Un artefacto aislado de su contexto -del lugar en donde proviene, y de las relaciones que estables con otros artefactos y materiales- no nos dice mucho más que su realidad material.
Difícilmente podamos extraer muchas más información que la que está contenida en su propia materialidad (sea una vasija, una punta de proyectil, un cesto).
Cuando los materiales se encuentran aislados en superficie, se puede extraer poca información, salvo que se emplee una área muy grande de trabajo en donde se pueda ver si esa dispersión en el espacio es significativa (es decir si hay un patron espacial que pueda dicernirse). Es por eso, que cuando se encuentra un artefacto en superficie, lo mejor es constatar su ubicación y avisar a un investigador, aunque sea local. El dato sobre su ubicación nos puede dar una idea de una distribución de artefactos en el espacio.
Por eso mismo, los artefactos y materiales encontrados en una excavación sin muchas perturbaciones brindan gran cantidad de información sobre las personas que los hicieron.
Si bien no debe considerarse como una analogía directa, las relaciones entre los artefactos de una excavación pueden asimilarse a las relaciones semánticas en un texto. Aclaro nuevamente, el registro arqueológico NO es un texto, pero la comparación me sirve esta vez.
Estos ultimos días he reparado en que muchas veces cuando una produce un texto y lo publica en el blog, ese texto deja de ser propio y surgen mútiples interpretaciones acerca de su significado. Al igual que con los artefactos en una excavación, el significado último -si se quiere- será difícil de saber, puesto que existen muchos elementos de los cuales no se conoce nada en absoluto. Cuanto más se conozca acerca del contexto que produjo un artefacto-texto, interpretaciones más cercanas a la de los autores se podrán hacer.
Sobre la muerte del autor en los tiempos modernos se ha hablado largo y tendido y mi conocimiento es poco y de oidas, pero sin embargo, es de notar que cuando algo es librado de su autor (publicado, puesto a ciercular) el autor pierde autoridad sobre lo que ha escrito. Se abre a la pluridimensionalidad de las posibles interpretaciones que su producción textual pueda sucitar.
Cuanto más se conozca sobre las "intenciones" del autor del texto, más certeras o ajustadas serás dichas interpretaciones, pero nunca serán las del autor.
Así como en arqueología es nefasto concentrarse en un sólo artefacto como la llave o clave para develar a una población prehistórica (no hay un fósil-guía que nos diga más sobre un grupo de personas que la conjunción de artefactos y movimientos que esas personas hicieron), es igual de nefasto concentrarse en una palabra o frase de un texto para obtener la significación total.
Me ha pasado que, leyendo otros blogs, me encuentro frente a un texto bellísimo del cual solo obtengo esa noción de belleza por su contrucción textual. Cuanto más sé de quien lo produjo más me puedo acercar a lo que se quiso decir con él. Todos sabemos ya que el mensaje es mucho más que el texto que lo contiene. En otros, una frase me atraviesa y es imposible que pueda leer el texto en su conjunto sin priorizarla. En esos casos, sé de manera conciente que mi experiencia personal esta siendo interpelada por el texto. Que tal vez el punto del autor no es esa frase. Y sin embargo, es la que a mi me otorga más significado.
Jerarquizar la información es una de las capacidades del Homo Sapiens Sapiens. Muchas veces nos encontramos perplejos frente a un artefacto de producción especial, algo que nos llama la atención y en esos momentos nos olvidamos de su relación con los otros artefactos.
El leer y el excavar son tareas que implican una comprensión del conjunto. En arqueología tenemos la expresión de que hay veces que es necesario sacar la cabeza de la cuadrícula y mirar para ver un plano general. Siento que ese consejo debe ser aplicado a la lectura. Tanto más se sabe de un autor, tanto más cuidado se debe tener al realizar interpretaciones.
