lunes, 3 de noviembre de 2008

cigarra

la increíble sensación de haber estado ahí. de haber escrito estas palabras.

la hermosa sensación de saber que cada vez que te caés de la bicicleta, siempre hay que volver a subirse.

la sublime certeza, de que te vas a caer tantas veces, pero que todo lo que se rompe puede ser arreglado.


te vas a ir, te vas a ir tan lejos de mi, otra vez lo inalcanzable, lo que no se puede tocar, lo onírico.

te vas a ir, y con vos todo esto que se armó.

es que es como que si nada, como si el amor (esa palabra) se cayera a cada paso. como si lo que una vez significó se fuera desdibujando, saquitos de té puestos a secar en un platito color porcelana pearl ware viejo con dibujitos.

y tu cuerpo, ese cuerpo gris de ensueños, esa perfección en caderas, esa panza. todo eso que alguna vez pude acariciar, ya no va a estar, ya no va estar al otro lado de esa cama convé, buscando irse a cada paso, buscando el mío para abrazarlo.

y que le voy hacer, princesa, si con estas mañanas me levanto y en estas noches me acuesto. con la promesa de que ya no estás cumplida, desde un calvario incipiente que ya empieza a tolerarse como único y universal. con la resignación de saberte lejos, jugando otros juegos que no son los míos.

de este amor (esa palabra) que le queda chica a este vacío humano. a este corazón que se zurce a cada instante y que busca pensar en las mil formas que tiene para latir, que sístole y diástole , y que demases.

de estas noche negras en las que me despierto de madrugadas pensando, llorando, que más da, ya no hay diferencia. ya no hay espera, ya no hay dolor, ya queda solo lo que pasó. sólo tus miradas, la manera de hacerlo, la manera en que ya no tengo más palabras que escribir que no sean las de tu nombre, lo cual coarta mucho mis reales posibilidades, de porque no te pusieron un nombre compuesto, carajo, así yo podía pronunciar mas de una palabra.

lenguaje inútil, creo habértelo dicho mil y una vez, ya se va. ya se está, ya no queda nada mas que un adiós en cuclillas esperando.

ya no queda amor, ni promesas, ni nadie que las diga.

4 comentarios:

Erica dijo...

No voy a decir nada significativo, sólo hacerte saber que, aunque no comente, leo.

Besos

talita dijo...

gracias por leer
besos a usted

xavi dijo...

A veces la indiferencia es mas cara que el oro.

talita dijo...

xavi: si si, es asi.
oscar wilde dijo alguna vez que para las cosas más estupidas lo mejor es una sana intolerancia