El papel decía que nació el 4 de septiembre de 2004. Fede lo rescató de una veterianaria donde regalaban a sus hermanos.
Llegó a casa en octubre tal vez, no recuerdo el día, pero sí la sorpresa de tenerlo. Un pequeño maullador y lioso.
Nos hicimos amigos y nos quedamos juntos. Ya lo conté antes.
Ayer, a las 8 de la mañana, mi compañero de aventuras Legui se fue. Lo tuvimos que despedir a la fuerza porque sus pulmones no daban más y no queríamos que muriera ahogado. Se lo había prometido, que pese a mis deseos de tenerlo más tiempo, no lo iba a hacer sufrir.
Esa madrugada se había subido a la cama entre nosotras, se agitó, se calmó, ronrorneo y descansó un rato aliviado. Nos vino a despedir, a despedirse.
Legui fue mi compañero durante casi 14 años. Fue testigo de todas mis separaciones, donde me cuidaba durmiendose a mi lado abrazando con sus patitas mis brazos. Fue testigo de mi amor y de mi matrimonio. Nos cuidó, nos rompió muebles, zapatos y bolsos. Nos tiró chupitos. Nos despertó de portazos en el placard, maullidos y patoneos en la cara. En el último tiempo teníamos un juego, el me despertaba patoneandome, yo le hacía unos mimos, el me hacía mimos en la cara, yo le volvía a hacer mimos y así hasta el infinito o hasta que se cansara y se durmiera en la almohada.
Su ausencia duele. Duele tanto. Duele de una manera que solo Legui sabía consolar y ahora Legui no está para hacerlo. Quizás Legui sepa, como lo saben solo los gatos, que ya no lo voy a necesitar para separaciones, pero yo lo amaba. Lo quería a pesar de su hinchapelotez constante. Lo quería porque era un mimoso. Lo quería porque era nuestra compañía y ahora la casa es soledad sin ese gordo dando vueltas.
Me duele un gato en todo el cuerpo. Y escribirlo es poder procesar un poco más ese dolor. De la soledad de la pérdida no se vuelve. No quiero olvidarlo, quiero recordarlo sin que su ausencia duela tanto.
Te quiero gordo. Te amé al infinito. Se que me amaste como aman los gatos. Espero que hayas sido feliz, me gustaría tener esa certeza, pero viste como son los gatos. Una nunca sabe.
Te dejé tu platito de comida y dos monedas para pagarle al barquero. Espero que corras los conejos con los que soñabas. Que comas todo lo que desees. Desde acá nos queda como única certeza que te amamos con todo. Que te extrañamos con todo. Que la ingeniera y yo nos quedamos sin el tercer integrante de la familia. Hasta luego, querido.
sábado, 7 de julio de 2018
viernes, 17 de julio de 2015
Colonia mon amour
No saben muy bien como lo planearon, solo que fue a la vuelta de un viaje de trabajo de la ingeniera en el que se bajo de un avión y se subió a un catamarán. Habían reservado una habitación en una hermosa -parecía eso- posada en la ciudad.
Se despertaron a las 4 de la mañana para estar a las 7:30 en el puerto, justo a tiempo para hacer la cola de embarque. Hacía sueño, y un calorcito de febrero que invitaba a un fin de semana de Uruguay La arqueóloga hacía 5 años que no se tomaba vacaciones y ese fin de semana parecía un oasis en medio de una tesis que era el infierno. Así como la ingeniera era el refugio de un año que había empezado pésimo y jamás anticipaba un final a toda orqueste. Febrero era, sin dudas, un anticipo de lo que estaba por venir y ese viaje, en esa fecha, con ese sol, determinó mucho de lo que luego sucedería.
Emprendieron el viaje sin sobresaltos, sentadas junto a la ventana y tratando de escabullirse al baño para cumplir una fantasía.
A la llegada y luego de migraciones, se tomaron el transfer a la posada. Era más linda de lo que aparecía en la página y la habitación que les asignaron era hermosa, justo en la esquina recibía todo el sol de la tarde.
Pasearon, almorzaron, sacaron fotos, lo de siempre.
Al encarar el calor, se fueron a la pileta en donde compartieron el agua hasta que llegaron unos niños que coparon toda la parada. Mientras tomaban el sol, una pareja de señores mayores se debatían si el toallón de una de ella era o no era la bandera del orgullo. Ellos concluyeron -errados- que no, que simplemente era un arcoiris.
El acierto, sin embargo, fue volver a la posada a dormir la siesta. Una siesta que se prolongaría desde las 5 de la tarde hasta las 8 de la mañana del día siguiente y que, exceptuando los interludios del amor, consistió en un sueño reparador de 9 horas. Es que las chicas estaban cansadas.
De esa tarde las dos recuerdan mucho, pero hubo algo que se confesaron por primera vez al mes siguiente, esa tarde, en esa habitación de la esquina de la posada, las dos quisieron -pero callaron- decir las palabras de amor. Y de esas ganas y de ese ocultamiento quedaron pruebas que demuestran las ganas que esas dos tenían de decirse las cosas. Y como no podían decirlas con la voz, usaron la boca, los labios, las manos, los besos, las piernas, los rulos, todo lo que tenían a mano para confesarse lo que no podían decirse. No habían impedimentos externos para que se lo dijeran, solo que ambas eran cautelosas.
¿Cómo podía ser que Colonia les deparara la certeza del amor, cuando venían de donde venían? ¿Era posible tanta suerte? ¿Era posible que esa hermosa e inteligente ingeniera -de muy lindo culo, by the way- quisiera a la arqueóloga más allá de considerarla -gustosamente para la arqueóloga- como un complaciente objeto sexual? ¿era posible que la arqueóloga quisiera a la ingeniera de esa manera en que se había prometido tener cuidado de querer?
Seamos cautas, hasta ese momento, y luego de él, ninguna de las dos había pensando que esa sería una relación que fuera más allá de un goce compartido. Pero Colonia mostró lo contrario. Colonia mostró que la ingeniera y la arqueóloga, tal vez y sólo tal vez, se habían encontrado no solo para el goce compartido, sino para compartir viajes, TBBT, Dirty Dancing y GOT.
Y esta vez, antes de arrojarse a la pileta, fueron muy cuidadosas y testearon no sólo que tuviera agua, sino que la temperatura fuera agradable.
Colonia fue el comienzo conciente de un viaje que había empezado unos meses atrás y que tenía toda la pinta de seguir.
Y así fue como Colonia se transformó en ese lugar en que las dos fueron felices.
Dato de color: por una rareza de destino, en la misma posada se alojó para esa fecha Fernández Meijide.
Se despertaron a las 4 de la mañana para estar a las 7:30 en el puerto, justo a tiempo para hacer la cola de embarque. Hacía sueño, y un calorcito de febrero que invitaba a un fin de semana de Uruguay La arqueóloga hacía 5 años que no se tomaba vacaciones y ese fin de semana parecía un oasis en medio de una tesis que era el infierno. Así como la ingeniera era el refugio de un año que había empezado pésimo y jamás anticipaba un final a toda orqueste. Febrero era, sin dudas, un anticipo de lo que estaba por venir y ese viaje, en esa fecha, con ese sol, determinó mucho de lo que luego sucedería.
Emprendieron el viaje sin sobresaltos, sentadas junto a la ventana y tratando de escabullirse al baño para cumplir una fantasía.
A la llegada y luego de migraciones, se tomaron el transfer a la posada. Era más linda de lo que aparecía en la página y la habitación que les asignaron era hermosa, justo en la esquina recibía todo el sol de la tarde.
Pasearon, almorzaron, sacaron fotos, lo de siempre.
Al encarar el calor, se fueron a la pileta en donde compartieron el agua hasta que llegaron unos niños que coparon toda la parada. Mientras tomaban el sol, una pareja de señores mayores se debatían si el toallón de una de ella era o no era la bandera del orgullo. Ellos concluyeron -errados- que no, que simplemente era un arcoiris.
El acierto, sin embargo, fue volver a la posada a dormir la siesta. Una siesta que se prolongaría desde las 5 de la tarde hasta las 8 de la mañana del día siguiente y que, exceptuando los interludios del amor, consistió en un sueño reparador de 9 horas. Es que las chicas estaban cansadas.
De esa tarde las dos recuerdan mucho, pero hubo algo que se confesaron por primera vez al mes siguiente, esa tarde, en esa habitación de la esquina de la posada, las dos quisieron -pero callaron- decir las palabras de amor. Y de esas ganas y de ese ocultamiento quedaron pruebas que demuestran las ganas que esas dos tenían de decirse las cosas. Y como no podían decirlas con la voz, usaron la boca, los labios, las manos, los besos, las piernas, los rulos, todo lo que tenían a mano para confesarse lo que no podían decirse. No habían impedimentos externos para que se lo dijeran, solo que ambas eran cautelosas.
¿Cómo podía ser que Colonia les deparara la certeza del amor, cuando venían de donde venían? ¿Era posible tanta suerte? ¿Era posible que esa hermosa e inteligente ingeniera -de muy lindo culo, by the way- quisiera a la arqueóloga más allá de considerarla -gustosamente para la arqueóloga- como un complaciente objeto sexual? ¿era posible que la arqueóloga quisiera a la ingeniera de esa manera en que se había prometido tener cuidado de querer?
Seamos cautas, hasta ese momento, y luego de él, ninguna de las dos había pensando que esa sería una relación que fuera más allá de un goce compartido. Pero Colonia mostró lo contrario. Colonia mostró que la ingeniera y la arqueóloga, tal vez y sólo tal vez, se habían encontrado no solo para el goce compartido, sino para compartir viajes, TBBT, Dirty Dancing y GOT.
Y esta vez, antes de arrojarse a la pileta, fueron muy cuidadosas y testearon no sólo que tuviera agua, sino que la temperatura fuera agradable.
Colonia fue el comienzo conciente de un viaje que había empezado unos meses atrás y que tenía toda la pinta de seguir.
Y así fue como Colonia se transformó en ese lugar en que las dos fueron felices.
Dato de color: por una rareza de destino, en la misma posada se alojó para esa fecha Fernández Meijide.
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martes, 14 de julio de 2015
las llaves de San Pedro
Tenía que ser ahi nomás en San Pedro en donde las llaves se perdieran. El patriarca reclama, tarde o temprano, lo que es de él.
Nunca sabemos cuando sucederá, ni qué consecuencias tendrá, pero siempre pasa. San Pedro tiene esa cualidad.
