miércoles, 1 de julio de 2009

seven years in...


fue después de la respuesta de La Oveja que me dí cuenta que nunca escribí sobre eso.
bueno, supongo que deberé blanquear la situación. pero claro, esto no es un deber ser, es un blog y si lo hago no es porque debo sino porque quiero.
durante los primeros siete años de facultad (sin contar el CBC que lo hice sin trabajar) mi sustento diario fue laburar en Mc.
ohhh! si, señoras, señores, he sido una chica Mc.
obviamente, como todo lo que emprendo en mi vida traté de hacerlo lo mejor posible y es así que salí (lo digo antes que lo pregunten en los comentarios!) tres (si 3) veces empleada del mes. debo confesar que una maniobra malvada me privó ilegítimamente de mi premio a la empleada del año.
el primer año laburé en el turno mañana, por lo que mis horarios eran más bien como los de cualquier trabajador. para el segundo año, ya estaba laburando en el turno de cierre (noche), que incluía religiosamente los viernes, sábados y domingos (laburar hasta las cinco de la mañana). Es así que en la flor de mi juventud (de los 22 a los 28) no podía disponer de los fines de semanas.
claro que un rédito le saqué a la cuestión y me fui a Perú, Bolivia, el norte argentino, obtuve una beca de Mc, por un año, entradas a teatros, etc.
mucha gente me ha preguntado como hice para soportarlo. la verdad es que en determinadas situaciones una tiene que cerrar los ojos. mi objetivo era mucho mayor que ganarme el pan de cada día. era obvio que lo mio no era llegar a ser gerenta de Mc. trabajar ahí se convirtió en un medio, un medio que me permitió hacer cosas que en otros trabajos no podría hacer. me tomaba tres días por parcial y cuatro por final (sin goce de sueldo, pero no importaba), en el verano como no había tanta gente en Buenos Aires, me tomaba mis quince días obligatorios más quince más de licencia, lo que daba un total de ¡un mes de vacaciones! (claro que como no salía los fines de semana, tenía mucha plata ahorrada). me compraba muy buenos vinos, que me tomaba en compañía de efe. es decir, disfrutaba, en la medida de lo posible, con el poco tiempo que me quedaba.
trabajar y estudiar no es fácil. nadie dice que lo sea. sin embargo, puede ser en cierto modo, saludable. no reprocho nada a mis años pasado en ese lugar. aprendí muchísimo porque trabajar para una multinacional en donde se puede observar El Capital en acción (es decir la producción de plusvalor y la sobreexplotación) lo que es realmente muy interesante. claro que si quería conservar mi sanidad mental, la mayor parte del tiempo no podía pensar en eso. con la jerga de Mc hice, junto a otros compañeros, un trabajo para lingüística sobre normalización del lenguaje que esta bastante bueno, pese a ser algo naive.
claro, ahora lo veo a Mc desde acá, lo cual es inevitable, y pienso que valió la pena. en ese momento no lo sabía. solo sabía que tenía que meterle para adelante.
Mc puede servir de muchas maneras en mi vida y, si lo pienso mejor, es un buen ejemplo de algo que hacemos que es un poco irracional, pero que lo llevamos para adelante porque hay otra cosa -más interna- que nos obliga a movernos.
cuando renuncié fue porque ya no podía más con la ilusión (en el sentido de ilusio). no podía mentirme cada vez que iba a trabajar y ponerme la camiseta. era tan evidente y lo dejé. apareció la posibilidad de los chichilos y me metí de cabeza. fue un cambio radical que, sin embargo, me llevó a darme cuenta de otras cosas.
hoy, tengo pegada una de las fotos de empleada del mes cerca del escritorio y cuando no quiero estudiar más o trabajar en algo del doc, la miro.
nomás no sea por esa chica que me mira desde la foto, a la que le costó tanto. nomás no sea por ella.

13 comentarios:

Caro dijo...

Y no salíó en el comercial junto a Juan Pablo Vartsky?
Si fue tantas veces la empleada del mes, tenía un lugar más que merecido en la publicidad.
El fin justificó los medios. Lástima lo de las salidas nocturnas...
Lo que me sorprende de los discípulos de Ronald, sus trabajadores, es que siempre están (tienen que estar) de buen humor.
No sacó ventaja guardándose los muñequitos de las cajitas felices? Seguro que siempre sobran...
Saludos Mc!

talita dijo...

