Un gesto invisible y lentísimo
Yo, que no fui capaz de bajar de este barco, para salvarme me bajé de mi vida. Escalón a escalón. Y cada escalón era un deseo. A cada nuevo paso, un deseo al que decía adiós.
No estoy loco, hermano. No estamos locos cuando hemos encontrado el sistema para salvarnos. Somos astutos como animales hambrientos. La locura no tiene nada que ver. Eso es el genio. Es la geometría. Perfección. Los deseos estaban destrozándome el alma. Podía vivirlos, pero no lo conseguí.
Entonces los conjuré.
Y uno a uno los fui dejando detrás de mi. Geometría. Un trabajo perfecto. A todas las mujeres del mundo las conjuré tocando una noche entera para una mujer, una, la piel transparente, las manos sin joyas, las piernas delgadas, movía la cabeza sin bajar la mirada, nunca, una noche entera, cuando se levantó no fue ella la que salió de mi vida, fueron todas las mujeres del mundo. Al padre que nunca voy a ser lo conjuré contemplando morir a un niño, durante días, sentado a su lado, sin perderme nada de aquel terrible espectáculo hermosísimo, quería ser la última cosa que viera en este mundo, cuando se marchó, mirándome a los ojos, no fue él quien se marchó, fueron todos los hijos que nunca tendré. La tierra que era mi tierra, en algún rincón del mundo, la conjuré escuchando cantar a un hombre que venía del norte, y cuando lo escuchabas, veías, veías el valle, las montañas que lo rodeaban, el río que descendía lentamente, la nieve de invierno, los lobos por la noche, cuando aquel hombre acabó de cantar, acabó mi tierra, para siempre, donde quiera que se encuentre. Los amigos que deseé los conjuré tocando contigo y para ti aquella noche, los vi, a todos ellos, a mis queridos amigos, cuando te marchaste, se fueron contigo. Dije adiós a la maravilla cuando vi los descomunales icebergs del mar del Norte desmoronarse derrotados por el calor, dije adiós al milagro cuando ví reir a los hombres que la guerra había destrozado, dije adiós a a rabia cuando vi llenar este barco de dinamita, dije adiós a la música, a mi música, el día que conseguí tocarla toda en una sola nota de un instante, y he dicho adiós a la alegría, conjurándola, cuando te he visto entrar aquí. No es locura, hermano. Geometría. Es un trabajo de cincel. He desmontado la infelicidad. He desenhebrado mi vida de mis deseos. Si pudieras recorrer mi camino, los encontrarías uno tras otro, conjurados, inmóviles, detenidos para siempre señalando la ruta de este extraño viaje que a nadie nunca conté, salvo a tí.
Yo, que no fui capaz de bajar de este barco, para salvarme me bajé de mi vida. Escalón a escalón. Y cada escalón era un deseo. A cada nuevo paso, un deseo al que decía adiós.
No estoy loco, hermano. No estamos locos cuando hemos encontrado el sistema para salvarnos. Somos astutos como animales hambrientos. La locura no tiene nada que ver. Eso es el genio. Es la geometría. Perfección. Los deseos estaban destrozándome el alma. Podía vivirlos, pero no lo conseguí.
Entonces los conjuré.
Y uno a uno los fui dejando detrás de mi. Geometría. Un trabajo perfecto. A todas las mujeres del mundo las conjuré tocando una noche entera para una mujer, una, la piel transparente, las manos sin joyas, las piernas delgadas, movía la cabeza sin bajar la mirada, nunca, una noche entera, cuando se levantó no fue ella la que salió de mi vida, fueron todas las mujeres del mundo. Al padre que nunca voy a ser lo conjuré contemplando morir a un niño, durante días, sentado a su lado, sin perderme nada de aquel terrible espectáculo hermosísimo, quería ser la última cosa que viera en este mundo, cuando se marchó, mirándome a los ojos, no fue él quien se marchó, fueron todos los hijos que nunca tendré. La tierra que era mi tierra, en algún rincón del mundo, la conjuré escuchando cantar a un hombre que venía del norte, y cuando lo escuchabas, veías, veías el valle, las montañas que lo rodeaban, el río que descendía lentamente, la nieve de invierno, los lobos por la noche, cuando aquel hombre acabó de cantar, acabó mi tierra, para siempre, donde quiera que se encuentre. Los amigos que deseé los conjuré tocando contigo y para ti aquella noche, los vi, a todos ellos, a mis queridos amigos, cuando te marchaste, se fueron contigo. Dije adiós a la maravilla cuando vi los descomunales icebergs del mar del Norte desmoronarse derrotados por el calor, dije adiós al milagro cuando ví reir a los hombres que la guerra había destrozado, dije adiós a a rabia cuando vi llenar este barco de dinamita, dije adiós a la música, a mi música, el día que conseguí tocarla toda en una sola nota de un instante, y he dicho adiós a la alegría, conjurándola, cuando te he visto entrar aquí. No es locura, hermano. Geometría. Es un trabajo de cincel. He desmontado la infelicidad. He desenhebrado mi vida de mis deseos. Si pudieras recorrer mi camino, los encontrarías uno tras otro, conjurados, inmóviles, detenidos para siempre señalando la ruta de este extraño viaje que a nadie nunca conté, salvo a tí.
