viernes, 23 de julio de 2010

sangre de mi sangre


le dice a su madre que me cuente del nenito hoy en el restaurant.
le pregunto que pasó y me dice "que te cuente ella, que es tu amiga" (ese tipo de provocaciones son moneda corriente en un niño de 9 años).
se va a jugar un rato a la computadora y aprovecho a preguntarle a Ro que pasó.
me cuenta que estaban almorzando en uno de esos bares-restaurant, cuando entró un nene a vender o pedir y el mozo lo echó de muy mala manera, desagradable, me dijo ella.
joaco la miró a su madre y le dijo: "mamá ¿por qué lo echan, si solo está trabajando, sólo quiere trabajar?". Ro me contó que después de ver eso, no quiso seguir comiendo y se quiso retirar del restaurant.

después pienso en los parentescos genéticos y en cómo es posible sentir "hijo" cuando no es sangre de tu sangre. y luego, cada vez que me pasa eso, pienso en lo que yo siento por él. en que es alma de mi alma. porque hay cosas tan mías en él que cuando las hace lo siento tan mio al pibe.

lo miro, me río con el él, nos ponemos a hablar de ciencia, de indios y de museos. me cuenta cosas con maravillosa insistencia. ama la lectura. por ahora, sólo cuentos de terror, pero es el comienzo. tiene un oído brillante (toca el piano) y es crítico con aquellos que hacen música (esa desafina, esa canta mal, ese toca mal). yo no me recuerdo tan crítica de pequeña.

lo miro y me identifico con él. será porque son de esos cariños elegidos. entre los dos, entre él en la panza cuando yo acepté que viniera y él aceptándome como tía el día que me conoció cuando llevaba 15 días afuera. y esa tarde, apenas nos conocimos, se durmió sobre mi pecho. largo y pequeño.

supongo que deber ser eso lo de los parentescos elegidos. amarnos, cuidarnos y terminar parecidos. en los gestos, en las miradas, en los rulos.

hay una cosa particular que tiene él que siento mía por definición. tiene una manera muy suave de hacer mimos. tal vez estás mirando tele y coloca su mano delicadamente sobre tu pierna o te toma la mano. o vine de la nada, te da un abrazo y se va. sin mediar palabra. amo que tenga esa manera de expresar cariño. se parece tanto a mi en eso.

definitivamente, este chico es sangre de mi sangre. elegidos por afinidad, cariño y amor. ¿qué mejor sangre que esa, que mejor que ese vínculo para forjar parentesco?

6 comentarios:

Nadim dijo...

Y los rulos. Foto tierna. Muy

Violeta Color dijo...

Que linda historia Tali.
Y sí, los lazos se construyen, pero de igual forma, son lazos de sangre, porque son parte nuestra, un poquito de nosotrxs, nosotrxs un poquito de ellxs.
Un abrazo grande!

Pao dijo...

Hermoso, me hiciste emocionar!
Y releerte una y otra vez.

Es tan dificil a veces transmitir el amor así en forma tan sencilla, con palabras de todos los días, con esos detalles que se notan tan reales.

Un beso enorme,

Pao

Unknown dijo...

cuidale mucho... cuidaros mucho

talita dijo...

Nadim: je! los rulos son, extrañamente, una de las características de mis mejores amigas... será por eso que somos parientas. con el, bueno, si yo no tengo hijos, que esté él en mi vida será un gran placer.
Viole: si seguro, un poco de todxs es lo que contruye estos lazon, sin embargo son tan de sangre como los demás.
besos!
Pao:es que el ninio se lo merece! es tan lindo! (pero ahora en unos años se hecha a perder, le crecerá el pelo por todo el cuerpo, se pondrá en adolescente y ahi andá a aguantarlo) pero lo queremos tanto!!!
beso y gracias.
Exitus: que nos cuidamos ambos, que somos felices de tenernos en nuestras vidas.
beso

Gabriela Aguirre dijo...

Hermosa foto.
Cierto, muy cierto lo que decís, los vínculos no son biológicos, no están dados por la biología sino por algo mucho más fuerte, que es la elección, las ganas de que así sea.
No hay nada que pueda con eso.
Beso.