jueves, 27 de mayo de 2010

respeto


no hace falta aclararlo ¿no?. no se puede decir todo.
hay ciertas cosas que una debería aprender a callar sin tener más cargo de conciencia que el suyo propio.
es que las cosas se sueltan así, sin respeto por las palabras. se dicen como si no hubiera un peso específico en ellas que permitiera decantar unas o hacer flotar otras.
hay palabras livianas, sin eco.
pero hay otras palabras que son pesadas, que tienen significados densos, campos semánticos minados de cosas que parecen y huelen a sentimientos.
y una debería tener cuidado con esas palabras. no debe dejarlas por ahí. y también, debo agregar, una debe pensar que este respeto exigido al trato de las palabras no es por todos asumido como tal.
sorprende la laxitud con que ciertas palabras se caen de la boca de la gente.

una vez hace tiempo, estuve yo enamorada. muy enamorada de una mujer que, como bien he dicho por aquí, tuvo el excelente tino de dejarme. o dejarnos, no lo se.
sé que la amé y estuve enamorada. el dolor que me causó su partida fue similar a la viudez. a la muerte. la extrañaba. horrores. había perdido no a una mujer, había perdido a mi compañera, a la que sabía hacerme reír, charlar, cortar el cesped o acompañarme con el fuego para asar carne.
después que se marchó, yo sentí su ausencia tan fuerte, tan desalentada en mi, que supe, de la misma manera que supe que la amaba, yo supe que eso y no otra cosa era extrañar.
es como si en ese momento, la palabra extrañar aparte de su campo semántico hubiera adquirido un peso propio. de ahí en más, dejé de usarla, salvo en aquellas excepciones en los que sentía una pérdida de iguales características. utilicé, entonces otras palabras: recordarte, te tuve en mente, me hizo acordar tal o cual cosa a vos. pero nunca más usé extrañar.
que extrañe a alguien implica un acto tan grande de dolor, que no uso esa palabra más que cuando la siento. si no lo siento, no la uso. ahora, hay pequeñas excepciones, en las que he debido hacer uso de ella, comprendiendo para eso lo que esa palabra significa en el otro al que está dirigida. y lo he hecho con culpa. como si mintiera.
yo no extraño, recuerdo personas, situaciones, las hago presentes en mi memoria. pero no extraño.
lo mismo con el te quiero. desde el siglo XIX la gente viene desperdigando te quieros por doquier. como si fueran fáciles de conseguir. las novelas y las telenovelas no ayudan con su profusión de te amos y te quieros, como si decirlos implicara una relación de una sola vía: decirlos es igual a sentirlos. Y no es así. quiero a muy poca gente. a mi familia, a ciertos amigos. no quiero a todos.
amo aun menos.
y si embargo lo veo todo el tiempo. la gente usa las palabras sin tener ningún respeto. las vomitan, las escupen. y una, que las aprendió a querer y a respetar como cuerpos con su peso y su lógica, debe andar al cuidado de no sentirse expuesta con ellas, heridas, mordidos los garrones por esos traidores que no saben que las palabras tienen entidad propia, que las palabras cuestan, duelen, segmentan, construyen, difaman, mienten, aman.
yo no las digo. a menos que sea necesario, no las digo. las que a mi me pesan. son palabras que no flotan siempre, que no se mueven en MRU, que oscilan.
son palabras por las que tengo respeto.

11 comentarios:

Anónimo dijo...

Justo al centro.

El duelo bien hecho. La plenitud de una tarea realizada, a conciencia.

Muchas gracias.

talita dijo...

Naifa: creo que yo lo habia hablado esto con ud. creo que es cierto. y a la vez, es una trampa.
de nada.
salutes

La eX dijo...

hola talita! me quedé pensando en lo que escribiste... me acuerdo cuando decir "te quiero" para mí tenía tanto peso que no lo podía decir... lo sentía, pero no me animaba. hasta que lo dije. quizás de ahí los te quieros me son más fáciles de pronunciar. pero quizás también de sentir... no sé. creo que le fui perdiendo el miedo a sentir y sobre todo a exponer los sentimientos.
extrañar es ese dolor del que hablás cuando te falta hasta el aire o simplemente la sensación de lugar vacío, de una vuelta recurrente de los recuerdos a algo o alguien que debería estar.
el amor es tan "extraño", porque subestimar el sentimiento cuando no se acompaña de largas caminatas en la vida y sólo es en pequeño instante en el que de alguna manera se sintió todo?

Nadim dijo...

Tantas palabras tan mal usadas. Las buenas, las malas.

Con la misma naturalidad y falta de conciencia del efecto que tiene el peso de esa palabra decimos "amigo" a alguien que no lo es, o agredimos a quien amamos. Como si a las palabras se las llevase el viento.

Frase tan poco cierta, si las hay. El viento se lleva tantas cosas, pero nunca las palabras. Aunque finjamos que sí.

Beso

Sol. dijo...

tal cual.
ultimamente se esta incrementando mi obsesion con este temita de las palabras, che. Y las escribo, lo intento, y odio que reflejen tanto, o nada.

viste como es esto.

beso.

Arha dijo...

las palabras tienen cuerpo, talita.

vaya si lo tienen,
definitivamente.


abrazo que es abrazo

talita dijo...

Lucy: creo que nos hemos entendido. yo no subestimo los sentimientos, ni las palabras. para mi decir te quiero es tan importante como sentirlo.
me gustó lo de las caminatas!
salutes
Na: tenés razón. me subleva la manera desaforada con las que las personas se calzan el mote de amigos. pocos, pero de los buenos!
salutes
Sol, perras negras sin dudas.
juegan, viste? y te muerden.
salutes
Arha. sip, se siente el abrazo, otro pa ud!
salutes y abrazo!

Pao Gonzalez dijo...

Para mí las palabras se las lleva el viento!!! Dicen nada y lo dicen todo, sin embargo los hechos, circunstancias y sentimientos que acompañan esas palabras son su verdadero peso especifico.
Se cuida

talita dijo...

Pao: me alegra que para ud sea así. claro que cada uno siente las palabras de maneras diferentes, yo no las separo de los hechos, otros, como ud, tienen esa habilidad.
salutes!

Litich dijo...

Será que usted y yo estamos , asi...que se yo, como conectadas...? Hace algunos días también yo volví al ruedo con mi pensamiento de hace un tiempo...LAS PALABRAS NO SON GRATIS... joder que no.
Sino que le pregunten a usted que lo explica,sin duda, mucho mejor que yo...
Le amo... y que le pese, porque es verdad!

talita dijo...

litich: me pesa y yo también le amo. que bueno eso: las palabras no son gratis. que se recupere de su resfrío.
besos