En este caso, sucedió en unas hermosas cabañas cerca de la ruta que tenían muy mala aislación para ser Agosto y un hermoso mangrullo al que se podía subir y admirar la vista hacia el río. En su parte superior tenía el tanque de agua que alimentaba a las cuatro cabañas y a la bomba de la hermosa pileta que no íbamos a poder disfrutar.
Alistamos los bolsos y decidimos subir al mangrullo para sacar fotografías. Cuando nos cansamos, bah, ella se cansó, decidió bajar para empezar con el almuerzo. Ya abajo percibimos el hecho de que la que tenía las llaves de la cabaña era yo, por lo que me pidió que las arrojara a sus manos. Y yo, ingenua, acepté. Nunca lo vi a San Pedro, lo juro, pero en el mismo momento en que que las llaves viajaban en una parábola en la que nunca llegarían sus manos fue cuando supe que él estaba interviniendo para impedir su destino intencionado.
La trayectoria de las llaves sucedió en cámara lenta, desviándose de su propósito y de su intención y cayeron ahí justo donde San Pedro decidió que cayeran.
Sobre el techo. Justo en ese lugar. Sobre la chapa de nuestra cabaña lejos de nuestro alcance. Adentro de la cabaña estaban las llaves de la camioneta con la que podríamos hacer los tres kilómetros hasta la casa del cuidador para buscar las de repuesto. Adentro de la cabaña estaban los bolsos, el abrigo, la comida.
Nos miramos incrédulas. Desde mi posición vigía podía verlas allí tendidas ignorantes de todo, de nuestras posibilidades de almuerzo y vivienda. Las veía casi riéndose de nuestras ganas de sentarnos a comer un sanguchito. Las mujeres proponen y San Pedro dispone.
En ese momento se desató lo único que se puede desatar cuando dos mujeres, una ingeniera y una arqueóloga, se toman muy en serio el torcer el destino impuesto por el mismo guardián de la entrada de los cielos. Él mismo que nos negaba el derecho a poder almorzar los sanguchitos que habíamos preparado amorosamente el día anterior. No. Nosotras podíamos más que el representante de la Iglesia. San Pedro no nos detendría.
Y nuestra herramienta sería la misma con la que se caracterizó a las mujeres de la Edad Media que se atrevían a rechazar los designios del orden feudal y patriarcal: una escoba.
Mediante mi dirección y con la motricidad fina y el equilibro de la ingeniera, que se balanceaba sobre la baranda de madera del balcón de entrada, fuimos empujando a las elusivas. Cada movimiento demostraba nuestra determinación a torcer la mano férrea de Pedro, a romper con el encantamiento de su reclamo de llavero del señor.
Finalmente, las llaves cayeron al pasto húmedo y nosotras exhalamos un grito de triunfo. Me deslicé entre los escalones y corrí a tomarlas con mi mano, mientras ella bajaba las escaleras de la cabaña. Nos abrazamos cual novela épica, Indiana Jones y Marion, Nos reímos y juntas regresamos a la cabaña a comer nuestra justa victoria.
San Pedro se retiró derrotado, pero no tardó en volver furibundo (sabemos que los católicos son tan terribles como los griegos. Su venganza no se hizo esperar y nos despidió de su ciudad con una estrepitosa tormenta y una lentitud de carretera que prolongó nuestro retorno dos horas más.
Sin embargo, el sabor de nuestro triunfo no pudo ser opacado, ni nuestra sonrisa borrada.
"Algún día voy a escribir sobre esto".
Para vos, linda.
Nunca sabemos cuando sucederá, ni qué consecuencias tendrá, pero siempre pasa. San Pedro tiene esa cualidad.
En este caso, sucedió en unas hermosas cabañas cerca de la ruta que tenían muy mala aislación para ser Agosto y un hermoso mangrullo al que se podía subir y admirar la vista hacia el río. En su parte superior tenía el tanque de agua que alimentaba a las cuatro cabañas y a la bomba de la hermosa pileta que no íbamos a poder disfrutar.
Alistamos los bolsos y decidimos subir al mangrullo para sacar fotografías. Cuando nos cansamos, bah, ella se cansó, decidió bajar para empezar con el almuerzo. Ya abajo percibimos el hecho de que la que tenía las llaves de la cabaña era yo, por lo que me pidió que las arrojara a sus manos. Y yo, ingenua, acepté. Nunca lo vi a San Pedro, lo juro, pero en el mismo momento en que que las llaves viajaban en una parábola en la que nunca llegarían sus manos fue cuando supe que él estaba interviniendo para impedir su destino intencionado.
La trayectoria de las llaves sucedió en cámara lenta, desviándose de su propósito y de su intención y cayeron ahí justo donde San Pedro decidió que cayeran.
Sobre el techo. Justo en ese lugar. Sobre la chapa de nuestra cabaña lejos de nuestro alcance. Adentro de la cabaña estaban las llaves de la camioneta con la que podríamos hacer los tres kilómetros hasta la casa del cuidador para buscar las de repuesto. Adentro de la cabaña estaban los bolsos, el abrigo, la comida.
Nos miramos incrédulas. Desde mi posición vigía podía verlas allí tendidas ignorantes de todo, de nuestras posibilidades de almuerzo y vivienda. Las veía casi riéndose de nuestras ganas de sentarnos a comer un sanguchito. Las mujeres proponen y San Pedro dispone.
En ese momento se desató lo único que se puede desatar cuando dos mujeres, una ingeniera y una arqueóloga, se toman muy en serio el torcer el destino impuesto por el mismo guardián de la entrada de los cielos. Él mismo que nos negaba el derecho a poder almorzar los sanguchitos que habíamos preparado amorosamente el día anterior. No. Nosotras podíamos más que el representante de la Iglesia. San Pedro no nos detendría.
Y nuestra herramienta sería la misma con la que se caracterizó a las mujeres de la Edad Media que se atrevían a rechazar los designios del orden feudal y patriarcal: una escoba.
Mediante mi dirección y con la motricidad fina y el equilibro de la ingeniera, que se balanceaba sobre la baranda de madera del balcón de entrada, fuimos empujando a las elusivas. Cada movimiento demostraba nuestra determinación a torcer la mano férrea de Pedro, a romper con el encantamiento de su reclamo de llavero del señor.
Finalmente, las llaves cayeron al pasto húmedo y nosotras exhalamos un grito de triunfo. Me deslicé entre los escalones y corrí a tomarlas con mi mano, mientras ella bajaba las escaleras de la cabaña. Nos abrazamos cual novela épica, Indiana Jones y Marion, Nos reímos y juntas regresamos a la cabaña a comer nuestra justa victoria.
San Pedro se retiró derrotado, pero no tardó en volver furibundo (sabemos que los católicos son tan terribles como los griegos. Su venganza no se hizo esperar y nos despidió de su ciudad con una estrepitosa tormenta y una lentitud de carretera que prolongó nuestro retorno dos horas más.
Sin embargo, el sabor de nuestro triunfo no pudo ser opacado, ni nuestra sonrisa borrada.
"Algún día voy a escribir sobre esto".
Para vos, linda.
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lunes, 13 de julio de 2015
Fin de fiesta
En septiembre de 2008 me inscribí al doctorado de la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA. En noviembre de 2014 entregué mi muy voluminosa tesis (720 páginas).
En junio de 2015 luego de defenderla, me transformé en Doctora en Arqueología. Este blog se comenzó a escribir en octubre de 2008 como un camino de aprendizaje de escritura y un acompañamiento de la tesis. También como una forma de conjurar mis miedos y mis aventuras en relación a las mujeres que iba conociendo.
Así, muchas de ellas, las del pasado anterior al comiendo del blog, se convirtieron en post. Las que transcurrieron mientras lo escribía, fueron incorporadas, algunas como historias presentes y otras como despedidas.
Leerme en estos 7 años significa un viaje personal muy interesante. Sostengo, siempre lo digo en soledad y en compañía, que yo no saldría con esa mujer que fui. Tenía muchos miedos, muchas inseguridades. En lo fundamental sigo siendo la misma pero, sin dudas, era muy pequeña. medio boluda y muchas veces, quizás más de las que me gustaría admitir, pesada.
Quizás miro hacia atras y veo que lo que aprendí fue mucho más de lo que pensé que necesitaba aprender. Y el descubrimiento de esa ignorancia me lleva a pensar cuanto menos sé de mi y de mis limitaciones.
Anoche la miraba a Liliana Felipe cantar y la veía vieja. Y me veo las canas en el espejo cerca de la oreja. Estoy vieja. El doctorado me hizo estar aun más vieja y lo que es peor, no sé si más sabia.
Tengo una compañera genial. Que me hace reír, divertirme, mantenerme en silencio y me acompaña en mi soledad mientras yo también lo hago en la suya. Nos ha resultado un poco difícil en algunos momentos sostenernos, pero lo hemos logrado y la sensación de paz que siento cuando se desploma a mi lado en la cama no se compara con nada de lo que he sentido antes.
Y aun así, me siento desprotegida, como una pequeña niña que necesita tanto por aprender. Una niña con canas que aun siente que lo mejor que le puede pasar en la vida es poder usar bermudas para ir a trabajar en verano. Tengo tanto que aprender, que crecer y tan poco tiempo.
En junio de 2015 luego de defenderla, me transformé en Doctora en Arqueología. Este blog se comenzó a escribir en octubre de 2008 como un camino de aprendizaje de escritura y un acompañamiento de la tesis. También como una forma de conjurar mis miedos y mis aventuras en relación a las mujeres que iba conociendo.
Así, muchas de ellas, las del pasado anterior al comiendo del blog, se convirtieron en post. Las que transcurrieron mientras lo escribía, fueron incorporadas, algunas como historias presentes y otras como despedidas.
Leerme en estos 7 años significa un viaje personal muy interesante. Sostengo, siempre lo digo en soledad y en compañía, que yo no saldría con esa mujer que fui. Tenía muchos miedos, muchas inseguridades. En lo fundamental sigo siendo la misma pero, sin dudas, era muy pequeña. medio boluda y muchas veces, quizás más de las que me gustaría admitir, pesada.
Quizás miro hacia atras y veo que lo que aprendí fue mucho más de lo que pensé que necesitaba aprender. Y el descubrimiento de esa ignorancia me lleva a pensar cuanto menos sé de mi y de mis limitaciones.
Anoche la miraba a Liliana Felipe cantar y la veía vieja. Y me veo las canas en el espejo cerca de la oreja. Estoy vieja. El doctorado me hizo estar aun más vieja y lo que es peor, no sé si más sabia.
Tengo una compañera genial. Que me hace reír, divertirme, mantenerme en silencio y me acompaña en mi soledad mientras yo también lo hago en la suya. Nos ha resultado un poco difícil en algunos momentos sostenernos, pero lo hemos logrado y la sensación de paz que siento cuando se desploma a mi lado en la cama no se compara con nada de lo que he sentido antes.
