negra y una campera. 
remera negra con una libélula, dijo. 
siendo que yo llego primero a los lugares de reunión (en la mayoría de los casos analizados) me senté en una mesa de las de la vereda y me dispuse a tomar una cerveza (es sabido que el café es una excusa). miraba sin mirar, es cierto, mientras esperaba la llegada de la muchacha en cuestión y de otra convidada. 
la muchacha llegó -más no la otra convidada- y cuando me vio al bajarse del taxi dice haberme reconocido, yo no. 
llegó, dije, y se acercó a la mesa que ocupaba, me preguntó si yo era yo, a lo que -algo insegura de mi ser mismo- le respondí que sí. nos saludamos, la invité a sentarse y empezamos a recodar los santos y señas de las vestimentas.
-no vi tu saco, te reconocí por los rulos-
-ahh, pero si lo tengo puesto, y tu remera?-
y me mostró su remera negra. 
la remera era negra y tenía una libélula dibujada y como en toda historia que se precie de ser contada, era el mismo modelo (distinto color) que me habían recomendado como mi estilo meses, parecían muchos, atrás. 
nos quedamos charlando y cenando y no importa que sucedió más luego (unos meses después). 
la remera de la libélula nunca me la compré, sigo pensando que era muy cara. y los hechos son los hechos pero como aquí lo que importa es cómo se interpretan, lo que la noche de insomnio me deparó fue en la coincidencia entre la remera con libélula que me habían señalado como "para vos, muy tu estilo", que meses después conociera a una dueña de remera-libélula y que hoy esa remera y su dueña estuvieran a mi lado en la cama, durmiendo. 
quien iba a decir que le iba a terminar dando la razón: esa remera es definitivamente mi estilo. 

viernes, 15 de junio de 2012

Bugapack 24

hace muchos años, el 19 de diciembre de 2001, entré a un negocio de ropa deportiva ubicado sobre Av de Mayo. A unas cuadras nomás, empezaba de nuevo a juntarse la gente, gente que había sido echada de la Plaza y que se concentraría nuevamente con sus cacerolas y su enojo (diferente del que flamea hoy en día). 
entré y había colgada una mochila Columbia Bugapack 24 litros, pregunté el precio y me dijeron 40 pesos. La compré y desde ese momento, hasta el día que me la robaron 4 años después, la amé. Todos mis amigos sabían lo que yo quería a mi mochila, era mi caparazón. Mi mochila tenía todo lo que yo necesitaba para moverme, para vivir. Amaba esa mochila, tanto, que años después, en un congreso en Rio Cuarto vi a unos chicos que tenían esa mochila y durante varios minutos pensé en robarla. 
Esa mochila es, sin duda alguna, una buena mochila. Los cierres no se habían roto, las costuras estaban intactas, no se había descosido. Din duda, habríamos durado juntas mucho tiempo más. Las cosas no se dieron así, pero es el día de hoy que aun mido a mis mochilas con la vara de la Columbia (encontré un modelo, de otra marcar que se le parece mucho, aunque con detalles mejorados). Mi mochila siguiente fue una Montange, que como todos sabemos, pasan sin pena ni gloria. Antes Montange hacía buenas cosas, ahora no tanto. No son confiables. Pero se la bancó, esa mochila, se bancó y se sigue bancando muchas cosas. 
En el año de mi primera campaña a Ushuaia me compre otra mochila que es la que tengo hoy por hoy: una Salomon de 24 litros mentirosos, que es muy cómoda, muy buena y resistente. Llevamos juntas tres años y no tiene un atisbo de rotura. Es una buena mochila. 
Anoche soñe que me la robaban, de mi vista, trataba de buscar al que lo había hecho y no lo encontraba. Desesperación y tristeza. Darme cuenta de todas las cosas que llevo en ella, que no las tengo más. Eso es lo que me duele de mi mochila, perder cosas valiosas. 
Me levanté triste. Vi a mi mochila sobre el puf y me tranquilicé. Hay pocas cosas que me pongan tan mal como perder mi mochila. Creo que mi espíritu nómade reside en ella. Que si tengo una buena mochila, la recargo y salgo, voy a donde quiera. 
Pero mis sueños me generan angustia. No quiero que mi mochila se ponga celosa de como estuve mirando a la Outside de 23 litros. Quiero que sepa que me gustan sus detalles, los elestiquitos para sostener las correas, su buena espaldera y su cinto ancho para darle balance a la mochila. 
Quiero que lo sepa y así decide quedarse conmigo. Porque tengo esa idea primitiva y animista de que las mochilas deciden quedarse con una. Espero que las cosas que tienen adentro sigan estando conmigo. 

