había una gran duda planteada en el post anterior.
la pregunta radicaba sobre la delicada cuestión de si es posible que una amante r evolucione en una k.
me quedé pensando en una cuestión interesante. el 100% de las comentadoras de ese post se llamaron a sí mismas k. no hubo nadie que se reivindicara como r. pensé que tal vez había puesto algo peyorativo en esa caracterización. pero no, la verdad es que no había nada. luego pensé que las r no comentaban porque estaban muy ocupadas siendo r, es decir, realizando prácticas reproductivas a diestra y siniestra y solo entran a la net a buscar más chicas con las cuales reproducir el comportamiento r.
además, está la otra cuestión. ¿por qué nos parece más deplorable el comportamiento r y mucho más aceptado el comportamiento k? ¿por qué las r son consideradas personas con pocos sentimientos? creo que todas estas preguntas radican en un mal entendimiento de la estrategia r y a su vez, que deben haber habido ciertas representantes r que se han escudado tras una supuesta fachada de k para lograr conquistas.
el comportamiento r no es perjudicial para nadie per se. solo resulta serlo si la otra parte no sabe que se encuentra dentro de una estrategia de este estilo. pero si una se involucra con una r debe saber que a lo que se atiene. no hay que pedirle peras al olmo. la estrategia r es valiosa, puede servir en muchas ocasiones para acallar ciertas pasiones o como buffer luego de una separación. las r aparecen en esas ocasiones y suelen acallar los dolores de las que se encuentran atravesando un trance en cuestión. el resentimiento que logran a veces, parte de que ciertas mujeres se han enamorado de ellas y creen poder cambiarlas. muchas veces, eso no es posible. entonces quienes claman por la extinción de las r se encuentran muy equivocadas. las r son necesarias para la vida torteril, son evolutivamente imprescindibles para la manutención de la vida sexual en los interregnos de soltería.
por otra parte, la excesiva caracterización de todo lo bueno en la moral como parte de una estrategia k, creo que se relaciona más con supuestos puritanismos que con una ventaja reproductiva de ser k. es decir, moralistamente, se confunde a la k con la buena y la sufrida, la que solo se dedica a una mujer -concomitantemente, se considera a la monogamia como lo deseable- pero no se pone el ejemplo de algunas k que son monógamamente seriales. es decir, saltan de una relación a otra, sin comprometerse afectivamente con la otra persona. ser k no quiere decir enamorarse, ser k es una estrategia reproductiva que indica que el sujeto en cuetión invierte mucho tiempo de sí mismo en una relación, de lo que no se desprende necesariamente que sea una persona que se enamore. solo que es una persona que invierte mucha energía en una sola relación.
ahora aclarado este punto, pasemos a la metamorfosis. ¿cómo hace una r para transformarse en una k? bueno, son dos metamorfosis las posibles:
a) que la r se enamore de otra r. como la seducción del deseo se encuentra en la no posesión del mismo, lo único que la puede inducir a cambiar de estrategia sería el deseo de posesión de aquella que es móvil como ella. una r sería una k si encontrara a otra r que habría que seducir. Entonces, no habría una sola metamorfosis, sino dos. Sin embargo, también es cierto, que podrían generar parejas de poliamor, en donde cada una mantuviera un flujo de relaciones abiertas, pero un núcleo de amor y cariño entre ellas. En ese caso, la estrategia sería una K/r menor.
b) que la r se enamore de una K. no sucede a la inversa, es decir, cuando una k se enamora de una r no la transforma necesariamente. en ese caso, la k exigiría un nivel de entrega y compromiso amatorio que la r se vería forzada a dejar de lado sus otras actividades para poder conformar a su partener amoroso en la contienda. seducida por las capacidades k, la r renuncia a su estrategia y se debotiza en k.
es claro, que en los escenarios selectivos propuestos, es necesario que sea la r quien tome la iniciativa de metamorfosis, porque en otro caso, la tentativa de cambio quedará en la nada.
vuelvo a hacer hincapié en el hecho de que ambas son estrategias válidas de reproducción y diversas en sí mismas. el problema radica en la no identificación de los sujetos potenciales dentro de las categorías y del prejuicio judeocristiano de asociar monogamia con enamoramiento y poligamia amorosa con imposibilidad de afectividad. creo que una estrategia k no necesariamente se encuentra asociada con el amor, al menos no siempre es así, lo mismo que una estrategia r con el desamor.
entender ambas categorizaciones como puntas de una espectro y entenderse como participes en determinados momentos de ciertas estrategias en desmedro de otras, nos puede ayudar a entender el escenario evolutivo en el que las tortas se manejan y dejar de soportar posiciones maniqueas.
