sábado, 29 de noviembre de 2008

casualidades-causalidades

bueno resulta que las cosas que pasan en la vida son extrañisimas
muy extrañas
ayer entregué la tesis. pese a mis miedos, salió todo bien. no hubo problemas burocráticos, como suele haber en puán.
el chico de mesa de entradas fue muy amable. en el departamento, fuern muy amables.
salí de la facu y me fui al trabajo a buscar la máquina.
lau me llamó y nos encontramos a tomar algo para festejar
a esa altura ya no sentía nada. mi cuerpo estaba agotado. dos semanas durmiendo de tres a cuatro horas por día, con la adrenalina fluyendo desde las glandulas por todo el torrente sanguíneo, para mantenerme despierta. cantidades obsenas de cafe y coca.
bueno, celebramos, tomamos cerveza charlamos.
asi, asi como si nada
entró.
¿quién entró?
pues quien va a ser, la colorada, esa pelirroja de la facu con la que me crucé en rosario, luego en puán y ahora en Mu. por razones de eitiqueta (iba acompañada por su novia) opte por un silencio lady.
ella no me reconoció. sólo cuando se fue hubo un atisbo de reconocimiento. pero supongo que el mismo correcto comportamiento la detuvo.
o no.
pero me parece tan divertido.
en menos de un mes
dos veces.
esto no es una casualidad.
señores y señoras, esto es una causalidad.
salutes

No hay de queso no mas de papa

Después de 10 años.

Después de pelearla

Después de sudarla

Después de soñar

Después de casi ahogarme

Después de 7 años en mac

Después de 2 años con los chanchos

Después de 7 meses de escritura

Después de 3 borradores

Después de pensar que no iba a llegar nunca

Después de seguir esto que siento que es lo que soy

Después de haber soñado de chiquita con este momento

Me encuentro ahora

Ahora con el cansancio

Ahora con la felicidad

Ahora con las ganas de empezar con otra cosa

Ahora con el festejo

Ahora con mucho sueño

Ahora con que

Oficialmente

Entregué la tesis

Pd desde afuera se escucha

“tu esqueleto te trajo hasta aquí”

domingo, 23 de noviembre de 2008

al fin finalizado, aunque falta un poquitito

Concluyendo, al mismo tiempo que la arqueología generó un conjunto de objetos arqueológicos discretos (disociándolos de sus contextos primarios y asociándolos en nuevas relaciones con otros objetos y/o personas) para estudiar las sociedades del pasado, produjo también otro conjunto de artefactos discretos –las fotografías-. Producto del registro del proceso de trabajo de campo arqueológico, estas fotografías permiten adentrarse en la historia de la arqueología de una manera novedosa: a través de la cultura material fotográfica producida por la misma disciplina que se define por el estudio de la cultura material del pasado.
Si si, señores y señoras, esta es la frase concluyente de mi tesis.
he matado a mi padre (según mi psicologa) si todo sale bien, el martes
no hay de queso nomás de papa.
salutes
Pd: igual me quedan unas noches de poco dormir. ultimando detalles.

viernes, 21 de noviembre de 2008

des-cubrir

des-tapar
de-velar
(sacar el velo que nos cubre)
re-velar
(mostrar, dejarse ver)
des-cubrir
des-vestir
des-nudar
des-esperar
des-eos
de-verte
de-tocarte
de-amarte
de-dormir
de-escribirte
de-tu piel
de-mañana
de-mañanas
de-mate
de-tostadas
de-vos
des-cubrirte
durmiendo
soñando
des-estimo
des-creo

jueves, 20 de noviembre de 2008

apostillas

me fui al bar a escuchar a efe con su grupo.
la vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida.
recomiendo
El metejón, música de por aca, mucha muerga, coros, guitarras y percusión (a cargo de efe) muy buen grupo. miércoles 26-11 20.30 hs en La Forja (muy lindo bar en flores) Bacacay 2414.
y el batacazo:
Tinta Floja, un dúo a veces trío. guitarra, violín y voz. Tangazos. Un chico en guitarra criolla, una chica en violín y una chica en voz. Muy buenos, tangos cantados a cargo de Luci quien le pone el alma a cada canción. realmente vale la pena. Tocan este viernes y viernes de por medio en el Bar de Carlitos en San Cristobal Carlos Calvo y Saavedra. Una verdadera y gratificante sorpresa.
los dejo por aca, q quien le guste, no deje de verlos.
sigo con mi tesis.
salutes
post scriptum: que me haya fijado en las chicas de Tinta Floja es sólo una deformación profesional
Pa demostrar que es cierto lo que digo, les dejo el link del grupo
Tinta floja
www.tintafloja.com.ar
pa que vean que mi deformación profesional no nubla mi buen entender

martes, 18 de noviembre de 2008

asociaciones ilícitas

me he asociado con erica
con ella comentaremos peliculas de tematica gremial-pastelera.
ella se encarga de la visión straight y yo de la queer.
los invito a su blog para que la lean.
Queer & Straight eye for a Queer Movie
que lo disfruten
salutes

crónica de un final anunciado

días finales
días de cierre
termino de escribir la tesis.
tengo ganas de escribir aca. pero no puedo. estoy agotada. mentalmente exhausta
me detengo
miro quien pasa
miro por la ventana.
vuelvo a empezar.
la re re escritura
eterno borrador de borrador.
dios!!!!! saquenmela de encima!!!!
trato de volver.
salutes
pd. sé que no solo estoy cerrando la tesis, estoy atando muchos cabos. algunos serán los nudos sobre los que empiece nuevas redes. otros son el simplemente el final de un camino.
que así sea.

