viernes, 29 de junio de 2012

arcos, trampas y mujeres


asumamos por un momento una mentira (sigame ud lectorx atentx, créame un ratito, solo por placer).
pensemos que la ley máxima del ser humano es minimizar costos maximizando beneficios, la consabida ley del mínimo esfuerzo.
todo lo que hacemos está diseñado por esa ley, que es nuestro libre albedrío. supongamos que esa ley nos lleva a buscar hacer las cosas más fáciles para obtener mejores tasas de beneficio.
en el intermedio, podemos trabajar de más (nunca pensamos eso) pero siempre con la meta de optimizar el tiempo y los costos.
uds saben, porque lo he dicho más de una vez por aca y porque uds lo saben de otros lados ya que son piolas. una persona puede optimizar más de una cosa: tiempo, costos o energía. puede gastar más tiempo, optimizando los costos y maximizando la energía, o puede optimizar el tiempo y los costos, minimizando la energía.
al mismo tiempo, las personas viven en ciertos ambientes, sociales y naturales, que les presentan los condicionantes y los desafíos que deben superar. nosotros, como seres humanos, queremos optimizar, no importa qué, pero queremos optimizar algo. siganme (?) en esta mentira.




ud es un cazador recolector que la verdad es que le gusta holgazanear con su señora esposa todo el día y le importa un pito comer lo justo y necesario. ud quiere a su esposa y quiere pasar tiempo con ella. entonces, diseña un método de caza super efectivo: invierte tiempo y energía para minimizar luego los costos y el tiempo, maximizando el retorno obtenido. si ud está en un ambiente de recursos abundantes, eso no será nada dificil. por ejemplo, está en un lugar en donde hay muchas aves o pequeños mamíferos. entonces, invierte tiempo y energía en diseñar una trampa para capturarlos, sin que ud esté ahí. dos veces por día camina hasta el bosque y mira sus trampas. si hay resultado, lleva las presas a su casa y junto con su compañera, se dedican a procesar la comida para que dure. así, al principio invirtió mucho, pero luego puede disfrutar de grandes beneficios sin mucho esfuerzo. y pasar tiempo junto a su esposa. 


su vecino, otro cazador recolector, no quiere mucho a su esposa y, para ser justos, su esposa tampoco lo quiere mucho a él. sin embargo, no pueden separarse. la única forma de que es cazador consiga otra esposa, es teniendo mucho back up de energía. entonces, este cazador sabe que el tiempo no es una variable a optimizar, ya que no quiere estar en casa mucho. este cazador es un buen cazador, es efectivo, un muy buen arquero y sólo caza presas especiales, muy ricas. es además, muy apreciado en su comunidad. regala mucha comida y está siempre afuera. su meta es optimizar energía, es decir, obtener toda la posible, lograr el favor del padre de alguna muchacha para casarse con ella y al menos tener un poco de tranquilidad conyugal. este cazador maximiza energía y costos, pero no tiempo, ya que invierte mucho para obtener un surplus que le permita obtener una segunda mujer (y mantenerla). 



en realidad lo que (no) demuestra este ejemplo es que todos perseguimos diferentes fines, intentando llegar a ellos de distintas maneras. al mismo tiempo, diferentes maneras de hacer las cosas pueden tener un mismo fin. ¿cómo se llama esto en arqueología? equifinalidad.
la equifinalidad demuestra que bajo una misma explicación se pueden esconder diferentes medios de lograr un fin y a la inversa, diferentes fines pueden ser adquiridos por un mismo medio.
ok, ya expliqué lo de arcos y trampas del título.
¿y las mujeres?
no lo sé, las mujeres no lo sé, solo las puse en el título porque me hizo acordar al título de un libro de Marvin Harris "Vacas, cerdos, guerras y brujas". (uds saquen sus propias conclusiones, ríanse o puteen por lo bajo, es vuestra la interpretación)
la cuestión es que la equifinalidad y la optimización están unidas a las mujeres, tanto para Marvin como para mi, e incluso para nuestro hipotético segundo cazador.
sigue siendo una terra incognita para mi, aquellas mujeres que dicen desear algo y para obtenerlo hacen el camino totalmente opuesto al que la racionalidad indicaría. (ud, si ud, seguro que se ríe ¿porqué se ríe? ¿porque lo hizo o porque se lo hicieron a ud?).


seguro que habrá unx lectorx desprevenido que alzará su voz para imprecar que las mujeres carecemos de racionalidad. sepa, mi amigx, que las mujeres no carecemos de ella, sino que muchas veces para llegar a nuestro objetivo, tomamos no el camino más corto, sino el más tortuoso. porque si hay algo que nos han enseñado a fuerza de barbies y corin tellados es que mejor que llegar es sufrir. y mejor que sufrir, es contar lo que hemos sufrido.


