tenía creo yo que 10 años, más o menos.
hacía mucho que me había enamorado de J (mi primer recuerdo es de ella en primer grado, que yá relaté antes). pensaba en que era la única mujer que se sentía atraída por otra mujer. y por ende, que viviría sola por el resto de mis días.
temprano, mis padres me mandaron a guitarra y a inlgés. compartía ambos espacios con Cata, un año menor que yo. Nos hicimos amigas. Jugábamos juntas en su casa y nos quedábamos hablando por horas.
un día Cata andaba muy taciturna. le pregunté que era lo que le pasaba y me contestó que no me lo podía decir, que le diera un tiempo.
hasta que un día, volviendo de guitarra o de inglés, no recuerdo porque el camino era casi el mismo (ohh benditos pueblos en que los niños pueden ir y volver caminando de sus casas al colegio y otros deberes) Cata me dijo: tengo que contarte algo, pero no se lo podés contar a nadie. claro!, le contesté yo, dale no des más vueltas y decímelo.
-me gusta S (léase el nombre de una chica que era compañera nuestra de inglés)
yo la miré y atiné a contestar, sin pensarlo siquiera:
-pero eso es lo más normal del mundo, a mi me gusta J.
de ahí en adelante, nuestra amistad unida a nuestro secreto (que eramos las únicas tortas del planeta tierra, aunque no nos llamaramos tortas, ni lesbianas ni nada de eso) se hizo fuertísima. eramos dos para todo. amigas inseparables. nunca hubo atracción entre nosotras, porque lo nuestro se conjugaba como una hermandad.
el otro día recordé esta escena, que vuelve a aparecer tras la lectura del post de Miss Fiamma, y me recuerdo sorprendida en la respuesta: lo más normal del mundo. y presenta una especie de dicotomía. por un lado, me sentía como, hasta ese momento, la única mujer (no digo lesbiana porque en ese momento no me llamaba así) que amaba a otra mujer. por otro lado, cuando Cata me dijo eso, yo lo encontré "natural" y se lo presenté como natural a ella, aunque a mi me pareciera ya tempranamente que no era la norma.
en parte considero que esa presentación de mi sexualidad frente a otra persona fue un determinante para reflexionar luego, de más grande, cómo sería mi vida amorosa y sexual.
si bien hubo momentos en que esto de ser distinta me pesaba, primó la idea de que sería posible encontrarme con otras mujeres a las que le pasara lo mismo. y que de ahí como mínimo, la felicidad era posible.
pasó mucho tiempo hasta que estuve con una mujer. y cuando lo hice, lo sentí como lo más natural del mundo.
pero antes, como dios las cría y el viento las amontona (o puan, no sé) me encontre sin pensarlo y sin buscarlo, rodeada de chicas tortas. y eso fue un puntapié para sentir que la norma, por ahi, la establecía yo también al decir: es lo más normal del mundo. quizás porque a mi lo que me parecía más normal, no era la atracción sexual (que estaba presente) sino el enamorarse de una persona. que esa persona fuera una mujer, no me presentaba más conflictos que el que puede darse con no ser correspondida. y esto se debía, como me daría cuenta más tarde, no al hecho de que yo fuera lesbiana o que el objeto de mi amor fuera una mujer, sino al simple y universal hecho de que la otra persona tiene la total libertad de no amarte.
con Cata nos seguimos viendo, claro, pero han pasado ciertas cosas que nos han distanciado.
en el pueblo ya hay una activa comunidad torteril que hacen que lo que yo dije se vaya construyendo: cada vez hay más chicas que consideran que gustar de otra chica es lo más normal del mundo y lo muestran. y es así como se construye la normalidad.
hacía mucho que me había enamorado de J (mi primer recuerdo es de ella en primer grado, que yá relaté antes). pensaba en que era la única mujer que se sentía atraída por otra mujer. y por ende, que viviría sola por el resto de mis días.
temprano, mis padres me mandaron a guitarra y a inlgés. compartía ambos espacios con Cata, un año menor que yo. Nos hicimos amigas. Jugábamos juntas en su casa y nos quedábamos hablando por horas.
un día Cata andaba muy taciturna. le pregunté que era lo que le pasaba y me contestó que no me lo podía decir, que le diera un tiempo.
hasta que un día, volviendo de guitarra o de inglés, no recuerdo porque el camino era casi el mismo (ohh benditos pueblos en que los niños pueden ir y volver caminando de sus casas al colegio y otros deberes) Cata me dijo: tengo que contarte algo, pero no se lo podés contar a nadie. claro!, le contesté yo, dale no des más vueltas y decímelo.