La rapidez y virtualidad del blog también se ha convertido en la forma en donde el autor es desplazado continuamente fuera de su texto, interpelado por los lectores sobre su significado. Me complace muchas veces observar las múltiples interpretaciones que genera algo escrito por mi. Muchas suelen tocar el alma (en su significado más textil) de mis intenciones al escribirlas. Pero muchas otras son tan ajenas, que despiertan una nueva forma de lectura de mis propios textos. Vuelvo entonces enajenada a mi y me convierto en lectora de lo que alguna vez fui escriba.
Difícilmente podamos extraer muchas más información que la que está contenida en su propia materialidad (sea una vasija, una punta de proyectil, un cesto).
Cuando los materiales se encuentran aislados en superficie, se puede extraer poca información, salvo que se emplee una área muy grande de trabajo en donde se pueda ver si esa dispersión en el espacio es significativa (es decir si hay un patron espacial que pueda dicernirse). Es por eso, que cuando se encuentra un artefacto en superficie, lo mejor es constatar su ubicación y avisar a un investigador, aunque sea local. El dato sobre su ubicación nos puede dar una idea de una distribución de artefactos en el espacio.
Por eso mismo, los artefactos y materiales encontrados en una excavación sin muchas perturbaciones brindan gran cantidad de información sobre las personas que los hicieron.
Si bien no debe considerarse como una analogía directa, las relaciones entre los artefactos de una excavación pueden asimilarse a las relaciones semánticas en un texto. Aclaro nuevamente, el registro arqueológico NO es un texto, pero la comparación me sirve esta vez.
Estos ultimos días he reparado en que muchas veces cuando una produce un texto y lo publica en el blog, ese texto deja de ser propio y surgen mútiples interpretaciones acerca de su significado. Al igual que con los artefactos en una excavación, el significado último -si se quiere- será difícil de saber, puesto que existen muchos elementos de los cuales no se conoce nada en absoluto. Cuanto más se conozca acerca del contexto que produjo un artefacto-texto, interpretaciones más cercanas a la de los autores se podrán hacer.
Sobre la muerte del autor en los tiempos modernos se ha hablado largo y tendido y mi conocimiento es poco y de oidas, pero sin embargo, es de notar que cuando algo es librado de su autor (publicado, puesto a ciercular) el autor pierde autoridad sobre lo que ha escrito. Se abre a la pluridimensionalidad de las posibles interpretaciones que su producción textual pueda sucitar.
Cuanto más se conozca sobre las "intenciones" del autor del texto, más certeras o ajustadas serás dichas interpretaciones, pero nunca serán las del autor.
Así como en arqueología es nefasto concentrarse en un sólo artefacto como la llave o clave para develar a una población prehistórica (no hay un fósil-guía que nos diga más sobre un grupo de personas que la conjunción de artefactos y movimientos que esas personas hicieron), es igual de nefasto concentrarse en una palabra o frase de un texto para obtener la significación total.
Me ha pasado que, leyendo otros blogs, me encuentro frente a un texto bellísimo del cual solo obtengo esa noción de belleza por su contrucción textual. Cuanto más sé de quien lo produjo más me puedo acercar a lo que se quiso decir con él. Todos sabemos ya que el mensaje es mucho más que el texto que lo contiene. En otros, una frase me atraviesa y es imposible que pueda leer el texto en su conjunto sin priorizarla. En esos casos, sé de manera conciente que mi experiencia personal esta siendo interpelada por el texto. Que tal vez el punto del autor no es esa frase. Y sin embargo, es la que a mi me otorga más significado.
Jerarquizar la información es una de las capacidades del Homo Sapiens Sapiens. Muchas veces nos encontramos perplejos frente a un artefacto de producción especial, algo que nos llama la atención y en esos momentos nos olvidamos de su relación con los otros artefactos.
El leer y el excavar son tareas que implican una comprensión del conjunto. En arqueología tenemos la expresión de que hay veces que es necesario sacar la cabeza de la cuadrícula y mirar para ver un plano general. Siento que ese consejo debe ser aplicado a la lectura. Tanto más se sabe de un autor, tanto más cuidado se debe tener al realizar interpretaciones.