sábado, 15 de noviembre de 2008

cuchillo de obsidiana

..."le dije a mi corazón
sin gloria pero sin pena
no cometas el crimen varón
si no vas a cumplir la condena"
que linda canción, toda su letra.
toda aquella persona que no haya pasado por una pena de amor, jamás podrá entender la escena de los simpson en el que el corazón del pobre bart es arrancado y pisoteado frente a sus ojos incredulos por una niña de la cual se había enamorado y que en ese instante lo estaba dejando.
todos los que pasamos alguna vez por esos pagos de dolor, sabemos que el volvernos a enamorar es una tarea muy difícil.
pero lo que molesta no es el dolor. una vez en el dolor, este ya no molesta, se sobrevive sin más.
lo que molesta, lo que verdaderamente aterra y paraliza es la anticipación del dolor. es el preludio de la tortura y es eso lo que produce los inequívocos signos de locura.
si, si.
siempre me lo termino diciendo. trato, juro que trato, pero siempre cometo el crimen.
y resulta que mi corazón me acaba de decir que es la última vez que va en cana.
sabelo, maria, la próxima vez, no hay fianza que valga.



viernes, 14 de noviembre de 2008

mercedes

Capitulo dos
Un aprenderse, un saberse, un sabor amargo en una boca que no dejaba de repetir su nombre, nombre que se desvanecía en esa tarde de primavera que anunciaba tan bonito un verano caliente.
María miraba el atardecer como se mira algo que se va, que dura lo poco que tiene que durar y es tan lindo que sea así.
Se fue a la estación, tenía visitas, de esas que le ayudaban a pasar el fin de semana. Cosas de todos los Domingos de ese verano, cortar el pasto, preparar el fuego. Se fue a la estación a esperar a las visitas. Pero María no esperaba visitas, se puede decir que ciertamente las esperaba, pero no las esperaba a ellas, la esperaba, como quien espera que ese cielo negro que anuncia tormenta de verano no se caiga a baldazos de agua fría en quince minutos, cosa que efectivamente sucederá. María la esperaba a ella, esperaba verla bajar del tren, saludarla con un fuerte abrazo. Mirarse, reírse, saber que había despertado, que esa realidad era la realidad, que lo anterior era un mal sueño.
No bajó, no vino. Sí vinieron sus visitas, las saludó.
No sabía si había un tiempo para curarse ni un tiempo para esperar. No había que esperar a nadie, nadie iba a bajar de ese maldito tren. Solo para contemplarlo, solo para mirarlo, solo para saber que habían cosas que se marchaban y cosas que venían. Que tal vez ella era de las que se marchaban y sabía que era de las que no vuelven.
La certeza se despejaba sola en su cabeza una vez más. María sabía que ella no iba a elegirla nuevamente. Cualquiera fuera la razón no había manera de volver. Siempre que bajara de ese tren, si es que alguna vez volvía a bajar, lo haría viniendo desde otro lugar. Desde ese otro lugar que María empezaba a odiar, con un odio sordo, opaco. Igualmente, sabía que las probabilidades de que bajara de ese tren nuevamente desde ese otro odiado lugar, incluso, eran pocas. No volvería a Mercedes. No iba a pasar. María se marcharía de Mercedes en Abril del año que viene, con una beca en la mano, con las ganas de empezar algo nuevo, con el sabor del deseo cumplido. Un departamento en capital, las mañanas y las tardes trabajando en su tesis. Las noches en casa, sus amigos, extrañando las tardes de mate y sol en Mercedes, pero disfrutando lo nuevo en su vida.
Tal vez a fin del año que viene, se sintiera preparada para empezar algo de nuevo. Tal vez a fin de ese año, sintiera que no había que esperar ese tren. O que tal vez en ese tren iba venir alguien más. Alguien diferente, nuevos olores, cuerpos y bocas. Ese empezar de nuevo una vez más. Más tranquila, reservándose un poco, cuidándose. Y sin embargo, cada tanto le asaltaría la pregunta, tirada en la cama, desnuda, fumándose ese cigarrillo que se resistía a dejar, antes de dormirse, luego de una noche de coger o hacer el amor (que más da) si valía la pena amar así, si se podía reservar, si cuando uno ama se reserva. Se acordaría (en secreto) de ese tren, de ese invierno. De ese darse a pleno. Esa forma de entregarse, que nunca más había podido y (sobre todo) querido hacer. Amar racionalmente, psicológicamente, metódicamente, pacientemente, reservadamente. Dejar lo intensamente, apasionadamente, locamente, entregadamente del amor en un vagón de TBA rumbo a Mercedes, para que alguien, que no era María ciertamente, lo esperara en el andén de la estación a las ocho y veintitrés de la tarde.
Amar en colectivo o en subte, racionalmente, dando de a poco, en cuenta gotas. Ese amor que no se escapa de las manos, ese amor mentiroso.
Otro buen amor, diferente, para no caer en ese odiado, sordo y opaco lugar. Otro amor que inaugurara el año a besos, a mordidas en el cuello, en los hombros, ese encontrarse en otros ojos, saberse amada, amar (racionalmente, lógicamente, psicológicamente), pero amar al fin. Jugar con un nuevo cuerpo, disfrutarlo como se disfrutan las cosas buenas de la vida. Aceptarlo como se acepta todo bueno de la vida. Decirse las cosas en los ojos y en las espaldas, escribirse el cuerpo, buscarse y encontrarse.
Así ese año empezaría con María enamorada (racionalmente, lógicamente, psicológicamente, cuidadamente) escribiendo su tesis, queriendo a su amor, a su gato, a su departamento. Y de vez en cuando, muy de vez en cuando, cuando ella se durmiera luego de coger o hacer el amor (que más da) pensaría en ese tren y en la persona que estaría esperando ese amor de los que aman locamente, apasionadamente, intensamente, entregadamente.
Pero de tonta solo tengo la suerte -gracias Julio por prestarme esa frase- diría entre risas, apagaría el cigarrillo, la abrazaría, como se abrazan las cosas buenas de la vida y se quedaría dormida soñando con un tren que se va, con ella adentro.

