viernes, 14 de mayo de 2010

percepción

si la teoría del 10% se aplicara a la Cámara de diputados tendríamos que de 240 diputados, 24 pertenecen a la comunidad gay.
hay quienes me discutirán la legitimidad empírica de la ley del 10%. frente a esas voces esgrimiré que en la campaña a la que fui este año, eramos el 16% (ponele que había una que aun no había tenido el bautismo de fuego, pero lo era), ya que de 17 participantes, habíamos 1 gay varón y dos lesbianas (totales o parciales). la teoría hubiera predicho que al menos 1,7 de los arqueólogos fuera gay. bueno nosotros eramos 3. en todas las campañas a las que voy hay al menos una persona gay (yo) y cómo mínimo 2, casi siempre.
en el congreso de la nación deben haber más de 24 diputados o diputadas que son gays. eso es seguro, al menos si fuera un ámbito representativo de la conformación social de la sociedad.
pero como rescata la Soy de hoy, nadie habló desde su lugar de discriminado. nadie se mencionó a sí mismo como lesbiana o gay varón. la defensa fue hecha por heterosexuales que decían sentirse incómodos con la desigualdad que sufrían los homosexuales y sus familias.
nadie salió del closet en esa sesión. y hubiera sido un buen lugar para salir.
por qué? porque podría haber dicho como se sentía discriminado por el propio sistema político que asume que quien legisla sea hombre, blanco y heterosexual.
da por sentado eso. incluso las mujeres legisladoras parecen ignorar que su propia permanencia en el recinto es el logro de mujeres luchadoras que impusieron su derecho a participar en la vida política regida hasta ese momento por hombres, blancos y heterosexuales, que dudaban de sus capacidad de raciocinio necesaria para la vida política.

Fernando Bravo se refiere a las manifestaciones sociales y gremiales como extorsivas y más propias de indígenas e incivilizados. cómo un extracto del Facundo de Sarmiento, el lenguaje habla a través de Fernando, quien luego intenta una disculpa diciendo que en vez de indígenas había querido usar la palabra salvajes, ignorando que más que una disculpa eso sonaba a que en su cabeza ambas son sinónimos.
así el lenguaje nos habla:
mujer=discapacitado=débil mental.
heterosexual=norma=nosotros
homosexual=a-norma=ellos
Indígena=los otros-los salvajes-los incivilizados.

no sé que resulta más incómodo.
hablar sobre la sexualidad en el congreso de la nación teniendo que esconderse en un placard sabiendo ellos que nosotros (porque aquí, al menos en este blog, el "ellos" se transforma en un nosotros inclusivo) sabemos la regla del 10% y mucho más que el resto, sabemos que alguno de ellos/as se fue a su casa a festejar con su pareja de mismo sexo la felicidad de haber votado una ley que les permitirá salir del placard político.
o hablar en radio de la salvaje necesidad que tienen unas pocas personas de decir me estoy muriendo de hambre o quiero que se respeten mis derechos políticos de la única manera que puedo hacerlos respetar: protestando.
porque sabemos que la política es el ámbito del "nosotros" exclusivo. no de los pobres, no de los nadies.
en un sentido democrático, lo que se discute está más alla del derecho de los homosexuales a contraer matrimonio en iguales condiciones que el resto de la población a la que se supone heterosexual por norma.
en una sociedad de derecho el derecho primario es el derecho a tener derechos. el segundo derecho es la posibilidad de reclamar si tales derechos no se cumplen.
la estigmatización de quienes no los tienen con adjetivos peyorativos o con dudas acerca de su (in)capacidad para llevar adelante un reclamo o la vida de esos derechos mismos es dejar que el lenguaje hable por una.
y las mujeres, los indígenas y los homosexuales pertenecemos al afuera del lenguaje.

PS: más allá de que el Congreso Nacional apruebe la sanción de la modificación del Código Civil en lo que atañe al matrimonio, yo ejerceré mi derecho a estar con una mujer, a amarla -si eso sucede- y a convivir con ella, si eso sucede. El Congreso Nacional no podrá prohibirme un derecho que ya poseo, el de ejercer mi sexualidad libremente. Lo que sí puede prohibir es la legalización de esa unión frente al Estado. Ni más ni menos que eso, lo cual no me quita el derecho a ejercer mi placer y a inscribirlo en otros lugares que no sean del Estado. Solo pido sanción legal de un derecho que ya hemos adquirido.

12 comentarios:

Mana-T dijo...

EX CE LEN TE el post Talita. ¡Qué gusto da leerte a veces nena!

Besos =)

talita dijo...

Manat: si, hay veces que no le pifeo por mucho. ponele.
alguitas

Anónimo dijo...