-me gusta S (léase el nombre de una chica que era compañera nuestra de inglés)
yo la miré y atiné a contestar, sin pensarlo siquiera:
-pero eso es lo más normal del mundo, a mi me gusta J.
de ahí en adelante, nuestra amistad unida a nuestro secreto (que eramos las únicas tortas del planeta tierra, aunque no nos llamaramos tortas, ni lesbianas ni nada de eso) se hizo fuertísima. eramos dos para todo. amigas inseparables. nunca hubo atracción entre nosotras, porque lo nuestro se conjugaba como una hermandad.
el otro día recordé esta escena, que vuelve a aparecer tras la lectura del post de Miss Fiamma, y me recuerdo sorprendida en la respuesta: lo más normal del mundo. y presenta una especie de dicotomía. por un lado, me sentía como, hasta ese momento, la única mujer (no digo lesbiana porque en ese momento no me llamaba así) que amaba a otra mujer. por otro lado, cuando Cata me dijo eso, yo lo encontré "natural" y se lo presenté como natural a ella, aunque a mi me pareciera ya tempranamente que no era la norma.
en parte considero que esa presentación de mi sexualidad frente a otra persona fue un determinante para reflexionar luego, de más grande, cómo sería mi vida amorosa y sexual.
si bien hubo momentos en que esto de ser distinta me pesaba, primó la idea de que sería posible encontrarme con otras mujeres a las que le pasara lo mismo. y que de ahí como mínimo, la felicidad era posible.
pasó mucho tiempo hasta que estuve con una mujer. y cuando lo hice, lo sentí como lo más natural del mundo.
pero antes, como dios las cría y el viento las amontona (o puan, no sé) me encontre sin pensarlo y sin buscarlo, rodeada de chicas tortas. y eso fue un puntapié para sentir que la norma, por ahi, la establecía yo también al decir: es lo más normal del mundo. quizás porque a mi lo que me parecía más normal, no era la atracción sexual (que estaba presente) sino el enamorarse de una persona. que esa persona fuera una mujer, no me presentaba más conflictos que el que puede darse con no ser correspondida. y esto se debía, como me daría cuenta más tarde, no al hecho de que yo fuera lesbiana o que el objeto de mi amor fuera una mujer, sino al simple y universal hecho de que la otra persona tiene la total libertad de no amarte.
con Cata nos seguimos viendo, claro, pero han pasado ciertas cosas que nos han distanciado.
en el pueblo ya hay una activa comunidad torteril que hacen que lo que yo dije se vaya construyendo: cada vez hay más chicas que consideran que gustar de otra chica es lo más normal del mundo y lo muestran. y es así como se construye la normalidad.
22 comentarios:
Es como parte del proceso: darte cuenta que sos lesbiana, y automáticamente, sentirte la ÚNICA torta del mundo...
A mí ese sentimiento me duró un rato laaaargo, pero una vez que abrí los ojos (y la boca, para decirle al mundo que era lesbiana), las empecé a ver en cada esquina, rincón, lugar de la vida... y así, una va afinando el "gaydar" también, eh?
Saludos Talita!
No sé, talita.
Nunca me sentí "la única a la que le pasaba". Estaban en la tv, en los libros, en los comentarios de los adultos, casi siempre burlones. Estaban en la familia, pero nunca estaban cerca.
Y siguen tan lejos, e invisibles, como entonces, aunque estan por todas partes, sobretodo por este medio.
Son historias diferentes, lo sé.
Pero no tanto. La primera y única lesbiana que conocí, y amé, en un pueblo de provincias, en aquel momento no aceptaba ser llamada de esa manera. Con las demás, me dí cuenta de eso mismo que ha escrito:
"quizás porque a mi lo que me parecía más normal, no era la atracción sexual (que estaba presente) sino el enamorarse de una persona. que esa persona fuera una mujer, no me presentaba más conflictos que el que puede darse con no ser correspondida."
Bello texto, bellamente inspirado.
