lunes, 12 de marzo de 2012

en vísperas de un Martes 13

parece que lo bueno sucede en vísperas de un Martes 13. y eso le da un signo positivo a la cuestión. 
no es que desdeñe mi lado positivista (que todos lo tenemos, no digamos que no), pero las desviaciones de mi profesión me hacen buscar similitudes y comparaciones en todos lados. una marca profesional. 
pero lo cierto que fue a la víspera de otro martes 13 en que dije una frase mágica (que de mágica no tiene nada, sino que es bastante nerd) y se me abrieron las puertas de lo posible. 
lo plausible, diría Hodder, es el ámbito de la arqueología. y ahí entré. los signos como símbolos, o más precisamente, en formas piercianas, como índices de que por ahí la cosa cuajaba. 
falta de fe, me puse a hacer lo que mejor me sale, que es ser ñoña y bastante lela. lo de lela es por demás un marcador de personalidad que se expresa en no entender bien lo que se me dice o entenderlo siempre para el lado de la idea fija. como sea, soy así. 
del resto se encargaron los melones, que siempre en el viaje se acomodan en la carreta. 
y por ahora, venimos bien. muy bien. 

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Hablando de significación/representaciones/interpretantes/blabla pensé que “del resto se encargaron los melones” tendría una obvia relación con tu idea fija. Pero no, del andar de la carreta venía la cosa…
saludos.

talita dijo...

unoalseis: de ambas, porque la idea fija no me la sacan con nada! jajajaj
pero si, lo principal viene siendo andar en la carreta!
saludos!