jueves, 31 de marzo de 2011

en la cueva

cada año después de volver de campaña esa versión académica y vernácula de GH, siento necesidades extremas de entrar en aislamiento social. no es que sufra estar 30 días con las mismas 8 personas al punto de conocerlos tan íntimamente que una se siente como parte de un gran matrimonio colectivo, pero me cansa.
entonces trato de encerrarme en mi casa, de pasar tiempo con mis cosas, mi cama, mis libros, mi propia y singular manera de hacer las cosas. limpio y ordeno, clasifico y desclasifico.
trato de hacer la menor cantidad de visitas sociales, solo las necesarias para no ser calificada de enferma social y pasar a ser una outcast.
mantengo el espíritu de tratar de no hablar por teléfono después de las nueve de la noche y ahora que los pantalones se resisten a entrar a los 6 kilos (seis kilos!!!! es una verguenza!!! cocinero montonero renuncie) que con gloria supimos conseguir en este mes de trabajo, me preparo una cena liviana mientras pienso que esto de las colaciones entre comidas es terrible y que el yogurt bajas calorías debería estar entre los productos de la canasta familiar.
vivir con gente agota y a mi particularmente más. me resulta un poco difícil congeniar mi manera de hacer las cosas con las de otros. pero también agota porque siempre hay alguien que te fuerza a hacerlo a una manera que no te gusta o no te sentís cómoda. no me gusta seguir el ritmo de otros.
me gusta mi manera de hacer las cosas de la casa, me gusta mi manera de habitarla y me siento cómoda conmigo cuando lo hago. por eso, mi ermitañez es cosa de preocupación, tanto más para mi madre que me augura (con buen ojo, supongo) un futuro de soledad en la convivencia.
mi carácter, claro, no ayuda y constituye un motivo más para hacer la vida solitaria.
amo el silencio, la concentración, casi nunca pongo música, salvo para limpiar. manejo a mi antojo el control remoto.
y sin embargo, una tozuda, disfruta de otros silencios, de maneras de compartir cocinas y recetas. de ser juanita por un rato.
ser ermitaña no es una opción para mi, es un modo de vida. puedo elegir compartir un poco más o un poco menos con otros, pero no podría renunciar nunca a mi espacio de soledad. no puedo, por más que quiera.
reflexiones. ni más ni menos. mientras me como el yogur y simulo que es una delicia.

martes, 22 de marzo de 2011

lo bello es el final

pensaba anoche antes de dormirme que lo bello nunca puede ser infinito. no hay nada hermoso en algo que no tenga ni principio ni final. pensaba que uno de los atributos de lo bello es precisamente que termina.
y pensaba en relación al amor, que también es algo bello, que no se puede amar sin una conciencia de un final, de lo finito. me cansa el amor eterno, no me parece bello, me parece aburrido. lo bueno del amor, lo bello del amor, es que en algún momento termina, sea pronto, sea tarde, siempre termina. eso es lo que lo hace un sentimiento tan hermoso, tan inexplicable, buscamos que dure, que se perpetúe por los siglos de los siglos hasta que la muerte nos separe.
pero el amor se termina, como se terminan las canciones bellas o los alfajores terrabusi. lo bello del amor es la conciencia de su finitud. lo que asusta de él es que sabemos que termina, pero no sabemos ni cuando ni como.
pensaba en esto, cuando miraba el mar, las olas romper. pensaba en la última vez que había barrenado las olas sin tener conciencia de que serían las últimas. y de repente, me veía ahora mismo jugando con ellas, búscandolas, nadándolas, con la plena conciencia de que era feliz por tener la oportunidad de volverlo a hacer, sin saber si habrá otra. y en esa conciencia de final, de belleza con fin, fui feliz, como cuando tenía doce años, pero quizás más, porque ahora tengo la conciencia de que lo bello es limitado en tiempo y espacio. el goce es mayor. la certeza desaparece y me dedico a saborear ese momento.
lo bello del amor es que se termina y por lo tanto, una debe tener la conciencia de disfrutarlo mientras dura.


-¿Y cómo es? ¿Cómo es el mar?
Elisewin sonríe.
-Bellísimo
-¿Y qué más?
Elisewin no deja de sonreir.
-En cierto momento, termina.

miércoles, 16 de marzo de 2011

la bijou



parece que este fue el año de la bijouterie entre mis hallazgos.
cuenta de collar de fisurella (un tipo de lapa con un agujerito en el medio) y una cuenta de collar de hueso de ave de la que no tengo fotografía.
cerca de la cuenta de collar de fisurella había una fisurella entera, como si en mis manos estuviera el antes y el después del trabajo humano.
too romantic, Pili said. no me importa, son estas cosas las que a mi me emocionan cuando estoy allá.
en las fotos se puede ver el agujero natural de la fisurella. de ahi se cortaban los bordes y luego se pulía hasta dejar la cuenta lista. lindísma.
tips yamana para un collar hippie hot!

