domingo, 17 de julio de 2011

menu de la semana

para la semana que pasó se sirvieron los siguientes platos:

mesa ratona regalo de efe. teñido en el patio. criticas sublimes a mi desproligidad
siesta
legui llega a casa por una semana

cena de tacos con amigas (chef invitada yo misma, a pesar de ellas)
domingo de relax, camino a la escuela para emitir mi sufragio. tristeza de noche por la derrota.

almuerzo en el bodegón El obrero, rabas y noquis rellenos de calamar.
paseo por caminito y consecuente foto en proa.

cena en casa, cocino bifes a la criolla con pure de papas. me dicen que debo cocinar más.

martes en casa, relax.

miercoles de tres horas de hospital marinando un posible probelma de piel. no fue necesaria la intervención de más médicos. me ligo un reto por mi excesiva amabilidad a la doctora (embarazada, por cierto).
vistita al museo del bicentenario. traje de nestor incluido, con el mural de siqueiros y ciertas cosas que llamaron mi atención arqueólogica.
corremos al cine: midnight in paris. excelente. corremos a la reserva. sushi libre. felicidad.
taxi de regreso a casa. saludos a legui.

viernes siesta y recital. lindo lindo todo.
sabado de almuerzo familiar, me ligo regalo de la madre y palmadas en el hombro del padre.
partida y reencuentro con Legui. mimos, sueño y peli. todo junto.

mañana de diario, legui y mucha pero mucha congestión nasal y ocular. ¿alergia?.
almuerzo ligero, sigo dándole color a la mesa ratona, una pasada más y adquiere el roble oscuro deseado.

suena el celular y son sus padres. lo vienen a buscar en un ratito. duerme en el futon, dueño de la casa. me da tanta tristeza, que me escudo en los ojos rojos de la alergia para decir que no es nada. hacemos un lindo equipo.

2 comentarios:

Veronica dijo...

Ese Sr gato tamaño XXL, qué bueno que estuvo de visita!
Cuidate con la alergia, el olor a solvente y la estufa encendida.

Te quiero, me perdi los tacos, juro que no se vuelve a repetir.

Que asi sea.

talita dijo...

Verónica: sepa que se perdió lo mejor de mi cocina. el señor legui y sus nueve kilos nos visitaron y nos llenaron de mimos y caras. no sé si es alergia o la misma rara enfermedad que me aqueja. el olor a solvente ya pasó, faltaría una mano que le daré en la semana!
besos querida, yo también la quiero.