
¿y si esta ciudad existió solamente para que nos encontrásemos?
Gracias a Antonio de Viedma y a los 400 españoles que la fundaron.
El viaje fabuloso
inmovil en el vértigo
tu pelo tus orejas
el viaje lancinante
las hélices del salto
el fragor del que cae
tu nuca tu garganta
el ancla remontando con sus algas su limo
la bocina en la niebla
tu espalda tu cintura
y julito para que te lo leyera. *
*reconozco que es una deuda pendiente
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