jueves, 13 de noviembre de 2008

la escala rithcher

la cosa no es tan fácil. no.
es una sutil diferencia la que la separa. pero para las que padecimos sus efectos aprender a distinguirlos es casi imposible.
no es que sean malas en sí, es que para mi son dañinas. reconozco que hay gente que las sabe llevar bien.
definitivamente no es mi caso.
me refiero a las histéricas.
si, esas mujeres que no pueden, no saben o no quieren dejar de ser histéricas.
los hombres son también histéricos no hago una diferencia de género, pero los distingo porque yo no los sufro, solo por eso.
ya en tratamiento psicológico empecé a darme cuenta lo que para muchos es realmente obvio: que las histéricas se alimentan de la dialectica del amo y del esclavo. lo que define a una histérica es que hay otro que se deja y asume el lugar de histeriqueado. y yo amaba ese lugar. pero lo amaba desde un mal lugar.
¿por que? porque asumía que la histerica era sólo una histérica mientras durara el momento de la seducción, luego dejaba de ser histérica. bad idea. las histericas acoplan con gente como yo simplemente porque saben que lo que las alimenta es eso, la idea de que la seducción puede llegar a ser eterna.
después la gracia de la vida me hizo conocer a otro tipo de histérica, una más simpática. la que tiene el no fácil y sí seguido. la chica que te dice que no, lo fundamenta y después te dice, bueno, si te la bancas vamos. esa histérica definitivamente me cae simpática.
claro, uno mas uno, dos. apliqué logica deductiva y me dí cuenta que todas las mujeres somos histéricas.
pero si eso es asi ¿cuál era la diferencia entre esas primeras que había conocido y las que tenemos ese otro tipo de histeria?
apliqué entonces ese una especie de escala ritcher a la histeria. tiene seis grados, divididos en tres grupos de dos:
grupo 1 a 2 º
grupo 3 a 4º
grupo 5 a 6º
la idea de que sea una escala tipo ritcher es que esta escala no es exponencial, es logaritmica por lo que la intensidad entre un grado y el otro es de 1000 (corrijame un matemático si me equivoco). por lo que la diferencia entre el grado 1 y el grado 3 es mucha. por lo tanto, no es lo mismo encontrarse con una histérica grado uno que con una histérica grado cuatro.
paso a ejemplificar.
grados 1 y 2: en este grupo entramos casi todas las mujeres, yo diría que un 60 a un 80% de nosotras entramos en este grupo. esta definido por la siguiente característica: para este grupo de mujeres la seducción es un medio para lograr un fin. la histeria es empleada como un modo de seducción. aunque les atrae la seducción per se, la consideran como un juego más del teatro de la conquista. no la emplean salvo que quieran obtener lo que desean. por lo tanto el objeto de deseo es lograr una relación (del tipo que ud quiera imaginarse) y no la histeria misma.
grados 3 y 4: son un poco más complicadas, casi diría que son las histéricas que nos caen más simpáticas. aquellas que alargan la fase de seducción porque les causa un placer mucho más intenso. sin embargo, pese a que puedan hacer uso de la histeria como juego, muy raramente la aplican por el sólo hecho de jugar. su característica definitoria es la prolongación del momento de seducción. una hard-to-get easy-to-keep. una vez que tomaron la desición dejan de lado el comportamiento histérico. el objeto de deseo sigue siendo un otro.
grados 5 y6: son las peores, la razón de este post. estas histéricas no buscan crear un vínculo con un otro (insisto, del tipo que sea) lo que les interesa es el juego por el juego mismo. y son buenas jugadoras. exelentes seductoras, mantienen la tensión de la busqueda y del encuentro, solo que el encuentro nunca sucede y cuando sucede marca el fin de la histeria. porque a esta histérica no le gusta generar una relación con un otro. sólo le gusta el deseo, el deseo por el deseo mismo. y el fin de la seducción marca el fin del deseo, ergo marca el fin de la histeria. el tema con estas histéricas que sólo te podés separar de ellas si concretas el deseo, lo cual es imposible por la naturaleza misma de la histérica. decirles que no es imposible, ya que ellas lo interpretan como una movida dentro del tablero. es decir, cuanto más te quieras alejar de ellas, más cerca las tendrás, cuanto más te acerques, más lejos.
la única opción que queda es romper el hechizo del teatro. gritar como loca los movimientos que se dispone a hacer la histérica. desenmascar la jugada. aun asi, es difícil.
podemos rogar que se cansen de nuestro maltrato, de nuestra indiferencia, de adelantarnos a sus jugadas de manera obsena: peon negro a alfil blanco. mové es tu turno.
tres años de terapia me viene llevando esto, sólo para resumirlo en una escala ritcher. aseguro que cuando pueda fabricar una que las detecte con más de dos metros de distancia, juro que socializo mi invento.
claro que estan aquellas que no temen el desafío y que, según cuenta la leyenda, lograron que una histérica grado 6 se enamore de algo más que de su propio deseo. me quito mi sombrero frente a ellas. para estas heroínas no esta dirigido este post.
la isoportable impunidad de las histéricas. si eso es para aquellas, que como yo, las hemos padecido.
y agrego algo más, un grupo peor de histéricas que suelen pulular en estos días. la histérica heterosexual que histeriquea con chicas del gremio porque asume que a las lesbianas, sólo por el hecho de serlo, nos gustan todas las mujeres. esa es malísima. esa chica es imposible. puesto que ella sabe que no estará jamás con una mujer pero necesita respaldar su autoestima creyendo que puede seducir a algo que jamás deseará ella: otra mujer. si esa es la peor. pero ya casi no pueden operar. el contexto social no lo perimite.
bueno creo que ya probé mi punto.
salutes
pd. como dice la felipe, las histéricas somos lo máximo. pero solo las de grado 1 y 2.

