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domingo, 4 de septiembre de 2011

llorar

girondo, te faltó un lugar en donde se debe llorar. 
llorar en la opera. al lado de una vieja idiota. y llorando, ponerla en su lugar de maleducada. 
llorar en la opera. llorar a lagrima viva y llorar de pe a pa. 
salir con los ojos rojos y moqueando. sabiendose un poco más viva, un poco más feliz. 
llorar con la opera.
un item que no debería haberte faltado, Oliverio.



sábado, 3 de septiembre de 2011

de mi

esta noche hay ópera. esta noche se llena el espacio de mi, de música y de líricos. solo yo y ese teatro. la música y yo y ese lugar tan mío, tan egoísta, que me niego a compartir. esta noche la música será la palma de una mano acariciandome, el brazo de una mujer rondeando mi cintura para que me duerma. el dulce canto de un silencio que se resiste a sumar sonido alguno.
esta noche será la ópera la que arrulle mi sueño, arrope mis fantasías. esta noche no es noche de epifanías ni de visiones. es noche de mi. 
la música que elegí para que me acompañe hace dos años. este es mi regalo de cumpleaños.

martes, 19 de abril de 2011

il trovatore

no hay vuelta que darle, che, verdi me hace llorar. me emociona. me cache'ndie! y eso que tenía a mi lado dos señoras que no paraban de comentar en voz muy alta todos los actos.
me acerqué a la opera casi con espíritu científico. yo pensaba que, como muchas cosas, una no puede descartar algo sin haberlo comprobado primero. si no entendía como era que las señoras que pegaban gritos emocionaban a tanta gente, pues tenía que comprobar por mis propios medios (empíricamente) a que se refería esa emoción.
la cumbre, hasta ahora, llegó con las lágrimas de La traviatta. Ninguna opera hasta ahora ha llegado a conmoverme de esa manera. creo que se sumaron factores personales, que fueron significativos a la hora de llorar. pero eso no le quita valor al drama de verdi y La traviatta.
esta vez fue verdi y il trovatore. dramón de aquellos. tragedia por donde se la mire. dolor.

creo que, sin embargo, la opera oficia en mi de una segunda manera. es como un superheroe. me detengo en esta figura un momento. un superheroe es alguien que te rescata en los momentos justos, ni antes (que sería superfluo) ni después (que sería inútil). cada puesta en escena de opera, viene a traerme un sentido segundo a algo que ya vengo rumiando. puede hacer sido ligero, como don giovanni, o un poco más oscuro, como norma, o la alegría y la esperanza como la cenerentola o la viuda alegre. el caso es que en algún momento de la ceremonia-ritual (que para mí lo es) la opera hecha luz sobre alguno de mis problemas existenciales. lo ilumina en el sentido más teatral del término y mediante la burla o la exageración (la comedia o la tragedia) permite re-pensarlo en claves menos dramáticas que las que una le imprime a sus acontecimientos personales. creo que incluso la cuestión se inserta en un análisis mas estructural, levistraussiano, al ver representado y aumentado el elemento dramático que nos aqueja, le podemos ver numerosas aristas que en nosotros quedan ocultas.

la cosa es que, saliendo de este pensamiento de último momento, Il trovatore es tristísima, dramática por donde la mires y tiene dos de los más conocidos pasajes de la lirica: el coro de los gitanos y el aria de La miserere, de la cual la Callas hace una versión encendidísima y por la que Macarena Valenzuela (la soprano que interpretó a Leonora) se llevó una ovación de pie de todo el teatro (acto que por otra parte le quitó el dramatismo a la escena, peroquelevamoahacé)

el pasaje que me dejó pensando es uno del IV acto, final. Leonora corre a ver a Manrique, el trovador, preso en el castillo del conde y condenado a muerte junto con su madre, para decirle que ha conseguido su libertad. Él le pregunta cómo y sin que ella conteste, se da cuenta que ella se entregará al conde en matrimonio para salvar su vida. Opvio que Manrique se enoja por semejante cosa, pues su acto masilla su hombría: como puede ser que ella de su vida por él. La insulta, la arroja al suelo, llamándola traidora.

Manrique canta que te canta la traición hasta que ve desfallecer a la bella Leonora y se da cuenta (nosotros lo sabíamos de antes) que ella ha bebido veneno: Leonora no quiere ser esposa de nadie más que de Manrique y la vida se le va en ello. Considera su vida valiosa en los términos del intercambio del conde lujurioso pero no lo suficiente como permanecer en ella con la esperanza de, en algún momento, huir hacia su amado. Manrique, ni lento ni perezozo, cambia de opinión, ella deja de ser una traidora al amor y pasa a ser una mujer fiel, que entrega su vida por la de su amado. El conde se da cuenta del engaña pichanga y lo lleva a Manrique al cadalso.

La opera, como la vida que relata, muestra actos de arrojo sin sentido. En vez de que Manrique opte por su libertad para luego intentar rescatar a su amada, perece. Ella, en vez de conservar la vida, para luego escapar, se suicida. Tragedia. El arte imita a la vida. La vida imita al arte.

¿Por qué es tan difícil de aceptar por una vez que sea otro quien salve? ¿Por qué no arrojarse en brazos de la vida y tomar esa salvación como un regalo?

