lunes, 27 de agosto de 2012

el señor de los caramelos

tengo una amiga, de esas amigas que son maravillosas, porque tienen historias que te dejan con la boca abierta. ciertamente, yo sé que muchos deben tenerlas, pero Rox es una persona especial en ese sentido. hablar con ella significa entrar en cientos de historias que tiene mucho de porteñidad, lunfardo y también, por qué no, de aristocracia. hay historias un poco tristes, pero hay algunas hilarantes. hay historias con ilustres conocidos y las hay con radiantes desconocidos. pocos personajes de la reciente historia argentina se escapan de estar en alguna de las historias de Rox.
una vez, al tiempo de haberla conocido yo, nos contó al grupo de Brujas que se hallaba reunido una de sus maravillosas historias, que encontré fascinante. vamos a ver si me sale contarla lo más correctamente posible.
contaba ella que cuando era pequeña vivía con sus padres en un departamento del centro porteño, en el barrio de congreso. en el piso de arriba vivía una niña de su misma edad -Nati, creo que dijo que se llamaba- con la que jugaban y eran casi como hermanas. por estos motivos, Nati pasaba mucho tiempo en casa de Rox y Rox pasaba mucho tiempo en casa de Nati.
los padres de Nati no recuerdo que profesión tenían -seguro que Rox lo dijo, pero no lo puedo recordar-  pero debe haber estado ligada al arte en alguna de sus formas.
cada tanto, un señor de acento raro llegaba a visitar a la familia y traía para Rox y para Nati unos caramelos de gustos extraños. si las niñas estaban en la casa, el caballero se los entregaba en la mano, pero si ellas estaban fuera, les dejaba los caramelos con una notita que decía: para Nati y para Rox.
durante mucho tiempo ese señor fue para Rox "el señor de los caramelos".
mucho tiempo después, cuando Rox ya había crecido, mirando alguna contratapa de un libro o quizás en una fotografía en el diario vio la cara de un hombre que la miraba desde atrás del lente;  Rox en ese momento la encontró vagamente familiar, hasta que lo recordó: ¡era el señor de los caramelos!
y, como no podía ser de otra manera, el señor de los caramelos era Julio Cortazar.

Feliz cumpleaños, Julito

7 comentarios:

Rox Carini dijo...

gracias por esta historia tan bien relatada, mucho màs poètica de lo que en realidad fue...para eso están las escritoras, artistas como vos, de la palabra. me emocionó querida!

Anónimo dijo...

Que gran historia.
Saludos.
pd: y que grande Julio, y que grandes Rox y los caramelos. Seguimos de cumple, que bien.

brilluda dijo...

Hola, soy la que leyó la historia y se hizo pis.

talita dijo...

Rox: creo que cuando la contas vos, con tu tono de voz, tu inflexión, no sé, a mi me suena mejor cuando sos vos la que lo decís! ja! te mando un beso grande!
unoalseis: es una hermosa historia, caramelos raros! jajajaja
saludos!
brilluda: no vio que es muy bonita?
saludos!

Dragon Rojo dijo...

Y yo que inocentemente leo una historia tan linda y me mando derecho a comentar, con el recuerdo de unos caramelos Lipo metido en la cabeza (eran agridulces, multicolores con gajos dibujados en su superficie) y ZAS!
Ahhg, no tengo suerte yo con la orina en este Blog, siempre me la termino encontrando en los momentos mas inesperados que suelen ser tambien los mas inoportunos, todavia me acuerdo de aquella nota al pie y el yogur de durazno, la taza de blanca ceramica tan similiar a la superficie de una bañera, demasiado similiar para alguien que lee un blog mientras sorbe su yogur y casi al mismo instante en que ha terminado de leer la nota al pie, sin dejar de sorber el yogur (porque es entero y hay que sorberlo) ha mirado hacia el fondo de la taza y;
Ahora, me hago la pregunta que resulta inevitable ni bien se termina de conocer una anecdota asi, ¿QUE CARAMELOS ERAAAAAAAAAAAAAAAAAAAANNN!!?!?!?!?!
Saludos:

Fla. ~ ~ dijo...

Muy buena la historia, y muy bueno cumplir cerca de Cortázar, y feliz cumple atrasadooo!!!!

Un abrazo,
Fla

talita dijo...

gayito! jaja, disculpe el atraso. Los caramelos eran, según el recuerdo de rox, de gustos raros, pero el que ella sí menciona es el que más le gustaba: el de canela. Espero que esto solucione su angustia!
saludos
Fla: gracias!!!
saludos a ud!