jueves, 13 de septiembre de 2012

de cómo este post te lo escribo yo, en el derrotero que siguió la que escribe en una noche en palermo

esta vez no soy yo la que escribe, es decir, no es talita, sino quien escribe a talita, es decir, yo. 
en este post, que es un iterregno entre los post sobre mitos yamana que escribe talita, vengo a escribir yo, que no es talita, si no otra, la que escribe lo que talita escribe. 
y no puede ser talita quien escriba esto puesto que talita no es, ni será nunca, una mujer enamorada. ella me lo dijo claramente: "talita enamorada aburre, por favor, que nunca se enamore talita". 
cumpliendo esa promesa, hago yo -y no talita- este pequeño interruptus entre temas que seguro pueden ser más interesantes que lo que puedo escribir y por eso los escribe talita y no yo. 
bueno, disculpada ella -talita- sobre el tema que pienso abordar y quedándo claro que esto no tiene nada que ver con ella, comienzo. 
soy yo la que me descubrí sonriendo al llegar a Miranda y encontrarla sentada en una mesa parecida a la que  nos habíamos sentado hace un año cuando nos citamos a por un café (mentira, me pedí una cerveza) y en la cual comimos una ensalada. 
llegué y la bese, mientras ella se reía también, al tiempo que dejaba a un lado todos mis bártulos y procedía a acomodarme en la silla. después de mirarnos un rato y desafiando a la tradición del afuera nos tomamos de la mano y pasamos a las mesas del interior, en un entrepiso. 
ahí pedimos la ensalada Jacinta (mi favorita) y la acompañamos con un Cosmopolitan (ella) y un Mojito (yo). 
pero hace un año no, hace un año, nos quedamos afuera, no pedimos la Jacinta sino la Roberta (que tiene berenjenas que a ella le gustan) y una cerveza para compartir. aun no sabía yo -la que escribe, no talita- si le había caído bien y la noche terminó confirmando mi sospecha: seríamos buenas amigas. 
pero hay cosas que no se sabe muy bien porqué pasan y terminan pasando igualmente, desafiando los pronósticos más pesimistas de las que nos sabemos trajinadas en esto de conocer gente. 
parece que yo -no talita- dije algo. algo que no pensé o registré. no fue una un pase de magia, una frase hecha. no. fue producto de una discusión que tuvimos por Tecnópolis y la necesidad de la divulgación del conocimiento científico. nunca supe el por qué, supongo que lo dije sin pensar en seducir y de ahí su fuerza seductora. no sé tampoco, porque ese día no estaba in the mood. aunque hice -no talita- lo que sé de manual para llamar la atención de la dama. 
podría haber sido cualquier cosa. podría haber dicho lo opuesto, o con otras palabras más educadas. podría haber hecho gala de mis casi 10 años en Filosofía y Letras. pero no. no lo hice y fue lo mejor que hice esa noche (al parecer). no lo del manual, no lo que aprendí de aquella profe de teatro que mi dio tips de levante. no lo que aprendés después de que aprendes a invocar a talita. eso no.
fui yo -y repito, no talita- la que dijo:

"los científicos tenemos que hacer divulgación, porque si no lo que hacemos no es ciencia, es una gran paja mental"

y así fue como yo, y no talita, empecé a transitar el bumpy road to love.
aunque claro, nobleza obliga, como buena chica que soy, esa noche dormí sola. porque si fuera talita la que estuviera escribiendo esto, seguro, seguro, esa noche dormía acompañada.



