cualquier investigación y campaña arqueológica empieza con una investigación de fondo, un estado de la cuestión, una lectura profunda de los antecedentes y la formulación de un problema, que en este caso validaría la necesidad de establecer una campaña de prospección arqueológica para determinar si las hipótesis planteadas pueden ser respondidas con la evidencia disponible.
una vez obtenidos los antecedentes, en su lectura minuciosa y concienzuda, nos preparamos para ir de campaña.
no se debe tomar a la ligera la selección del lugar en donde se realizará la campaña. si es una zona totalmente desconocida se recomienda hacer pequeños sondeos para observar la naturaleza y comportamiento del yacimiento. en cambio, si ya se llevan varias temporadas de trabajo, se puede empezar por los lugares ya conocidos, pero no por eso, se debe tomar el conocimiento del terreno como algo dado, sino que todo lo contrario, la experiencia actua como detonante de una voracidad para explorar nuevas preguntas.
una vez pasada la etapa de sondeos, que consisten en pequeñas exploraciones de terreno, suaves y delicadas para mantener la integridad de yacimiento, se debe pasar a mayores proporciones.
se recomienda, aunque no hay estandar para esto, iniciar con una cuadrícula de 1,40 por 2 metros. aunque hay gente que apuesta por las mas pequeñas de 0,90 por 2 metros o las más grandes de 2 por 2 metros. el tamaño de la cuadrícula queda a discreción de la investigadora y de las preguntas de investigación. terrenos más pequeños ameritan investigaciones mas intensivas y profundas y terrenos más amplios respondena preguntas más extensivas y distributivas.
es necesario que se utilice ropa adecuada para realizar el trabajo y que sea acorde con las realidades climáticas en las que se desempeña el trabajo. en algunos casos es preferible el algodón, en otros la suavidad de la seda.
delimitada la cuadrícula se debe retirar la primera capa que recubre el yacimiento a explorar. sea ud una investigadora avezada y conocida del terreno o una principiante que recién empieza a conocer la dinámica del trabajo de la arqueología, se recomienda hacer este primer paso con cuidado para no dañar el sedimento debajo de la primer capa. se puede hacer por partes o en un solo tirón. pero siempre se debe respetar la regla máxima: el yacimiento manda.
retirada ya primera capa (o capas, según sea) la arqueóloga debe iniciar el reconocimiento del sedimiento, buscando cambios de texturas, colores. pliegues o buzamientos son importantes de detectar porque marcan cambios de capas y por ende, lugares en donde el trabajo sea detenido.
es conveniente trabajar en áreas extensas, para entender la distribución espacial del yacimientos. si bien pueden aparecer hot spots, en donde el material hallado es de suma importancia y puede revelar detalles significativos de la investigación, no es bueno detenerse sólo en los hallazgos importantes. es bueno recordar que lo determinante del yacimiento es la estructura y no sólo los puntos G de la campaña.
cuando se encuentra el material este debe ser analizado tratando de identificar textura, coloración, manufactura. como arqueóloga ud deberá usar todos los elementos disponibles: tacto, gusto, olfato, vista y oido.
explore espacialmente todo el yacimiento, observe la distribución de los materiales, sienta la naturaleza del sedimento, explore los cambios de capa y mantenga un ritmo acorde a los cambios percibidos. no tema detenerse frente a estos cambios y adoptar otro tipo de estrategia que le permita llegar al climax de la excavación. sea cuidadosa en no repetirse en un mismo lugar, ya que puede crear niveles artificiales que nada tienen que ver con como se presenta en realidad el material.
una vez explorado toda el yacimiento-sujeto, deténgase en aquellos rasgos considerados más importantes, siga su instinto, escuche, sienta y olfatee.
investigue perturbaciones y analice los pliegues para disfrutar de momento final: concéntrese en los puntos calientes de su yacimeinto y explorelos de manera intensiva. la tarea no puede concluirse hasta que el yacimiento no haya sido explorado en su totalidad y su curiosidad halla sido satisfecha hasta el último y exultante detalle. la aquelogía debe ser realizada con pasión, concentración, paciencia y goce.
