miércoles, 8 de julio de 2009

poner el cuerpo

nuevamente tres de la mañana me despierto con una pesadilla.
terrible. aun la tengo resonando en mi cabeza.
legui durmiendo en el huequito entre mis piernas.
lo muevo, me levanto y voy hasta la heladera. tomo la botella de agua y de un sorbo vacío la mitad de su contenido. le doy otro poco al gordo (le gusta el agua muy fría).
subo hasta mi cama. sigo tomando lo que queda del agua. legui quiere sacarme la botella y tomar él también (tiene la maña de tomar de la tapita).
me acuesto de nuevo determinada a salir de esa pesadilla. legui se coloca a mi lado y me quedo dormida acarciando su cabeza.
una noche que había empezado poniéndo el cuerpo -literalmente- para una instalación artística de R y G que se verá en el encuentro nacional de mujeres. poner el torso desnudo al yeso para recordar a las mujeres que se encuentran desaparecidas por las redes de trata (esas otras desapariciones de las cuales nadie dice y hace nada, excepto quizás por mencionar que en constitución debería haber un prostíbulo y una tintorería al lado).
un molde de mi cuerpo que sirva para recordar los cuerpos de las que no están, pero que se siguen buscando. y no es sólo mi cuerpo, es el cuerpo de otras decenas de mujeres que se sumaron a la convocatoria de un tibio boca en boca. y fue entre risas también, porque el yeso estaba frío y estábamos entre amigas y una pareja de amigos.
y luego el llamado y salir para ponerle el cuerpo a otra persona que necesita que la acompañe en este round. porque aun no ha llenado sus palanganas y eso es también poner el cuerpo. es eso y un abrazo para secar un poco esas lágrimas y ese dolor iracundo, feroz y despiadado.
acompañar el duelo, hacerse carne en la despedida de eso que una no entiende muy bien y que es la viudez inesperada, inflexible, mortal.
si, de esos ladrillos se contruyó la noche y no me sorprende para nada haberme despertado a las tres de la mañana en el momento en que dije basta, no quiero soñar esto.

(le dije a mi corazón sin gloria pero sin pena no cometas el crimen varón si no vas a cumplir la condena. we'll do the time, always. you know)

9 comentarios:

Anónimo dijo...

Fuerte todo lo que dice aquí... En cuanto a las muestras, siempre trato de ir a un par de lugares que sé se dedican a combatir la violencia de género, es más, cuando me reciba me voy a dedicar a algo relacionado con eso, no sé bien todavía cómo pero lo voy a hacer.
Le mando un saludo afectuoso.

Anónimo dijo...

Pd. Cambió la letra de la cabecera? Está más bonita.

Artus dijo...

Talita, al poner el cuerpo, nuestra mente necesita descargar por otro lado; de ahí tal vez la pesadilla... A veces nos resultan molestas e inquietantes, pero a la larga nos alivian, tanto los malos como los buenos sueños. Ya tendrá bellos sueños q' equilibren la balanza :)
Saúdos.

talita dijo...

Ana: si, fue todo así. con respecto a la violencia de genrro y a la trata de mujeres. es todo un tema.
salutes (si cambié la letra)
Artus: la pesadilla consistió justamente en eso. fue terrible. desesperante quizás. espero que alivie.
salutes

Caro dijo...

Recuerde que, para evitar las pesadillas, debe antes de dormir pensar en cosas lindas y comer liviano. Le aseguro que a mi me da resultado.
Por suerte fue sólo eso, un mal sueño.
Saludos, que descanse.

marga dijo...

justo ayer estuve buscando en youtube el video de ese tema de sandra que me encanta: poner el cuerpo...

(y no está, y yo tampoco escribí sobre eso)

talita dijo...

Caro: por la situación en la que estabamos no podía pensar en cosas lindas. Por la comida pesada, haba comido mucho.
salutes y gracias
marga: hay que poner el cuerpo en muchas ocasiones. y de diversas maneras. gracias.

Arha dijo...

sé de esas pesadillas


las peores son estas que se tejen de realidades y cuerpo


duelen, ya sé
pero exorcisan



abrazos

talita dijo...

Arha: eso espero, poder expectarlas.
casi un vómito.
otro abrazo