Y aun así, me siento desprotegida, como una pequeña niña que necesita tanto por aprender. Una niña con canas que aun siente que lo mejor que le puede pasar en la vida es poder usar bermudas para ir a trabajar en verano. Tengo tanto que aprender, que crecer y tan poco tiempo.
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sábado, 25 de octubre de 2014
la queremos tanto a la ingeniera
hace ya mucho tiempo, se deben estar por cumplir 3 años, estábamos con la que luego sería -y es- mi novia en esas charlas post que suele tener la gente que garcha lindo y se está conociendo.
debo aclarar, pero creo que a esta altura es redundante, que suelo tener índices de honestidad brutal muchas veces, sobre todo cuando estoy relajada y bajo la guardia de la continua vigilancia de mí misma para evitar decir burradas que puedan herir a una persona. bueno, esa vez fue una de esas veces en que bajé la guardia.
entre los besos y mimos, abrazadas las dos la miro y le digo:
-que bueno que dejaste a tu novia, digo, es un bajón y es triste tener que terminar una relación, pero la verdad, es que agradezco que lo hayas hecho (1).
ella me mira, se sonríe y me responde:
-y qué bueno que a vos te dejó la tuya, porque la verdad es que también te estoy disfrutando mucho!
right in the heart. por eso la queremos tanto a la ingeniera
(1). el fin de su relación fue antes de conocernos y el hecho de que conozcamos tiene más que ver con la lógica de la causalidad: ella me conoció porque se había separado. yo la conocí porque me habían "desvinculado" (pixie 2011) sentimentalmente.
debo aclarar, pero creo que a esta altura es redundante, que suelo tener índices de honestidad brutal muchas veces, sobre todo cuando estoy relajada y bajo la guardia de la continua vigilancia de mí misma para evitar decir burradas que puedan herir a una persona. bueno, esa vez fue una de esas veces en que bajé la guardia.
entre los besos y mimos, abrazadas las dos la miro y le digo:
-que bueno que dejaste a tu novia, digo, es un bajón y es triste tener que terminar una relación, pero la verdad, es que agradezco que lo hayas hecho (1).
ella me mira, se sonríe y me responde:
-y qué bueno que a vos te dejó la tuya, porque la verdad es que también te estoy disfrutando mucho!
right in the heart. por eso la queremos tanto a la ingeniera
(1). el fin de su relación fue antes de conocernos y el hecho de que conozcamos tiene más que ver con la lógica de la causalidad: ella me conoció porque se había separado. yo la conocí porque me habían "desvinculado" (pixie 2011) sentimentalmente.
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lunes, 8 de septiembre de 2014
jueves, 5 de diciembre de 2013
you will think my love was really something good.
If i could reach the stars, i'd pull one down for you
shine it on my heart, so you could see the truth
that this love i have inside, is everything it seems
but for now i find, it's only in my dreams
that i can change the world
i would be the sunlight in your universe
you will think my love was really something good
baby, if i could, change the world
If i could be king, even for a day
i'd take you as my queen, i'd have it no other way
and our love will rule, in this kingdom we have made
till then i'd be a fool, wishin' for the day
Baby, if i could change the world
baby, if i could change the world...
Repasar el álbum por horas para vernos una y otra vez. Mirar tu selección de favoritas, confirmar que nos vemos muy bien juntas piel con piel. Pensar, sentir, tu cuerpo.
Escuchar esta canción en el colectivo y escucharla de nuevo en un loop infinito.
Mirar tu fotografía de perfil esperando que ya estés de vuelta. Poner de nuevo la canción y bailar mientras junto mis cosas. Reflexionar sobre qué es lo que me gusta tanto, darme cuenta y reir. you will think my love was really something good.
¿Qué hago todas las noches? Tratar de convencerte de que lo mejor del mundo es nuestro amor. Tener la seguridad de qué lo es. Comprar un autito a control remoto. Reir de nuevo cuando faltan pocos días. Emocionarme con la posibilidad de una pileta. Bailar.
miércoles, 4 de diciembre de 2013
el mostro
¿de qué sirve el amor si no se usa para construir un puente? no sirve de nada.
aun así, los amores existen, aunque sean inútiles y solo sirvan para declamarse a si mismos.
nunca como en todo este tiempo se me hizo patente la mentira detrás de la frase de que el amor de los padres es infinito. en algunos casos será, en otros no.
en muchos casos, quizás sea el mío, los padres quieren a sus hijos sólo y exclusivamente como prolongaciones de sí mismos y por lo tanto, todo lo que sus hijos hagan en contra de sus deseos lo sienten como una herida a ellos.
la tristeza de una horfandad que no es así, de un duelo sin muertos pero en donde hay deudos.
la tristeza de saber que el amor está, pero no alcanza, no cubre y no sirve.
aun así, los amores existen, aunque sean inútiles y solo sirvan para declamarse a si mismos.
nunca como en todo este tiempo se me hizo patente la mentira detrás de la frase de que el amor de los padres es infinito. en algunos casos será, en otros no.
en muchos casos, quizás sea el mío, los padres quieren a sus hijos sólo y exclusivamente como prolongaciones de sí mismos y por lo tanto, todo lo que sus hijos hagan en contra de sus deseos lo sienten como una herida a ellos.
la tristeza de una horfandad que no es así, de un duelo sin muertos pero en donde hay deudos.
la tristeza de saber que el amor está, pero no alcanza, no cubre y no sirve.
miércoles, 27 de noviembre de 2013
nos siguen tirando abajo
209. Doscientas nueve.
ese es número de mujeres que murieron a causa de femicidios en Argentina en 2012. miro los números de la CSJN sobre homicidios dolosos en AMBA. Deformación profesional, filtro resultados y busco patrones.
durante el 2012 en CABA 3 mujeres fueron asesinadas con motivo de robo, en tanto que 7 hombres murieron por la misma razón. sin embargo, 7 mujeres fueron asesinadas por causas de problemas intrafamiliares, más del doble que por robo. casi la misma cantidad de hombres murieron por los mismos motivos. la mayor parte de los asesinos son hombres. al menos en el caso de las mujeres muertas, todos.
conclusión rápida y molesta: las mujeres debemos elegir mejor a nuestras parejas y amigos y alejarnos de los familiares violentos. tenemos más probabilidades de morir en nuestra casa que fuera de ella. Nuestro propio hogar se ha vuelto el infierno en donde no estamos seguras. Si antes a las mujeres se les recomendaba 2no andar sola por la calle" ahora se debería aconsejar lo contrario: mujer no vuelva a su casa, deambule todo lo posible, de lo contrario corre el riesgo de morir.
El sistema, siempre perverso, condenó a las mujeres al hogar diciéndole que en el afuera estaban los peligros. Como dice Virgine Despentes, nos educan para ser violadas, nos dicen: si salis de tu casa te puede pasar esto o aquello y va a ser tu culpa, porque vos decidiste salir de tu casa, por puta, por fácil, porque creiste que podías hacerlo. Sin embargo, nunca nos advirtieron que el peligro real estaba dentro de nuestras casas, con esos varones posesivos y patriarcales, inyectados en el discurso de la posesión y la fuerza, con una sexualidad casi animal, impulsiva y sin control, al que hay que perdonarle todo, o casi todo, porque "son hombres, no se pueden controlar". entonces, si salíamos y nos pasaba algo, somos putas, fáciles. ¿No me creen? lean los diarios. están ahí, en las primeras lineas de cualquier artículo sobre la desaparición de una niña/mujer. la sospecha de puta. pero cuando nos quedamos en casa, en ese lugar seguro de donde nunca tendríamos que haber salido somos culpables de encender esos instintos animales, de que los hombres maten por amor, del crimen pasional y de pobres tipos encerrados en su instinto de coger.
es decir, muchas salidas no tenemos no? si nos vamos afuera nos violan o nos matan (aunque esto no sería tan cierto según las estadísticas) o nos secuestran. si nos quedamos adentro nos matan. Pero por amor. ojo, no nos matan por cualquier cosa, nos matan por amor.
Muertas dentro de casa. con miedo, fuera de ella. queda claro que el mundo se puso peligroso pero por primera vez se torna evidente (aunque para algunas de nosotras lo haya sido antes) que volver a casa no es una opción.
http://www.eldiario.es/sociedad/vayas-sola-puede-pasar_0_184782228.html
Pd: yo no creo que la sexualidad masculina sea animal, ni violenta. Pero el problema es la premisa, compartida por muchas personas, de que los hombres "necesitan" descargar sus fluidos sexuales y que la violación sería casa de una inadecuada descarga de dicho deseo. Esto implica decir que si un hombre no puede coger por mucho tiempo de manera consentida o por medio del dinero, no va a aguantar más y va a tener que violar a una mujer. Y lo que implica esta afirmación es que la sexualidad masculina sería patológica e incontrolable. Los hombres no cogerían por placer, por gusto, por el goce sino porque no pueden evitarlo, no pueden evitar coger y si no lo hacen y no encuentran donde descargarse, tienen que tomar por la fuerza a una mujer, niño o niña y violarlo así poder saciar algo incontrolable en ellos. De ser cierta esa proposición -enunciada por muchos que justifican la existencia de burdeles clandestinos- la sexualidad masculina debería ser controlada por patológica. Deberíamos esterilizar a todos los tipos, castrarlos químicamente o generarles un sustituto mecánico del goce. Pero lo mejor, para la seguridad pública sería no dejar suelto a ningún hombre que no esté de novio, casado o en pareja, ya que los demás son peligrosos. Si esa proposición fuera cierta, todos los hombres son seres peligrosos, ya que nadie querría tener suelto a un psicópata que no puede controlarse; la violación no sería culpa de él sino de sus instintos.
