no he encontrado nada sobre lunares en todas las fuentes que he leído en este tiempo. los lunares parece que no han sido característicos de las pieles indígenas, o al menos, no han sido registrados por los cronistas. no hay leyendas que conozca sobre por qué algunas personas los tienen y otras no.
durante mi infancia mi padre hizo circular la leyenda de que mi piel manchada era producto de que un día me habían dejado en el bebesit y que todos mis lunares eran "cagaditas de moscas". claro que a mi me indignaba semejante aserto, sobre todo cuando venía del hombre que me había dado en la mitad de sus genes, las indudables marcas en mi piel.
tengo muchos, a decir verdad, en mi espalda forman constelaciones y en mi panza tengo el cinturón de orión y dos simpáticos que hacen carita con mi ombligo.
desde hace unos años a esta parte debo regularmente, revisarlos con un estudio, para determinar que ninguno de ellos se vuelva maligno. este año, el técnico que revisó el estudio diagnosticó que era necesario remover "tres lesiones" (menuda ostia le daría, ma que lesiones ni lesiones, son lu-na-res). tras moverme durante 7 meses en la burocracia y la lentitud de una prepaga, finalmente el Dr me los removió quirúrgicamente.
tres manchas menos, tres lunares que me acompañaban desde mi nacimiento que no serán parte de mi fenotipo cuando me vaya de aquí. ¿qué le hacen tres manchas menos al tigre?, se reían mis amigos. pues nada. no le hacen nada.
pero son mis manchas, son lo que me hacen un poco yo. pienso en mi espalda sin lunares o en mi cara o en mi panza o mis piernas. no, claro. no sería yo. nada de lo que he hecho sería posible si yo no fuera yo. y al mismo tiempo, lo que he hecho me ha hecho a mi. mis lunares son parte de mi personalidad, no han hecho nada por sí mismos. pero quizás sean esas pequeñas marcas, imperceptibles a nuestro entender, las que nos hacen ser exactamente como somos. los pasos buenos, los pasos en falso, los caminos en zig-zag. todo eso, ni más ni menos. y es terrible, porque aunque una deseara no haber cometido ciertas equivocaciones en la vida, se tiene que rendir frente a al evidencia de que "esas equivocaciones también somos nosotros". lo mismo con los aciertos. tengo mis arrepentimientos. no muchos, por cierto, y para mejor. y sin arrepentirme de otras tantas cosas que estuvieron mal, hubiera deseado haber actuado de otra manera. supongo que son mis lunares. otras marcas imperceptibles que hacen que sea como soy.
de esta experiencia también saco otra conclusión: mi piel sana rápido. mi cicatrización ha sido excelente (con los cuidados más que amorosos, claro está). sin embargo, esto de que la piel sane rápido también es algo que viene con el fenotipo. una buena alimentación y un buen cuidado, sumado a unos genes adecuados para ese tipo de lesiones y listo. pocas cicatrices y rápida curación. en un punto, como en otros tantos, soy resiliente. más de lo que inicialmente una quiera admitir. y el punto quizás pase por que tal vez esos lunares, esas manchas que hemos generado en el proceso de vivir, nos han dado una piel resistente a los embates. una piel curtida.
esto es extraño, puesto que mi piel no se clasifica dentro de las pieles gruesas o duras, sino que es muy suave. quizás, y solo propongo un quizás porque no hay nada concluyente al respecto en las revistas especializadas, la resiliencia y la rápida curación de mi piel se deba precisamente a que es una piel flexible, adaptable y no quebradiza. siempre he dicho que la evolución generalmente favorece a los diseños más generalizados y flexibles que a los más especializados y fijos. los primeros se pueden adaptar casi a cualquier cosa; mientras que los segundos, frente a un cambio de condiciones tienen menos facilidades para adaptarse.
dicen las fuentes que los indígenas (y también en tiempos actuales) el cuero de los animales se curtía siguiendo estos pasos:
a) descarne con un raspador.
b) estiramiento en un bastidor y secado.
c) nuevo raspado para sacarle los restos de grasa y carne.
d) ablandado mediante masticación y restregándolo.
e) finalmente, cosido y pintado y embadurnado con grasa para hacerlo duradero.
es decir, que para que los mejores y más duraderos cueros son aquellos que son dútiles, pero que para que un cuero sea flexible, tiene que pasar por un proceso muy duro y largo de raspado, estiramiento, secado, vuelta a raspar y mordido. tal vez la resiliencia de mi cuero provenga de un curtido que ha llevado largo tiempo, pero que ha dado por resultado algo que es resistente, duradero y flexible.
en fin, quizás sea eso, quizás las manchas que se nos agregan y las que se nos quitan tengan que ver con no hacernos más rígidos, sino para que seamos más exaptativos, más flexibles, más maleables y más suavecitos.