Alessandro Baricco
Novecento
Esta parte se hila con otra parte de Océano Mar. Barico ha dicho que Novecento es un poco la continuación de Océano-Mar. Si se las lee en conjunción, se entiende la belleza total del pasaje.
Giuseppe Tornatore la llevó al cine. no sé si me animaré a verla.
Novecento
Esta parte se hila con otra parte de Océano Mar. Barico ha dicho que Novecento es un poco la continuación de Océano-Mar. Si se las lee en conjunción, se entiende la belleza total del pasaje.
Giuseppe Tornatore la llevó al cine. no sé si me animaré a verla.
16 comentarios:
Talita, mire q' es una peli extremadamente discursiva, larga. Deberá tener paciencia. Los actores son de la hostia - Shuterland, De Niro, Lancaster, Sandá -. Creo q' tiene poco de esa poesía de Baricco y mucho de la ideología de Tornatore; pero se puede ver, con las ideas más puesta en los años 70 (fines de los ) y no con el pensamiento actual. Sobre todo paciencia...
Saúdos.
Excelente novela que me ha hecho pensar, llorar, reflexionar... Me impacta sobre todo cuando está a punto de pisar tierra firme, da media vuelta y, sin pronunciar palabra, regresa al barco, renunciando a su propio sueño para siempre. Y me vi a mi misma, entonces, asesinando a mis sueños de esa manera...
Saludos...
Artus: nada sabía de la peli, excepto por el dato de su director. me dan ganas de tnerle paciencia. pero sabe porque no la leería? porque a mi, los lobros que me han gustado mucho, funcionan de manera cinematográfica en mi cabeza. Lo mismo que este párrafo que cito. Las imágenes que me sucita quedarían anuladas por la imagen que eligió el director. he ahi mi temor. en el mismo tenor, Océano-Mar la he filmado docenas de veces en mi cabeza. ahh juliet binoche es una de las actrices que eligiría.
salutes artus
Ana: es muy linda, es cierto. lea ud Oceano mar y verá porque es tan lindo este pasaje.
salutes
Quizás debería ver 1ro. El Gatopardo de Visconti (1963) y luego tal vez Novecento.
Son dos peliculones c/u en su tónica.
creo q' Gatopardo también fue una novela de la pta madre en su timepo, Lampedussa o algo por el estilo es el autor.
shhh artus, que después pasa erica y se me ofende!! veré gatopardo, recuerdo que fue un peliculon en su tiempo!
salutes
Erica no se ofende. Está en otro estadio, enamorada :)
Además, puedo ser llamado, asesor de Eri en pelis viejas...
Saúdos
Mire que ya ha de ser juez en un duelo, no sea parte en otro, je salutes
Pero con Eri, no sería un duelo. Creo q' a Ella le cabría más una pelea con guantes de box, no?
entre Ud y ella, p/supuesto
esto ha pasado a ribetes pugilísticos. creame, prefiero las espadas, ya he sufrido el box!
salus
El único problema con las espadas, es q' no podrían ser tales, en esgrima, por contextura y peso, seria, floretes. Las espadas entre q' son pesadas, los lances son menos vistosos.
bueno artus, floretes
Ahora sí, cuando quiera un maestro de armas, me llama. La contrincante es dúctil?
Habrá q' cuidarse de la enamorada... Parece ser brava, sobre todo con un post-ingesta de R-OH *_*
Hermoso, simplemente hermoso.
Besos
Más allá del texto elegido, lo que mas me imrpesionó, es que por primera vez ha escrito en Mayúsuculas y minúsculas, y eso em ha dejado enmudecida. quizás le parezca una estupidez, pero hay detalles que me obnubilan la mirada, dejo de percibir por un tiempo la totalidad... Es el caso...
su forma de escribir para mi siemrpe fué, algo especial y distintivo, hoy me sorprendió el cambio
Abrazo
Ale
Erica: después te paso el librito. ¿vos sabés en donde se engancha, no? con la parte de la amante...
Ale: como estoy citando, coloco mayúsculas y minúsculas donde corresponden. Igual, hay textos que he escrito así al principio del blog.
salutes y gracias por prestar atención a los detalles.
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