de qué vamos a hablar, si de eso no se habla.
de la tibieza en las mañanas, de la somnolencia con la que los pijamas son retirados para dar paso a multitud de abrazos y caricias.
de qué vamos a hablar, si eso no se puede contar.
de la lluvia de una ducha cayéndonos por la piel en la mañana todos los días. del refregar los cuerpos en un juego que tiene más de infantil y necesario que de erótico.
de qué vamos a hablar, si no nos van a creer.
de las manos preparando el desayuno y las tostadas, el jugo de naranja y el café expresso. de la mesa puesta, de la bandeja a la cama. del diario en la puerta, del sol por la persiana.
de qué vamos a hablar, si parece mentira
que se pueda planchar o fratachar (qué más da) en bombacha y borcegos. o planear hasta el mínimo detalle el nudity weekend que nunca sale todo completo pero no importa.
todo lo que me rodea es una pequeña ceremonia de celebración, de fiesta, de agasajo.
¿de qué vamos a hablar, entonces?
5 comentarios:
Somos bichos de rituales, eh. Qué bueno saber que todo marcha bien.
No hablemos.
Quiero el café, la tostada, el jugo y el sol por la ventana.
Condesa: ni que lo diga ud. lo somos. todo anda más que bonito.
Santa: le diría que lo busque. que lo busque siempre. que no se contente con menos.
saludos
Que lindas las cosas de las que no podés hablar, Talita.
Ahora, si se puede elegir un punto para ampliar, yo elijo lo del fratacho*. Tengo un paredón que se está descascarando(será de dió), no me vendrían nada mal unos consejos.
Saludos.
*aunque, por razones climáticas, en bombacha me parece un tanto extremo.
unoalseis: hay fratacho en bombachas porque el arreglo era dentro de casa. pero mire que le cuento que es difícil. es todo un movimiento de muñeca que implica precisión y golpe. pero no se preocupe, sino me sale la postdoc, por un módico precio le hago el fratachado!
jajajaja, me voy a dedicar a la construcción.
saludos
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