
Los hombres hacen su propia historia, pero no la hacen a su libre arbitrio, bajo circunstancias elegidas por ellos mismos, sino bajo aquellas circunstancias con que se encuentran directamente, que existen y les han sido legadas por el pasado. La tradición de todas las generaciones muertas oprime como una pesadilla el cerebro de los vivos. Y cuando éstos aparentan dedicarse precisamente a transformarse y a transformar las cosas, a crear algo nunca visto, en estas épocas de crisis revolucionaria es precisamente cuando conjuran temerosos en su exilio los espíritus del pasado, toman prestados sus nombres, sus consignas de guerra, su ropaje, para, con este disfraz de vejez venerable y este lenguaje prestado, representar la nueva escena de la historia universal.
Marx, K. El 18 brumario de Luis Bonaparte.
Segundo parrafo. Así empieza.
Días atras hablaba con una amiga sobre la astucia con la que se maneja a derecha siempre.
En la Introducción a la crítica de la economía política Marx define a la ideología (no la define pero no importa) como parte de la superestructura político jurídica de una formación social. La ideología justifica la estuctura económica de una sociedad, justifica la desigualdad que adquieren, en el caso del capitalismo, las relaciones sociales de producción y el desarrollo de las fuerzas productivas.
En nuestro país, la ideología ha adquirido el caracter (como si eso fuera posible) de ser de izquierda. Esto es, todo lo ideológico (por ejemplo, el supuesto aparato de este gobierno, su relación con los organismos de DDHH, su supuesto modelo distributivo) pertence a la izquierda. El concepto de ideología se ha pegado (y en esto no tiene patrimonio alguno Argentina) a los pensamientos asociados a posiciones de izquierda, aun cuando estas no representen pensamiendos propiamiente "zurditos".
En cambio, la derecha se revela como el pensamiento del sentido común. La gestión, la desburocratización del estado, la eficiencia, la reducción de costos y déficit fiscal, aparecen como las acciones que un ciudadano común tomaría. El sentido común prima. Y eso no es -no señores, no se confundan- ideología. Es sentido común. Es lo que se debe hacer.
La derecha no tiene ideología, tiene sentido común. Y es ahí como se devela que es en sí misma la encarnación de la ideología en sentido estricto: el reflejo invertido de las relaciones sociales de producción. La ideología de derecha se disfraza de sentido común. Nos hace creer que no existe. Que sólo es una cuestión económica o política. Como si las acciones económicas o políticas fueran carentes de ideología o como si ésta no tuviera un sustrato real en la economía o en la política.
Ellos, los carentes de ideología, son los pragmáticos, los que no piensan sino que gestionan, los que no tienen otros "intereses" que los del ciudadano común.
Bien, definan ciudadano común y en esa definición misma aplican las aristas económicas, políticas y -oh dios!- ideológicas.
El sentido común parece la panacea de los políticos de derecha. El sentido común son los vecinos, hastiados de los políticos y de las peleas de esos que ahora estan en el gobierno y tienen el tupé de hablar -mas no de hacer-de la redistribución de las ganancias.
Ellos, los carentes de ideología, se subsumen en una misma discusión sobre las retenciones con el "saqueo" del bolsillo del pobre ciudadano de clase media. Ellos, se disfrazan de pequeños productores. Ellos, SON el sentido común.
La astucia de la derecha es disfrazar su ideología de exclusión y conservadurismo social en la forma de sentido común, en las frases tantas veces oídas en estos días sobre la baja en la edad de imputabilidad de los menores o en el reclamo de la mano dura. Ellos hablan desde el sentimiento del sentido común. Estos "exabruptos" de personas que son referentes televisivos (no digamos comunicadores, ni referentes sociales) SON el sentido común.
Y el sentido común, no es nada más ni nada menos, que la internalización de la ideología dominante. La hegemonización (en términos de Gramsci) de un tipo de pensamiento.
Que no sorprenda, a la luz de los resultados, la triste frase del Proceso: Los argentinos somos derechos y humanos.
Y después nos tomamos a risa que las mujeres shelk'nam no se dieran cuenta que los demonios del Hain eran los hombres disfrazados...
La mejor estrategia del demonio es hacernos creer que no existe.
Días atras hablaba con una amiga sobre la astucia con la que se maneja a derecha siempre.
En la Introducción a la crítica de la economía política Marx define a la ideología (no la define pero no importa) como parte de la superestructura político jurídica de una formación social. La ideología justifica la estuctura económica de una sociedad, justifica la desigualdad que adquieren, en el caso del capitalismo, las relaciones sociales de producción y el desarrollo de las fuerzas productivas.