lunes, 10 de noviembre de 2008

chichilos


no siempre trabajé en lo que trabajo ahora.
antes tuve otro trabajo hermoso: crié chichilos.
mucho tiempo atras me encontre con que odiaba el trabajo en el que estaba desde hacía siete años. lo había llevado bastante bien duerante ese tiempo, pero, como decía sartre, cuando la certeza de la opresión se hace evidente, es cuando se convierte en intolerable.
estaba harta, realmente harta, había llegado hasta el umbral de lo inhumanamente soportable. esos son los momentos en los que una toma las decisiones que tendría que haber tomado años atras.
asi que sin darme cuenta hice los movimientos que me llevaron a mandar el bendito telegrama de renuncia y dedicarme a aprender de cero un nuevo trabajo:
me fui a trabajar a un criadero de cerdos.
si, de la nada esta chica que se había criado en un pueblo y vivido casi 10 años en la ciudad se iba a la ciudad de mercedes dos veces por semana a trabajar criando cerdos.
en principio, se suponía que yo no tenía que hacer ninguna de las cosas que implicaban el trabajo directo con los cerdos. mi trabajo consistía en ser una especie de administradora. me encargaba de que los chanchitos tuvieran su el tipo de comida de acuerdo a su edad, anotaba celos, servicios, preñeces y partos.
pero como soy de las personas que creen que para hacer bien su trabajo, primero debes saber cómo se hace, empecé a hacer todo lo que la gente del criadero hacía.
aprendí muchisimo de los chanchos, producción porcina, algo de veterinaria y muy poco de otros animales.
pero lo que más me gustaba era que mi trabajo consistía en estar todo el día al aire libre. nada de ciudad, nada de ruidos.
mi trabajo fue haciéndose cada vez más pesado. me encargaba de señalar a los chanchitos destetados (hacerles la marca de la propiedad en la oreja), capar a los machos y tatuar a las que serían futuras madres.
las chanchas son mamás son muy celosas de su prole, por lo que, pasado el pánico inicial a que semejantes bestias me comieran, empecé a desarrollar técnicas para sacarles los lechones y asi poder vacunarlos.
a los treinta dias los chichilos (si, si, son lechones, pero para mi fueron siempre chichilos) se destetan y se acomodan en camadas según su tamaño. esa era mi etapa favorita.
después de separlos, les daba su comida y me quedaba un rato con ellos, asi no se asustaban tanto. los chanchos son animales muy curiosos y muy mordedores, asi que si te metes en sus jaulas terminas con los cordones desatados, el pantalon babeado.
a mi me gustaba que me mordieran las manos, con mucho cuidado porque tienen unos colmillos filosos.
los machos, los berracos, son impresionantes. son gigantescos y pueden ser muy jodidos. pero en el criadero había uno que le encantaba que le acariciaras detras de la oreja y cada vez que pasaban por la box en donde estaba sacaba la cabeza y le tenías que hacer unos mimos. otro era adicto al cigarrillo y te perseguía si olía el humo.
hay días que extraño mucho a mis chichilos. extraño trabajar y escuchar a los animales. o cuando se hacía la tardecita salir un rato a andar a caballo.
el trabajo en el campo es muy duro, cualquiera que haya trabajado en el campo lo sabe. también está muy mal pago.
dos años después tuve que renunciar porque empecé a trabajar de lo mio. el dia que me fui, el ultimo dia de trabajo, lloré. me despedí de mis chichilos. de mis chanchas favoritas, de los lechones que había ayudado a parir esa semana.
dejé todo en febrero y me fui. viví hasta junio en mercedes sin trabajar en el criadero.
yo creo que ese trabajo lo extraño porque fue en uno de los pocos trabajos en los que el trabajador no se encuentra alienado de todo el proceso de producción.
en la crianza de animales, una detecta los celos, sirve a las hembras (yo no!! el berraco!!!), detecta la preñez y sigue todo el embarazo. después lleva a las chanchas a las parideras (las chanchas con panzas enormes que se mueven de un lado al otro con mucha gracia, parece que lo hicieran en puntas de pies). la chancha entra en parto, atendés a los chichilos, los saludas al mundo, los secas, atás los cordones, los ponés calentitos a mamar (les enseñás a mamar, a veces). a los siete dias los señalás, capás, vacunás y les ponés hierro. a los 30 dias los destetás y los llevas a que coman comida solida y asi los vas siguiendo hasta que a los seis meses llegan a los 100 kilos y los mandas a la "universidad" (este fue un pacto conmigo misma, mis chichilos no iban a frigorifico, iban a la universidad). a la madre en ese interin ya la serviste de nuevo, y así sigue el ciclo.