Lo peor de todo, no es que yo lo escriba o que opine lo que opine en tanto mujer, sino que los hombres, los verdaderos sujetos insultados en esa frase, no se alcen frente a este tipo de estupideces. Porque conozco un monton de hombres que no andan violando mujeres cada vez que tienen una sequía extrema, solo lo pasan lo mejor posible. Nadie tiene necesidad de violar a nadie si no coge. Eso es mentira, pero será verdad en tanto los hombres no repudien los dichos de este tipo, que no salte el presidente de la camara y sus colegas a repudiarlo, que no le quiten su banca por considerar que lo que dice es apología del delito. Cada vez que un hombre calla frente a estas estupideces, hace que cobren sentido y sean reales.
ese es número de mujeres que murieron a causa de femicidios en Argentina en 2012. miro los números de la CSJN sobre homicidios dolosos en AMBA. Deformación profesional, filtro resultados y busco patrones.
durante el 2012 en CABA 3 mujeres fueron asesinadas con motivo de robo, en tanto que 7 hombres murieron por la misma razón. sin embargo, 7 mujeres fueron asesinadas por causas de problemas intrafamiliares, más del doble que por robo. casi la misma cantidad de hombres murieron por los mismos motivos. la mayor parte de los asesinos son hombres. al menos en el caso de las mujeres muertas, todos.
conclusión rápida y molesta: las mujeres debemos elegir mejor a nuestras parejas y amigos y alejarnos de los familiares violentos. tenemos más probabilidades de morir en nuestra casa que fuera de ella. Nuestro propio hogar se ha vuelto el infierno en donde no estamos seguras. Si antes a las mujeres se les recomendaba 2no andar sola por la calle" ahora se debería aconsejar lo contrario: mujer no vuelva a su casa, deambule todo lo posible, de lo contrario corre el riesgo de morir.
El sistema, siempre perverso, condenó a las mujeres al hogar diciéndole que en el afuera estaban los peligros. Como dice Virgine Despentes, nos educan para ser violadas, nos dicen: si salis de tu casa te puede pasar esto o aquello y va a ser tu culpa, porque vos decidiste salir de tu casa, por puta, por fácil, porque creiste que podías hacerlo. Sin embargo, nunca nos advirtieron que el peligro real estaba dentro de nuestras casas, con esos varones posesivos y patriarcales, inyectados en el discurso de la posesión y la fuerza, con una sexualidad casi animal, impulsiva y sin control, al que hay que perdonarle todo, o casi todo, porque "son hombres, no se pueden controlar". entonces, si salíamos y nos pasaba algo, somos putas, fáciles. ¿No me creen? lean los diarios. están ahí, en las primeras lineas de cualquier artículo sobre la desaparición de una niña/mujer. la sospecha de puta. pero cuando nos quedamos en casa, en ese lugar seguro de donde nunca tendríamos que haber salido somos culpables de encender esos instintos animales, de que los hombres maten por amor, del crimen pasional y de pobres tipos encerrados en su instinto de coger.
es decir, muchas salidas no tenemos no? si nos vamos afuera nos violan o nos matan (aunque esto no sería tan cierto según las estadísticas) o nos secuestran. si nos quedamos adentro nos matan. Pero por amor. ojo, no nos matan por cualquier cosa, nos matan por amor.
Muertas dentro de casa. con miedo, fuera de ella. queda claro que el mundo se puso peligroso pero por primera vez se torna evidente (aunque para algunas de nosotras lo haya sido antes) que volver a casa no es una opción.
http://www.eldiario.es/sociedad/vayas-sola-puede-pasar_0_184782228.html
Pd: yo no creo que la sexualidad masculina sea animal, ni violenta. Pero el problema es la premisa, compartida por muchas personas, de que los hombres "necesitan" descargar sus fluidos sexuales y que la violación sería casa de una inadecuada descarga de dicho deseo. Esto implica decir que si un hombre no puede coger por mucho tiempo de manera consentida o por medio del dinero, no va a aguantar más y va a tener que violar a una mujer. Y lo que implica esta afirmación es que la sexualidad masculina sería patológica e incontrolable. Los hombres no cogerían por placer, por gusto, por el goce sino porque no pueden evitarlo, no pueden evitar coger y si no lo hacen y no encuentran donde descargarse, tienen que tomar por la fuerza a una mujer, niño o niña y violarlo así poder saciar algo incontrolable en ellos. De ser cierta esa proposición -enunciada por muchos que justifican la existencia de burdeles clandestinos- la sexualidad masculina debería ser controlada por patológica. Deberíamos esterilizar a todos los tipos, castrarlos químicamente o generarles un sustituto mecánico del goce. Pero lo mejor, para la seguridad pública sería no dejar suelto a ningún hombre que no esté de novio, casado o en pareja, ya que los demás son peligrosos. Si esa proposición fuera cierta, todos los hombres son seres peligrosos, ya que nadie querría tener suelto a un psicópata que no puede controlarse; la violación no sería culpa de él sino de sus instintos.
Lo peor de todo, no es que yo lo escriba o que opine lo que opine en tanto mujer, sino que los hombres, los verdaderos sujetos insultados en esa frase, no se alcen frente a este tipo de estupideces. Porque conozco un monton de hombres que no andan violando mujeres cada vez que tienen una sequía extrema, solo lo pasan lo mejor posible. Nadie tiene necesidad de violar a nadie si no coge. Eso es mentira, pero será verdad en tanto los hombres no repudien los dichos de este tipo, que no salte el presidente de la camara y sus colegas a repudiarlo, que no le quiten su banca por considerar que lo que dice es apología del delito. Cada vez que un hombre calla frente a estas estupideces, hace que cobren sentido y sean reales.
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antropológicas-arqueológicas,
mujeres imposibles
viernes, 8 de noviembre de 2013
el perro del Hortelano
yo creo que lo peor no es el odio. no es el asco.
yo creo que lo peor es la ignorancia.
yo creo que lo peor es decir que amas sin limites, cuando no es verdad
yo creo que lo que más me duele es el cinismo.
yo creo que lo que peor que vi, de todo lo que vi, es que volví a palpar, a sentir, eso de que yo no tenía eso que me habría abierto las puertas.
por mujer, primero. por lesbiana, después.
por eso, desde acá, desde donde no me escuchan, les digo: pueden meterse su heteronormatividad en el orto.
ni roles de género, ni que ocho cuartos.
bien metidos.
yo creo que lo peor es la ignorancia.
yo creo que lo peor es decir que amas sin limites, cuando no es verdad
yo creo que lo que más me duele es el cinismo.
yo creo que lo que peor que vi, de todo lo que vi, es que volví a palpar, a sentir, eso de que yo no tenía eso que me habría abierto las puertas.
por mujer, primero. por lesbiana, después.
por eso, desde acá, desde donde no me escuchan, les digo: pueden meterse su heteronormatividad en el orto.
ni roles de género, ni que ocho cuartos.
bien metidos.
lunes, 4 de noviembre de 2013
del asco
la fecha de la última publicación, el silencio siguiente y el hecho de que hoy vuelva a escribir son parte de la misma cosa. dos post que tienen relaciones de contigüidad espaciales, temporales y personales.
la pura de verdad es que, quien escribe estas líneas, siente en este momento una mezcla de una profunda paz, una tristeza enorme y una lastima en proporciones todavía no discernibles.
desde la última vez que escribí pasaron 5 meses en los cuales no se avanzó nada de nada, aunque parecía que sí. este fin de semana fue el momento en que todos nos volvimos a ver la cara y obvio, saltaron las diferencias entre lo que se entiende por un mensaje de texto y lo que es la relación personal.
tristeza porque sus expresiones causan mucho dolor. lastima porque siguen y seguirán viviendo en una casa de mentiras fabricadas con explicaciones adhoc, las cuales les han permitido vivir sin un dejo de culpa o responsabilidad los últimos 36 años.
darte cuenta de eso de tus padres es un golpe que es difícil de llevar. darte cuenta de que son incapaces, por acción u omisión, por dolor o miedo, por culpa o lo que sea de hacer la más mínima de las reflexiones sobre su comportamiento y como sus elecciones nos afectaron, me dio pena. no tanto las expresiones de mi madre sobre la lesbiandez en general, aunque aclaró que el asco que le daban las lesbianas no era asco por mi. no, claro, ella siente asco por las lesbianas, incapaces de criar hijos.
pero bueno, la paz tiene que ver con eso, con darme cuenta de que mis padres no van a salir nunca de ese lugar de comodidad, autoindulgencia y mentira. que mis viejos ya no podrán ser parte integral de mi vida, al menos por varios años. y que el supuesto proceso que tienen que hacer para poder "entenderme" en realidad es una fachada para no hacer nada y que, de la nada, nada hay.
por lo tanto, al autora de este blog, se declara libremente hija y familia de aquellos que supo elegir y construir, en donde los vínculos de sangre no importan y donde solo existe el habernos elegido y amado por sobre todas las cosas. esa es mi verdadera familia.
al acercarse otra marcha del orgullo, vuelvo a ratificar lo que alguna vez escribí por estos lares, que mi familia son mis amigos, aquellos que me eligen sin importarles nada más, y nada menos, que las intenciones de mi propio corazón. que mi familia es mi pareja, con quien elijo vivir.
todos tenemos aciertos y yo, por lo menos, estoy llena de errores. de muchos, ponele que el 99% de ellos, me arrepiento, de algunos otros no. porque fueron necesarios.
mi familia son mis amigos. mis padres serán siempre mis padres, pero desde ayer comenzó a transitarse una ruta separada y lejos de ellos. lo lamento profundamente, tengo la más grande de las tristezas. pero tengo la convicción de que no es capricho ni un mal amor lo que me guía, sino la necesidad de no compartir más con quienes me desprecian, quizás no a mi, sino a lo que soy.
yo no vivo más ahí adentro. no juego más con esas reglas. si ellos deciden quedarse en esa casa, es su decisión, no la mía.
hoy, quizás, comienzo a transitar ese sendero que muchos de los que me anteceden han caminado y que, confió, cada vez estará más desierto. el camino de los que han sufrido la peor de las segregaciones, la de sus propios padres. este es un sendero de una orfandad traicionera porque tenes padres, pero no están. a mi me gustaría que sea un camino corto y que nuestros caminos se vuelvan a cruzar. siento que es una esperanza vana y la dejo ahi, sin darle mucha más vida. eso no lo sabre. no tengo pretensiones de albur, porque no me sale. pero yo dejé de esperar de ellos ahora algo que no han podido resolver en años.
feliz con mi familia y en paz porque he brindado todas las posibilidades.