En nuestro país, la ideología ha adquirido el caracter (como si eso fuera posible) de ser de izquierda. Esto es, todo lo ideológico (por ejemplo, el supuesto aparato de este gobierno, su relación con los organismos de DDHH, su supuesto modelo distributivo) pertence a la izquierda. El concepto de ideología se ha pegado (y en esto no tiene patrimonio alguno Argentina) a los pensamientos asociados a posiciones de izquierda, aun cuando estas no representen pensamiendos propiamiente "zurditos".
En cambio, la derecha se revela como el pensamiento del sentido común. La gestión, la desburocratización del estado, la eficiencia, la reducción de costos y déficit fiscal, aparecen como las acciones que un ciudadano común tomaría. El sentido común prima. Y eso no es -no señores, no se confundan- ideología. Es sentido común. Es lo que se debe hacer.
La derecha no tiene ideología, tiene sentido común. Y es ahí como se devela que es en sí misma la encarnación de la ideología en sentido estricto: el reflejo invertido de las relaciones sociales de producción. La ideología de derecha se disfraza de sentido común. Nos hace creer que no existe. Que sólo es una cuestión económica o política. Como si las acciones económicas o políticas fueran carentes de ideología o como si ésta no tuviera un sustrato real en la economía o en la política.
Ellos, los carentes de ideología, son los pragmáticos, los que no piensan sino que gestionan, los que no tienen otros "intereses" que los del ciudadano común.
Bien, definan ciudadano común y en esa definición misma aplican las aristas económicas, políticas y -oh dios!- ideológicas.
El sentido común parece la panacea de los políticos de derecha. El sentido común son los vecinos, hastiados de los políticos y de las peleas de esos que ahora estan en el gobierno y tienen el tupé de hablar -mas no de hacer-de la redistribución de las ganancias.
Ellos, los carentes de ideología, se subsumen en una misma discusión sobre las retenciones con el "saqueo" del bolsillo del pobre ciudadano de clase media. Ellos, se disfrazan de pequeños productores. Ellos, SON el sentido común.
La astucia de la derecha es disfrazar su ideología de exclusión y conservadurismo social en la forma de sentido común, en las frases tantas veces oídas en estos días sobre la baja en la edad de imputabilidad de los menores o en el reclamo de la mano dura. Ellos hablan desde el sentimiento del sentido común. Estos "exabruptos" de personas que son referentes televisivos (no digamos comunicadores, ni referentes sociales) SON el sentido común.
Y el sentido común, no es nada más ni nada menos, que la internalización de la ideología dominante. La hegemonización (en términos de Gramsci) de un tipo de pensamiento.
Que no sorprenda, a la luz de los resultados, la triste frase del Proceso: Los argentinos somos derechos y humanos.
Y después nos tomamos a risa que las mujeres shelk'nam no se dieran cuenta que los demonios del Hain eran los hombres disfrazados...
La mejor estrategia del demonio es hacernos creer que no existe.
17 comentarios:
La que tiene sentido común es usted Talita. Tenga cuidado que en cualquier momento, si sigue así, la afilian a la derecha.
Beso y gracias.
Neptuno: no se si tomarlo como un halago o como un insulto. opto por la primera. pero jamás me afiliaria con ELLOS.
Salutes
Un halago Talita. Un halago.
Porque para la derecha ninguna persona con sentido común puede tener un pensamiento de izquierda.
Y usted acaba de demostrar lo contrario.
Beso
PD: y aclaro, no soy ni de izquierda, ni de derecha. Solo sé que la derecha me exaspera.
Antes de leer, ponerse barbijo.
¿Dónde caeré Yo? Creo q' mucho sentido común, no poseo. Sólo hago lo correcto y mis pensamientos se acercan a un socialismo libertario. ¿Estaré en un arriba-abajo? (digo, para salir de izq & der)
Lo pensaré, pero más tarde. Estoy con pseudo-gripe(?), veremos donde termino...
Saúdos.
Ex-ce-len-te. Sabe que no soy de halagarla por obsecuencia, Ud. lo sabe... Pero últimamente vivo asombrada cuando leo cómo piensa... La felicito. Me alegro de que no comulgue con ciertas ideas, que son muy respetables, pero en fin, no comparto...
Besos...
Ana.
"Los hombres hacen su propia historia, pero no la hacen a su libre arbitrio, bajo circunstancias elegidas por ellos mismos, sino bajo aquellas circunstancias con que se encuentran directamente, que existen y les han sido legadas por el pasado".