Para aquellos que tengan dudas: mi relación con las mochilas es fraterna, no perversa. Mis amigos han sido testigos de que las pongo sobre las sillas, las cuido y las trato como si fueran una parte de mi. No me doy cuenta, solo sé que me gustan y lo hago. Cuando me robaron la otra, mi amiga L me llamó compungida: sabía como me sentía y no quería que hiciera una locura. Esa es la relación que tengo con mis mochilas. Psicología al palo!

miércoles, 15 de junio de 2011

dandy

semana de locos que empieza un viernes, como todas las semanas de locos, en un mes que la mismísima ludovica me habia dicho que iba a ser complicado de laburo.
si, eso, mucho laburo, una semana en donde la cabeza me va a estallar en mil pedazos y los lentes, los ibuprofenos y los migral no alcanzan para paliar tanto dolor.
imagino una escena que no es, a modo de juego y relajo.
la puerta se abre, había dejado encendida la luz de la lampara del living. deja la mochila sobre el sillón, se saca el abrigo y lo cuelga en el perchero.
se dirige entonces a la cocina y, en plano general a plano corto, abre la puerta del freezer y saca tres cubitos que pone en el vaso biselado que previamente había tomado del mueble de madera color roble oscuro. abre la puerta de la heladera y la luz de su interior ilumina el rostro. no saca nada, fue sólo costumbre, la vuelve a cerrar, toma el vaso y se dirige al living.
de la biblioteca toma el Juanito, etiqueta roja, y descarga dos medidas (por ahí son tres) dentro del vaso.
aflojándose la corbata y descalzándose se tira sobre el sillón, mientras de fondo suena un chet barker como para que la cosa empiece a fluir desde ese lugar en donde el ratoncito está corriendo dentro de la rueda.
lentamente, el destilado de malta llega al ratoncito, que empieza a correr más lentamente hasta que la rueda para, el ratoncito se baja, va hasta un rincón, se arroja contra un manojo de aserrín, se recuesta y se afloja la corbata.
es todo por hoy, amigos...

domingo, 26 de septiembre de 2010

letra cursiva



esa misma tarde. cuatro palabras. cuatro cualidades.
un idioma.
en cursiva sobre mi cuerpo tengo inscriptas las palabras de un tiempo ido.

viernes, 3 de septiembre de 2010

reunion de viernes

Llega el viernes y como es costumbre cena en Olivos con Cris, Nestor y Merchu. A veces va Amado con su novia y algunas veces esta Flor.
Estas reuniones permanecen en secreto ante los medios porque tienen por objeto delimitar los alcances de las políticas de implementación del Ministerio de Reproducción Responsable de Relaciones Lésbicas.

La génesis de este proyecto no es una posición de tercera vía como era clásico del peronismo de los 40 y 50.
Allá por el 2008, en pleno auge por la puja campo-gobierno, la presidenta me concedió una audiencia secreta respondiendo a un pedido imperioso: la necesidad de regular responsablemente las relaciones entre las lesbianas. Mi pedido, y por eso el interés de la presidenta, se concentraba en el hecho de que las malas relaciones entre lesbianas causaban una baja en la eficiencia laboral y un mal desempeño. Debido a que las lesbianas forman parte importante de los cuadros de empresas, obreros y demás, había notado que cada vez que dos lesbianas se separaban había notado una merma del 1% del PBI.
Frente a estos números Cris me manda un mail:
Si está disponible, un auto oficial la pasa a buscar por el lugar que ud guste y cenamos en Olivos, no se preocupe por el transporte de vuelta, el mismo auto la llevará hasta su hogar.