Mana T: si es cierto, el gaydar se afina cuanto más se lo usa. pero el darse cuenta es un proceso tanto interno como externo.
salutes
Fer: yo no creo que estén tan invisibles (aunque sean (in)visibles en este medio). es cierto que las lesbianas estaban presentes en la mirada desaprobadora de mi madre a Sandra y Celeste, pero el tema es que si bien me sentía fascinada por esa historia, no me "sentía" lesbiana por toda la carga peyorativa que se le había puesto al término. después, mucho tiempo después, me asumí políticamente lesbiana y entendí que decirlo y hacerlo era una desición corporal también.
igualmente, como ud misma sabrá, ser lesbiana en provincias no es lo mismo que aquí en capital. pero me sorprende, pues todas las chicas tortas que conozco ahora de mi pueblo estan en los 20. y son bastante visibles.
y me alegra mucho.
con respecto a que yo me percibí diferente, sí es cierto son historias distintas, pero yo sabía que habia algo diferente en mi cuando no me gustaban los varones. sin embargo, ya de chiquita me puse a intelectualizar la cuestión y leia a los griegos fascinada por la idea del amor platónico. es decir, busque una explicación para ser como yo era.
salutes
Historias que clarifican las propias. Además de "conocer" lo que le pasaba a los 10 años, lo que cuenta dispara automáticamente en nuestras cabezas lo que nos pasaba.
En mi caso me sentía diferente y burlada por la música que escuchaba. Mi música era gay, pero mis mandatos eran hetero. Vaya cortocircuíto para mi confundida cabeza. Tomé el camino equivocado.. El de los mandatos.
Saludos
No sé... Yo disparé hace poco... Me siento a veces culpable, a veces confundida, para colmo la que pienso que es, no es y así... Formé mi vida en base al modelo hetero, podría decirse, y ahora me encuentro como ajena a mí misma... Lo suyo fue más natural... Lo que me pasa a mí, todavía no me lo puedo explicar...
Caro: queda en claro que su inconciente era gay (chistin). pero sí los mandatos pesan y mucho. en mi caso no sé si fuemi personalidad o que, pero ni fiesta de 15 hice... hay veces que pienso: pobre mi padre se quedó con ganas de bailar el vals. pero, para mi suerte, esta mi prima que hizo las cosas como dios (y no una) mandan. los mandatos pesan y mucho.
salutes
Ana: ¿lo mio fue más natural? si puede ser... creo que nunca es tarde para darse cuenta de las cosas que a uno le pasan. hay veces que los mandatos pesan, como en el caso de caro, pero hay veces que una simplemente no puede hacer las cosas de otro modo. y yo lo sentí asi. sentí que no podía estar con hombres.
salutes
Eso me pasa a mi ahora y es tan feo, digamos, yo misma me desconozco... Me cuesta mucho... No sé... Me pregunto por qué me pasa esto (sí, los mandatos pesaron mucho fueron muy estrictos con mi educación) y como por si fuera poco cuando decís la verdad (que no tenés experiencia) huyen... En fin, no encuentro mi lugar...Dichosa de Ud. que encontró uno...
Besos...
Talita: ALgùn lado de su historia, es tambièn lado de mi historia. La sensaciòn clara de la diferencia, de mi ser distinta, no solo en lo que en la sexualidad atañe, marcò mi modo posterior y actual de ver la vida. De niña no tenía la sensaciòn de ser la unica torta del mundo, supe siempre que había otras, oía de ellas, las conocí, etc...pero aún conservo esa otra sensación que intuyo en su relato (complejo de ombligo de por medio), la de saber que SER UNO MISMO, implica no ser, a veces aquello que los demás soñaron que uno sería y allí, en ese pequeño abismo, el riesgo del desamor, el pánico del desamor.
La saludo, amontonada por el viento.
Ana: no creo que la culpa sea de las otras que huyen. la cuestión es como se para cada uno frente a lo que le pasa.
Emi: todas compartimos ese lado de la historia, me atrevería a decir. pero si, ud lo dice mejor que yo: la posibilidad de SER implicaba ese NO SER lo que todos esperaban de mi. la conciencia temprana del desamor, antes que la del amor mismo. no había pensado en eso. gracias.
Saludos con frío.
Obvio que me inconciente era gay. ¿A esta altura le cabe alguna duda?
Lo importante es tomar conciencia, hacerse cargo y "recuperar" el tiempo perdido.
Ok, no me di cuenta a los 10. Pero supongo que nunca es tarde.
