lunes, 17 de octubre de 2011

atractores en el paisaje

debemos aclarar aquí que la arqueología es una hurtadora de teorías provenientes de otras ciencias. digo hurto, pues no es que las arrebata con violencia, sino que las toma sin avisar y las modifica para usarlas a piaccere.
en los noventa en la arqueología empezó a hablarse de paisaje en vez de ambiente, dando un lugar a la inserción de la mirada y acción humana en la conformación de los ambientes de vida de los grupos. 
así surgió la arqueología del paisaje, que se dedica a reconocer en los paisajes modernos las improntas de lo que pudieron haber sido paisajes arqueológicos, es decir, las formas en que el ambiente natural y social era usado y percibido por los antiguos habitantes. 
en sus esfuerzos para comprender de qué manera se arma un paisaje social, los arqueólogos deben entender qué elementos de la naturaleza pueden funcionar atrayendo a grupos humanos. estos elementos son denominados atractores. 
por ejemplo, en el desierto, los oásis son atractores de personas, animales y plantas, pues el factor crítico es el agua. en las sabanas, el factor crítico es la madera, por lo que los árboles o la concentración de ellos, son atractores en el paisaje. como se puede ver, un atractor es una atributo del paisaje que concentra a uno o más recursos. estos pueden ser también sociales (un centro ceremonial, una piedra con una particular forma que simbolice un antepasado conocido) y permiten congregar a un grupo numeroso de personas. 
también puede pasar que un lugar que para nosotros es muy atractivo, en el pasado no haya funcionado de la misma manera y que, por lo tanto, en la configuración de ese paisaje en el pasado no haya funcionado como un atractor. 
si extrapolamos (como nos gusta hacer en este blog) este ejemplo a la conceptualización del cuerpo en la cultura occidental, veremos que los atractores corporales en el pasado eran diferentes a los modernos. antes un tobillo femenino podía ser considerado un atractor, pero ahora siempre pesará mucho más un escote generoso o un muy buen irse, como atractores espaciales del cuerpo de la mujer (no pienso hablar de los hombres, que me pueden gustar en particular, pero no he de decir nada en general).
como podemos observar, tanto sea en el paisaje social del ambiente o del cuerpo humano, lo que moldea los atractores son condiciones objetivas de ellos (recursos como agua o tetas) y las percepciones subjetivas que de ellos hagan los actores que los recorren y habitan (conocimientos simbólicos o "no soy una chica tetas, más bien soy una chica culo") en cuyo caso, en ciertas circunstancias, que un paisaje posea determinados atributos considerados atractores, no hace lugar a una definición a priori. siempre se recomienda una pequeña exploración y un riguroso sometimiento a la empiria de los datos.  

12 comentarios:

Anónimo dijo...

Desconocía el concepto “arqueología del paisaje”. Me quedo pensando en la forma de dependencia/relación entre ambiente, atractor y mirada. Que interesante, gracias.
Saludos.
PD: Para ampliar algunos conceptos: el culo también es un atractor espacial del cuerpo del hombre (no así las tetas, que en este caso, claramente, funcionan como un repulsor).

Merly dijo...

Me puede encantar la forma en como relaciona el paisaje y el cuerpo humano a la situaciòn arqueològica, gracias a la vida por permitir que hoy se observe màs que un tobillo!! abrazos!!

talita dijo...

unoalseis: increible! no me ha refutado :) jajaj! si, es cierto, las tetas en los hombres no suelen ser atractivas... pero siempre depende quien lo diga, no?
saludos!
Merly: tanto tiempo! gracias a la vida por regalarnos ciertos paisajes!!!
saludos!

marielet dijo...

En mi caso los recursos agua y tetas son y serán siempre atractores. No puedo vivir sin lo uno ni lo otro.

Le dejo un subjetivo saludo.

talita dijo...

marielet: recuerdo algún post suyo en referencia al recurso tetas. la pregunta sería ¿que tipo de estructura del recurso tetas funciona como atractor para ud?. en cuanto al agua, es necesaria para mamíferos como nosotros...
aunque pensandolo bien tal vez a ud le gusten las tetas en el agua, el agua con tetas o diferentes combinaciones de ambas.
saludos!

Merly dijo...

Tanto tiempo... sin comentar... pero no sin leer!! fiel hasta el final!!

Merly dijo...

Tanto tiempo... sin comentar... pero no sin leer!! fiel hasta el final!!

talita dijo...

Merly! pues la saludo entonces por haber vuelto a comentar, siga leyendo, en silencio o en voz alta!
le mando abrazos!

Condesa da Estálaleche dijo...

La cuestión es que con agua y tetas todos podemos sobrevivir felizmente.

talita dijo...

Condesa: es cierto. ahora su comentario suena mucho a zombies: tetaaaassssssss!!!!!
la saludo!

Anónimo dijo...

Linda pincelada de una teoría que suena más que interesante, sí.

Pero fijesé que la teología acá nos gana la pulseada teórica por afane de atractores: y es que sin tetas, no hay paraíso.

talita dijo...

Naifa: sin tetas, no hay paraíso. así deberían empezar los nuevos 10 mandamientos!
salutes tetateriles!