por mi parte, me alegro de que la condición tanguera tenga en mi una saludable expresión. no tengo anhelos nostálgicos por cosas que han sido o que no pudieron ser. me he vuelto un animal racional. de los deseos a la acción. de la acción al deseo.
es como una versión mejorada de Perón, pero sin Perón. claro. aunque igual de positivista (ojo, positivista y no positiva). navaja de ockham. buen fin de semana. ojo con las mochilas y elijan bien los objetivos. no vaya a ser que vayan por lana y terminen esquilados. se los digo por experiencia.



martes, 26 de junio de 2012

de trenes, museos y tortas

que en estos atribulados tiempos de los ferrocarriles argentinos se haya elegido como costumbre su uso como medio de transporte para el paseo dominical, habla de, al menos, cierta temeridad.

como todo viaje domincal o sabático tiene como condimento la necesidad de un picnic obligado, que incluye sanguchitos en un taper, sendas botellas de agua y algo para el postre. se puede agregar un consabido repasador, depende de quién prepare qué. 


se puede visitar el Museo de La Plata, tomando en constitución el ramal del Roca a La Plata. la conocida y estricta etiqueta implicaba que ir a tal museo obligaba a usar la remera de Lucy. se puede ir a los servicios del mismo museo y al entrar que suene "Por tu amor" cantado por la reina (SM). quien se queja de la falta de inversión del estado en cultura no sabe que los baños de los museos tienen música personalizada. 


destino turístico masivo Tigre, a través de no menos turístico Tren de la costa, previa parada en San Isidro -gorda- y al puerto de frutos. So trillado, pero que le vamos a hacer, me gustan las chucherías.  se puede volver en tren con un espejo grande (?) y la mochila llena de cosas.
se puede tomar, para finalmente llegar a destino, un colectivo y quien te ceda el asiento por lástima ya que parecés un ekeko, sea una señorita. puede ser que estás tan ocupada en ordenar las cosas para que no se caigan/molesten a un pasajero que cuando levantes la vista para agradecerle a la señorita, esta te mire y en el gesto más chongo de los chongos, te guiñe el ojo. puede ser que pasen estas cosas. -la señorita en cuestión iba con su también señorita novia-.

cosas que pasan mientras te das cuenta que tu simpatía futbolística volvió a primera y que la lucha por ese ascenso es la mejor de todas las metáforas que vos puedas imaginar.

viernes, 15 de junio de 2012

Bugapack 24

hace muchos años, el 19 de diciembre de 2001, entré a un negocio de ropa deportiva ubicado sobre Av de Mayo. A unas cuadras nomás, empezaba de nuevo a juntarse la gente, gente que había sido echada de la Plaza y que se concentraría nuevamente con sus cacerolas y su enojo (diferente del que flamea hoy en día). 
entré y había colgada una mochila Columbia Bugapack 24 litros, pregunté el precio y me dijeron 40 pesos. La compré y desde ese momento, hasta el día que me la robaron 4 años después, la amé. Todos mis amigos sabían lo que yo quería a mi mochila, era mi caparazón. Mi mochila tenía todo lo que yo necesitaba para moverme, para vivir. Amaba esa mochila, tanto, que años después, en un congreso en Rio Cuarto vi a unos chicos que tenían esa mochila y durante varios minutos pensé en robarla. 
Esa mochila es, sin duda alguna, una buena mochila. Los cierres no se habían roto, las costuras estaban intactas, no se había descosido. Din duda, habríamos durado juntas mucho tiempo más. Las cosas no se dieron así, pero es el día de hoy que aun mido a mis mochilas con la vara de la Columbia (encontré un modelo, de otra marcar que se le parece mucho, aunque con detalles mejorados). Mi mochila siguiente fue una Montange, que como todos sabemos, pasan sin pena ni gloria. Antes Montange hacía buenas cosas, ahora no tanto. No son confiables. Pero se la bancó, esa mochila, se bancó y se sigue bancando muchas cosas. 
En el año de mi primera campaña a Ushuaia me compre otra mochila que es la que tengo hoy por hoy: una Salomon de 24 litros mentirosos, que es muy cómoda, muy buena y resistente. Llevamos juntas tres años y no tiene un atisbo de rotura. Es una buena mochila. 
Anoche soñe que me la robaban, de mi vista, trataba de buscar al que lo había hecho y no lo encontraba. Desesperación y tristeza. Darme cuenta de todas las cosas que llevo en ella, que no las tengo más. Eso es lo que me duele de mi mochila, perder cosas valiosas. 
Me levanté triste. Vi a mi mochila sobre el puf y me tranquilicé. Hay pocas cosas que me pongan tan mal como perder mi mochila. Creo que mi espíritu nómade reside en ella. Que si tengo una buena mochila, la recargo y salgo, voy a donde quiera. 
Pero mis sueños me generan angustia. No quiero que mi mochila se ponga celosa de como estuve mirando a la Outside de 23 litros. Quiero que sepa que me gustan sus detalles, los elestiquitos para sostener las correas, su buena espaldera y su cinto ancho para darle balance a la mochila. 
Quiero que lo sepa y así decide quedarse conmigo. Porque tengo esa idea primitiva y animista de que las mochilas deciden quedarse con una. Espero que las cosas que tienen adentro sigan estando conmigo. 