Pd: un aplauso para mi tía quien sí me abrazó y se alegro mucho por mi.
la pura de verdad es que, quien escribe estas líneas, siente en este momento una mezcla de una profunda paz, una tristeza enorme y una lastima en proporciones todavía no discernibles.
desde la última vez que escribí pasaron 5 meses en los cuales no se avanzó nada de nada, aunque parecía que sí. este fin de semana fue el momento en que todos nos volvimos a ver la cara y obvio, saltaron las diferencias entre lo que se entiende por un mensaje de texto y lo que es la relación personal.
tristeza porque sus expresiones causan mucho dolor. lastima porque siguen y seguirán viviendo en una casa de mentiras fabricadas con explicaciones adhoc, las cuales les han permitido vivir sin un dejo de culpa o responsabilidad los últimos 36 años.
darte cuenta de eso de tus padres es un golpe que es difícil de llevar. darte cuenta de que son incapaces, por acción u omisión, por dolor o miedo, por culpa o lo que sea de hacer la más mínima de las reflexiones sobre su comportamiento y como sus elecciones nos afectaron, me dio pena. no tanto las expresiones de mi madre sobre la lesbiandez en general, aunque aclaró que el asco que le daban las lesbianas no era asco por mi. no, claro, ella siente asco por las lesbianas, incapaces de criar hijos.
pero bueno, la paz tiene que ver con eso, con darme cuenta de que mis padres no van a salir nunca de ese lugar de comodidad, autoindulgencia y mentira. que mis viejos ya no podrán ser parte integral de mi vida, al menos por varios años. y que el supuesto proceso que tienen que hacer para poder "entenderme" en realidad es una fachada para no hacer nada y que, de la nada, nada hay.
por lo tanto, al autora de este blog, se declara libremente hija y familia de aquellos que supo elegir y construir, en donde los vínculos de sangre no importan y donde solo existe el habernos elegido y amado por sobre todas las cosas. esa es mi verdadera familia.
al acercarse otra marcha del orgullo, vuelvo a ratificar lo que alguna vez escribí por estos lares, que mi familia son mis amigos, aquellos que me eligen sin importarles nada más, y nada menos, que las intenciones de mi propio corazón. que mi familia es mi pareja, con quien elijo vivir.
todos tenemos aciertos y yo, por lo menos, estoy llena de errores. de muchos, ponele que el 99% de ellos, me arrepiento, de algunos otros no. porque fueron necesarios.
mi familia son mis amigos. mis padres serán siempre mis padres, pero desde ayer comenzó a transitarse una ruta separada y lejos de ellos. lo lamento profundamente, tengo la más grande de las tristezas. pero tengo la convicción de que no es capricho ni un mal amor lo que me guía, sino la necesidad de no compartir más con quienes me desprecian, quizás no a mi, sino a lo que soy.
yo no vivo más ahí adentro. no juego más con esas reglas. si ellos deciden quedarse en esa casa, es su decisión, no la mía.
hoy, quizás, comienzo a transitar ese sendero que muchos de los que me anteceden han caminado y que, confió, cada vez estará más desierto. el camino de los que han sufrido la peor de las segregaciones, la de sus propios padres. este es un sendero de una orfandad traicionera porque tenes padres, pero no están. a mi me gustaría que sea un camino corto y que nuestros caminos se vuelvan a cruzar. siento que es una esperanza vana y la dejo ahi, sin darle mucha más vida. eso no lo sabre. no tengo pretensiones de albur, porque no me sale. pero yo dejé de esperar de ellos ahora algo que no han podido resolver en años.
feliz con mi familia y en paz porque he brindado todas las posibilidades.
Pd: un aplauso para mi tía quien sí me abrazó y se alegro mucho por mi.
martes, 14 de mayo de 2013
out
bueno, ya pasó. tarde, dirán los mas ortodoxos que también clamarán por el método elegido. Oportuno, dirán aquellos que leen los tiempos en borras de café, cartas o astros.
fue como me salió. es raro eso, porque en la idea que una tiene de si misma, se ve haciendo las cosas como quiere hacerlas, cuando en realidad muchas veces le salen como puede. me salió asi. sabía que no quería demorar más la cuestión, que si quería ir para el lado que quiero ir, era un paso grande que debía dar.
entendía que, una vez dado ese paso, debía esperar que comenzara el de ellos. bastante más dificil que el mío en términos de experiencias propias y tradiciones.
entendí que había dado un paso muy grande, uno de los mayores de mi vida emocional, y me gustaría, que pese a sus reticencias, fueran capaces de recibirme en la otra orilla.
"tal vez están preparando el muelle" dijo para referirse a la demora.
tal vez.
no tiene el sabor de rito iniciático, tal vez porque mi rito fue mucho antes, más de 11 años antes, cuando yo di ese paso con quienes estaban más cerca de mi.
ahora, el mundo se ha movido bajo sus pies. aunque, como dije en anterior post, siga estando en el mismo lugar que antes, pero algo ha cambiado para ellos.
será ahora su tiempo. su paso.
de este lado, de los que damos el paso y sin embargo seguimos en el mismo lugar que antes, no hay mucho más que decir.
la vida misma.
jueves, 9 de mayo de 2013
libélulas
la historia, como cualquier construcción humana, es subjetiva. esto quiere decir, lisa y llanamente, que la forma en la historia nos es relatada es parte del punto de vista de los sujetos que construyen colectivamente esa visión de la historia. lo que podríamos considerar como "objetivo" en la historia son los hechos en los que se basa su narración: la revolución francesa existió, pasó, aunque lo que podríamos interpretar es si fue una revolución de proletarios, de burgueses, de antimonárquicos, etc.
esta historia se me ocurrió una noche en que trataba de dormir y pensaba en cosas para relajarme y entonces me acordé de la libélula.
uds saben la libélula es un insecto famoso (Bernardo y Bianca) al que le tengo aprecio en dosis justas y un poco de asco cuando vienen en bandadas, como en el verano.
este relato tiene poco de verosimil aunque esté basada en hechos que sí sucedieron.
hace años alguien me dijo que había visto una remera en un escaparate (linda palabra) de una conocida marca de jeans, una remera que le gustaría para mi, que era para mi, porque parecía tener mi estilo. cuando nos encontramos, me llevó a ver esa remera y efectivamente, me gustó mucho y tenía mi onda. pero me negué a adquirirla por el elevado precio y creo también haberme negado a que ella la compre (no sé si ella tenía la intención, solo que yo me adelanté y le dije que no).
cuando nos fuimos de la tienda voltee a ver la remera y creo recordar (pero por ahí es mentira) que le dije que era linda de verdad.
tiempo después, meses después, la relación con la persona que me había señalado la remera se terminó. tiempo después, meses después, nos juntamos a tomar un café con una muchacha que, por razones de lejanía, no había conocido en persona. para reconocernos, en el lugar que yo había seleccionado, le di indicaciones de cómo estaría vestida: jeans, camisa a rayas, sueter gris, saco largo beige y rulos. ella, que es medio parca, me indicó que iría como siempre va a trabajar. jeans, remera negra y una campera.
remera negra con una libélula, dijo.
siendo que yo llego primero a los lugares de reunión (en la mayoría de los casos analizados) me senté en una mesa de las de la vereda y me dispuse a tomar una cerveza (es sabido que el café es una excusa). miraba sin mirar, es cierto, mientras esperaba la llegada de la muchacha en cuestión y de otra convidada.
la muchacha llegó -más no la otra convidada- y cuando me vio al bajarse del taxi dice haberme reconocido, yo no.
llegó, dije, y se acercó a la mesa que ocupaba, me preguntó si yo era yo, a lo que -algo insegura de mi ser mismo- le respondí que sí. nos saludamos, la invité a sentarse y empezamos a recodar los santos y señas de las vestimentas.
-no vi tu saco, te reconocí por los rulos-
-ahh, pero si lo tengo puesto, y tu remera?-
y me mostró su remera negra.
la remera era negra y tenía una libélula dibujada y como en toda historia que se precie de ser contada, era el mismo modelo (distinto color) que me habían recomendado como mi estilo meses, parecían muchos, atrás.
nos quedamos charlando y cenando y no importa que sucedió más luego (unos meses después).
la remera de la libélula nunca me la compré, sigo pensando que era muy cara. y los hechos son los hechos pero como aquí lo que importa es cómo se interpretan, lo que la noche de insomnio me deparó fue en la coincidencia entre la remera con libélula que me habían señalado como "para vos, muy tu estilo", que meses después conociera a una dueña de remera-libélula y que hoy esa remera y su dueña estuvieran a mi lado en la cama, durmiendo.
quien iba a decir que le iba a terminar dando la razón: esa remera es definitivamente mi estilo.
viernes, 3 de mayo de 2013
de eso que no se habla
de qué vamos a hablar, si de eso no se habla.
de la tibieza en las mañanas, de la somnolencia con la que los pijamas son retirados para dar paso a multitud de abrazos y caricias.
de qué vamos a hablar, si eso no se puede contar.
de la lluvia de una ducha cayéndonos por la piel en la mañana todos los días. del refregar los cuerpos en un juego que tiene más de infantil y necesario que de erótico.
de qué vamos a hablar, si no nos van a creer.
de las manos preparando el desayuno y las tostadas, el jugo de naranja y el café expresso. de la mesa puesta, de la bandeja a la cama. del diario en la puerta, del sol por la persiana.
de qué vamos a hablar, si parece mentira
que se pueda planchar o fratachar (qué más da) en bombacha y borcegos. o planear hasta el mínimo detalle el nudity weekend que nunca sale todo completo pero no importa.
todo lo que me rodea es una pequeña ceremonia de celebración, de fiesta, de agasajo.
¿de qué vamos a hablar, entonces?
miércoles, 17 de abril de 2013
que sea Abril
El viernes 12 de abril me compré una carga: me compré un reloj. Tal vez no recordara que ese día lo compré si no hubiese pasado otra cosa, pero como pasó, lo voy a recordar bastante tiempo.
Uds saben, siempre recuerdo Instrucciones para darle cuerda al reloj y de cómo la idea de que tener ese tipo de artilugios nos somete a la dependencia constante de ellos. Después de años sin uno, pasé lo vi y lo compre.
Hay veces que, como el reloj, hay cosas que pasan y el instante que están pasando una sabe que se movió de un eje, es decir, el lugar que ocupaba en el mundo había cambiado, no porque el mundo hubiera cambiado, sino porque nuestro conocimiento acerca de hechos del mundo había cambiado.
Esto es así, casi como un el principio de Incertidumbre, es decir, lo que ahora sé existía previamente a mi conocimiento del mismo, pero saberlo me ha puesto a mi en otro lugar, a cambiado mi posición relativa y por ende, mi perspectiva del tema.
Pocas cosas, piensa una, la cambiarían a los 34 años y de manera radical. La maternidad podría ser, pero en mi caso, como sería necesariamente buscada, no es algo que podría suceder sin una necesaria reflexión previa (me muero si cae ex alguna reclamando maternidad sobre un retoño, creo que miraría mis manos y clamaría por un milagro a Pacho -otro tema-).
Pero no es la maternidad, no es la muerte de nadie ni nada por el estilo, aunque sí es como un pequeño nacimiento. Las verdades inconvenientes lo suelen ser. Cuando te paren de sopetón así y te das cuenta de que aquello que habías creído como cierto y verdadero no es tan así surgen esas pequeñas crisis, sismos y reflexiones.
