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lunes, 18 de mayo de 2009

en la noche

las epifanías son así. al menos el sentimiento de comprensión suele llegarme de esa manera.
ayer mientras hablaba por teléfono con una beloved person estalló la compresión.
entendí, fui capaz de enunciar.
¿por qué escribo?
en el momento en que escribí -e incluso ahora, pero ahora es más difuso, supongo que se hará claro más tarde- escribía porque no era. escribía para ser.
esa escritura era la única posibilidad de articulación del no-ser que era en ese momento, con el ser que debía realizarme.
sin la escritura no se hubiera desplegado. jamás se hubiera realizado.
no fue -y anoche fue tan real, tan palpable que me llenó los ojos de lagrimas- claro que ella no lo supo, pues no se lo dije.
la transición, mi no-ser en ese mundo, desplegaba su potencial mediante una escritura grotesca e incomprensible para mi y para otros.
me dí cuenta de que escribo mal -con errores, con fatigas, con vicios, con repeticiones- porque mi escritura es la manera en que mi no-ser se afirma en la potencialidad del ser. la escritura es mi ámbito de perfectibilidad, en donde el ser intenta afirmarse por un territorio tan vano como el de las palabras escritas por aqui.
¿será entonces que cuando no escribo es porque soy? ¿será que el ser se contrapone con la escritura de mi?
no se, anoche sólo pude vislumbrar la compresión de que en ese momento, cuando escribía años atras, escribía porque no-era. escribía desde el dolor que representaba ese no-ser. y escribía como manera de encontrar el resurgimiento de mi ser. será cuestión de afirmarse y desplegarse en un no-ser, que por primera vez se parece más a un ser timidamente esbozado, que a la tristeza del no-ser que hizo que anoche, se inundaran los ojos de lágrimas.
lo cierto es que no dejo de escribir, puedo saltearme, pero no dejo de escribir. escribo, pues porque aun no soy lo que quiero, aunque en este momento sea lo que quiero. escribo de maneras caóticas, desesperadas casi febriles. escribo desde un lugar que no es este nunca. escribo porque quiero, porque no puedo no-escribir. escribo desaforadamente, estúpidamente. escribo porque no tengo conciencia de mi, para tenerla. escribo desde las palabras de otros desde aquello que no es mio y nunca lo será. escribo para ser y no parecer. escribo porque no puedo evitarlo, entonces es inevitable. escribo porque es necesario escribir, para escribir. escribo porque no tengo otra manera, porque no la encuentro, porque no la he buscado jamás. escribo desde el dolor, desde la alegría, desde una profundidad oscura y llena de luz. escribo porque es mi deber escribir, mio y de nadie más. escribo porque son estas palabras, las mías y las de otros, las que me llenan. escribo para cantar, porque no sé cantar. escribo para la música, porque no la entiendo. escribo desde que tengo memoria, aunque no escribiera. escribo porque estas palabras no existen, más en la existencia de su enunciación. escribo para crear, crearme, creerme. escribo para ser, porque nunca soy cuando escribo.
y, pese a que ella no se dió cuenta de las lágrimas, las lágrimas existen ahora que las escribo.
gracias por la epifanía beloved person


sábado, 9 de mayo de 2009

un cuento chino


La sentencia
Aquella noche, en la hora de la rata, el emperador soñó que había salido de su palacio y que en la oscuridad caminaba por el jardín, bajo los árboles en flor. Algo se arrodilló a sus pies y le pidió amparo. El emperador accedió; el suplicante dijo que era un dragón yq ue los astros les habían revelado que al día siguiente, antes de la caída de la noche, Wei Cheng, ministro del emperador, le cortaría la cabeza. En el sueño, el emperador juró protejerlo.
Al despertarse, el emperador preguntó porWei Chaeng. Le dijeron que no estaba en el palacio; el emperador lo mandó a buscar y lo tuvo atareado el día entero, para que no matara al dragón y hacia el atardecer le propuso que jugaran al ajedrez. La partida era larga, el ministro estaba cansado y se quedó dormido.

Un estruendo conmovió la tierra. Poco después irrumpieron dos capitanes, que traían una inmensa cabeza de dragón empapada en sangre. La arrojaron a los pies del emperador y gritarion:
-Cayó del cielo.
Wei Cheng, que había despertado, la miró con perplejidad y observó:
-Qué raro, yo soñé que mataba a un dragón así.