Para aquellos que tengan dudas: mi relación con las mochilas es fraterna, no perversa. Mis amigos han sido testigos de que las pongo sobre las sillas, las cuido y las trato como si fueran una parte de mi. No me doy cuenta, solo sé que me gustan y lo hago. Cuando me robaron la otra, mi amiga L me llamó compungida: sabía como me sentía y no quería que hiciera una locura. Esa es la relación que tengo con mis mochilas. Psicología al palo!

lunes, 4 de junio de 2012

consecuencias no intencionadas

pensaba mientras viajaba en el subte A el otro día, en uno de esos vagones viejos y hermosos de madera que tienen 90 años. pensaba, decía en que muchas cosas han sido hechas sin pensar que harían muchas otras cosas más en el futuro. aquellas que inicialmente no estaban pensadas para eso. 
en esos vagones que estaban hechos para durar para siempre, pero que seguro que sus fabricantes imaginaban que serían reemplazados por el progreso. porque los que hicieron eso eran hombres de principio de siglo XX y ellos pensaban, creían y adoraban el progreso del hierro, la electricidad; lo mismo que sus abuelos habían creído del vapor y las hilanderías y la mar en coche. 
pensaba en esos coches y el bronce y el cobre que tienen. en el hierro de sus vías.
y pensaba en esa gente que hace 7 mil años, hace 5 mil años, hace 3 mil años, encontró el cobre y empezó a hacer sus herramientas, sus adornos y sus armas con esos nuevos metales, que eran más duros que la cerámica y la piedra. y luego, encontraron como fundir y hacerlos aún mejores. 
y esos tipos querían solo mejores azadas, pulseras y espadas. mejores escudos. 
y por esos tipos, por las consecuencias no intencionadas de una acción (como dice Guiddens) es que yo ahora puedo viajar en un subte de 90 años y escribo en una computadora que tiene conexiones y chips hechos con con cobre y oro. 
de cómo se puede empezar con cualquier cosa y llegar a esto. pero siempre se puede empezar con cualquier cosa. se debe empezar con cualquier cosa. 

viernes, 25 de mayo de 2012

Volver a las fuentes

"La historia de la expansión territorial de Chile y la Argentina tiene también sus páginas sombrías. la conquista moderna de la Pampa lleva en sí un sello de crueldad que hace poco honor a la tan decantada civilización de nuestra época.
Algún día se ha de escribir la relación fehaciente, documentada, de las atrocidades cometidas con las tribus Mapuches, y cuando a ellas se agreguen las sangrientas escenas de que ha sido teatro la Araucanía y el Grán Chaco, el filósofo no podrá menos que reconocer en el hombre toda la ferocidad del tigre, disimulada por fementidos propósitos de redención, cuando en realidad sólo le guía su instinto destructivo: "Raspad al ruso y encontrareis al tártaro".

Nuestro siglo es el siglo del egoísmo: el móvil último del hombre es la riqueza: su corazón está vacío de creencias y esperanzas; lo que no es aritmético le es indiferente.
Sólo así se explica el silencio en torno de las agrupaciones indígenas que van desapareciendo, no por la propia ley del evolucionismo natural, sino por la pólvora y el licor, por la crueldad sin freno de los unos y la rapiña imperante de los otros.

Es verdaderamente inconcebible lo que sucede; diríamos que pesa sobre ellos una maldición divina: son los propietarios originarios de la tierra en que habitan y esa tierra no les pertenece, ni siquiera poseen una parcela, donde puedan descansar al término de la jornada: han nacido libres y son esclavos; ayer eran robustos y de cuerpo agigantado: hoy la tisis les mata, y su estatura se amengua. Todo le es contrario, el vacío les rodea, van a desaparecer. ¿Y que hacen los gobiernos? Nada."

Prólogo al libro "Los indios Tehuelches, una raza que se desaparece" escrito por su autor: Ramón Lista.