uno puede ver el fruto de su trabajo. no es solo un tuerca en el engranaje (aunque objetivamente lo sea).
ese trabajo fue un momento de mucha felicidad que, como todos los trabajos, tuvo sus altibajos, pero que lo disfrute muchisimo y aprendí mucho más.
mi homenaje a los chichilos, a esos bichos que son tan lindos, tan buenos, tan tercos y tan ricos.
salutes
pd. cuando renuncié realmente lo único que extrañé fue el contacto con los animales y el paisaje del campo.
pd. el chancho no es un animal sucio, pero yo si, asi que todos los dias me iba a mi casa con muuuucho olor a chancho, que uno no se siente, por otro lado.

sábado, 8 de noviembre de 2008

vaso lleno

resuelta como estoy a seguir soltera, esta vez por elección, discutía ayer con efe y su novia, c, las bondades de "ser sola".
la verdad es que a mi siempre me gustó estar sola. cuando estuve en pareja lo disfruté mucho. cuando la pareja se terminó, pensé que no me iba a volver a acostumbrar a estar sola de nuevo. wrong.
la cosa es que por esas vueltas que tiene la vida, por primera vez me encuentro soltera, con un trabajo que me encanta, en que gano lo sufiente para darme ciertos gustos y con los fines de semana relativamente libres (digo relativamente, porque trabajo en mi tesis los fines de semana y muchas veces no puedo salir, pero la gran mayoría es ocio puro).
visto asi, se me podría considerar en un hipotético mundo de solteras codiciadas, un buen partido. pero como ese mundo es hipotético, me remito a las verdades objetivas contra las cuales me choco cada día.
la verdad es que quiero y disfruto estar sola. asi que me puse a hacer una lista de cosas que una pude hacer con mucha más libertad cuando no esta en pareja (digo en mucha más libertad porque cuando una está en pareja, consulta mucho con la/el otra/o).
aquí va mi lista de elegidos:
1) tenés más plata para darte gustos culinarios exquisitos. lo que incluye vinos caros, almorzar/cenar afuera de tu casa (esto incluye el disfrutar ir a cenar sola).
2) podés planear con tus amigxs salidas de fin de semana con mucha menos anticipación. no te sentís mal si tu pareja no puede/quiere ir.
3) usas tooooooda la cama de dos plazas para vos (y en mi caso, mi gato)
4) te regalas cosas, una cuando esta soltera invierte mucho más en artículos de consumo personal, lease desde ropa hasta libros o tecnología.
5) uno de los más importantes para mi: la regulación de tu propio tiempo en base a tus necesidades y gustos. no hay que coordinar con nadie, no se espera a nadie.
6) estás en un contacto mucho más estrecho con tus amigxs. no es que cuando una está en pareja los deje de llamar, pero es mucho más dificil coordinar para verlos
7) tenés una vida social mucho más activa.
8) no haces salidas de "pareja" con tus amigxs también en pareja (eso si me da nauseas).
9) voy al cine sola y veo lo que se me canta. (erica dixit).
esto es cierto solo en el caso en que una no se encuentre en la situación: deseperada busca pareja para no sucumbir ante el peso de su propio ser.
no digo que no haya -hasta hace muy poco tiempo, sin ir más lejos- querido estar en pareja.
pero la cuestión es que me he dado cuenta que realmente me llevo muy bien conmigo misma. me agrado, mi propia compañia me es grata. no tengo que llenar un vacío, como sucede con mucha gente que busca estar en pareja.
las ventajas de "ser sola" (definición que me encanta) son muchas. depende sólo de la capacidad que tiene una misma de enfrentarse a sus propios demonios a capa y espada y derrotarlos.
vivir en una sociedad como la nuestra, donde uno de sus deber ser es estar en pareja como único posible símbolo de felicidad es difícil.
yo soy sola, y me siento feliz con eso lo disfruto.
si en algún momento dejo de serlo es porque decidí que quiero estar en pareja. el deseo es de encuentro con el otro, de un vínculo con el otro, de la creación de una relación. y ese encuentro jamás debe estar definido y delimitado por la carencia, como implica la búsqueda.
salutes.
pd: una cosa que sí extraño de estar en pareja, la única acaso, es los domingos a la mañana con mate y tostadas en la cama. solo ese detalle.

