es un instante en el que miles de personas (80 mil, dicen algunos, 90 mil, dicen otros) sienten el mismo fervor, la misma pasión, la misma energía.
es algo muy extraño de presenciar. es algo fascinante desde el punto de vista sociológico. familias con sus niños, con sus adolescentes, padres con sus hijos o hijas, chicas elegantemente vestidas, chicas rollingas. todo el pelaje social reunido en el césped del hipódromo de Tandil.
llegué temprano y mientras esperaba a los que venían del sur, me fui a departir unos salamines con mates y charlas con La Naifa, que me recibió de pelos e hizo que la espera de los compañeros se transformara en un "podrían llegar un toque más tarde". Gracias, doña, fue un momento de lujo en mi estancia pasar a visitarla.
Luego la entrada al recital, el clásico amontononamiento, un poco de temor por los lios que podrían producirse y no se produjeron. charlas con la tita, quien me instruyó en este mundo ricotero y con quien comparto este gran gusto. segundo recital juntas.
claro, cada una se queda con la parte que más le gusta. yo me quedo con que volví a escuchar en vivo, vamos las bandas, y con el cielo cubierto de blanco y rojo, con las minitas (si, digo minitas a propósito) en los hombros de los pibes cuando sonó Juguetes perdidos.
digo, no hay espectáculo más innominable que ver eso. no hay nada, y lo digo habiendo visto ese mismo pogo desde las alturas. lo digo habiéndolo visto desde el piso.
una se queda con el chico a nuestro lado llorando mientras escuchaba Angel para tu soledad. y yo lo supe, supe porque vos flaquito, estabas llorando, yo también lloro cuando lo escucho. te abrazo desde aca, cuando no tuve el valor de agarrarte el brazo y decirte yo también, también lloro cuando lo escucho.
sobreviví, pero los años no vienen solos y cuando el recital terminó tuve que estirar los gemelos que se agarrotaban de los saltos en lo irregular del cesped. volver en un eterna caminata hasta la terminal, dormir un rato en el piso, mientras escuchaba los altoparlantes y conseguir, gracias a otra de las compañeras de viaje, un colectivo que me trajera a casa dos horas antes de lo previsto.
y sentir, por un rato que vivir como si se tuviera 20 teniendo 32, es lindo. más si en medio de las estrofas te suena una que te dice:
Quiero verte hundido en tu gabán
masticando el frío marginal,
y además de todo, verte,
lunático, blanco y presa de mi amor.tema que no tocaron, pero bueno, que tengo ganas de escuchar.
8 comentarios:
hermoso, talita, como aquel la plata ¿2006?
¿se acuerda? ¿pero es que acaso se acuerda?
Si que lo tocaron, saludos
efe: sigue siendo ese el recital en que mejor vi al indio, el más cómodo en el campo. sin dudas. me acuerdo de ud, de luciana y de esa pizza after recital. lo quiero!
Anónimo: rock para el negro atila sí. el que no tocaron fue Ropa Sucia, a menos que me haya desmayado en algún momento y lo perdieramos de vista!
saludos!
Bien Talita!!! viva como si tuviera 20, de eso no hay que arrepentirse.
Me gusta que disfrutò y de regreso sana y salva...
Sigo...sigo pensando y hasta me la estoy creyendo
Quiero ser como Usted!!!
Obvio, cuando sea mas grande!!!
¿No lo vió al Aníbal?
Saludazo!
justo esas dos canciones tuviste que mencionar!!! jaja ... en serio, las mejores. mataria por escucharlas en vivo.
besos y algun dia me (volves) a contar esto beer de por medio. besos.
Mia: claro, aun le faltan un par de años para acercarse a mi edad. por eso. 20 años es para pocos y tenerlos solo dura un año.
saludos!
Naifa: no lo vi a Anibal!!!! que tristeza. riquisimo el salamin, que ganas de comer más!
besos y abrazos peronistas!
Xabi: te lo cuento entre cervezas este fin de año. te cuento, tenés la oportunidad de salta, pero muy lejos...
pensalo, yo me voy a con vos!
besos
Gracias a tí, gracias Vale, gracias a Carlos...pero más gracias de los gracias a Guille jajajaja TE AMO... Menos mal que nos queda el METAL! y todas esas malditas-hermosas canciones!
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