Lista fue un militar argentino nacido en 1853 y asesinado en 1897. Participó en las exploraciones de Santa Cruz y Tierra del Fuego, en donde según cuenta Monseñor Fagnano, su tropa le disparó a un grupo shelk'nam que estaba cazando lobos marinos. Sin embargo, cuando le encomiendan la exploración de Santa Cruz comienza una relación de años con los Tehuelches que le costará el cargo de gobernador de Río Gallegos por abandonar el pueblo e irse a vivir a la toldería. Se casó con una india y tuvo una hija, a pesar de estar casado en Buenos Aires con una poeta.
Un personaje contradictorio como muchos en nuestra historia. Pero un personaje que algunos historiadores (como el hijo de Romero) y periodistas deberían volver a leer. Volver a las fuentes. Si hay alguien que supo de lo que hablaba, fue Lista.

lunes, 14 de mayo de 2012

pensamientos de niña

cuando era niña, me indignaba el hecho atroz e inconcebible de que mis padres durmieran juntos, mientras nosotros, los niños tuviéramos que dormir solos en camas separadas. 

en mi mente de niña, me parecía injusto que ellos, que eran adultos y podían cuidarse solos, durmieran los dos en la misma habitación y en la misma cama, mientras que mi hermano y yo quedábamos a merced de las oscuras fuerzas que acechaban en la noche. pensaba en los monstruos que se ocultaban en el placard o bajo la cama y que me obligaban a mirar debajo de ella unas cuantas veces (ritos de obsesiva) o a cerrar con llave las puertas del mismo, so pena de despertarme en medio de la penumbra sintiendo la respiración macabra de un ser de la noche. 

claro, yo no me imaginaba que mis padres durmieran juntos por otra cosa más que por cuidarse de las fuerzas de la noche. en mi pequeña mente, el sexo aun no había hecho su entrada triunfal, definitiva y abarcadora. para mi, la única razón por la que dormían juntos era porque tenían miedo y entre ellos se cuidaban. 

sigo pensando hoy a mis treintaytantos que es verdad. que los adultos duermen juntos porque conjuran así los miedos. tal vez sean otros monstruos y no se escondan en los placares. tal vez estos acechen en cosas más mundanas. tal vez los adultos tenemos miedos igual de infantiles pero tan teñidos de terapia que no lo parecen. 

reivindico mi ser de niña y sigo pensando que es injusto. creo que algunos adultos duermen juntos porque tienen miedo, pero otros tal vez lo hagan porque aprendieron a jugar dormidos, para sentir bailar una danza con alguien en una cama, danzar en la oscuridad y entre sueños una especie de vals queer en donde una cucharita es liderada alternativamente por cada protagonista o los pies se entrelacen en firuletes dignos de una milonga. 
tal vez a los adultos nos guste dormir juntos por esa razón y no se lo podemos decir a los niños porque es un secreto de adultos como esos que tienen los niños. un secreto tonto del que te das cuenta cuando encontrás a alguien con quien bailar como un fred astaire y ginger rogers, pero que no lo sabes hasta que lo sabes y durante mucho tiempo dormimos junto alguien sólo para no tener miedo.

mi íntima convicción de niña sabe que cuando disfrutamos dormir juntos es porque aprendemos a bailar dormidos junto a aquellas personas que queremos. 

viernes, 4 de mayo de 2012

la falacia de la torta cogedora

y si, estoy indignada. 
parece, según una revista, que nunca nunca jamás las tortas podrán coger. si, así como lo lee. para estas publicaciones (lo he leído en más de una) el sexo real, el de adeveras, el posta posta, se reduce a un coito vaginal que requiere, necesariamente, de un hombre y una mujer. si, mi querida torta -ahora acomplejada- no hay poronga de plástico que lo reemplace. resulta que todo aquello que ud pensó que era coger, no lo era. y que tocar con sus manos a su hermosa compañera, no es sexo. es masturbar. para asegurarme busco la definición de en la RAE: 

masturbación.

1. f. Estimulación de los órganos genitales o de zonas erógenas con la mano o por otro medio para proporcionar goce sexual.


no dice nada de un placer propio, dice con la mano. ok, tal vez me esté equivocando y tocar con la mano a alguien se llama masturbar (para mi sigue siendo garchar, como le gusta decir a mi amiga con problemitas). busco entonces onanismo. y me refiere a lo anterior. aunque me detengo. dice "con la mano o por otro medio" y me pregunto: ¿ese otro medio puede ser una poronga de las de adeveras? entonces, el coito vaginal heterosexual, ¿es al fin y al cabo la continuación de la masturbación por otros medios? 

claro, para mi, la santa masturbación siempre ha sido asociada al placer solitario. con una mujer, o más de una como le gustaría a unas cuantas -no a mi, que siempre he sido conservadora en ciertas cosas- deja de llamarse masturbación y pasa a ser sexo. como le quieras llamar, pero es sexo, no importa con qué lo hagas, si hay coito vaginal, si hay porongas de plástico o de verdad, si gusta ud de otros placeres. 
según dichas publicaciones, leídas bajo el atento ojo de ese panóptico sexual que es Michel, el sexo sólo merece llamarse sexo cuando es aquel que se realiza por la vía "normal", reproductiva. los otros placeres sexuales son llamados exóticos o producto de la liberación. hay un tufillo a normalización que ni te cuento. porque en ninguna de estas publicaciones que hablan de las mujeres incluyen a las mujeres que cogen con otras mujeres, viene al caso porque esta es una encuesta con pretensiones universales (ese nos parece más inclusivo que exclusivo).