viernes, 7 de noviembre de 2008

tercer genero

cuando entré a la carrera de antropología, yo quería ser arqueóloga.
en la UBA para ser arqueóloga, una primero debe pasar por el rito de ser antropóloga.
debo confesar que al principio no entendí porque debía estudiar a Comte, Spencer, Durkheim, su sobrinito Marcel (Darwin me sona mejor, ni que habalr del viejo Claude) y las demás cosas. hasta que llego Carlos y las cosas me empezaron a gustar un poco más.
pero desde el principio -y ahi es cuando pienso que hay cosas que estan destinadas a ser- me di cuenta que la antropología me había cautivado por otros motivos.
el sujeto de estudio de la antropología ha sido, desde sus comienzos como disciplina colonial, el otro cultural. aquellas sociedades que no eran occidentales y que estaban siendo descubiertas a los ojos de los europeos en el mismo acto colonial. la antropología se fundó así como una ciencia al servicio de la corona. bajo el lema de que el conocimiento es poder, se fomaron las diferentes escuelas antropológicas desde las metrópolis europeas (inglaterra, francia) y en los eeuu.
y una de las cosas que fascinaba a estos primeros antropólogos era la diversidad de comportamientos sociales que habían en el mundo.
descubrieron que las familias no eran todas como la presentada por la estructura familiar europea. las había matriliniales y patrilocales; matrilocales y patrilineales; matrilocales y matrilineales; patrilocales y patrilineales.
tambiés estudiaron los lazos de parentesco como un tipo de lazo que definía las relaciones económicas y roles de género.
encontraron que no todas las sociedades eran estratificadas, que había sociedades en donde, aparentemente, no había jefes.
que la lógica de acumulación de riqueza que primaba en el capitalísmo no se aplicaba a algunas de ellas, en donde lo que importaba para ser poderoso, era el saber dar, la reciprocidad. que ser buen jefe significaba ser el más generoso.
claro que cada una de estas categorías no era más que un reflejo distorsionado de las propias categorias con las que los antropólogos conocían a los nuevos pueblos.
al mirarlos, se miraban a ellos.
pero esta acción constituye en sí un acto subversivo.
un antropólogo ya de nuestro siglo, Marshall Sahlins escribió que las categorías culturales se ponen en continuo riesgo cuando se las contrasta con las condiciones objetivas que impone la existencia, el contínuo devenir histórico. pero a la vez constituyen las únicas herramientas con las que contamos para conocer lo nuevo, lo desconocido.
así es como concemos los humanos: mediante el uso de las categorias culturales y así interpretar a los acontecimientos inesperados.
esto viene a colación de algo que ví el otro día.
en un documental de nat geo (estoy muy peleada con NG porque distorsiona mucha información, pero esto me interesó) que se llama tabu, mostraban las diferentes reacciones culturales frente a lo que, en ese programa, se llamaba tercer género: travestis y transexuales. gente que no vide de acuerdo al sexo biológico con el que nació sino que elige propio género.
el documental hacía mucho incapié en algo que ya ha trabajado Foucault hasta el cansancio: desafiar la heterosexualidad en nuestra sociedad y en la mayoria de las sociedades, es desafiar una de las categorías culturales de clasificación y de conocimiento mas fuerte. porque pone en cuestión una clasigficación que consideramos natural, pero que de ninguna manera lo es: el género.
lo que me llamó la atención no fué la reflexión sobre los casos en eeuu de transexuales y travestis. lo que me llamó la atención fue que me hizo recordar porque me gusta tanto la antropología, más alla de todas las críticas que uno le pueda y deba hacer.
en samoa, una isla del pacífico, existen las fa fafini.
las fa fafini son hombres que desde niños son elegidos dentro de su familia para comportarse como mujeres. de hecho la palabra fa fafini quiere decir hombre con las maneras de una mujer.
muchas fa fafini lo son mientras son niños y luego dejan de serlo. sin embargo, la gran mayoría de las fa fafini continúan siéndolo el resto de su vida.
no se hacen operaciones de cambio de sexo por lo que dentro de nuestras categorías occidentales serían considerados travestis. los fa fafini hacen shows eróticos en donde son mucho más explosivos sexualmente que las mujeres samoanas, cuyo comportamiento sexual es mucho más recatado.
ser fa fafini en samoa no esta mal visto. es más, el sexo de un hombre con una fa fafini no se considera que rompe el tabú homosexual -sexo de un hombre con otro hombre- puesto que una fa fafini es una mujer, ya que actua como mujer.
más aún, los fa fafini son electos como miembros de los concejos comunales y actúan en la vida política de sus comunidades.
son valiosos para las familias ya que ayudan con las tareas y economías familiares.
pero la razón para que los fa fafini no sean discriminados por la sociedad (como sucede en muchas sociedades no occidentales, en donde el género puede ser incluso comprado) es que es la propia cultura quien los produce y los sanciona. al legalizar su producción como sujetos, los incluye en el dominio de lo cognocible y por lo tanto no entran en contradicción las categorías duales de hombre y mujer. en samoa hay hombres, mujeres y fa fafini. es decir, no hay dos generos, hay tres.
lo que me atrapó tanto de la antropología, lo que me hizo pensar en que para ser una buena arqueóloga una tiene que ser primero una buena atropóloga, es el hecho, simple y sencillo, de que subvierte todas nuestras categorías de conocimiento, las pone en riesgo.
debe ser por eso que el la dictadura la prohibió después de 1976.
pero que la antropología sea una disciplina que subvierta, no convierte al antropólogo en subversivo, lamentablemente.
salutes
PD: tengo que chequear esta info con mejores fuentes que las de NG, por lo tanto este post debe considerarse un relato para no perderlo de la memoria