Nada que un buen wisky no solucione, claro. Solo que, tal vez, podríamos decir que la manzana no cae lejos del árbol y que ahora me explico mucho mejor que antes.
Y no, no me hice heterosexual. Pancho me libre de eso.
jueves, 29 de noviembre de 2012
imperativo
Es necesario responder de manera determinante a ciertos interrogantes puestos hace instantes en un comentario de la entrada anterior, a saber:
¿el mantecol está sobrevaluado? Absolutamente. No hay cosa más horrorosa en el mundo de las golosinas que esa barra de cosas que tiene sabor a papel prensado y mezclado con manteca. Es tan pero tan feo que no se salva ni el bañado en chocolate. Horror mismo a quien lo coma.
¿Fito debió haber dejado de sacar discos luego del Amor..? si, la respuesta es si. Nunca más debió haber sacado nada. Se debería haber dado cuenta él mismo de que la mayoría de sus letras empezaban o terminaban o continuaban con un lara la ra laaaaa la laaaaaa. Luego del Amor... debería haberse dedicado a lo que mejor le iba a salir que era era tener sexo repetidas veces con Cecilia Roth y dedicarse a ser el mejor amante y marido que ella hubiera tenido. Sabía que después de ese disco no había nada más que decir, sabía que su talento había llegado a un tope, sabía que había dejado las drogas, sabía que no era Charly. JATE E' JODER Fito!!!!!!! Dedicate a reversionar ese disco que lo hacés muy bien.
Lo del cine iraní y lo dejamos para otro post y lo del sistema científico como ineficiente y autorreferencial puede causarme problemas maritales (aunque no hay nada mejor que el sexo de reconciliación, al menos eso es lo que dicen), asi que es algo a tratar con cuidado para no herir susceptibilidades pajeras de la ciencia.
Ya mismo me embarco en lo que creo que es el descubrimiento antropológico de la década: el limite exácto en donde empieza la mielcita y empieza el champucito. ¿qué es lo que pasa cuando un mielcitero pasa al terreno de un chumpucitero? ¿hay hibridación? ¿hay reproducción? ¿existen las champumielcitas?
Todos temas super interesantes de tratar en este blog. los invito a leer próximas entradas.
¿el mantecol está sobrevaluado? Absolutamente. No hay cosa más horrorosa en el mundo de las golosinas que esa barra de cosas que tiene sabor a papel prensado y mezclado con manteca. Es tan pero tan feo que no se salva ni el bañado en chocolate. Horror mismo a quien lo coma.
¿Fito debió haber dejado de sacar discos luego del Amor..? si, la respuesta es si. Nunca más debió haber sacado nada. Se debería haber dado cuenta él mismo de que la mayoría de sus letras empezaban o terminaban o continuaban con un lara la ra laaaaa la laaaaaa. Luego del Amor... debería haberse dedicado a lo que mejor le iba a salir que era era tener sexo repetidas veces con Cecilia Roth y dedicarse a ser el mejor amante y marido que ella hubiera tenido. Sabía que después de ese disco no había nada más que decir, sabía que su talento había llegado a un tope, sabía que había dejado las drogas, sabía que no era Charly. JATE E' JODER Fito!!!!!!! Dedicate a reversionar ese disco que lo hacés muy bien.
Lo del cine iraní y lo dejamos para otro post y lo del sistema científico como ineficiente y autorreferencial puede causarme problemas maritales (aunque no hay nada mejor que el sexo de reconciliación, al menos eso es lo que dicen), asi que es algo a tratar con cuidado para no herir susceptibilidades pajeras de la ciencia.
Ya mismo me embarco en lo que creo que es el descubrimiento antropológico de la década: el limite exácto en donde empieza la mielcita y empieza el champucito. ¿qué es lo que pasa cuando un mielcitero pasa al terreno de un chumpucitero? ¿hay hibridación? ¿hay reproducción? ¿existen las champumielcitas?
Todos temas super interesantes de tratar en este blog. los invito a leer próximas entradas.
viernes, 9 de noviembre de 2012
relativismo cultural
unoalseis me dejaba el guante en un comentario pensando en que en algún momento lo podía yo tomar.
Es difícil a mi criterio posicionarte sobre estos temas de una manera en que no se transforme todo en un sindios.
hay, a mi entender, dos posiciones extremas dentro de un continum de posibilidades:
A) pensar que si se está dentro de las pautas culturales, se lo debe respetar.
b) pensar que es la cultura dominante, en este caso la occidental, la que debe hacer respetar las normas más "básicas" de los seres humanos.
para quien no vaya a la nota, esta habla sobre la detención de un jóven wichi acusado de acostarse con su hija de trece años y de dejarla embarazada. la denuncia la hicieron las maestras de la niña que se dieron cuenta del embarazo y le preguntaron que le había pasado. Al parecer, ella lo contó como algo natural, y las maestras hicieron la denuncia. La policía se lo llevó detenido y ahi está, sin saber cómo, ni porqué está en la carcel. La comunidad pide que la oigan, que entienda la gente blanca, que al parecer es norma entre ellos (como sucede en tailandia, también) que las mujeres se inicien sexualmente a partir de su primera menstruación y al parecer (a diferencia de Tailandia) el incesto no es un problema.
hasta aquí, los hechos. La pregunta a la que creo que apuntaba unoalseis es ¿cómo ha de posicionarse un antropólogo frente a este problema?
Bueno, primero diciendo que no tengo todo el conocimiento que me permita hacer un juicio sobre las normas y costumbres de los wichi. No es mi campo y sé que Morita Carrasco es una experta los Wichi, así que nadie mejor que ella para explicar las normas y las razones por las que en la comunidad no se entendería el delito ni su causal.
Lo segundo que tengo para decir es que no soy relativista cultural, es decir, no creo que las culturas deben ser sólo juzgadas por sus contenidos internos y no puedan ser comparadas con ninguna otra. Creo que las culturas son diferentes y tienen diferentes concepciones de lo que es la moral, las normas sociales y las reglas que rigen el vínculo entre las personas. Sin embargo, antes de preguntarme si para los wichi eso es norma, le preguntaría a la niña si lo vive de esa forma. Es decir, si una ñiña es obligada a casarse o a mantener relaciones sexuales con un hombre y ese hombre es justo su padre, bueno, creo que ella, aun cuando eso esté en su cultura, puede rehusarse a hacerlo y la justicia debe castigar el delito.
Pero también la justicia debe escuchar a los pueblos originarios porque no hay justicia sin escucha. Y debemos saber, también que los pueblos originarios también tienen normas que son patriarcales y opresivas -en algunos casos. contra las mujeres.
Entonces, la idea de los derechos humanos universales y los derechos del niño universales entran en contradicción cuando en una cultura se acepta que una mujer que haya pasado la menarca ya es capaz de decidir por si misma con qué hombre acostarse.
En el siglo XIX en Buenos Aires y la región, era de los más común casarse con niñas de 13, 14 y 15 años (si llegabas virgen a los 16, es que ibas pa vestir santos) porque se las consideraba mercancía, un mero medio de cambio entre familias (con o sin dinero). Belgrano, San Martín, Rawson y muchos más, estuvieron con mujeres adolescentes. Nuestra fiesta común de los 15 años, no es ni más ni menos que la manera socialmente aceptada (y olvidada) de decirle al mundo que nuestra hija está casadera.
Las mujeres pobres de nuestra propia sociedad están consideradas como carne fácil que se entrega al sexo de joven porque de, alguna perversa manera, se las asimila a los animales.
Nuestra cultura es la misma en donde se protege a las niñas del abuso en el caso wichi (y en muchos otros casos) y es la misma en donde todo un pueblo sale a protestar contra la detención de tres hombres que tuvieron sexo con una menor de edad, la filmaron y subieron el video (General Villegas, pcia de Buenos Aires). Es decir, es esquizofrénica, por que te condena o te exculpa y al mismo tiempo, la reglas del patriarcado eximen a aquellos que comenten los delitos.
Yo creo que la fina línea del abuso en diferentes contextos culturales no debe ser establecida por la cultura wichi ni por la cultura occidental representada por al justicia, sino que se le debe reconocer a la niña de 13 años, su deseo, su capacidad de pensar y reflexionar sobre el hecho. Si ella no lo considera como un abuso, no lo siente como un abuso es que no hubo abuso. Si luego de esto, a ella, desde los operadores de salud "blancos" se la estigmatiza, se le inculca esa culpa, es otra cosa.
No soy naif, pero creo que las culturas suelen ser más normativas de lo que pensamos y de eso no escapan los pueblos originarios. Todos han establecido relaciones diferentes entre hombres y mujeres, niños y adultos, ancianos y jóvenes. La mayor parte de los grupos que he estudiado tienen sistemas patriarcales, pero con diferentes tipos de dominación. En algunos es efectiva, en otros es tácita, y en otros las relaciones son más igualitarias, aunque nunca iguales.
En el caso de los wichi parecería que la acción sexual por definición normativa la inicia la mujer y es por eso que es considerada femenina. Ningún hombre empieza la acción porque eso sería "ser una mujer". En ese contexto podríamos decir que debe haber sido ella la que empezó todo y sanjamos la cuestión.
Pero el punto es que aquí, en la justicia o en la comunidad wichi, se le presta atención a lo que la niña tiene para decir.
La autodeterminación de los pueblos originarios es un hecho y está amparada por la Constitución Nacional. Ahora si por esa autoderminación una mujer puede ser abusada por su padre y quedar ese delito impune, no, no lo creo. Siempre y cuando, la mujer decida si es delito o no, si es un abuso o no.
No me gusta el relativismo cultural extremo. El respeto del otro y del ser diferente es algo loable de lograr como sociedad. Sin embargo, es distinto, cuando en nombre del peso de la cultura se hacen y cometen los peores crímenes.
Es difícil a mi criterio posicionarte sobre estos temas de una manera en que no se transforme todo en un sindios.
hay, a mi entender, dos posiciones extremas dentro de un continum de posibilidades:
A) pensar que si se está dentro de las pautas culturales, se lo debe respetar.
b) pensar que es la cultura dominante, en este caso la occidental, la que debe hacer respetar las normas más "básicas" de los seres humanos.
para quien no vaya a la nota, esta habla sobre la detención de un jóven wichi acusado de acostarse con su hija de trece años y de dejarla embarazada. la denuncia la hicieron las maestras de la niña que se dieron cuenta del embarazo y le preguntaron que le había pasado. Al parecer, ella lo contó como algo natural, y las maestras hicieron la denuncia. La policía se lo llevó detenido y ahi está, sin saber cómo, ni porqué está en la carcel. La comunidad pide que la oigan, que entienda la gente blanca, que al parecer es norma entre ellos (como sucede en tailandia, también) que las mujeres se inicien sexualmente a partir de su primera menstruación y al parecer (a diferencia de Tailandia) el incesto no es un problema.
hasta aquí, los hechos. La pregunta a la que creo que apuntaba unoalseis es ¿cómo ha de posicionarse un antropólogo frente a este problema?
