domingo, 10 de abril de 2011

democracia y barbarie


"Queda poco por hacer: si los bárbaros son lo que yo he intentado describir aquí, la democrtacia tiene muchos rasgos típicos del gesto bárbaro. Pensad en la idea de dispersar el sentido (que, en política, es el poder) sobre la superficie de muchos puntos equivalentes (los ciudadanos) en vez de mantenerlo anclado en un único punto sagrado (el rey, el tirano). Pensad en la idea de que el poder sea otorgado no al hombre más noble, ni tampoco al mejor o al más fuerte, sino al que se dirigen más links (más votado). Pensad en la convicción de que el poder no tiene ninguna legitimidad vertical (el rey era el elegido de Dios), sino que tiene una legitimidad horizontal (el consenso de los ciudadanos): de manera que toda la historia del poder se juega en la superficie, donde únicamente valen los hechos actuales y en nada interviene la profundidad, donde valdría la pertenencia a una dinastía o profesar una determinada religión. Pensad en la histórica, la fisiológica propensión de la democracia a hacer de la medianía un valor, optando sistemáticamente por aplicar las ideas y las soluciones que encuentran mayor consenso posible. Pensad con la velocidad con que la democracia pone de nuevo en juego el poder, es decir, pensad qué son los cuatro años de las elecciones presindeciales americanas respecto de los siglos de poder de una dinastía o a las décadas de un tirano. ¿No os resulta todo tan característicamente bárbaro? ¿Qué significado tendrá esto? ¿No serña acaso que la democracia es uno de los regazos de la civilización bárbara, uno de sus lugares fundacionales? ¿O es tan sólo una ilusión óptica?

...

Y el segundo ejemplo, el último, luego ya lo dejo. Esta sensación de que la democracia a estas alturas es únicamente una técnica que se mueve sin sentido, celebrando un único valor realmente reconocible, es decir, a sí misma. No sé si es una perversión mía o un sentimiento compartido por muchos. Pero lo cierto es que muy a menudo existe la duda de que hasta los principios de libertad, igualdad y solidaridad que fundaron la idea de democracia se han ido deslizando hacia el trasfondo y que el único valor efectivo de la democracia es la democracia. Cuando se limitan las libertades individuales en nombre de la seguridad. Cuando se debilitan los principios morales para exportar, con la guerra, la democrácia. Cuando se reunifica la complejidad del sentir político en la opsición de dos polos que lo cierto es que se disputan un puñado de indecisos que han quedado ahí en el medio. ¿No es el triunfo de la técnica sobre los principios? ¿Y no se prarece de manera sorprendente al mismo posible delirio bárbaro, que corre peligro de santificar una mera ténica, convirtiéndola en una divinidad que se apoya en un vacío de contenidos? Mirad a los ojos a la democracia y a la barbarie: vereis la misma inclinación a convertirse en mecanismos perfectos que se disparan sistemáticamente sin producir otra cosa que a sí mismos. Relojes que funcionan a la perfección, pero que no mueven ninguna manecilla"

Alesandro Baricco
Los bárbaros. Anagrama.