así que, mi querida torta -sobre todo si ud es una golden star- si pensaba que era una gran cogedora, que tenía más sexo que nadie, sépalo, ud no ha cogido más que una una buena chica católica. ud no coge. ud masturba repetidamente a su compañera de cama hasta que la compañera estalla de placer, ud no es garchada soberanamente por su novia, ella sólo la masturba. podemos pensar entonces, que las tortas no tenemos sexo, por eso somos "las amigas", "las hermanas" que viven juntas. porque no entre nosotras, no hay poronga de verdad que se meta. solo "otros medios" solo un masturbante placer. me imagino, que para estas publicaciones, los putos deben coger de lo lindo, aunque es interesante, porque cuando hablan de sexo anal, hablan de la idea fija de los hombres con él, pero casi nunca explican la posibilidad de experimentarlo de la mujer hacia el hombre. ya sabemos, según ellas, el sexo tiene sólo una vía, una forma y una realización posible. 

es así, mi querida, la monja desvirgada a los 15 años que se enclaustró a los 17 y hoy tiene 85, ha tenido en toda su vida, más sexo que yo. desde acá repudiamos a todas aquellas tortas que se las dan de grandes cogedoras, sepanloN chicas, uds. no lo son.    

jueves, 26 de abril de 2012

oficio

rescataba en el blog hace algunos años una anécdota sobre una técnica que había empleado para seducir con buenas artes a una chica y lograr una novia para mi cumpleaños número 30.
resulta que la vida tiene caminos evolutivos espiralados que te llevan a rondar años siguientes por los mismos lugares pero con diferentes fines.
haberme levantado a las seis de la mañana a trabajar, darme un baño y poner un lavarropas por sí mismo no constituyen nada sobre lo escribible, al menos en mi modesta versión.
sin embargo, suceden cosas que hacen que eso que antes no era escribible tornase en algo medianamente literaturizable (sin pretensiones ojo!).
resulta que al ir a poner el lavarropas en funcionamiento, me encuentro que el tanque del edificio (que se encuentra sobre el techo de mi cocina) estaba perdiendo agua. salgo a la terraza y compruebo que, efectivamente, todo parecía apuntar al flotante como culpable de esta tragedia.
en mi caso, como el edificio es pequeño no tenemos consorcio ni expensas. ergo, no hay nadie a quien llamar y que te mande un plomero. además, hay que coordinar entre los vecinos. de los cinco somos tres más o menos copados, del resto no se puede hablar.
bueno, espero, me dije. cuando el edificio empezó a levantarse, el tanque dejó de perder por un momento, pero al rato ya estaba otra vez tirando agua. escucho a mi vecina bajar a llevar la nena al cole y espero a que vuelva para decirle lo que estaba pasando.
mi vecina es un personaje, de esos que se encuentran en los barrios de Buenos Aires. parece y tiene todas las fichas de ser del gremio, pero no lo sé con seguridad. así que en el momento en el que le dije que estaba perdiendo agua el tanque me miró y me dijo: "no te preocupes, yo sé cambiar el flotador".
y allí fuimos, al techo mismo y más allá a desarmar el flotador y comprar los repuestos, a los que luego se sumó una llave de paso porque pensamos que la que tenía, contaba con la edad jubilatoria mínima y los aporte hechos.
terminamos, no sin muchos contratiempos, dignos de dos plomeras con experiencia en cueritos, flotadores de inodoros pero nunca en cosas mayores (aunque la que escribe se jacta de haber ayudado a poner el sistema de agua de un criadero de cerdos). luego, el agua no subía. si, queridos amigos, el agua no subía. no sabíamos por qué ni cómo, pero el agua no llegaba al tanque.
intercambiamos celulares y a la tarde me mandó la feliz noticia. el cambio había funcionado. el tanque cargaba agua y se detenía en el límite. fuí feliz.
la más ñoña me abrazó orgullosa y seguramente pensando en que sería buena idea eso de dejarme que cambie los vástagos de la canilla de agua fría que cuesta cerrar horrores, mientras yo le contaba entre alegre y preocupada que ese mito de los plomeros, era verdad...

jueves, 19 de abril de 2012

play it again, Sam

you can either play to be lovely or sexy or both.



queda más que claro que la de las medias de red NO podría ser nunca yo... ¿no?

