si miro para atrás y leo julio en el blog, siempre va a aparecer una entrada en donde dice que estoy enferma. bueno, no es la excepción. fiebre y mocos. 200 metros de papel higienico despues y sigo igual.
pero no era eso. pasó el día del amigo y yo en cama. pasó, pero antes, vino L a comprarme naranjas, kinotos, rúcula, tomates perita y cherries. me mimó un rato, me cuidó un rato y se fue.
tampoco era eso, no era el día del amigo ni nada que se le parezca.
resulta que una se pone a pensar. eso no está bien a mi edad, supongo. no está bien a ninguna edad, pero menos a la mía y menos en condiciones febriles. pero hablaba hoy sobre las aventuras de juventud, los amores de verano, "el levante".
a pesar de lo que muchas de mis amigas piensen, no soy, ni nunca fui, una mina exitosa con las chicas. salvo un episodio menor, nunca fui protagonista de un hecho de pasión desbordada. no tuve levante.
las meditaciones febriles no deberían transitar por esos rieles, pero no lo podemos evitar, bueno, algunas veces no lo podemos evitar.
pero lo cierto es que cuando pienso en mi y no en lo que las personas piensan de mi, resulta que hay una discrepancia. las personas piensan de mi cosas muy graciosas, mientras que yo me veo de una manera mucho más seria.
no se si es real, no sé si me puedo definir como una persona con "levante" ni mucho menos. siempre me consideré menos que mi reputación y, sin embargo, pude subsistir. he tenido buenas frases, demoledoras. he tenido algunas por las cuales deberían haberme encerrado en la torre de Londres junto a Ana Bolena y decapitarme. y esas han sido las más numerosas.
la gente que conozco, tiende a sobreestimarme apenas me conocen, y a subestimarme después que lo han hecho. quizás porque al principio les parezca más graciosa de lo que soy en verdad y cuando me conocen, piensen que soy más buena de lo que en verdad puedo ser. ninguna de las dos facetas es cierta. ni soy graciosa ni soy buena. pero ellos no lo saben, en la mayoría de los casos.
mi yo real no es el de una chica que haya tenido éxitos en el campo de las relaciones con otras chicas. nunca he tenido una pick up line, ni he sido abordada ardorosamente por otra muchacha.
quizas la moraleja de la historia sea la que una vez le dije a una buena amiga (quien confiesa quererme en un dulce mensaje de texto que debería atesorar por siempre):
yo- "a las mujeres no les gustan las minas buenas, y la mejor prueba de eso es que su mujer está con ud!"
ella -"jajajaja,cómo la quiero,tal vez tenga razón, pero no pienso dársela".