Bueno, primero diciendo que no tengo todo el conocimiento que me permita hacer un juicio sobre las normas y costumbres de los wichi. No es mi campo y sé que Morita Carrasco es una experta los Wichi, así que nadie mejor que ella para explicar las normas y las razones por las que en la comunidad no se entendería el delito ni su causal.
Lo segundo que tengo para decir es que no soy relativista cultural, es decir, no creo que las culturas deben ser sólo juzgadas por sus contenidos internos y no puedan ser comparadas con ninguna otra. Creo que las culturas son diferentes y tienen diferentes concepciones de lo que es la moral, las normas sociales y las reglas que rigen el vínculo entre las personas. Sin embargo, antes de preguntarme si para los wichi eso es norma, le preguntaría a la niña si lo vive de esa forma. Es decir, si una ñiña es obligada a casarse o a mantener relaciones sexuales con un hombre y ese hombre es justo su padre, bueno, creo que ella, aun cuando eso esté en su cultura, puede rehusarse a hacerlo y la justicia debe castigar el delito.
Pero también la justicia debe escuchar a los pueblos originarios porque no hay justicia sin escucha. Y debemos saber, también que los pueblos originarios también tienen normas que son patriarcales y opresivas -en algunos casos. contra las mujeres.
Entonces, la idea de los derechos humanos universales y los derechos del niño universales entran en contradicción cuando en una cultura se acepta que una mujer que haya pasado la menarca ya es capaz de decidir por si misma con qué hombre acostarse.
En el siglo XIX en Buenos Aires y la región, era de los más común casarse con niñas de 13, 14 y 15 años (si llegabas virgen a los 16, es que ibas pa vestir santos) porque se las consideraba mercancía, un mero medio de cambio entre familias (con o sin dinero). Belgrano, San Martín, Rawson y muchos más, estuvieron con mujeres adolescentes. Nuestra fiesta común de los 15 años, no es ni más ni menos que la manera socialmente aceptada (y olvidada) de decirle al mundo que nuestra hija está casadera.
Las mujeres pobres de nuestra propia sociedad están consideradas como carne fácil que se entrega al sexo de joven porque de, alguna perversa manera, se las asimila a los animales.
Nuestra cultura es la misma en donde se protege a las niñas del abuso en el caso wichi (y en muchos otros casos) y es la misma en donde todo un pueblo sale a protestar contra la detención de tres hombres que tuvieron sexo con una menor de edad, la filmaron y subieron el video (General Villegas, pcia de Buenos Aires). Es decir, es esquizofrénica, por que te condena o te exculpa y al mismo tiempo, la reglas del patriarcado eximen a aquellos que comenten los delitos.
Yo creo que la fina línea del abuso en diferentes contextos culturales no debe ser establecida por la cultura wichi ni por la cultura occidental representada por al justicia, sino que se le debe reconocer a la niña de 13 años, su deseo, su capacidad de pensar y reflexionar sobre el hecho. Si ella no lo considera como un abuso, no lo siente como un abuso es que no hubo abuso. Si luego de esto, a ella, desde los operadores de salud "blancos" se la estigmatiza, se le inculca esa culpa, es otra cosa.
No soy naif, pero creo que las culturas suelen ser más normativas de lo que pensamos y de eso no escapan los pueblos originarios. Todos han establecido relaciones diferentes entre hombres y mujeres, niños y adultos, ancianos y jóvenes. La mayor parte de los grupos que he estudiado tienen sistemas patriarcales, pero con diferentes tipos de dominación. En algunos es efectiva, en otros es tácita, y en otros las relaciones son más igualitarias, aunque nunca iguales.
En el caso de los wichi parecería que la acción sexual por definición normativa la inicia la mujer y es por eso que es considerada femenina. Ningún hombre empieza la acción porque eso sería "ser una mujer". En ese contexto podríamos decir que debe haber sido ella la que empezó todo y sanjamos la cuestión.
Pero el punto es que aquí, en la justicia o en la comunidad wichi, se le presta atención a lo que la niña tiene para decir.
La autodeterminación de los pueblos originarios es un hecho y está amparada por la Constitución Nacional. Ahora si por esa autoderminación una mujer puede ser abusada por su padre y quedar ese delito impune, no, no lo creo. Siempre y cuando, la mujer decida si es delito o no, si es un abuso o no.
No me gusta el relativismo cultural extremo. El respeto del otro y del ser diferente es algo loable de lograr como sociedad. Sin embargo, es distinto, cuando en nombre del peso de la cultura se hacen y cometen los peores crímenes.
viernes, 26 de octubre de 2012
espejitos de colores
quien no, durante su educación escolar, escuchó hablar numerosas veces sobre el hecho de que los indígenas americanos entregaron su oro y su plata a cambio de espejitos de colores que les dieron los europeos.
este ejemplo se usó muchas veces para describir la estupidez galopante y la falta de conocimiento que habrían tenido los pueblos originarios, que no supieron ver el gran valor del oro que le entregaban los codiciosos españoles que tan solo les daban a cambio, algunas baratijas. bien constados estuvieron, parece decir la moraleja, así aprendían el valor de oro y de la plata en el mundo moderno.
sin embargo, se suele esconder un hecho muy importante: las baratijas, esos espejitos de colores, la cuentas de vidrio para collares o las telas de color rojo que solían ser las elegidas por la mayoría de los indígenas que se acercaban a intercambiar con los europeos, eran carísimas. si, como ud lo oye. El color azul de muchas cuentas y el color rojo de muchas telas eran extraídos de minerales que eran escasos de conseguir y, como todo bien escaso, muy caro. claro que esos minerales eran más baratos que el oro en europa, así que valía la pena intercambiar esas "baratijas" por oro.
en este relato donde la voz principal suele tener un acento castizo o criollo oligárquico, también se olvida de manera piadosa para sus padres, abuelos o ascendientes, que el oro para los americanos nativos era también una "baratija". y la razón era porque, para terrible pena de ellos mismos, muy abundante. no solo abundante, sino que las minas de oro y plata no tenían acceso restringido (en algunos casos si, pero no era tan restringido). los artesanos orfebres y metalúrgicos especializados existían solo en los grandes imperios (incas y aztecas) pero las comunidades del NOA y de gran parte de américa sabían como trabajar la metalurgía o al menos los metales nobles. no había razón para considerar al oro más valioso que el maiz, la papa o la quinoa, pero si había más razón de considerarlo menos valioso. al fin y al cabo, en una economía muy poco mercantilizada y en donde no existía la moneda, el oro no tenía valor de cambio ni de atesoramiento. la riqueza y prosperidad de los Incas se medía en su capacidad para atesorar maíz y quínoa para los momentos de escasez del reino y, por lo tanto, su riqueza eran sus campos de cultivo y sus qolcas de almacenamiento.
en méxico cuentan que si había algo parecido a una moneda y eran los frutos del chocolate. sin embargo, en el corazón de centro américa, todo giraba en torno a la agricultura de maiz y zapallo, las grandes obras de sillería y construcción, los acueductos y la posibilidad de medir y calcular astronómicamente las diferentes estaciones.
la idea de los espejitos de colores tiene un tono degradante para los pueblos originarios. ¿qué sentido tiene si no la contamos en su extensión? ¿acaso los materiales exóticos y novedosos no serían valiosos en contextos sociales con una gran división social y jerarquías marcadas? ¿acaso no nos venden celulares por fortunas que compramos solo para asegurarnos una cierta mirada social?
el oro lo es. sin duda alguna, tal vez hoy no ocupe un lugar preponderante en el display visual de la fortuna, pero ha sido siempre un estandarte asociado al poder, aun entre los pueblos americanos.
sin embargo, aquí estoy leyendo sobre la cantidad de cuentas de colores que se entregaban a los indígenas a cambio de sus arcos, flechas, arpones y boleadoras. productos que ellos manufacturaban más rápidamente que lo que los europeos podían volver a sus mercados a por más cuentas.
para los pueblos originarios, los espejitos de colores tuvieron otro significado más asociado a la presentación material de la belleza o del poder que a sentirse robados por aquellos que les cambiaban esas maravillas por sus mundanos arcos y astiles y que, vaya el colmo, no tenían ni idea cuando esos pillines desnudos les daban piezas de dudosa efectividad confeccionadas tan solo para el intercambio.
hay veces que me los imagino, mirando las barcas retirarse de las costas, saludando y gritando, como solían hacerlo y pienso si entre ellos no se hubieran mirado y entre carcajadas se preguntarían que chapuza les habían dado a cambio de obtener un precioso cuchillo de hierro. claro, de esas chapuzas no podemos leer, porque ellos no pudieron escribirlas.
pd: unoalseis, prometo ir pronto a por su sugerencia.
este ejemplo se usó muchas veces para describir la estupidez galopante y la falta de conocimiento que habrían tenido los pueblos originarios, que no supieron ver el gran valor del oro que le entregaban los codiciosos españoles que tan solo les daban a cambio, algunas baratijas. bien constados estuvieron, parece decir la moraleja, así aprendían el valor de oro y de la plata en el mundo moderno.
sin embargo, se suele esconder un hecho muy importante: las baratijas, esos espejitos de colores, la cuentas de vidrio para collares o las telas de color rojo que solían ser las elegidas por la mayoría de los indígenas que se acercaban a intercambiar con los europeos, eran carísimas. si, como ud lo oye. El color azul de muchas cuentas y el color rojo de muchas telas eran extraídos de minerales que eran escasos de conseguir y, como todo bien escaso, muy caro. claro que esos minerales eran más baratos que el oro en europa, así que valía la pena intercambiar esas "baratijas" por oro.