Frente a tamaño pedido, no me pude negar.
Al llegar a Olivos, tras las entrevistas de rigor, Cris me confiesa sus verdaderas intenciones: había contemplado los números y realmente se había preocupado. Pero esto no podía salir a la luz en este momento ya que el conflicto del campo teñía todo.
Atenta a sus pedidos fuimos delineando todas las medidas necesarias para la implementación del rango ministerial.
La primera medida consistió en la sanción de la Ley de endogamia o de seis grados de separación.
Luego vinieron otras medidas de importancia cabal. El Ministerio tuvo un gran empuje con la sanción de la ley de matrimonio civil.
A partir de ahí se sucedieron las reuniones y se implemento via ANSES la Asignación universal de talita por lesbiana. La presidenta estaba segura que nunca habría justicia social sin que cada lesbiana tuviera su contraparte, su compañera: "ahora que tienen la ley, tienen que poder usarla!". Fue en esas reuniones en que Cris se empezó a distender y me dijo un día al término del postre: ¿te molesta si te dejo un rato, que los zapatos me matan?, yo encantada, le dije que no había problema. Me quedé un rato charlando con Néstor y con Mercedes de política en general y de cómo se haría la implementación de las partidas de dinero para poner en funcionamiento el Ministerio. Esperabamos también la llegada de Amado que nos diría como se haría la técnica. En ese momento entra Cris, más relajada y de joggineta, con zapatillas y me dice: tenía los pies hinchados!!. Nestor batía los hielos del wisky y se reía de la imitación de Lilita que hacía Anibal y miraba vaya una a saber que.
Y así fue, que mis viernes quedaron abroquelados a la formación del Ministerio en Olivos mientras buscamos las docentes que integrarán la próxima Escuela Nacional de Lesbianas.

Así que:
Argentina, si tienes entre 21 y 80 años y quieres prestarle servicio a tu nación, incorpórate a la Escuela Nacional de Lesbianas: porque a ser una lesbiana responsable también se aprende!


Feliz Viernes



Divino Michael. y la ropa!

sábado, 7 de agosto de 2010

la sucesión



las cosas suceden dos veces, ya lo dijo Carlos y otros más.
hay cosas que aprecen dos veces, seguro que sí. en este caso, apareció, por distintos lugares, la sucesión de Fibonacci.
Fibonacci fue un matemático del siglo XIII, llamado Leonardo de Pisa, que descubrió una sucesión de números naturles que se extienden del 0 al infinito.
digo que aparece dos veces, porque el otro día me comí entero un programa de Alterados por Pi, de Paenza en el que explicaba la sucesión de fibonacci y luego lo leí en un blog.
consiste en una sucesión de numeros naturales que sumados entre sí en secuencia, dan por resultado una curba ascendente que, curiosamente, se repite en las formas de la naturaleza.
Leonado, trató de responder a la pregunta de cuantos conejos tendrás a partir de una pareja de conejos criada en cautiverio.
así, la sucesión parte de 0, sigue con 1, si a 1 le sumamos el número anterior, tenemos otro 1, si a este lo sumamos con el anterior, tenemos 2. si a 2 lo sumamos con 1, tenemos tres. en definitiva se trata de sumarle al nuevo número el anterior de la secuencia quedando establecida así:
0,1,1,2,3,5,8,13,21 hasta el infinito.
lo genial de esto es que después, otro investigador, se puso a ver la relación entre los números de fibonacci, y determinó que la división de ellos daba por resultado un número que tendía a fi, o el número de la proporción áurea (las primeras divisiones tienden a ese número, pero luego dan clarito)
la proporción aúrea es un número irracional que resulta de dividir los dos segmentos diferentes de una recta. esta proporción se encuentra presente en la naturaleza también. de hecho, paenza hizo dividir al largo total de los brazos por el largo del codo a la mano. la relación debe dar 1, 61 que es el número fi.
esta relación está presente en el hombre de vitrubio y en todas las construciones griegas clásicas.
la proporción se dijo, estaba relacionada a lo divino, a la presencia del creador en la naturaleza y en el hombre.
de hecho, si se grafica la sucesión de fibonacci, se forma una espiral que es igual a la que se presentan en numerosas formas de la naturaleza: las semillas de girasol, caracoles, etc.

todo aparece dos veces. fibonacci hace lo mismo, haciendo sumar el nuevo número por el anterior.
y tenemos la naturaleza que nos lo repite, en los fractales, en la forma de los animales, de los sean vertebrados o invertebrados.

algunos la identifican como la presencia de dios en el mundo, su firma digital universal. yo pienso que puede ser el indicio de que no todo es por azar, que hay una cuadratura por ahí dando vueltas y que el Tío Zeuz, me tiene guardada por allí una última aventura a la que jugar.

y por ahi aparece Tami y me lo recuerda, música con fibonacci. Bela Bartók


sábado, 26 de junio de 2010

boda






nunca lo dije, pero este tema es uno de los dos must que habrá en mi fiesta.