Una vez me puse a discutir con alguien religioso sobre el libre albedrio, yo sostenía que no existía y la persona en cuestión si. Marx nos ilumina (a veces) con sus palabras. Religión, ideología, palabras de inconclusa definición que se paladean sin demasiada conciencia de a que refieren. Vamos, ingenuo el que crea en el objetivismo, en las cosas sin política o en manifestaciones sin ideología. Sólo es manipulación barata, el problema es, justamente, el vaciamiento.
Saludos (me fui a la mierda).
La ideología es un conjunto de ideas económicas, políticas y sociales. Entonces, cualquier identificación política que pudiéramos tener (incluso si no nos identificamos con ninguna de las existentes), somos personas ideológicas: tenemos ideas.
Como coincido con sus dichos, simplemente sumo las siguientes “acusaciones” hacia la derecha (además de todas las críticas que podría hacerle política, económica y socialmente):
1) La de catalogar peyorativamente al término ideología. Calificando a todo aquél que haga uso de ideas opuestas al statu quo reinante (la derecha) de zurdo, marxista, etc (como si ser “zurdo” o "marxista" fuese algo grave)
2) Declarar hábilmente el fin de las ideologías. Denunciando a todo aquel que intente asomar sus ideales como un reaccionario.
3) Transformar al “Che” en remera de onda. Reduciéndolo a un simple y simpático icono carente de su real significado.
Y la lista continúa…
Saludos reaccionarios!!
Neptuno: esa es la cuestión. Yo no tengo sentido común. Ya me lo habían dicho mis jefes de Mc. Carezco absolutamente de sentido común, pues no hago y ni pienso desde el sentido común. De hecho, mi sentido común pertenece a otra esfera. De ahi mi (in)comunicación con ciertos personajes.
salutes
Artus: ya me lo puse. Che, no se vaya al tacho...
No sé en donde se cae, lo que sé es que tal vez es hora de des-velar ciertos tipos de armados.
Salutes
Karenina: Muchas gracias (aunque la forma en la que se piensa no es posible de agradecer) agradezco que respete ciertas ideas, aunque no las comparta.
Pili: ud sabe que es mismo párrafo ha sido citado por el respetable L. Binford para sumar un granito de arena a su causa.Muy bueno su comentario. La cuestión es que vivimos pecando de ingenuos.
salutes a ud
Caro: Exacto, y es lo que quiero decir. Con el fin de las ideologías lo que se hizo fue intentar decretar el fin de "una"ideología: la contraria. Ellos son el statu quo, por ende, como hegemónico, no es cuestionado. Es la doxa. Pero no me gusta el término reaccionario, usaría más bien otro.. Reaccionario me suena a revolución burguesa y francesa.
Salutes
Entiendo que tb se asocia el término reaccionario de manera peyorativa.
Tomo el término como resistencia, rebeldía, desobediencia, etc
Sino tb asumimos, al igual que la derecha, que los que estamos en la vereda de enfrente no podemos ser reaccionarios.
Saludos desobedientes (le gusta más así?)
Caro: esta bien, tiene razón, pero también la reacción es en respuesta a una acción previa, mejor seamos por una vez "accionarios", je. pero ud tiene razón, vamos, que no es cuestión de discutir por menudencias.
salutes
Faltaba más!! Estamos intercambiando conceptos. Y el intercambio siempre es productivos.
Saludos para ud.
En ramas generales no estoy de acuerdo con tu texto, por una cuestión de veredas, de IDEOLOGIAS. Primero quiero hablar del término mismo, creo que las ideologías se muestran en la cancha, se viven, se hacen, y nos acompañan en cada decisión, en cada hecho. Pero, coincido con la última oración de tu texto, creo que la derecha se disfraza de apolítica, de ciudadano común y esconden la clara ideología neoliberal que le sale por los poros. Y creo que la gente se hace la ignorante pero que en verdad avala este sistema político.
No creo que el oficialismo forme parte de la derecha... mmmm, no, definitivamente no lo creo. No sera comunista claro que no, pero son peronistas, de la rama revolucionaria, les guste o no. Y ahí ya entramos en una discusión dolorosa e interminable.
Un abrazo grande,
Saludos desde Mundo Aquilante!
Caro: como he escuchado por ahi, crezcamos en el discenso.salutes
Mundo aquilante: pero si yo no he dicho nada contrario a lo que ud dice? CReo que este gobierno hizo cosas de izquierda, pero le falta más por hacer, cosa que no creo que puedan con semejante congreso. Pero si, son preonistas, esto es -como dijo el General- la tercera vía.
Otro abrazo
El sentido común, ya lo decía Descartes, es el más común de los sentidos, porque todas las personas creen poseerlo y, además, en grado superlativo. En el caso de Descartes, el sentido común se entiende como la facultad de poder distinguir entre lo verdadero y lo falso.