martes, 4 de noviembre de 2008

bajamar

hace un año más o menos efe, mi ex concubino, me recomendó este libro.
el episodio fue más o menos asi.
efe: tengo algo para que leas
yo: en serio? qué es?
efe: es un librito, chiquito, para que leas en el cole de vuelta a Mercedes, se lee rápido. es muy simpático.
diciendo eso, me entregó una fotocopia. sí, el libro en cuestión estaba fotocopiado.
lo recibí, debo confesar, con cierto recelo. un libro fotocopiado no me llenaba los huecos fetichistas que tengo como lectora, interpretese abrir un libro, oler sus hojas, leer la contratapa y la breve biografía del autor.
lo tomé y lo guarde en la mochila.
ese viaje a mercedes no lo leí.
volví a ir a capital y como no llevaba la compu, decidí tomar el libro y guardarlo en la mochila. en el camino de ida me qudé dormida, a si que no lo lei.
a la vuelta lo comencé a leer hasta que el conductor apago la luz.
al principio no me llamó la atención, sobre todo porque la dueña de la fotocopia había subrayado muchas partes y otras tenían dibujitos (!!!).
sin embargo, para cuando el chofer apagó la luz, yo ya estaba absolutamente metida en ese libro.
llegue a casa a la una de la mañana y me quedé leyendo hasta las dos.
al día siguiente, a la vuelta del trabajo, mientras esperaba que el agua se calentara, me lei un trecho de un tirón.
después de bañarme, con un fernet en la mano, me acomodé en la cama con legui (no es la caña, es mi gato) al lado. leí hasta casi el final. como me sucede cada vez que me gusta un libro, terminé por llevarmelo al trabajo al dia siguiente para leerlo y poder terminarlo.
lloré.
hay, creo, una palabra que lo describe con exactitud: es suave.
es dulce.
me encargué de recomendarlo a todas las personas.
entendí la razón de la fotocopia. el libro estaba agotado.
recientemente, salió una nueva edición.
lo recomiendo. es de lo mejor que he leído en muchos años. casi, casi que está cerquita de rayuela en mi corazón.
se llama Océano-mar es de Alessandro Baricco.
aca copio.

