parece que lo bueno sucede en vísperas de un Martes 13. y eso le da un signo positivo a la cuestión.
no es que desdeñe mi lado positivista (que todos lo tenemos, no digamos que no), pero las desviaciones de mi profesión me hacen buscar similitudes y comparaciones en todos lados. una marca profesional.
pero lo cierto que fue a la víspera de otro martes 13 en que dije una frase mágica (que de mágica no tiene nada, sino que es bastante nerd) y se me abrieron las puertas de lo posible.
lo plausible, diría Hodder, es el ámbito de la arqueología. y ahí entré. los signos como símbolos, o más precisamente, en formas piercianas, como índices de que por ahí la cosa cuajaba.
falta de fe, me puse a hacer lo que mejor me sale, que es ser ñoña y bastante lela. lo de lela es por demás un marcador de personalidad que se expresa en no entender bien lo que se me dice o entenderlo siempre para el lado de la idea fija. como sea, soy así.
del resto se encargaron los melones, que siempre en el viaje se acomodan en la carreta.
y por ahora, venimos bien. muy bien.
2 comentarios:
Hablando de significación/representaciones/interpretantes/blabla pensé que “del resto se encargaron los melones” tendría una obvia relación con tu idea fija. Pero no, del andar de la carreta venía la cosa…
saludos.
unoalseis: de ambas, porque la idea fija no me la sacan con nada! jajajaj
pero si, lo principal viene siendo andar en la carreta!
saludos!
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