lunes, 14 de marzo de 2011

según la vara

la discusión es simple: ¿cuál es o puede ser el criterio con el que es adecuado juzgar la regularidad, la solidez, la "culturalidad" de ciertos comportamientos sociales, en culturas que son diferentes a la occidental y que tienen parámetros diferentes en lo absoluto a los nuestros?
ella me disparó una pregunta que seguro no era esta misma, pero que me puso a funcionar las dos neuronas que aún siguen sinapseando al compas de un bolero.
la pregunta fue disparada por un documental en donde se veía a un grupo africano nómade robar mujeres casadas para aumentar su harem. la mujer robada, era robada por propio gusto, por lo tanto era "sustraída" al marido, que por lo que daban a entender muchas veces se hacía el distraído, como el huevo podrido, ¿vio?.
la cosa es que ella me preguntaba, amenazante -as usual- cual era el criterio por el cual nosotros podíamos considerarnos más avanzados, en realidad, si nosotros eramos más avanzados que otras sociedades. mi respuesta no le satisfizo, a mi tampoco, en realidad y me quedé rumiandola por varios días, incluyendo la siesta al sol en un banco de parque.
la cuestión es que para comparar dos sociedades una debe decidir, de manera científica, cuáles son los parámetros en que las va a comparar y cómo es que piensa en medir esos parámetros. la segunda pregunta a hacerse es: esos parámetros pueden universalizarse, es decir, son parte del acerbo universal de derechos con los que supuestamente nace un ser humano.
quizás merezca otro post, pero es posible discutir si aquello que llamamos derechos humanso universales no son imposiciones de la sociedad occidental a sociedades que carecen incluso de la idea de derecho.
el punto que se discute es la igualdad de genero en las diferentes sociedades. ¿podemos decir que una sociedad accede a un punto más deseable cuando todos los géneros tienen iguales posibilidades de acceder a tomas de decisión política, económica y social?
¿qué pasa cuando los que se encuentran en una posición desigual -por ejemplo, las mujeres que son compradas y vendidas- no consideran eso como una afrenta? ¿hay que imponerles la cosmovisión occidental de la igualdad de género o mostrarles las diferentes posibilidades en diferentes sociedades y dejar que sean ellas las que tomen conciencia -o no- de la posibilidad de a igualdad entre los géneros? ¿debemos ser nosotras las "emancipadoras" de las mujeres no occidentales? ¿no es eso una imposición más de la sociedad occidental?.

la occidentalización -la imposición de valores occidentales a sociedades no occidentales es un tema que viene desde el inicio de la globalización alla por 1492. la pregunta es si todos los valores son de igual magnitud. si no atentan contra la diversidad cultural humana. claro, deberíamos preguntarnos si la voluntad de someter y comerciar con personas es un bien inherente al ser humano o si es un producto cultural, una forma que adquiere cada formación social.

creo que este post es largo para empezar a contestarme estas preguntas, como dije, en algunas posturas soy pro occidentalización* (sobre todo aquellas que implican violencia física y mutilación hacia las mujeres). pero no me parece un tema menor el de plantearse la necesidad de considerar que tan universales son los derechos humanos.
y sobre todo, a que humanos se refieren esos derechos.

*pero solo en 6,7 ó 8 cositas...

sábado, 12 de marzo de 2011

cinematografías

sueños en lamontaña, pesadillas y películas sorprendentes.
en un final en donde el director juega a diferentes planos.
lo onírico sigue siendouna sorpresa para mi.
la cosa es que entre el bramido de los toros a lo lejos en la montaña y el temor de que lleven por delante mi endeble carpa, soñé.
el toro huía de Ernesto y en su huida arrastraba mi carpa conmigo adentro y la camara se movía saliendo de ese torbellino hacia afuera para tomar el plano del toro colorado embravecido, ya devenido en mítico minotauro que intentaba terminar su tarea de matándome pero respondiendo al final a los gritos de Ernesto. Él estaba ensangrentado y el toro, también malherido, lo toma por las solapas para darle el golpe de gracia. sin que medie nada más, Ernesto coloca su cabeza al lado de la cabeza del minotauro (Ernesto con sus ojos azules de rabia, el rostro empapado en su propia sangre y la certeza de su muerte inminente) y le dice:

-las cuentas del tío padrino, las paga el tío padrino-

y saca una pistola 22 de esas estilo cowboy y se desraja un tiro en la sien logrando que atraviese su cabeza y la del toro.

dicho esto, me ahorro el relato de cómo una vaporosa Leonor Benedetto copiloteaba un avión de los años cincuenta y nos lleva a una ciudad sumergida llena de canales. cuando intento sacarla de la cabina me doy cuenta que el piloto se encuentra muerto y Leonor esta a punto, con una herida en el pecho que le tiñe de rojo su vestido de gala blanco.
a falta de cine...