y recuerde la regla de oro: una propone, pero es el yacimiento el que dispone.
una vez obtenidos los antecedentes, en su lectura minuciosa y concienzuda, nos preparamos para ir de campaña.
no se debe tomar a la ligera la selección del lugar en donde se realizará la campaña. si es una zona totalmente desconocida se recomienda hacer pequeños sondeos para observar la naturaleza y comportamiento del yacimiento. en cambio, si ya se llevan varias temporadas de trabajo, se puede empezar por los lugares ya conocidos, pero no por eso, se debe tomar el conocimiento del terreno como algo dado, sino que todo lo contrario, la experiencia actua como detonante de una voracidad para explorar nuevas preguntas.
una vez pasada la etapa de sondeos, que consisten en pequeñas exploraciones de terreno, suaves y delicadas para mantener la integridad de yacimiento, se debe pasar a mayores proporciones.
se recomienda, aunque no hay estandar para esto, iniciar con una cuadrícula de 1,40 por 2 metros. aunque hay gente que apuesta por las mas pequeñas de 0,90 por 2 metros o las más grandes de 2 por 2 metros. el tamaño de la cuadrícula queda a discreción de la investigadora y de las preguntas de investigación. terrenos más pequeños ameritan investigaciones mas intensivas y profundas y terrenos más amplios respondena preguntas más extensivas y distributivas.
es necesario que se utilice ropa adecuada para realizar el trabajo y que sea acorde con las realidades climáticas en las que se desempeña el trabajo. en algunos casos es preferible el algodón, en otros la suavidad de la seda.
delimitada la cuadrícula se debe retirar la primera capa que recubre el yacimiento a explorar. sea ud una investigadora avezada y conocida del terreno o una principiante que recién empieza a conocer la dinámica del trabajo de la arqueología, se recomienda hacer este primer paso con cuidado para no dañar el sedimento debajo de la primer capa. se puede hacer por partes o en un solo tirón. pero siempre se debe respetar la regla máxima: el yacimiento manda.
retirada ya primera capa (o capas, según sea) la arqueóloga debe iniciar el reconocimiento del sedimiento, buscando cambios de texturas, colores. pliegues o buzamientos son importantes de detectar porque marcan cambios de capas y por ende, lugares en donde el trabajo sea detenido.
es conveniente trabajar en áreas extensas, para entender la distribución espacial del yacimientos. si bien pueden aparecer hot spots, en donde el material hallado es de suma importancia y puede revelar detalles significativos de la investigación, no es bueno detenerse sólo en los hallazgos importantes. es bueno recordar que lo determinante del yacimiento es la estructura y no sólo los puntos G de la campaña.
cuando se encuentra el material este debe ser analizado tratando de identificar textura, coloración, manufactura. como arqueóloga ud deberá usar todos los elementos disponibles: tacto, gusto, olfato, vista y oido.
explore espacialmente todo el yacimiento, observe la distribución de los materiales, sienta la naturaleza del sedimento, explore los cambios de capa y mantenga un ritmo acorde a los cambios percibidos. no tema detenerse frente a estos cambios y adoptar otro tipo de estrategia que le permita llegar al climax de la excavación. sea cuidadosa en no repetirse en un mismo lugar, ya que puede crear niveles artificiales que nada tienen que ver con como se presenta en realidad el material.
una vez explorado toda el yacimiento-sujeto, deténgase en aquellos rasgos considerados más importantes, siga su instinto, escuche, sienta y olfatee.
investigue perturbaciones y analice los pliegues para disfrutar de momento final: concéntrese en los puntos calientes de su yacimeinto y explorelos de manera intensiva. la tarea no puede concluirse hasta que el yacimiento no haya sido explorado en su totalidad y su curiosidad halla sido satisfecha hasta el último y exultante detalle. la aquelogía debe ser realizada con pasión, concentración, paciencia y goce.
y recuerde la regla de oro: una propone, pero es el yacimiento el que dispone.
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