
iba a seguir hoy con el tema neander pero lo imponderables de la vida real, como diría Bronislaw, me alcanzaron ayer en el 105.
a pesar de haberme quedado hasta tarde en el trabajo, el 105 que me tomé anoche estaba sin asientos disponibles. fiel a mi incorporación de la norma me dirigí al fondo del bondi y me predispuse a que nadie se levantara de su asiento hasta finalizado el viaje.
de fondo escuchaba la conversación de dos señoras en la que una le decía a la otra: "si Dios me lo ha puesto en el camino, por algo será". seguí con mis cavilaciones tratando de leer el diario pese a lo movimientos del transporte cuando por esas cosas de la vida, la compañera de la señora en cuestión debe bajarse en Parque Centenario para ir al Hospital Naval (si, me enteré de todas esas cosas además por haberle indicado a la señora para adonde tenía que caminar y que efectivamente era Parque Centenario lo que se veía adelante.
ocupo entonces el lugar de la dama que se baja, justo al lado de la que había proferido la sentencia anterior.
como ya me había cansado del diario hice el movimiento de colocarlo doblado dentro del bolsillo exterior de mi mochila. para hacer eso, tuve que mover la mochila y la señora prestó atención al pin bandera del orgullo que llevo bien visible en la mochila. ese mismo pin que uso para demarcar una identidad y con la secreta esperanza de que en un café me cruce con Ines Efrón y ella me mire y yo la mire y ella mire mi mochila y ella sepa que jugamos en la misma vereda y empecemos un amor que llene páginas y páginas de los tabloides (estoy delirando y son las diez de la mañana, debe ser el sanguche de jamón crudo que cené anoche).
la cosa es que me dí cuenta que la señora miró mi mochila, más precisamente, mi pin. la cosa es que luego de mirar mi pin, la señora abrió su cartera buscándo algo (por dios que no sea su número telefónico) y como no lo encontró pasó a buscar en un bolsa a su costado.
yo esbozaba sonrisa preeviendo el desenlace a todo esto, pensando más bien que era la primera vez que me pasaba y que mientras que no se pusiera violenta la cosa no había de qué temer.
la señora toma un pafleto largo y angosto (fálico?) de una iglesia cristiana, me lo da y me dice:
"tomá, para que leas", le contesto, "gracias, pero ya bajo", insiste "leelo igual". la miro, me sonrío y le digo "gracias".
justo estaba por bajarme asi que ojee el diario: de alguna iglesia cristiana repleto de citas de la biblia y con menciones al anticristo pero sin nada en referencia directa a la aberración homosexual.
mi primera vez. una que va por la vida con ese pin esperando que sea más fácil identificar a las pares, que oficie de santo y seña. pero no, es alguien del otro bando quien lo reconoce de inmediato y toma acciones para llevarme por el buen camino.
si supiera la buena samaritana que en algún momento de mi vida yo hice servicio a la comunidad tratando de traer al buen redil del lesbianismo (???) a las ovejas descarriadas por la patriarcalidad heteronormativa...
si supiera que pienso que la única iglesia que ilumina es...
pero nada, me causó más gracia que otra cosa. y me gustó que en vez de decirme algo (quizás yo le causaba un desagrado exesivo como par dirigirme más la palabra) se haya contentado con entregarme la palabra de dios.
que nos salve jebus.
y yo me pregunto: inesita ¿dónde estas?.
fotografía: cuadro de Hokusai, Sueño de la mujer del pescador. Inspirada por la lectura del diario de hoy. Menos mal que la buena señora no me encontró leyendo un Soy.
a pesar de haberme quedado hasta tarde en el trabajo, el 105 que me tomé anoche estaba sin asientos disponibles. fiel a mi incorporación de la norma me dirigí al fondo del bondi y me predispuse a que nadie se levantara de su asiento hasta finalizado el viaje.
de fondo escuchaba la conversación de dos señoras en la que una le decía a la otra: "si Dios me lo ha puesto en el camino, por algo será". seguí con mis cavilaciones tratando de leer el diario pese a lo movimientos del transporte cuando por esas cosas de la vida, la compañera de la señora en cuestión debe bajarse en Parque Centenario para ir al Hospital Naval (si, me enteré de todas esas cosas además por haberle indicado a la señora para adonde tenía que caminar y que efectivamente era Parque Centenario lo que se veía adelante.
ocupo entonces el lugar de la dama que se baja, justo al lado de la que había proferido la sentencia anterior.
como ya me había cansado del diario hice el movimiento de colocarlo doblado dentro del bolsillo exterior de mi mochila. para hacer eso, tuve que mover la mochila y la señora prestó atención al pin bandera del orgullo que llevo bien visible en la mochila. ese mismo pin que uso para demarcar una identidad y con la secreta esperanza de que en un café me cruce con Ines Efrón y ella me mire y yo la mire y ella mire mi mochila y ella sepa que jugamos en la misma vereda y empecemos un amor que llene páginas y páginas de los tabloides (estoy delirando y son las diez de la mañana, debe ser el sanguche de jamón crudo que cené anoche).