miércoles, 12 de septiembre de 2012

el pez por la boca

resultan que estaban los dos hermanos yoalox en la choza que para ese entonces, ya se habían contado los secretos de la autosatisfacción con el muñequito de barro en el agujero correspondiente. los dos charlaban sobre la autosatisfacción cuando a uno (al menor, que era el más inteligente, entre otras cualidades) se le ocurre decirle al mayor que podrían pedirle a la hermana, llamada yoaloxtarnuxipa, que les ayudara a conseguir una mujer que les bajara un poco la calentura. yoaloxtarnuxipa era una de las tantas hermanas de los yoalox -lo que deja traslucir que había mujeres en el mundo mítico de los yamana, por lo que hace más incomprensible el muñeco de barro del mito anterior- pero era la más inteligente de todos, aun más que los  mismos hermanos. la yoaloxwaxipa les había enseñado a hacer los arpones y a tallar adecuadamente las puntas de flecha, era muy astuta y siempre les traía una buena solución a sus problemas.
entonces los hermanos yoalox le van a pedir ayuda y ella les ofrece conseguir una mujer de otro hombre que tenía muchas pero como era mal cazador tenía poca comida y ella -- pensaba que podrían atraer mujeres ofreciéndoles comida y las dotes como cazadores de ambos hermanos. 
la mujer avisó que sus hermanos buscaban alguien con compartir tanta "comida" y el hombre poligámico escuchó la propuesta y vago como era, les dijo a sus mujeres que se presentaran una a una para obtener algo de carne de lobo marino.
los hermanos arreglaron con la hermana que ella haría pasar a cada una de las mujeres y ellos le harían saber que si no les gustaba le pedirían que a ella que que le de a la mujer una buena porción de carne para despedirla. 
así fue que una a una, las mujeres fueron pasando por la choza y, una a una, los hermanos las fueron descartando. no encontraban mujer que les gustara hasta que llegó la bella Makuxipa y los hermanos atónitos por la belleza le pidieron yoaloxtarnuxipa que no le diera nada de carne ya que a ellos les gustaba mucho. la hermana le dijo a Makuxipa que fuera a sentarse entre sus dos hermanos que ellos le iban a dar...(a punto de desbarrancar del texto)
así fue que el vago esposo de Makuxipa esperó y esperó, pero su esposa nunca regresó, ya que se encontraba retozando alternativamente con el yoalox menor y con el mayor, que estaban la mar de contentos de la vida de no tener que hacer más muñecos de barro....
la cosa es que un día, el yoalox mayor se levantó tempranito a la mañana y se fue a cazar, mientras que su hermano, el yoalox menor (importante, este es el del anterior mito) se quedaba con la Makuxipa tirando en la cama. entonces, el yoalox menor a mira a la mina y le guiña el ojo y comenzaron a darse placer mutuamente. estuvieron así todo el día, meta retozo hasta que la Makuxipa le dice al oído al yoalox menor:
"Membrum tuum mihi summopere placet. Tantum est quantum repleat vaginam meam. Rubrum est sicut maku [maku es una flor de color rojo que se asocia en los mitos a la belleza femenina y a sus órganos genitales]. Frater tuus membrum minutum habet, quod me non ita irritat. Ecce, multo magis membrum magnum tuum mihi placet quam fratis tui. Tecum tempus siuturnum concumbere malo" 
Mientras Makuxipa susurraba esto tuvo tan mala suerte que el yoalox mayor ya había vuelto de la cacería y  estaba afuera de la choza escuchando todo, sobre todo la parte del minutum y la del magnum. 
y como sabemos, a ningún yoalox le gusta que le digan nada de su membrum, sobre todo si ese adjetivo que van a usar es minutum y no magnum. 
¿que sucederá?, mañana con uds la respuesta del yoalox mayor, el retozo del menor y la Makuxipa que debería haberse callado la boca sobre los membrum, los magnum y los minutum. 











jueves, 6 de septiembre de 2012

la libido sexualis

"Los hombres cuentan entre ellos: cierto día, el Yoalox menor [un héroe mítico yámana] sintió una gran lascibia e intentó por todos los medios satisfacerla. Con esa intención formó un cuerpo humano. En él abrió primero las cuencas de los ojos et immisit membrum suum magnum, pero no quedó satisfecho. Luego abrió dos orificios debajo de la nariz, pero tampoco en este lugar encontró placer. en seguida abrió a ambos lados de la cabeza las aberturas del oído, pero aquí tampoco llegó a la satisfacción que buscaba. Ahora abrió una ancha boca, pero esto así mismo no le satisfizo. Siguió con sus intentos de satisfacer su lascivia, y lo hizo en las axilas, en los pechos, en el ombligo; pero nada de eso le causaba placer. Por último abrió una abertura entre las piernas, y aquí por fin encontró plena satisfacción.
Más adelante instruyó a los hombres acerca de esto. Desde entonces ellos también saben de qué manera pueden satisfacer su lascivia"
Gusinde, 1986, Los yamana.

Como verán del texto se desprenden dos cosas:
a) los yamana sabían hablar en latín
b) los hombres yamana tenían una imaginación limitada a la hora del secso.
c) la líbido sexualis surgió por los hombres, aunque hay mitos que cuentan que las mujeres eran flor de atorrantas también .
d) surge una pregunta: que tan magnum era suum membrum?

pronto, más mitos sexuales de los yamana, que parece que muchas muchas cosas las decían en latín para que este buen hombre religioso no tuviera que escribir en alemán las cochinadas que ellos le hacían escuchar en castellano.