Es tanto más arduo comprender que no siempre se puede ser la heroína o el héroe y dejarse rescatar. Para ser salvos, para salvar.





miércoles, 3 de noviembre de 2010

palitos chinos

noche de ópera el sábado.

nuevamente, juventus lyrica y una puesta en escena de La Cenerentola hermosa.

la cenicienta angelina, eligiendo la bondad como única fortuna, la virtud como única riqueza.

la escena -agregada- de los ratones, la calabaza y cenicienta subiendo al carroaje tirado por una bicicleta del siglo XIX.

el aria final, preciosa. de esas cosas que me pasan cuando escucho ópera, de irme lejos y de quedarme en una sola voz.

como caer en el espiral de una mirada.

viernes, 20 de agosto de 2010

así son todas

cosi fan tutte.
excelente puesta en escena, vestuario impecable, Guadalupe Barrientos y -mi amor- Laura Polverini, como la criada.
intrumentos de época (es decir, construidos como en el siglo XVIII y con los mismos materiales) un director de orquesta vestido como en el siglo XVIII y una puesta en escena muy linda.
esta noche en el teatro avenida.

el argumento de la última opera compuesta por Mozart gira alrededor de dos muchachos, soldados, que estan tan enamorados de sus prometidas que juegan una apuesta con un amigo que jura que todas las mujeres son infieles, ya que eso está en la naturaleza misma de las mujeres. ellos, convencidos del amor, apuestan a que nada ni nadie podrá convencer a sus damas de dejarlos de querer.

no viene al caso contarles la trama, aconsejo que la vayan a ver. sin embargo, no creo arruinar nada si les digo como termina. ellas flaquean frente al engaño perpretado por el amigo de los dos soldados y por su propia criada (Laura Polverini -quien se lució con la traviatta). al saberse engañados, los hombres se sienten miserables y piensan en abandonar a las muchachas. Don Alfonso, su amigo y el manipulador, les dice algo maravilloso: no las dejen, pues todas son de carne y hueso y todas harán lo mismo, pues la respuesta es simple: "cosi fan tutte" -así son todas-.

Don Alfonso aplica la razón y dice: para qué molestarse en buscar otras mujeres, si otras mujeres son iguales. Uds quieren irse por despecho, pero no se dan cuenta que están enamorados. Pues bien, ahora saben de lo frágiles que son las promesas femeninas, tengan precaución, cuidenlas, y serán felices.

la ópera termina con un canto a la razón (aquella misma razón que iluminaba el siglo XVIII), a perserverar en ella y a aprender a mantener el humor en las situaciones en las que otros sucumbían al llanto, a la sinrazón y a la locura.

aja, ¿y esto talita?, pues bien, en una semana con una plétora de coincidencias-casualidades (las casualidades no existen, talita, sabelo) en donde posteo sobre la parsimonia en la elección de las posibles explicaciones, concurro a ver esta ópera.

no es casual, tampoco, que en la charla entablada con mi terapeuta física -alias masajista shiatsu- hayamos descubierto que cumplo los años el mismo día que un ex novio con el que tuvo una relación muy similar a la que yo mantuve con una no-novia mía. porque no me voy a poner astrológica y decir que eso es una casualidad. no, de solo acordarme de la tana ferro, me supero.
tampoco son casualidades muchas de las cosas que percibimos como tales.

las casualidades son obra del pensamiento rizomático. de la capacidad de asociación de cierta información absorbida de manera inconciente.

de manera tal, que no es casualidad que yo justo vaya a ver hoy viernes una ópera que habla de la simpleza de los razonamientos sobre la carga de las emociones.
no, no es casualidad, es simplemente, ópera. y el hecho, no fortuito, de que las historias humanas son una, dos o tres que se repiten hasta el infinito y más alla. una especie de suceción ampliada de fibonacci. ¿ven que nada es casualidad?

lunes, 19 de julio de 2010

de matrimonios y fidelidades

Don Giovanni:
È tutto amore!
Chi a una sola è fedele,
verso l'altre è crudele:
io che in me sento
sì esteso sentimento,
vo'bene a tutte quante.
Le donne poichè calcolar non sanno,
il mio buon natural chiamano inganno.

es todo amor,
quien a una sola es fiel
con las otras es cruel;
yo, que en mí siento
un gran sentimiento,
las amo a todas:
las mujeres no saben apreciar esto,
a mi buen natural llaman engaño.

la ópera me sigue otorgando placeres inesperados.
en este caso el placer vino de la mano de la excelente Virginia Tola.

pero más cerca de lo mundano, se encuentran estas sutiles palabras de Don Giovanni.
y siento, en lo más profundo de mi corazón, que ya batidas las batallas que nos impedían el matrimonio civil por imperio de la terrible iglesia, he de apartarme de serle fiel a una y así evitar la crueldad de que las demás se vean privadas de mi amor. podrán decirme, y me lo han dicho, que si soy fiel a mi misma y elijo a una, por sobre las demás, que importa que ellas sufran.

le contesto a esa noble dama, como respondió el bueno de Juan: yo tengo buen corazón y no podría verlas sufrir.

ahh cruel lucha la que emprendemos no por nosotras, sino por las que merecen que luchemos por ellas. así, mientras el frío calaba mis huesos en el congreso y aguardaba el resultado de la deliberación, aquellas afortunadas que disfrutarán del privilegio, se tendían en el lecho arropado a los brazos de morfeo y, claro está, de sus amadas.

es el destino de nosotras, las incomprendidas. las generosas de alma, de corazón y de cuerpo. no nos someterá a la fidelidad más que una sola mujer: la que nos merezca.

Pd: el solo de Don Ottavio al final del primer acto, una delicia.

sábado, 3 de julio de 2010

Hoy Manon



Creo que habla por si sola. María y mi estado de ánimo hoy.
Que tristeza.