viernes, 30 de marzo de 2012

el anverso de la mano

de la natural satisfacción que me produce despertar y sentir que debajo de mi mano se encuentra la piel de tu espalda. la recorre suave (dice que virtud de la crema, advierto que es cualidad innata) desde el hombro hasta el final, en donde como dos promotorios aparecen los cachetes de tu culo (no es por ser soez, sin embargo creo que no existe en el idioma castellano una expresión tan tierna y sensual como culo, por lo que me niego a poner sustitutos perversos como cola o nalga. al culo, culo y a la nalga, milanesa). 
tal vez sea necesario transitar la pendiente varias veces, mientras que disfruto con igual placer el trayecto entre tu última costilla y el comienzo de tu ilión. la panza llamará a un leve escaneo, mientras el resto del cuerpo se estira para desperezar el sueño al compás de tus ritmos circadianos. 
y así cada mañana en la que, mágicamente, apareces para habitar el anverso de mi mano. 

pd: la gestión no se responsabiliza por cambios en el trayecto debido a la presencia de molestos piyamas. 





domingo, 25 de marzo de 2012

una de monos

Selección de párrafos del libro de Golombeck Sexo, Drogas y Biología (y un poco de roncanrol). Siglo XXI. 

"Lo curioso es que el comportamiento de los bonobos es muy diferentes del de los chimpancés, nuestros otros primos cercanos. Los chimpancés son animales muy agresivos y violentos, y no dudan en recurrir a la guerra cuando hay que resolver diferencias irreconciliables. Muchos antropólogos han buscado las raíces de la conducta violenta humana en estas actitudes chimpancescas.
La divergencia entre la rama de los homínidos y la de los chimpances y bonobos ocurrió hace unos ocho millones de años; un buen tiempo después se separaron las dos especies de simios, y los chimps se fueron adaptando a un ambiente más abierto, mientras que los bonos se quedaron en la selva húmeda. Es interesante pensar que si nos separa la misma distancia evolutiva de una y otra especie, los humanos podríamos estar relacionados con una especie con características sociales bastante diferentes de aquellas a las que estamos acostumbrados, igualitaria y feminista; al menos, es tan posible como que vengamos de una especie agresiva, jerárquica y machista. 
Da para pensar mucho: la estructura social de los bonobos está dominada por las hembras. Son ellas las que eligen la mejor comida y el lugar para vivir, y dejan en un lugar más bien periférico a los muchachos. Los lazos entre las hembras son muy estrechos y suelen involucrar contactos sexuales; cuando las hijas están en edad de merecer se alejan del grupo y andan vagando por ahí hasta que encuentran una nueva población y se hacen amigas de las hembras para establecerse con todos los derechos. 
Lo curioso  es que los bonobos y bonobas no se detienen, como sí lo hace la mayoría de los otros simios, en elegir pareja: no rechazan nada que se mueva (y tenga aspecto de bonobo, claro). Pueden encontrarse en el sentido bíblico con cualquier miembro del grupo e incluso con otras bandas, cuando hay encuentros entre poblaciones (algo que ocurre seguido, y en lugar de resolver sus diferencias a los golpes lo hacen a los besos). Esta promiscuidad hace que los bonobos no formen familias, y los únicos qie se conocen de verdad son las mamás y los bonobitos/as. Hay quienes dicen que esto protege a la especie del infanticidio: recordemos que el objetivo de un macho es que se perpetúen sus genes, y eso suele llevar a que se traten bastante mal a los hijos ajenos. Entre los bonobos, al no saber cuáles son los hijos propios y cuáles los ajenos, no hay ningún problema. 
En definitivas: ¿somos más bonobos o más chimpancés? Pensarnos como poschimpancés tal vez ayuda a entender las guerras y la violencia, así como las actitudes puramente individualistas de nuestra especie. Pero el "bonobismo" ayuda a optar por las soluciones grupales, pacíficas (y divertidas) a los conflictos. Mientras que los chimps resuelven sus problemas de sexo a través de las relaciones de poder, los bonos arreglan los problemas de poder a través del sexo... ¿Y por casa como andamos?."

arranca la temporada de los monos en Mujeres Imposibles. Yo soy definitivamente bonobo.



trailer del documental  Bonobos. se consigue en la net. esta en francés (yo no encontré subtitulos) pero se entiende igual. ahí defendí a muerte mi linaje Bonobo, luego, afortunadamente, me fue confirmado por los hechos!

jueves, 22 de marzo de 2012

costos

viene del post anterior y de sus comentarios. 
como no pueden ser menos, los representantes políticos de muchas confesiones religiosas emitieron su opoinión sobre el fallo de la corte. al mismo tiempo, un ministro de salud provincial pronunció la afirmación de que las mujeres pobres se embarazaban para cobrar la AUH. 
interesantes posturas las de muchos políticos que por un lado niegan el acceso a un derecho consagrado y por el otro, estigmatizan a las mujeres pobres por embarazarse, cuando en sus propios hospitales no se entregan anticonceptivos o en sus propios estados no hay políticas que disminuyan la violencia y el abuso que sufren las mujeres. 

pero yo venía a hablarles de otra cosa que tiene que ver con esto. resulta que estoy leyendo un libro muy interesante de Diego Golombeck sobre Sexo, Drogas y Biología, de la editorial Siglo XXI. si alguien es ñoño con las biología, este es un libro muy lindo.