en este relato donde la voz principal suele tener un acento castizo o criollo oligárquico, también se olvida de manera piadosa para sus padres, abuelos o ascendientes, que el oro para los americanos nativos era también una "baratija". y la razón era porque, para terrible pena de ellos mismos, muy abundante. no solo abundante, sino que las minas de oro y plata no tenían acceso restringido (en algunos casos si, pero no era tan restringido). los artesanos orfebres y metalúrgicos especializados existían solo en los grandes imperios (incas y aztecas) pero las comunidades del NOA y de gran parte de américa sabían como trabajar la metalurgía o al menos los metales nobles. no había razón para considerar al oro más valioso que el maiz, la papa o la quinoa, pero si había más razón de considerarlo menos valioso. al fin y al cabo, en una economía muy poco mercantilizada y en donde no existía la moneda, el oro no tenía valor de cambio ni de atesoramiento. la riqueza y prosperidad de los Incas se medía en su capacidad para atesorar maíz y quínoa para los momentos de escasez del reino y, por lo tanto, su riqueza eran sus campos de cultivo y sus qolcas de almacenamiento.
en méxico cuentan que si había algo parecido a una moneda y eran los frutos del chocolate. sin embargo, en el corazón de centro américa, todo giraba en torno a la agricultura de maiz y zapallo, las grandes obras de sillería y construcción, los acueductos y la posibilidad de medir y calcular astronómicamente las diferentes estaciones.
la idea de los espejitos de colores tiene un tono degradante para los pueblos originarios. ¿qué sentido tiene si no la contamos en su extensión? ¿acaso los materiales exóticos y novedosos no serían valiosos en contextos sociales con una gran división social y jerarquías marcadas? ¿acaso no nos venden celulares por fortunas que compramos solo para asegurarnos una cierta mirada social?
el oro lo es. sin duda alguna, tal vez hoy no ocupe un lugar preponderante en el display visual de la fortuna, pero ha sido siempre un estandarte asociado al poder, aun entre los pueblos americanos.
sin embargo, aquí estoy leyendo sobre la cantidad de cuentas de colores que se entregaban a los indígenas a cambio de sus arcos, flechas, arpones y boleadoras. productos que ellos manufacturaban más rápidamente que lo que los europeos podían volver a sus mercados a por más cuentas.
para los pueblos originarios, los espejitos de colores tuvieron otro significado más asociado a la presentación material de la belleza o del poder que a sentirse robados por aquellos que les cambiaban esas maravillas por sus mundanos arcos y astiles y que, vaya el colmo, no tenían ni idea cuando esos pillines desnudos les daban piezas de dudosa efectividad confeccionadas tan solo para el intercambio.
hay veces que me los imagino, mirando las barcas retirarse de las costas, saludando y gritando, como solían hacerlo y pienso si entre ellos no se hubieran mirado y entre carcajadas se preguntarían que chapuza les habían dado a cambio de obtener un precioso cuchillo de hierro. claro, de esas chapuzas no podemos leer, porque ellos no pudieron escribirlas.
pd: unoalseis, prometo ir pronto a por su sugerencia.
miércoles, 10 de octubre de 2012
el fin de un mito el mito de un fin
se acuerdan de allá lejos y hace tiempo cuando les conté la historia de cómo yaoloxtarnuxipa había ayudados a sus hermanos yoalox a conseguir una chica que saciara sus deseos carnales más profundos? ¿se acuerdan que les conté que la chica en cuestión Macuxipa se había endulzado con el menor de los yaolox y le había dicho cosas al oído que el yoalox mayor había oído y no le habían gustado mucho porque eran peyorativas para su hombría? si se acuerdan y quieren saber lo que pasó luego, les paso a contar.
Resulta que el Yoalox mayor se indignó por loque dijo la bella Macuxipa y decidió mostrarle cuán equivocada estaba al hablar así de su membrum, en palabras textuales le dijo: "ya te haré sentir que tamen membrum meum magnum atque tumidum esse", que en buen criollo significa "ya te voy a mostrar cuantos pares son tres botas".
El Yoalox mayor se acercó al lecho donde ambos yacían y mientras el menor se apartaba, tomo entre sus brazos a Macuxipa y la comenzó a acariciar y el relato continúa asi: "postea muilieri incubit et immisit membrum suum in vagina ejus. Membrum suum inta intumuit, ut laceratret mulieris vaginam. Satim copia sanguinis sat magna effluxit. Yaolox eam interrogavit: ¿Desiderasne ultrum membrum meum adhuc succrescat, necne? ¿Satisfacta es?" A lo que Makuxipa no dijo ni mu (en latín: silencio).
A continuación el Yoalox le explicó que de ahora en más ese sangrado le pasaría cada ciclo lunar y que debería hacer cierta limpieza personal a la par de dejar de ser chismosa y no hablar de más con ninguna mujer ni hombre.
Así es que por boca floja (siempre la culpa es nuestra) nos castigaron con la menstruación. Pero lo que el Yoalox mayor no sabía (porque como vimos es medio bruto -bruto del todo- y corto de entendederas) y el Yoalox menor no le dijo porque no quiso o no supo, es que este castigo para la mujer sería de ahora en más también un castigo para ellos mismos: la cruel venganza de Macuxipa incluyó un diabólico SPM y el tan famoso pero siempre temido: "hoy no, me duele la cabeza". Es decir, tanto tontos como para pedirles a la hermana que les consiga una minita para el garche y no va que por venganza, porque la mina le dijo al hermanito menor que la tenía más grande, van y se privan de tenerla dispuesta todos los días. Y si, ya sé, un payasito no se le niega a nadie, pero creo que el castigo fue peor que la humillación y se les vino en contra a los hermanos.
No hay castigo que no se vuelva en contra de su verdugo, ni castigado que no pueda ofrecer resistencia.
Resulta que el Yoalox mayor se indignó por loque dijo la bella Macuxipa y decidió mostrarle cuán equivocada estaba al hablar así de su membrum, en palabras textuales le dijo: "ya te haré sentir que tamen membrum meum magnum atque tumidum esse", que en buen criollo significa "ya te voy a mostrar cuantos pares son tres botas".
El Yoalox mayor se acercó al lecho donde ambos yacían y mientras el menor se apartaba, tomo entre sus brazos a Macuxipa y la comenzó a acariciar y el relato continúa asi: "postea muilieri incubit et immisit membrum suum in vagina ejus. Membrum suum inta intumuit, ut laceratret mulieris vaginam. Satim copia sanguinis sat magna effluxit. Yaolox eam interrogavit: ¿Desiderasne ultrum membrum meum adhuc succrescat, necne? ¿Satisfacta es?" A lo que Makuxipa no dijo ni mu (en latín: silencio).
A continuación el Yoalox le explicó que de ahora en más ese sangrado le pasaría cada ciclo lunar y que debería hacer cierta limpieza personal a la par de dejar de ser chismosa y no hablar de más con ninguna mujer ni hombre.
Así es que por boca floja (siempre la culpa es nuestra) nos castigaron con la menstruación. Pero lo que el Yoalox mayor no sabía (porque como vimos es medio bruto -bruto del todo- y corto de entendederas) y el Yoalox menor no le dijo porque no quiso o no supo, es que este castigo para la mujer sería de ahora en más también un castigo para ellos mismos: la cruel venganza de Macuxipa incluyó un diabólico SPM y el tan famoso pero siempre temido: "hoy no, me duele la cabeza". Es decir, tanto tontos como para pedirles a la hermana que les consiga una minita para el garche y no va que por venganza, porque la mina le dijo al hermanito menor que la tenía más grande, van y se privan de tenerla dispuesta todos los días. Y si, ya sé, un payasito no se le niega a nadie, pero creo que el castigo fue peor que la humillación y se les vino en contra a los hermanos.
No hay castigo que no se vuelva en contra de su verdugo, ni castigado que no pueda ofrecer resistencia.
jueves, 13 de septiembre de 2012
de cómo este post te lo escribo yo, en el derrotero que siguió la que escribe en una noche en palermo
esta vez no soy yo la que escribe, es decir, no es talita, sino quien escribe a talita, es decir, yo.
en este post, que es un iterregno entre los post sobre mitos yamana que escribe talita, vengo a escribir yo, que no es talita, si no otra, la que escribe lo que talita escribe.
y no puede ser talita quien escriba esto puesto que talita no es, ni será nunca, una mujer enamorada. ella me lo dijo claramente: "talita enamorada aburre, por favor, que nunca se enamore talita".
cumpliendo esa promesa, hago yo -y no talita- este pequeño interruptus entre temas que seguro pueden ser más interesantes que lo que puedo escribir y por eso los escribe talita y no yo.
bueno, disculpada ella -talita- sobre el tema que pienso abordar y quedándo claro que esto no tiene nada que ver con ella, comienzo.
soy yo la que me descubrí sonriendo al llegar a Miranda y encontrarla sentada en una mesa parecida a la que nos habíamos sentado hace un año cuando nos citamos a por un café (mentira, me pedí una cerveza) y en la cual comimos una ensalada.
llegué y la bese, mientras ella se reía también, al tiempo que dejaba a un lado todos mis bártulos y procedía a acomodarme en la silla. después de mirarnos un rato y desafiando a la tradición del afuera nos tomamos de la mano y pasamos a las mesas del interior, en un entrepiso.
ahí pedimos la ensalada Jacinta (mi favorita) y la acompañamos con un Cosmopolitan (ella) y un Mojito (yo).
pero hace un año no, hace un año, nos quedamos afuera, no pedimos la Jacinta sino la Roberta (que tiene berenjenas que a ella le gustan) y una cerveza para compartir. aun no sabía yo -la que escribe, no talita- si le había caído bien y la noche terminó confirmando mi sospecha: seríamos buenas amigas.
pero hay cosas que no se sabe muy bien porqué pasan y terminan pasando igualmente, desafiando los pronósticos más pesimistas de las que nos sabemos trajinadas en esto de conocer gente.
parece que yo -no talita- dije algo. algo que no pensé o registré. no fue una un pase de magia, una frase hecha. no. fue producto de una discusión que tuvimos por Tecnópolis y la necesidad de la divulgación del conocimiento científico. nunca supe el por qué, supongo que lo dije sin pensar en seducir y de ahí su fuerza seductora. no sé tampoco, porque ese día no estaba in the mood. aunque hice -no talita- lo que sé de manual para llamar la atención de la dama.
podría haber sido cualquier cosa. podría haber dicho lo opuesto, o con otras palabras más educadas. podría haber hecho gala de mis casi 10 años en Filosofía y Letras. pero no. no lo hice y fue lo mejor que hice esa noche (al parecer). no lo del manual, no lo que aprendí de aquella profe de teatro que mi dio tips de levante. no lo que aprendés después de que aprendes a invocar a talita. eso no.
fui yo -y repito, no talita- la que dijo:
"los científicos tenemos que hacer divulgación, porque si no lo que hacemos no es ciencia, es una gran paja mental"
aunque claro, nobleza obliga, como buena chica que soy, esa noche dormí sola. porque si fuera talita la que estuviera escribiendo esto, seguro, seguro, esa noche dormía acompañada.
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