Caro: sabía que se venía esa. bien, no quiero estar en la publicidad de Mc. los trabajadors de Mc tienen que estar de buen humor porque es una exigencia. Sin embargo, creo que está bien. de hecho los cargamos (y me cargaban) por estar siemrpe sonrientes y despues nos quejamos de lo mal que nos atienden los empleados públicos que no tienen esa exigencia. para mi, una persona que atiende al público debe atender como quiere ser atendida. debe atender correctamente y saludando. Es así, y así trato yo a los emplados en cualquier instancia de atención al publico.
(tengo muchos juguetitos, auqnue los mejores se los regale a mi sobrino)
salutes

Anónimo dijo...

Justo ayer le contaba a Fer, que estoy profundamente enamorada de una chica que atiende en Burger King, y ayer, vi que se ponía re colorada pero no estoy segura el por qué (ya he ido bastantes veces). Y me encantó lo que acaba de contar... Habla muy bien de ud. sabe?. Si, lo sabe...
Besos...
Ana.

talita dijo...

Ana. seguro que sí, dígle algo si quiere. No sé si habla bien de mí. habla bien de la chica de la foto, eso seguro.
salutes

Anónimo dijo...

No me animo a decirle algo (ya que no sé si es o no es...). A mí me parece que sí, pero en fin, Ud. entenderá, a pesar de que soy arrebatada y voy pa´lante, tengo miedo de equivocarme feo. Y bueno, habla bien de la chica de la foto... (que se debe parecer a Ud. ajja). Me encantó, de nuevo su relato...
Besos...

talita dijo...

Ana. la piba de la foto era una grosa. gracias!
salutes

Anónimo dijo...

Ay no me cabe duda de que la chica de la foto era una grosa... Me super enternecí sobre todo con este remate suyo " y cuando no quiero estudiar más o trabajar en algo del doc, la miro.
nomás no sea por esa chica que me mira desde la foto, a la que le costó tanto. nomás no sea por ella".

Bueno, me voy a la competencia a pedir café con torta (sorry...)

La Oveja dijo...

1º gracias por sacarme la duda
2º si, en muchos momentos una no tiene mas que cerrar los ojos, apretar los puños de darle para adelante, sino no se sigue, hasta que ya no da para mas en serio...

igual es terrible como se terminan extrañando ciertas rutinas

talita dijo...

Ana: vaya vaya, que seguro es más rico.
Oveja: 1º de nada. 2º creo que lo peor es tomar conciencia, una vez que la ilusio se rompe, es imposible seguir.
(el otro día soñé que ntentaba hacer un muffin y no me salía) a la mañana siguiente repasé el procedimiento en mi cabeza. Se hallaba intacto.
salutes

Anónimo dijo...

El 18 Brumario, de mi "cabecera".
Excelente cita, rotundo análisis.

El periodista Eduardo Aliverti suele hacer algunas comparaciones con la popularidad que sigue arrastrando Berlusconi entre los italianos y la popularidad que estos personajes del menemismo tienen para los argentinos. Dice algo así como que no los votan porque crean en ellos, sino porque se ven a sí mismos en esas figuras.

A propósito de libros, hace poco escuché algunas entrevistas a Laura Meradi, periodista, autora de "Alta rotación. El trabajo precario de los jóvenes", donde relata la experiencia de trabajar como telemarketer, promotora, cajera, y empleada de Mc, entre otros. Estuvo trabajando en esos sitios para realizar la investigación, y una de sus conclusiones, por lo menos en las entrevistas que yo seguí, fue que el peor de todos los trabajos resultó ser el de Mc. Muy recomendable.

talita dijo...

Fer: aliverti ha hecho unos análisis muy agudos y sesudos. me alegra que le haya gustado. y esa cita es una de las mejores!
Dios, mc es malo, pero hay otros peores, creo yo. y para mi es ser telemarketer. eso debe ser peor.
salutes

marga dijo...

qué linda historia, te felicito
:)

talita dijo...

Marga: no se si la cuestion es felicitarme. lo hice, como muchos estudiantes. y no tuve otra opción. pero valió la pena el esfuerzo, ahora visto desde aca.
salutes y gracias por pasar.