Me permititía dudar de la presencia de ese 10% en el congreso, en las altas esferas del poder político, por así decirlo, porque no creo que nos permitan llegar a esos puestos, simplemente. Es decir, no creo que un/a candidato/a a un cargo de ese nivel pueda llevar siquiera una vida homosexual completamente "tapada" y combinarlo con una carrera política que ha llegado tan lejos. En el camino, o es apartado, o se convierte plenamente en un heterosexual. Sí, realmente, creo eso.

lau dijo...

che, siempre da gusto leerte..

uhmm
te texto me recordo el libro de un linguista. Lakoff. se dedico bastante al estudio de las categorias linguistico-cognitivas. y realizo un estudio con una tribu (australiana creo) que ubicaba en la misma categoria al fuego, a las cosas peligrosas y a las mujeres (de hecho el libro se llama fire, women and dangerous things)...

comentario ñoño del viernes por la noche mientras pienso en tomar MAS cerveza =P

besote..

Descongelando Sonrisas dijo...

muy buen texto. En mi ignorancia, desconocia la regla de 10%... ya me doy por enterada.
El estado no crea derechos, sino que los reconoce. Las situaciones de hecho se dan, y se seguiran dando aún si no se aprueba la reforma del código civil.
Estoy atacada por la hipocresia de la sociedad, del estado y de los/las gays closeteros/as que cultivan la homofobia dentro suyo.

Protesta.
Ayer aca hubo una marcha inmensa de los pueblos originarios. Me vibraba el alma.
El martes marchamos los estudiantes a impedir mas corrupción.

Mucha euforia y compromiso hay que tener para exigir/lograr que las cosas cambien.

Saludos!

von Eisberg dijo...

Ay, ¡pero qué viva es usted! Es bien sabido que el porcentaje varía según las profesiones. Vaya usted a sacar el cálculo a una convención de profesoras de educación física (a ojo de buen cubero, calculo un 80%) y luego vaya a una reunión de vendedoras de Tupperware (a lo sumo habrá alguna virgen-patizamba-solterona-confundida).
:) Besos.

florencia dijo...

Coincido con von Einsberg; cualquiera sube el porcentaje estudiando una carrera de torta como la tuya. Decime que lady estudia antropologia. Dedicate a otra cosa.

von Eisberg dijo...

No, Talita es arqueóloga.
Oiga, lo mío era en chiste, ¿eh?
Saludos.
PD: ¿Estuvo hoy en el Congreso?

talita dijo...

Naifa: ud dice que se heterosexualizan? pude ser. pero no sé. yo creo que lo que hay son secretos a voces y nadie se mete con eso. al fin y al cabo, el poder político es como un pueblo chico: la mitad del pueblo le mete los cuertos a su esposa/o con la otra mitad y nadie dice nada. el que habla sabe que pueden hablar de él/lla y eso mantiene el equilibrio.
al menos eso es lo que pienso.
salutes
lau: si, me imagino ese tipo de libro. esta bien, pensar cómo el lenguaje nos hace pensar. ver la nota en las doce de pagina este viernes!
salutes che
DS: la regla del 10% es un mito, es un juego, yo la veo y un poco a vaces funciona y otro poco no. pero es gracioso como la manejas. con respecto a lo otro coincido con vos: sobre todo en el compromiso y lucha para lograr lo que se exige!
saludos
Von E: jaja, supongo que en el caso de las profesoras sube el porcentaje, pero digamos esto, es menos probable encontrar una lesbiana entre monjas, pero hay chicas que han dado sus primeros pasos en colegio católico de chicas, ámbitos en donde son más frecuentes las candidatas al tupperware que a otra cosa. el porcentaje en sí mismo no es una variable estadística significativa sino la frecuencia, y ahi tambien la podemos ver!
saludos ;)
florecia: bienvenida! te invito a escribirme y te muestro 5 ladys que estudiaron la carrera, incluyendo la mujer de la cual me enamoré. Contra lo que suponés, antropología es una carrera con un porcentaje alto de mujeres heterosexuales. Incluso hay más mujeres que hombres en la profesión, y de las mujeres que hay, el 95% de mis profesoras son heterosexuales. el 5% del que hablo lo hago con conocimiento de cuasa. En mi generación, conozco a tres tortas por sobre 40 mujeres de mi promoción muchas de las cuales son lo más lady que hay. No te confundas que a una mujer le guste trabajar duro y bancarse condiciones extremas no la convierte en torta. Solo es una mujer haciendo un trabajo duro. El resto son prejuicios. Por eso te invito a escribirme si no crees en mis palabras y te muestro parte de las promociones de arqueólogas que han salido. o si no,, te canto hora y aula de una materia de aarqueología en fiolofía y letras. La antropología es una profesión más naive de lo que pensás.
igual, tenés razón me dedico a otra cosa y me hago arqueóloga, al menos no tengo que tratar con vivos.
saludos y bienvenida de nuevo

talita dijo...

Von E: es obvio que lo suyo fue el buen acicate! nos vemos en la reunión de tupper de la semana que viene??? saludos

von Eisberg dijo...

A ver, m'hijita. ¿Usted quiere conseguir novia o no? En las reuniones de Tupperware lo veo muy poco probable. Ahora que, en un convento... yo ahí pondría unas cuantas fichas.
Saluditos patanescos.

talita dijo...

Von E: pongale que las reuniones de tuper son para disimular. el convento es una verdadera militancia en mi caso ;)
saludos!