viernes, 21 de mayo de 2010

tesis

en mi investigación sobre los Shelk'nam, Alakaluf, Yamana y Aonikenk, cuantro pueblos originarios del sur del continente americano planteo que análisis de cuatro esferas de producción social humana:
La tecnología: comprendida como todas las acciones tendientes a producir artefactos, instrumentos, ecofactos necesarios para la vida de los seres humanos.
La subsistencia: que implica tanto la distrubución como el consumo de los recursos percibidos como disponibles en determinado ambiente. parte de ella, son las estretagias empleadas por los grupos humanos para obtener dichos recursos. las estrategias son todas aquellas acciones tendientes a obtener determinado fin.
La movilidad: que son los movimientos hechos por los grupos humanos a lo largo del paisaje natural y social.
Los sistemas social-simbólicos: son aquellos discrusos y practicas que las sociedades humanas utilizan para transmitir conocimientos. Incluyen a las categorías culturales, los sistemas de parentesco, las creencias y los tabues que una sociedad pueda tener.
A su vez, cada una de estas esferas está atrevesada por diferentes niveles de análisis -como dije en el post anterior- el ideológico, el económico y el social (1). Esto quiere decir que no hay ninguna actividad humana que pueda ser sólamente económica, social o ideológica. las tres cosas están en todo lo que hacemos.
esto es importante entenderlo (a mi me costó sangre, sudor y lágrimas) porque es necesario priorizar siempre un nivel de análisis ya que los tres son imposibles de ser abarcados.
por lo tanto, si algo tiene un componente ideológico, también tiene un componente económico y un componenente social.
el Arte, por ejemplo, siempre ha sido tratado desde un punto de vista social o ideológico, pero un análisis económico implica entender desde su conformación como materias primas hasta las técnicas disponibles y utilizadas.
a su vez, estas técnicas son ensañadas por un maestro a un aprendiz usando para ello los elementos disponibles del sistema simbólico de una sociedad.
yo les ofrecí un pequeño viaje por dos de las cuatro culturas, explorando algunas de las características de cómo la susbsitencia se imbrinca con los sistemas simbólicos, demostrando los niveles económicos e ideológicos de las dos esferas.
tal vez, pensarlos a ellos, nos permita pensarnos a nosotros. aunque una vez más caiga en la etnocentria y el espejo.
pero que más dá, que sirva!

(1) Cita de trabajos publicados por otros autores.

5 comentarios:

Sofía dijo...

Yo creo que a veces no hace falta irnos a mirar otras ¿culturas? Digo, es la eterna discusión al interior del feminismo: criticamos mirando lo otro, pero no podemos mirarnos aca? Yo le diré, señorita, que con ir un solo día a dar clase y escuchar a lxs estudiantxs, me doy cuenta de que eso que llaman "realidad" está más cerca de lo que pensamos. Y para mirarnos y pensarnos, solo falta que lxs miremos y lxs pensemos a ellxs, que están al ladito nuestro.
He dicho.

talita dijo...

babs: ud ha dicho ciertamente una verdad. los estudiantes están ahi al ladito, pero no son nosotros. son otros. la realidad de ellos no es la nuestra. no es necesario irse a tierra del fuego, ud lo ha dicho, no, con tomarse un bondi y bajarse en el 11-14 estamos hechas. tenemos para confrontarnos con los otros, y mirarnos a nosotros.
le invito, de manera cordial, a establecer un intercambio. que ud me enriquezca con sus perspectivas de aquí nomas y yo le cuente de los otros, que alguna vez también fueron un nosotros.
cordiales saludos maridaporunrato

Sol. dijo...

ooh podría decir muchas cosas sobre los otros/nosotros, tema de fascinación personal si los hay. Me gustaría que me cultives mi lado ñoño compartiendome lecturas y palabras..
En realidá iba a comentar algo del matrimonio y los simbolos, pero te me adelantaste y cambiaste de post, malondón.

baccio.

talita dijo...

S. puede decirlo aun, mire, estoy abriendo la discusión. (ahora, la propuesta de cultivarla???, ¿no me diga que ud es una planta? ¿y si mejor una relación simbiótica?)
saludos!

Sofía dijo...

Trato, entonces.
Establezcamo (sin s) el intercambio, pero, igualmente insisto ¿ha entendido usté a lo que me refería, no?