viernes, 28 de octubre de 2011

la falta y el resto

Legui is in the house nuevamente. me preguntan si no los extraña a sus padres adoptivos y les contesto que no, mientras el gordo se sube a la mesa de la cocina para robarme comida como lo hizo siempre y como "no lo hace en su otra casa". 
Legui está en casa, en su casa y con su manta a cuadros. Legui tiene cara de señor, serio y me mira como sabiendo tantas cosas. 
cuando está en casa hace algo maravilloso, que no hace en la de sus padres, me roba agua de la botella y pide que le sirva en la tapita para tomar. y si no quiero darle, toma con sus patas la botella y la empuja hacia él. 
me gusta tenerlo a mi lado cuando escribo o que duerma ocupando la mitad de la cama. 
hay algo maravilloso en que los animales te recuerden. algo que no puedo explicar. yo sé, de manera inexplicable, que legui sabe quien soy yo y que cosas se pueden hacer en mi casa (que es su casa). lo sé. 
legui me mira y yo lo sé. no hay animismo en esto, no es metafísica. es solo que hay formas de conectarse con los animales que tienen más que ver con una esfera afectiva que con la parte racional. 
yo lo sé y me basta. me basta saber que tengo cariños que exceden la presencia constante. cariños que van por otros caminos y que no se ofuscan en las bifurcaciones. 
existe un gap importante entre lo que yo quiero ser y lo que efectivamente soy. no vivo según las máximas kantianas pero, sin embargo, me esfuerzo en que ese gap sea todos los días un poco menor. hay saltos que son cortitos, hay espacios en donde soy mejor de lo que hubiera pensado. pero hay otros en los que el salto es grande, que la meta es lejana pero, aun así no deja de ser una meta que trato de lograr. no es fácil. aprendí a callarme la boca. "no seas taxativa". tengo buenas conciencias externas que me mantienen en tierra firme. 
y tengo a legui, que en su seriedad y silencio, es capaz de venir hasta mi, saltar al sillón y ponerse a mi lado, sin pedir más a cambio que unos mimos de vez en cuando. tal vez, la vida sea plena en ese sentido. 
siempre habrá una falta, pero siempre habrá el resto para salir a buscar el roto que le haga mella al descosido.

Feliz viernes!

4 comentarios:

BO dijo...

¡¡¡bien!!!!!

talita dijo...

BO: no es que se queda a vivir, sólo lo tengo por dos semanas, mientras sus padres se van de vacaciones!
besos desde aquí!

Anónimo dijo...

Siempre está, ese Legui lindazo,eh?

Sentía lo mismo con mi gato, lo recuerdo bien, a pesar de los muchos años sin él. Ahora, lleno un plato para todos los gatos de buena voluntad que quieran venir a dormir una siesta en mi patio.

Cosas que pasan, nomás.

talita dijo...

La Naifa: siempre está! me gusta tenerlo en casa, aunque sean unos días. nos acoplamos bastante bien. mi madre tiene a los suyos, a los que les hace lo mismo. son lindos, no hay vuelta que darlos.
cosas que pasan!
besos!