En las tierras de Carewall no pararían nunca de contar esta historia. Si sólo la conocieran. No pararían nunca. Cada uno a su manera, pero todos seguirían contando de aquellas dos personas y de una noche entera que pasaron devolviéndose la vida, el uno a la otra; con los labios y con las manos, una jovencita que no ha visto nada y un hombre que ha visto demasiado, el uno dentro de la otra… cada palmo de piel es un viaje, de descubrimiento, de regreso… en la boca de Adams para sentir el sabor del mundo, sobre el seno de Elisewin para olvidarlo… en el regazo de aquella noche trastornada, negra tempestad, centellas de espuma en las tinieblas, olas como fragorosos derrumbes, ruido ráfagas sonoras, con su furia de sonido y velocidad, lanzadas a la superficie del mar, a los nervios del mundo, océano mar, coloso chorreante, trastornado… suspiros a cada nuevo paso en aquel mundo que supera montañas nunca vistas y lagos de formas impensables… sobre el vientre de Adams el peso blanco de aquella jovencita que mece músicas mudas… quien habría dicho que besando los ojos de un hombre se pudiera ver tan lejos… acariciando las piernas de una jovencita se pudiera correr tan rápido y huir… huir de todo… ver lejos… venían desde los dos más remotos extremos de la vida, esto es sorprendente, como para pensar que nunca llegarían a tocarse, a menos que cruzaran el universo de cabo a cabo, y en cambio ni siquiera habían tenido que buscarse, esto es increíble, fue solo cuestión de reconocerse, reconocerse, cuestión de un instante, la primera mirada y ya lo sabían, esto es maravilloso… esto seguirán contando, para siempre, en las tierras de Carewall, para que nadie pudiera olvidar que nunca estamos demasiado distantes como para encontrarnos, nunca… demasiado distantes… para encontrarnos… o estaban, ellos dos, distantes más que cualquier otro y ahora… grita la voz de Elisewin, por los ríos de historias que violentan su alma, y llora Adams, sintiéndolas deslizar fuera de si, aquellas historias, al fin, finalmente terminadas… tal vez el mundo es una herida y alguien la está cosiendo en aquellos dos cuerpos que se mezclan… y ni siquiera es amor… esto es sorprendente, que es manos, y piel, labios estupor, sexo, sabor… tristeza, quizá… incluso tristeza… deseo… cuando lo cuenten no dirán la palabra amor, dirán mil palabras, callarán amor… todo calla, alrededor cuando de improviso Elisewin siente que la espalda se le parte y su mente palidece, aprieta aquel hombre dentro de sí, aferra sus manos y piensa: moriré. Siente que la espalda se le parte y su mente palidece, aprieta aquel hombre dentro de sí, aferras sus manos y, ves, no morirá.

¿Cómo se hace? Cómo se lo dices, a una mujer así, lo que tienes que decirle, con sus manos sobre tu cuerpo y su piel, la piel, no se le puede hablar de muerte justamente a ella, cómo se lo dices a una jovencita así, lo que ella ya sabe y que sin embargo tendrá que escuchar, las palabras, una tras otra, aunque las sepa las tiene que escuchar, tarde o temprano alguien tiene que decirlas y tu escucharlas, ella escucharlas, aquella jovencita que dice

-Tienes unos ojos que nunca te he visto

Y luego

-Si solamente tú lo quisieras, podrías salvarte

Cómo se lo dices, a una mujer así, que tu quisieras salvarte, y más aún quisieras salvarla a ella contigo, y no hacer otra cosa que salvarla, y salvarte, toda una vida, pero no se puede, cada uno tiene que hacer su viaje y en los brazos de una mujer uno termina por andar caminos torcidos, que ni siquiera tú entiendes mucho, y en el momento justo no los puedes contar, no tienes las palabras para hacerlo,. palabras que convengan, allí, entre aquellos besos y sobre la piel, palabras justas, no existen, aunque las busques en lo que eres y en lo que has oído, no las encuentras, siempre tienen una música equivocada, es la música que les falta, allí, entre aquellos besos y sobre la piel, es una cuestión de música. De manera que al fin dices algo, pero es una miseria.

-Elisewin, yo nunca volveré a ser salvo

Cómo se lo dices, a un hombre así, que ahora soy yo quien quiere enseñarle algo y entre sus caricias quiero hacerle entender que el destino no es una cadena sino un vuelo, y que si solamente él tuviese de verdad el deseo de mí podría tener otras mil noches como esta en vez de aquella única, horrible, a la cual se está acercando, sólo porque ella lo espera, esa noche horrenda, y hace años que lo llama. Cómo se lo dices, a un hombre así, que volverse un asesino no servirá de nada y de nada servirán aquella sangre y aquel dolor, es sólo una manera de correr a más no poder hacía el fin, mientras que el tiempo y el mundo, para que nada termine, está aquí esperándolos y llamándolos, si sólo supiéramos escucharlos, si sólo él pudiese, de verdad, escucharme…

Es la música que es difícil, esta es la verdad, es la música que es difícil de encontrar, para decirse las cosas allí, tan cerca, la música y los gestos, para disolver la pena, cuando ya no hay nada más que hacer, la música justa para que sea una danza, de alguna manera, y no un desgarro aquel irse de allí, aquél deslizarse lejos, hacia la vida y lejos de la vida, extraño péndulo del alma, salvífico y asesino, si fuéramos capaces de danzarlo dolería menos, por eso los amantes, todos, buscan aquella música, en aquel momento, dentro de las palabras, en el polvo de los gestos, y saben que, si tuvieran el valor, solamente el silencio sería música, música exacta, un amplio silencio amoroso, un claro de despedida y un lago cansado que finalmente se vierte en el palmo de una pequeña melodía, aprendida desde siempre, para cantarla en voz baja.

Alessandro Baricco Océano Mar

post sriptum: efe me pidió que cambie la f por efe, asi lo hago.