La rapidez y virtualidad del blog también se ha convertido en la forma en donde el autor es desplazado continuamente fuera de su texto, interpelado por los lectores sobre su significado. Me complace muchas veces observar las múltiples interpretaciones que genera algo escrito por mi. Muchas suelen tocar el alma (en su significado más textil) de mis intenciones al escribirlas. Pero muchas otras son tan ajenas, que despiertan una nueva forma de lectura de mis propios textos. Vuelvo entonces enajenada a mi y me convierto en lectora de lo que alguna vez fui escriba.
11 comentarios:
Me gustó... (bue... claro... lo que acabo de entender desde MI lectura...jaja).
Casi inevitable lo que dice ¿no?. Y no solo en un blog donde uno no tiene mucho contexto sobre el autor...
Si en el cotidiano, con gente que nos conoce (¿qué querrá decir esto?) decimos A y el otro escucha A pero entiende B, o también escucha directamente B... y además como le pega en no sé qué historia personal siente C...
Y... asi es la vida ¿no? una infinidad de palabras y gestos entrecruzados, con alguna esperanza de entendimiento..
Beso
Neptuno: estoy de acuerdo en lo que dice. creo que muchas veces es acto comunicativo es in-comunicativo. Pero ha diferencia de lo que ocurre con la arqueología, un texto es pasible de ser interpretado de múltiples posibilidades y eso lo hace aún más rico.
salutes
Lo que puedo concluir, es que cada quien interpreta o tiene una visión diferente de cada texto (acontecimiento) que se nos presenta, solo cuando hay una alta empatia se logra direccionar a una misma idea, de lo contrarío siempre existiran opiniones diversas. Muy buen blog, me encanta leerlo pues se aprende mucho sobre todo a amar lo que uno hace. Y un poco de arqueologia en lo cual soy falta de conocimiento. Ah!!! eso de ver varios planos y no la cuadricula seria muy importante llevarlo a la practica de vida diaria. Un plecer, saludos
Definitivamente los bloggers no somos autores -y en esto no caben apreciaciones en orden a la calidad de los textos-, sino que somos simples administradores de nuestras cuentas.
Creo que si los lectores interpretan cosas muy disímiles, o muy lejanas a las que el escribiente quiso decir, existe ahí una frustración y un hallazgo, a veces al mismo tiempo.
Bienvenidos al reino del equívoco.
dos cosas después de leer tu texto: 1º que me pasa mucho, que fuera de contexto no tengo "gracia" 2º que algunas veces cuando alguien me ha hecho saber lo que ha sentido o después de leerme , me da su versión de lo que ha leído,me quedo pensando ¿pero cuando he escrito yo eso? y me gusta saberlo me encanta ver como las historias crecen y tienen vida propia. Desde el mismísimo paraíso, saludos
Pao: bienvenida por estos pagos!. si, supongo que hay temas con los que una se encuentra más empáticamente relacionada que otros. salutes
Naifa: creo que más que administrar mi cuenta y menos que autora, se puede decir que soy productora de textos. bienvenidos entonces, como ud dice, al reino de los equívocos.
Andadímelo: saludos al paraísoo. a mi me encanta leer las lecturas con la lectura de los comentadores.
salutes
Es así, nomás; lo escrito deja de pertenecenos.
En cuanto a lo emitido en forma verbal, siempre recuerdo: "Las palabras se usan para comunicar ideas. Cuando la idea es comprendida las palabras se olvidan. ¿Dónde estará el hombre que haya olvidado todas las palabras?. Con él me gustaría conversar" (creo haberlo usado en un intercambio con Vero, pero siempre resulta válido).
Da para pensar, no?
Saúdos.
Artus: tiene ud razón. yo creo que muchas veces intento comunicarme, pero lo mio queda en un intento...
salutes
Interpretaciones muchisisisisimas pero lo que es un hecho es que escribe muy lindo!! besos!!
Merly: gracias, de nuevo. creo que escribo un poco complicado nomás.
salutes
complicado o no... pero muy lindo!
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