Creo que hoy por hoy, las preguntas planteadas por Baricco son demasiado urgentes. Cada vez que veo en la pantalla de mi amable televisor el banner de ataque a la libertad de prensa.
La democracia se ha vuelto una técnica que sólo es capaz de celebrarse a sí misma, mientras que por detrás y en su nombre, los poderes hegemónicos se eternizan.
Es como si estuviera de vuelta el pensamiento medieval de los tres estamentos, peor aun, cómo si no se hubieran ido. Se sacralizó la democracia como el bien universal, como el sistema por el cual una sociedad alcanza la plenitud. Sin embargo, la democracia nunca fue sometida a una crítica que reivsara sus falencias, su pretensión de medianía, su incapacidad de otorgar saber para dar poder.
La democracia tiene la virtud, como mucho de los elementos de la modernidad, de haberse independizado de su creación humana. Si antes el poder era otorgado por Dios, ahora es otorgado por los seres humanos. Pero en este camino, la democracia volvió a transformarse en Dios y se despegló. Ahora la democracia es lo natural en el ser humano, lo mismo que el capital. Todos sabemos que hay una forma de volver sacro lo que es profano y esa forma se llama transformar en naturaleza.
La naturaleza es en nuestra sociedad, el espacio de lo dado, de lo "divino", de lo que debe ser. La democracia se naturalizó como lo mejor para la sociedad humana. De la misma manera que la familia nuclear lo hizo en el siglo XIX, la democracia entró en la naturaleza de la humanidad para salvarse de la crítica, para hacerse intocable, ya que lo natural es el ambito de lo dado pro excelencia, de lo posible de ser explicado, mas no cambiado.
Lo hizo siguiendo la huella de su mejor amigo, de su base, de su incriticable estructura: el capitalismo.
Será cuestión de empezar a pensar en la legitimidad sobre la que se asienta la democracia. No digo una revolución, pero sí la posibilidad de que no sea "de todas las formas de gobierno, la menos mala".

10 comentarios:

fiorella dijo...

Me parece más que interesante tu planteamiento, enserio. Voy a releerte por que le diste palabra a cosas que pienso hace un rato largo. Gracias por colgar esto.Un beso

talita dijo...

fiorella: no es mia, es de Baricco. creo que le acierta más de lo que pensamos...
saludos

Anónimo dijo...

Me parece que el concepto de democracia es tan amplio/versátil/adaptable que siempre es funcional al que lo enuncia. Y eso hace que haya tantos conceptos como “enunciantes”. Me parece que se ha confundido a la democracia como una especie de derecho social, cuando debería ser un sistema que, en cierta forma, garantice esos derechos. Ya vimos con Don Raúl que ni alimenta, ni educa, ni sana por sí misma.
No sé si será “de todas las formas de gobierno, la menos mala”, pero dogmatizar esa idea no hará que evolucione a algo mejor (no digamos ya, que revolucione).
Saludos.

talita dijo...

unoalsesis: le recomiendo que lea el libro. hace un análisis muy interesante de lo que el llama la barbarización (sin tono peyorativo). y en esa barbarización se encuentra la idea de que la democracia es una técnica y no un sistema...
lo recomiendo. hace pensar.
saludos!

Anónimo dijo...

No he leído nada de Baricco como ensayista. Gracias por la recomendación, lo anoto.
Saludos.

talita dijo...

uno al seis: está la selección de Pagina 12. por 12 pesistos 12.
ahora, si ud quiere el completo y bueno, más caro le va a salir (creo que anda en 110).
Los Bárbaros. Anagrama.

Anónimo dijo...

Me hizo acordar a la frase "socialismo o barbarie".

Pero los marxistas la plantean en el sentido del poder destructivo del capital. Y hay quien dice, también:
"barbarie en el mejor de los casos", lo cual me suena lejanamente parecido a este texto.

(Sí, por supuesto que hay quien dice "socialismo en el peor de los casos"...)

Mirá vos, este Baricco.

Mil gracias!

Anónimo dijo...

Faaaaa, que servicio completo el de este blog. Gracias.

talita dijo...

Naifa: a mi este libro me dejó barruntando. el uso de "bárbaros" me parece por lo menos, provocador. no sé si estoy del todo de acuerdo con ese término, pero sin duda, Baricco hace un análisis al que debería prestarsele un poco de atención. el no hace un juicio de valor sobre lo que el denomina los "bárbaros".
pero sin duda, hace meses que me viene dando vueltas la cabeza.
si, baricco además de ser novelista, es filósofo.
saludos y abrazos!

fiorella dijo...

Cierto, es de Baricco,lo que pasa es que leí de corrido y ni me fijé. De todas manera, ni le quita ni le agrega. Se lo pasé a gente del otro lado del charco y les gustó mucho tu aporte.