Caro: ja! nunca es tarde. no hay que recuperar nada. ud añada nomás experiencia.
"...sino al simple y universal hecho de que la otra persona tiene la total libertad de no amarte...."
La realidad es que tiene usted toda la razón (lo cual quiere decir que pienso como usted.... jajaja).
But... yo sigo sintiendo un "but" dentro mío... cuando la supuesta "libertad" de un "no" se deriva de un prejuicio social (y aquí meto no solo lo homo, también hay otros... ser negro, ser mayor, ser menor, profesional,...etc).
Hay una herida que se siente diferente si proviene de un "no me gustas" sencillo y claro, a que si proviene "no quiero contigo por algún prejuicio".
sí, usted dirá, da igual... but... mmm
Beso
Neptuno: en ambos casos, el resultado es mismo: no. y creo que a esta altura de mi vida, no me interesa saber si vino por algún prejuicio o si vino por que no hay amor. ¿hieren lo mismo? no, es cierto. pero el resultado es el mismo: hay que moverse. y transitar el mal trago y volverse a enamorar con la esperanza de que la próxima será. ya he dejado de preocuparme por las razones de los nos ajenos. en todo caso me preocupare por los sis, cuando lleguen, que me parecen mucho más interesantes.
salutes
doña, alla por principios de los '90 cuando Bajos Instintos salio en video, recuerdo haberla visto con vos en el tele del comedor. Justo en un momento en que fuiste a la cocina paso la escena donde Sharon Stone se cruza de piernas. cuando volviste te lo dije, y diste un alarido al estilo YAAAAAAAAA??????? y pusiste una cara de "retrocedela por favor" jajaja ahi empece a sospechar jajajaaj.
en serio, me quedo grabado en la memoria, por ahi no te acordas...
Puan las amontona? Hice mi Cbc allí, está bien no era mi momento, pero creo no haberme cruzado con ninguna, en Derecho dicen, hay un montón, yo sigo sin verlas... Si sabe dónde venden los radares a buen precio aviseme, por favor, Talita!
xavi: primero, no me acordaba! segundo, dejá de deschavarme!!!!! jajajaja
no sabés como me reí. si, me imagino la cara que puse.
Ana: sino era su momento, pues cómo las hubiera reconocido? eso primero y principal. segundo. en mi caso cuando las conoci,no sabia que eran tortas, cosas de la vida, feelings. sera cuestion de afinar.
Bien por las chicas de 20.
Yo tengo 37, hay más de una década y media de distancia.
Cuando yo salí del closet por primera vez, tenía 17. Y pienso que fue demasiado pronto, sobretodo porque entonces nadie quería estar afuera, sólo un poquito, un ratito, justo lo necesario. Ahora ya no tengo que salir más, primero que nada, porque tengo una experiencia al respecto, una historia detrás, unos amigos y una familia donde ya no es necesario o donde ya no tiene caso. Pero con la mujer que me gusta, que en mi caso será siempre una congénere, esa cuestión no la he tocado nunca, a menos que ella quiera, o lo necesite. No pido ni doy explicaciones al respecto. No me interesa.
Finalmente, he asumido que no existen lesbianas entre los 30 y los 50 años, independientemente de que me den bola a mí o no, o que estemos todas al resguardo de un nick, en internet. Así como tengo muy claro que todas somos "amigas", pero no hay ninguna amiga, ya sin comillas.
Pero además, pienso que ya es demasiado tarde para salir del clóset. Porque ahora todos estamos "afuera". Y ser lesbiana, o ser gay, sencillamente, "ya fue".
E pur si muove...
(Y no robemos más con eso del "gaydar". El gaydar son los amigos, "el ambiente", se decía en mi época; eso y los años encima, así como los reyes son los padres.)
Fer: clap clap clap. creo queno habia entendido su primer comentario. ahora sí. y concuerdo con ud en varios puntos. (los reyes son los padres????!!!!!!!)
salutes
'cada vez hay más chicas que consideran que gustar de otra chica es lo más normal del mundo y lo muestran. y es así como se construye la normalidad'
brillante
gracias!
Marga: de nada! acaso la normalidad no la construimos entre todos?
salutes
Ay Dios...Me quedé tildada con lo de Puan... Ahora me recibo y empiezo otra carrera y hago el cbc de nuevo jajaja...
Publicar un comentario