Wu Ch'eng-en (c. 1505)

H.B.

martes, 14 de abril de 2009

domingo, 5 de abril de 2009

metodología

caracterización de la muestra.
universo finito, particionado.
fenómeno a investigar.
elección de aquellos elementos sensibles y observados que definan mejor la muestra.
selección de los estados posibles de cada uno de los elementos.

menú de opciones
espalda
a) larga y recta
b) de justa curva dorsal *
c) ancha de cintura definida

estómago (aka panza)
a) siguiendo contornos
b) son suaves ondulaciones *
c) prominente

manos
a) largas y finas
b) largas y gruesas
c) cortas y finas
d) cortas y gruesas
e) cuidadas *

marcas corporales
a) presencia *
b) ausencia

color de ojos
a) claros
b) oscuros
c) no me deja mirarle los ojos
d) indistinto *

la ciencia se define por particionar en elementos finitos un universo infinito. nosotros tenemos la ilusión que al ser analíticos conocemos mejor el fenómeno en su conjunto.
de lo particular a lo universal. de lo pequeño a lo grande.
de la parte al todo.
y el camino inverso
del todo a las partes, de lo general a lo particular.
de lo analítico a lo sintético.
de la dialéctica
y de la sopa.





sábado, 4 de abril de 2009

forager-collector

durante los años 60 hubo una explosión de estudios sobre los grupos actuales de cazadores recolectores. antropólogos y arqueólogos estaban convencidos de que al mirar como manejaban sus recursos estos grupos, podrían obtenerse respuestas tanto al pasado humano como al presente tan conflictivo de ese momento. en consonancia con el flower power, los antropólogos veían a esos grupos como prístinos humanos en contacto con la naturaleza, con una economía zen, en la que poco tenían porque poco deseaban. los despojaban de todas las características adscriptas a la sociedad violenta, consumista y guerrera. el buen salvaje roussoniano había vuelto, esta vez envuelto en la manta del espejo en donde se veían reflejadas las peores miserias de la sociedad occidental y de los valores de la burguesía en crisis.
en ese contexto surgió una conferencia, 1966, llamada Men the Hunter. como su nombre lo indica, preponderaban la figura del hombre y de la caza como definición del homo sapiens sapiens.
hubo, entre todos los conceptos que se acuñaron en esa conferencia, una clasificación de los grupos de cazadores recolectores de acuerdo a como se distrubuían los recursos en su ambiente.
deribado de los estudios de la economía formal, la teoría de la predación óptima dividió a los grupos en dos polos dentro de un continum: foragers y collectors.
los foragers eran los grupos que se movían a través del paisaje en busca de los recursos necesarios para la subsistencia. se asumía a priori (kant) que esta estrategia sería elegida por aquellos grupos que vivieran en ambientes donde los recursos estuvieran homogénaemente distribuídos en tiempo o en el espacio. en estos casos, la opción óptima para el grupo era moverse de una lado al otro cuando el costo de ir a buscar los recursos superara la ganancia efectiva de calorías.
los collectors eran aquellos grupos que establecian en un punto del espacio y de ahí se movían en pequeños grupos especializados a recolectar los recursos. estos grupos aparecerían en aquellos ambientes en donde los recursos estuvieran heterogéneamente distribuidos en tiempo y espacio. la elección de mover el campamento también se hacía en base a la disminución de la relación costo beneficio.
obviamente, los antropólogos sabían que ningún grupo caía dentro de esta clasificación sino que se manejaban dentro del espectro.
generalemente los collectors eran vistos como cazadores más especializados y complejos, mientras los foragers son considerados mucho más generalizados y de organización social más simple.
por lo tanto, evolutivamente se consideraba que la estrategia collector era la que había dado el puntapie para el desarrollo y compejización humana, mientras que las estrategias forager demostrarían la adaptación a ambientes mucho más predecibles.
-claro -le digo- yo siempre me consideré una forager. mi dieta ha sido lo suficientemente amplia como para poder sobrevivir. el problema conmigo, es que necesito ambientes estables y predecibles.
-no hay nada estable y predecible
-ya lo sé, estoy jodida.