Leí su post con interés y encuentro en él algunas inconsistencias. La definición de ideología es: "conjunto de ideas fundamentales que caracteriza el pensamiento de una persona, colectividad o época, de un movimiento cultural, religioso o político, etc." No me parece que nuestro país tenga una ideología de izquierda. Más bien lo contrario. Si usted piensa que un gobierno que dice interesarse por los derechos humanos, que dice tener políticas redistributivas, etc., es un gobierno con una ideología de izquierda, se equivoca. Eso demuestra simplemente que usted tiene internalizados ciertos conceptos como referidos al pensamiento de izquierda.
La derecha, o debiera decir, las derechas (porque aquí hay muchas variantes), está asociada a conceptos tales como el conservadurismo, el liberalismo, el nacionalismo, el patriotismo y el tradicionalismo. Todos sabemos de qué van estos "-ismos". El peronismo ha estado, desde sus comienzos, bastante ligado a algunos de ellos.
Por desgracia, la Argentina está muy lejos de verse ideológicamente dominada por el sentido común.
El sentido común (en su acepción más amplia) tiene que ver con aquello que la mayoría de la gente considera prudente, criterioso. Desde luego, para poder hablar de una mayoría tal, primero tendríamos que compartir entre (casi) todos determinados valores éticos que actúen como aglutinantes en el seno de nuestra sociedad. Ejemplo: si a usted le parece bien que la gente se exprese libremente y yo estoy en total desacuerdo con el corte de rutas, puentes y calles, tendremos que discurrir un rato acerca de los valores de conciencia que cada una alberga. Usted no sería más progre que yo por permitir que un grupo de encapuchados con palos corten el Puente Pueyrredón. Yo tampoco sería una gorila reaccionaria por pretender hacer uso de la propiedad pública que contribuyo a mantener con el pago de mis impuestos. Todos tenemos derecho a expresarnos y todos tenemos derecho a circular y atender nuestros asuntos sin que nadie nos lo impida. La clave aquí es actuar como indica la máxima: "mis derechos empiezan donde terminan los de los demás", pero, seamos honestos, ¿quién la pone en práctica en nuestro país?
En las últimas elecciones he podido constatar 2 cosas: 1. la lamentable falta de valores compartidos en nuestra sociedad (algo básico para poder pensar en un proyecto de nación), 2. la vacilación de los políticos entre posturas de izquierda y de derecha llamémoslas "light", cosméticas, oportunistas, lo justo para recolectar un voto aquí y otro allá. Una excepción a esto acaso haya sido la candidatura de Rubén Giustiniani en Santa Fe. Ahí tiene usted a un buen referente a la hora de hablar de sentido común. En quienes lo votaron, prevaleció precisamente eso.
Saludos cordialísimos.
VonE: muchas gracias por su comentario, eso primero que todo. Es claro que en mi post hay inconsistencias, pero creo que también surgen de mi imposibilidad de expresarme más específicamente. Yo no creo que este sea un gobierno con una ideología de izquierda, por eso aclaro que dice, pero no hace muchas de las políticas. Lo que intenté decir es que se asocia con el término ideología a los pensamientos de las izquierdas, y a todo lo demás se lo internaliza no como una ideología sino como un pensamiento desde el sentido común. Me parece que el logro de las derechas es presisamente el de haber logrado hegemonizar su ideología como un pensamiento "sin marcas". Como si no fuera ideología. Yo no me considero una persona progresista por defender el derecho a protesta ni creo que ud sea reaccionaria por defender el derecho a la libre circulación. Creo, como en toda sociedad civil, los diferentes derechos entran en contradicción y es de sentido común (en su acepción más amplia, la que ud utiliza) el poder discutir cuál de los dos derechos es el que debería primar.
Y tiene razón también al afirmar que el peronismo ha compartido tanto los ismos de la derecha, como los ismos de la izquierda.
Igualmente, creo como dice Arendt que el derecho humano básico es el derecho a tener derechos. Y creo que que las posturas económicas liberales (en el sentido más noventista del término), las politicas y ideológicas que las acompañan violan ese derecho básico.
El problema es que nos han convencido de que la redistribución de la riqueza, los derechos humanos y el acceso a la salud y a una educación digna, son algo que se asocia con las izquierdas, pero no es así. Si hay un sentido común, debería ser ese.
Muchas gracias por su comentario nuevamente.
Saludos para ud
brillante
hacía rato que no leía algo tan bueno
gracias
Marga: gracias, creo que es un poco mucho, pero gracias.
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