Aclaro que este texto habla de cuestiones biológicas. los imperativos éticos y morales (sobre todo religiosos) no serán tratados. 
la cuestión es que el autor me hizo recordar algo que había aprendido pero que me había olvidado: la inversión parental. se llama inversión parental al gasto que los padres hacen para que sus crias sean exitosas y lleguen a la madurez. 

en los primates (y muchos otros mamíferos) la inversión parental es muy alta. sin embargo, el costo de tal inversión tiene una expresión diferencial de acuerdo a los sexos: las mujeres tienen un costo mucho mayor que el de los hombres en esa inversión. 

eso explicaría, biológicamente, porqué son las hembras las que eligen a los machos y porque son estos los que exhiben características visuales más llamativas. resulta que para los machos de muchas especies, su mayor inversión parental está en producir muchos espermatozoides y fecundar a la mayor cantidad de hembras en celo. a lo sumo, también deben invertir en verse bonitos y aparecer como sustentables. 
las hembras en cambio, tienen un costo muy alto. pueden producir una cria cada cierto tiempo, no muchas en su vida y por lo tanto, deben elegir al macho de manera adecuada, ya que para ellas es muy costoso el hecho de producir una descendencia. 

para las hembras de los mamíferos, y más aun en las hembras humanas -ya he hablado de nuestro problemita evolutivo: la paradoja cerebral- el gestar una cría implica muchos y graves costos biológicos: descalcificación, diabetes gestacional, caries, problemas del corazón, desviaciones de columna, riesgo de muerte en el parto. esto hace que las hembras de muchas especies sean selectivas al momento de elegir la fecundación. nosotras, que tenemos ciertos filtros culturales, somos también hijas de la biología y elegimos -de manera inconsciente- ciertos tipos de hombres de acuerdo a características positivamente selectivas. 

entonces, siendo que en la hembra el costo de un embarazo es muy alto -no así en el macho- ¿no sería justo poder elegir de quién, cómo y cuando se elige cursar semejante costo?. estoy hablando de un dilema que va más allá de debates éticos. estoy bajando a un nivel puramente liberal y ecológico. si la mujer fuese una empresa (como son hoy las empresas), estaría regida por leyes que permiten tomar medidas para no asumir costos que no pueden o no quieren afrontar. ¿esta una empresa obligada a contratar más gente aunque no pueda pagar sueldos? ¿a costa de disminuir las ganancias de sus empleadores? en este mundo, a ninguna empresa se le obliga a contratar empleados que no necesite o que no pueda mantener. y eso que la empresa tiene una función social: el trabajo. bueno, la cuestión así puesta dice que una empresa tiene más derecho que una mujer, puesto que una empresa no está obligada a tener más costos de los que puede afrontar y al mismo tiempo, puede incluso despedir a personas (personas que tienen una vida) si ya no son necesarias. todo tiene un costo, claro está, pero pueden hacerlo. 

si la reproducción, en términos puramente biológicos, es tan costosa para una mujer, ¿no debería ser posible que -en una era de desarrollo cultural como la nuestra- que sea la mujer quien elija cuando asumir ese costo?. pero es una vida -dirán- si la mujer no quiere ese hijo, puede darlo en adopción. es cierto, es una de las posibles salidas, pero insisto ¿por qué una mujer está obligada por ley a tener un costo biológico que no desea tener? esta obligada a un riesgo de vida (todo embarazo atañe un riesgo para la mujer). 

este es el punto que yo discuto. si la ley -creación humana- obliga a las mujeres a cursar un embarazo que no desean -costo biológico- alguien tiene que asumirlo. hasta ahora es la mujer únicamente quien lo asume. y ahí radica la injusticia de la ley. en que el costo biológico no es asumido ni por el estado que lo obliga ni por las creencias religiosas que lo abalan. 
una mujer que puede tener en su vida varios embarazos, pero decide tener dos. un día tiene un accidente y queda embarazada. ¿es moral obligarla a gestar un hijo en el momento en el que ella no quiere asumir ese costo? ¿es moral obligarla a asumirlo solo porque potencialmente está habilitada para hacerlo?. Insisto, ni la empresa que tiene como función social dar trabajo, está obligada a asumir costos que no pueda sustentar. 

el punto que quiero expresar aquí, es que la inversión parental es muy grande en los humanos, pero sobre todo en las mujeres. esto ha sido parte de nuestro éxito biológico pero esto no quiere decir que a esta altura de las circunstancias, tengamos que asumir siempre ese costo, más aun sin nuestro consentimiento. para las hembras de muchas especies dejar descendencia implica un costo biológico enorme. elegir cuando tomar ese costo, es un derecho. 