(1) Ernesto no tiene ojos azules aunque si una actitud muy Steve Mcqueen

viernes, 4 de marzo de 2011

bizarra a 50 km del fin del último camino del mundo

Por Pili y Talita


Las cosas más extrañas suelen ocurrir, en el mejor de los casos, de la manera más normal… Si si, señoras y señoras, nosotras en el culo del mundo, disfrutando de la inconsciencia del sin sentido, nosotras en la burbuja inflamada de verdes bosques y obviamente bebiendo algo para no olvidar determinadas sensaciones que nos hacen ser lo que somos; nos encontrábamos compartiendo una tranquila merienda (con vodka y dulce de leche)… cuando de repente de atrás de un árbol se aparecen ellas, mezcla rara de penúltimo linyera y de primer polizonte en el viaje a Venus… Museta y Mimi… Esas locas cosas que no parecen ser lo que son, pero que sin duda son lo que son o más bien son lo que nuestras fantasías son… Sin remilgos exagerados, incluso sin exceso de barrocos adjetivos, además de la claridad de la certeza amenazante, casi puedo asegurar a ustedes que hemos tenido el placer de recibir una visita de otro mundo, justamente en ese otro mundo en el que supimos vivir… La palabra de Jesús, eso decían ellas que traían entre las polleras marrones y las camperas imitación gamuza y entre un par de lentes noventosos encastrados en el flequillón. Si, la palabra de Jesús repetían de manera intermitente cada cierta cantidad de palabras meticulosamente calculadas, la palabra de Jesús y muchas otras palabras que no se de quien eran pero les aseguro que de Jesús no, sólo palabras que se enredaban en la inaudita situación de la que éramos impertérritas testigos, sólo palabras y cuantas palabras y cuanta confusión… A decir verdad debo confesarles a ustedes que todavía no puedo comprender que fue lo que ocurrió, ahora que 4 testigos de Jehová se aparezcan en la nada misma a evangelizar a un grupo de salvajes excavadores de pasados y que se retiren del establecimiento (léase carpa cocina) agradeciendo el enorme aporte que hacemos al conocimiento del pasado, es algo que ni siquiera nuestras delirantes mentes pueden entender… este mundo histéricamente globalizado y caprichosamente interesante no deja de sorprender a estos impávidas oídos y a todo lo que tienen por escuchar.

“Que hacen Uds. acá?”, preguntaron ellas, “somos científicos” les contesté yo mientras tratábamos de esconder las botellas de vodka y ron que había sobre la mesa. El noruego miraba sin entender hasta que le expliqué y su cara se puso aún más feliz, por no decir a punto de brotar en carcajada. Nadie se rio, pero en mi se preparaba una cataratas de carcajadas. “estamos estudiando un asentamiento de hace 8000 años” y ellas ni se preocuparon en explicar la contradicción entre esa fecha y las casi 10 revistitas que nos dejaron de Despierta!, algunas en inglés y otras en alemán. Ellas precavidas.

Pero lo cierto es, Ud. sabe, que algo no está bien en el mundo, en un lugar donde tengo que viajar 4 km para tener señal de personal de chile, no está bien que cuatro señoras se te aparezcan cuando, Ud. sabe, yo podría estar en interior térmico, eso no está muy bien.

Sin embargo, este episodio ha entrado en los dudosos anales de las campañas arqueológicas como uno de los episodios más bizarros……..

Despierten! El mundo se está haciendo cada vez más chico o los culos cada vez más accesibles…

jueves, 3 de marzo de 2011

volver


la civilita está de nuevo bajo mis pies. mis manos, más toscas, no sienten el teclado del celular y me cuesta escribir. la zaranda y el cucharín son implacables con la piel de las manos, sobre todo con la de las yemas de los dedos. las huellas dactilares parecieran desaparecer en esa pseudo aspereza disfrazada de suavidad.
el esqueleto no reconoce la cama mullida y reclama el aislante y la bolsa de dormir de siempre, la almohada de bolsa de compresión y el polar en mi cuello.
no me acostumbro a los espacios cerrados y tengo calor.
pero lo peor fue la ducha, que tomé en cuclillas, como si me estuviera bañando en el río.
porque señoras, yo me banco la mugre pero no me iba a perder la posibilidad de darme un baño cada vez que podía y Wataniwea nos dejaba, con sol y con viento, mi cuerpo bautizó su desnudez en una playa del río varela.
y se sintió tan bien.
voy a extrañar un poco todo esto.
for the last time