viene del post anterior y de sus comentarios.
como no pueden ser menos, los representantes políticos de muchas confesiones religiosas emitieron su opoinión sobre el fallo de la corte. al mismo tiempo, un ministro de salud provincial pronunció la afirmación de que las mujeres pobres se embarazaban para cobrar la AUH.
interesantes posturas las de muchos políticos que por un lado niegan el acceso a un derecho consagrado y por el otro, estigmatizan a las mujeres pobres por embarazarse, cuando en sus propios hospitales no se entregan anticonceptivos o en sus propios estados no hay políticas que disminuyan la violencia y el abuso que sufren las mujeres.
pero yo venía a hablarles de otra cosa que tiene que ver con esto. resulta que estoy leyendo un libro muy interesante de Diego Golombeck sobre Sexo, Drogas y Biología, de la editorial Siglo XXI. si alguien es ñoño con las biología, este es un libro muy lindo.
Aclaro que este texto habla de cuestiones biológicas. los imperativos éticos y morales (sobre todo religiosos) no serán tratados.
la cuestión es que el autor me hizo recordar algo que había aprendido pero que me había olvidado: la inversión parental. se llama inversión parental al gasto que los padres hacen para que sus crias sean exitosas y lleguen a la madurez.
en los primates (y muchos otros mamíferos) la inversión parental es muy alta. sin embargo, el costo de tal inversión tiene una expresión diferencial de acuerdo a los sexos: las mujeres tienen un costo mucho mayor que el de los hombres en esa inversión.
eso explicaría, biológicamente, porqué son las hembras las que eligen a los machos y porque son estos los que exhiben características visuales más llamativas. resulta que para los machos de muchas especies, su mayor inversión parental está en producir muchos espermatozoides y fecundar a la mayor cantidad de hembras en celo. a lo sumo, también deben invertir en verse bonitos y aparecer como sustentables.
las hembras en cambio, tienen un costo muy alto. pueden producir una cria cada cierto tiempo, no muchas en su vida y por lo tanto, deben elegir al macho de manera adecuada, ya que para ellas es muy costoso el hecho de producir una descendencia.
para las hembras de los mamíferos, y más aun en las hembras humanas -ya he hablado de nuestro problemita evolutivo: la paradoja cerebral- el gestar una cría implica muchos y graves costos biológicos: descalcificación, diabetes gestacional, caries, problemas del corazón, desviaciones de columna, riesgo de muerte en el parto. esto hace que las hembras de muchas especies sean selectivas al momento de elegir la fecundación. nosotras, que tenemos ciertos filtros culturales, somos también hijas de la biología y elegimos -de manera inconsciente- ciertos tipos de hombres de acuerdo a características positivamente selectivas.
entonces, siendo que en la hembra el costo de un embarazo es muy alto -no así en el macho- ¿no sería justo poder elegir de quién, cómo y cuando se elige cursar semejante costo?. estoy hablando de un dilema que va más allá de debates éticos. estoy bajando a un nivel puramente liberal y ecológico. si la mujer fuese una empresa (como son hoy las empresas), estaría regida por leyes que permiten tomar medidas para no asumir costos que no pueden o no quieren afrontar. ¿esta una empresa obligada a contratar más gente aunque no pueda pagar sueldos? ¿a costa de disminuir las ganancias de sus empleadores? en este mundo, a ninguna empresa se le obliga a contratar empleados que no necesite o que no pueda mantener. y eso que la empresa tiene una función social: el trabajo. bueno, la cuestión así puesta dice que una empresa tiene más derecho que una mujer, puesto que una empresa no está obligada a tener más costos de los que puede afrontar y al mismo tiempo, puede incluso despedir a personas (personas que tienen una vida) si ya no son necesarias. todo tiene un costo, claro está, pero pueden hacerlo.
si la reproducción, en términos puramente biológicos, es tan costosa para una mujer, ¿no debería ser posible que -en una era de desarrollo cultural como la nuestra- que sea la mujer quien elija cuando asumir ese costo?. pero es una vida -dirán- si la mujer no quiere ese hijo, puede darlo en adopción. es cierto, es una de las posibles salidas, pero insisto ¿por qué una mujer está obligada por ley a tener un costo biológico que no desea tener? esta obligada a un riesgo de vida (todo embarazo atañe un riesgo para la mujer).
este es el punto que yo discuto. si la ley -creación humana- obliga a las mujeres a cursar un embarazo que no desean -costo biológico- alguien tiene que asumirlo. hasta ahora es la mujer únicamente quien lo asume. y ahí radica la injusticia de la ley. en que el costo biológico no es asumido ni por el estado que lo obliga ni por las creencias religiosas que lo abalan.
una mujer que puede tener en su vida varios embarazos, pero decide tener dos. un día tiene un accidente y queda embarazada. ¿es moral obligarla a gestar un hijo en el momento en el que ella no quiere asumir ese costo? ¿es moral obligarla a asumirlo solo porque potencialmente está habilitada para hacerlo?. Insisto, ni la empresa que tiene como función social dar trabajo, está obligada a asumir costos que no pueda sustentar.
el punto que quiero expresar aquí, es que la inversión parental es muy grande en los humanos, pero sobre todo en las mujeres. esto ha sido parte de nuestro éxito biológico pero esto no quiere decir que a esta altura de las circunstancias, tengamos que asumir siempre ese costo, más aun sin nuestro consentimiento. para las hembras de muchas especies dejar descendencia implica un costo biológico enorme. elegir cuando tomar ese costo, es un derecho.