lunes, 19 de marzo de 2012

autodeterminación

la semana pasada recibí con mucha alegría el Fallo de la CSJ que establecía claramente los casos en los que los abortos no punibles podían ser pedidos por mujeres y la manera en que esto se debía hacer. 
al mismo tiempo, tuve que leer cosas terribles y denigrantes para con las mujeres que deciden abortar, sea producto de un abuso como de un embarazo no deseado. 
cabe aclarar que me encuentro dentro de las personas que consideran que hay argumentos lo suficientemente sólidos como para que el estado garantice el acceso legal y gratuito al aborto a las mujeres que deseen hacerlo dentro de un plazo razonable, cuyos embarazos no sean deseados, independientemente de si hubo un abuso o no. 
mi argumento principal radica en que el cuerpo de las mujeres es autónomo de cualquier otra decisión que no sea la suya propia y que el estado no puede ni debe injerir en él. por lo tanto, una mujer que curse un embarazo no deseado debería poder acceder, si así lo requiere, a un aborto legal y seguro. tal decisión la atañe a ella misma, como dueña de un cuerpo que no es social, sino individual. El hecho de que lleve un cigoto con la mitad del material genético de otra persona no transforma directamente al tercero en alguien con potestad sobre ese cuerpo. que las mujeres puedan gestar no quiere decir que deban hacerlo si ellas no lo quieren. al mismo tiempo, el cigoto hasta las 12 semanas de gestación no puede considerarse una persona. la decisión de esa mujer es sobre su cuerpo, sobre su capacidad y deseo de gestar. 
el segundo argumento, radica en el hecho de que en la práctica los abortos se realizan. independientemente de la condición social, educativa y de clase de las mujeres, la verdad es que las mujeres abortan hoy de manera clandestina. la diferencia es que las mujeres ricas viven luego de un aborto y las mujeres pobres, mueren. al no estar legalizado, el estado sanciona, por omisión, una discriminación social eugenésica. al no legalizarlo, permite que las mujeres pobres mueran por malas condiciones de higiene y sanitarias mientras que las ricas sobreviven al realizarlos en condiciones adecuadas. las mujeres no se mueren por hacerse abortos, se mueren por pobres. 

Por ultimo, me sacan los argumentos en contra del aborto que empiezan con un YO CREO. no me importa lo que crean o no acerca del aborto, como se sientan o si creen que la vida comienza con la concepción. como científica me rijo por pruebas y argumentos de deducción sólida y lógica. si se considera que la vida de un feto comienza con la gestación, quiero que se se reconozca en ese mismo instante cuales son los argumentos de por qué vale una vida más que la otra, o por qué una mujer debería gestar solo porque tiene la potencialidad de hacerlo. que me expliquen porqué un hombre podría tener injerencia en el cuerpo de una mujer y no viceversa. el porqué, en este mundo de individualismo capitalista, el cuerpo de la mujer sigue siendo un cuerpo social en donde opinan todos. no basta con las creencias de uno. se deben poder justificar y argumentar las posiciones. 

hasta ahora, el argumento más convincente es que es una situación de hecho, existente y que mata a las mujeres de más bajos recursos. legislar sobre ella permite regular y ayudar a las mujeres que deben pasar por esa situación. la legalización del aborto, además, permitiría establecer cifras exactas de abortos en la argentina y poder mejorar y apuntar las políticas de prevención de embarazos no deseados. 

no basta con decir que existen los anticonceptivos y los preservativos. no basta, pedir abstinencia sólo porque nosotras las lesbianas y los hombres homosexuales practicamos una sexualidad no reproductiva. no basta. tenemos que impedir que se sigan muriendo las mujeres por el sólo hecho de que que se CREE en algo. por ahora, tenemos el fallo. es necesario ir por la legalización.


lunes, 12 de marzo de 2012

en vísperas de un Martes 13

parece que lo bueno sucede en vísperas de un Martes 13. y eso le da un signo positivo a la cuestión. 
no es que desdeñe mi lado positivista (que todos lo tenemos, no digamos que no), pero las desviaciones de mi profesión me hacen buscar similitudes y comparaciones en todos lados. una marca profesional. 
pero lo cierto que fue a la víspera de otro martes 13 en que dije una frase mágica (que de mágica no tiene nada, sino que es bastante nerd) y se me abrieron las puertas de lo posible. 
lo plausible, diría Hodder, es el ámbito de la arqueología. y ahí entré. los signos como símbolos, o más precisamente, en formas piercianas, como índices de que por ahí la cosa cuajaba. 
falta de fe, me puse a hacer lo que mejor me sale, que es ser ñoña y bastante lela. lo de lela es por demás un marcador de personalidad que se expresa en no entender bien lo que se me dice o entenderlo siempre para el lado de la idea fija. como sea, soy así. 
del resto se encargaron los melones, que siempre en el viaje se acomodan en la carreta. 
y por ahora, venimos bien. muy bien.