la cosa es que me dí cuenta que la señora miró mi mochila, más precisamente, mi pin. la cosa es que luego de mirar mi pin, la señora abrió su cartera buscándo algo (por dios que no sea su número telefónico) y como no lo encontró pasó a buscar en un bolsa a su costado.
yo esbozaba sonrisa preeviendo el desenlace a todo esto, pensando más bien que era la primera vez que me pasaba y que mientras que no se pusiera violenta la cosa no había de qué temer.
la señora toma un pafleto largo y angosto (fálico?) de una iglesia cristiana, me lo da y me dice:
"tomá, para que leas", le contesto, "gracias, pero ya bajo", insiste "leelo igual". la miro, me sonrío y le digo "gracias".
justo estaba por bajarme asi que ojee el diario: de alguna iglesia cristiana repleto de citas de la biblia y con menciones al anticristo pero sin nada en referencia directa a la aberración homosexual.
mi primera vez. una que va por la vida con ese pin esperando que sea más fácil identificar a las pares, que oficie de santo y seña. pero no, es alguien del otro bando quien lo reconoce de inmediato y toma acciones para llevarme por el buen camino.
si supiera la buena samaritana que en algún momento de mi vida yo hice servicio a la comunidad tratando de traer al buen redil del lesbianismo (???) a las ovejas descarriadas por la patriarcalidad heteronormativa...
si supiera que pienso que la única iglesia que ilumina es...
pero nada, me causó más gracia que otra cosa. y me gustó que en vez de decirme algo (quizás yo le causaba un desagrado exesivo como par dirigirme más la palabra) se haya contentado con entregarme la palabra de dios.
que nos salve jebus.
y yo me pregunto: inesita ¿dónde estas?.
fotografía: cuadro de Hokusai, Sueño de la mujer del pescador. Inspirada por la lectura del diario de hoy. Menos mal que la buena señora no me encontró leyendo un Soy.
15 comentarios:
Pfffffff, jajaj, debe ser la zona... Me acabo de mudar a Caballito, en diez días se me acercaron diez señoras con panfletos imagino, similares... Amén.
Sí, Talita, a las que no tenemos pin... decís que es por portación de cara?? Me estoy preocupando, jaja.
Un saludo señora.
Ana: Amén!
If: mirá a mi se me acercó una vez una señora, estándo yo con una miaga, nos entregó algo de una iglesia. nos quiso dar el mismo volante a las dos y le contestamos al unísono sin haberlo pensado: "no gracias, lo leemos juntas, somos novias" la cara de escandalizada...
si ud porta cara, yo que porto? cuerpo? jejeje
saludo señora!
Vaya que educada. Encima le dijo gracias??? Ok, no da hacer un escándalo en el colectivo pero...
Disculpe pero soy una caída del catre... ¿De verdad Ines está en la misma vereda?
Lo del crudo, estuvo de más.. Voy a tener que pedir ya mismo uno. dieron ganas.
Saludos
Caro: cómo no decirle gracias!!! sólo hubiera hecho un escándalo si la señora hubiera sido violenta. pero no lo fue.
Lo de Ines es una ilusión, no sé si ella juega en nuestra vereda, pero cómo me gustaría!!!!
cómase uno de crudo!
salutes
Talita, un día - cuando menos lo espere - a la vuelta de la esquina se le aparecerá Inesita y Ud. No sabrá q' decirle !! :D... Por lo menos vaya teniendo un speech preparado :) y recuerde decirle: "yo te cocino, rico...."
Saúdos
Yo creo que Talita practica eso todas las mañanas mientras cepilla sus dientes...
Artus: tengo el spech preparado, como bien dice If. consiste en lo siguiente:
"yo te cocino, te mimo, te hago masajes, vos y yo nacimos para estar juntas" acto seguido hace presencia la fierza policial y los próximos post son desde radio colifata.
salutes
If: mientras me cepillo los dientes peleo con legui para que me deje un lugar en el labatorio.
salutes
ah, es verdad... recuerdo que anida allí!
Creo que si me pasara a mi me levantaba del asiento y me bajaba antes que me diera cualquier cosa, ni panfleto ni teléfono, claro a menos que este como quiere, jajaja
If: si, suele dormir en ese lugar.
Antonia: jajajaja, en el fondo, me dio ternurita, que le voy a hacer.
salutes
tuvo suerte la señora de no cruzarse conmigo
y decilo completo sin miedo... la única iglesia que ilumina es la que arde
1) jajajaja
2) Asì las cosas, se sigue levantando polèmica!
3)un abrazotototote!
marga: si, es cierto ha gente que pude ponerse más firme. yome lo tomé con sentido del humor, aunque si la actitud dela señora hubiera sido más agresiva mi respuesta hubiera sido terminante. lo dejé pasar.
salutes (y si, es la que arde)
Merly: si, la verdad. otro abrazo!!!
salutes
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