
todo estuvo bien entre los neander en el momento más frío de Europa. ellos rondaban por los bosques, cazaban animales, recolectaban. una vida idílica para estos homínidos.
sin embargo, y como dicen los chinos y una canción, cambia todo cambia.
ellos estaban bien, hasta que hace 100 mil años aparecieron por europa los homo sapiens sapiens.
la situación es increíble puesto que será la última vez que dos miembros del género Homo (los chistes joey style se permiten) caminen juntos por el planeta Tierra.
la cuestión es que los Homo Sapiens Sapiens tenían un rasgo exaptativo muchos más desarrollado que los neander: la capacidad de generar cultura y comportamiento simbólico.
si bien los neander generaron gran cantidad de cultura material, durante los 300 mil años que permaneciron sobre la tierra su tecnología distintiva la técnica levallois, permaneció casi inalterable. es decir, fue un momento de stasis.
los homo sapiens sapiens traían consigo otro bagaje cultural, con una tecnología mucho más desarrollada y con la capacidad de generar mejoras y avances cuando estos eran requeridos. esta capacidad estaba facilitada por el rasgo más novedoso de los homos sapiens: el comportamiento simbólico.
las pruebas sobre el comportamiento simbólico de los neander no son muy convincentes. el lenguaje (la forma sobre la que se asienta el comportamiento simbólico) parece no haber sido posible entre ellos. si bien apareció un hueso ioides (huesito que está ubicado en la laringe y es uno de los necesarios para articular el lenguaje hablado) en un esqueleto neander, es condición necesaria pero no suficiente para el lenguaje. sin embargo, también, la altura de la laringe entre los restos con los que se cuenta no era la necesaria para hacer paso de aire y poder articular las vocales. si ellos hablaban deberían haberlo hecho con menos vocales que las que nosotros empleamos y por lo tanto su lenguaje es más grutural. en cuanto a los adornos o o a otros elementos asociados a un uso simbólico del espacio y de la comprensión, no hay evidencias convincentes, más alla de una cueva con un enterratorio discutible en el que justo apareció un cráneo de oso de las cavernas no son prueba suficiente para hablar de simbolismo entre ellos.
los neander deben haber tenido una capacidad para comunicarse, pero no al nivel que desarrollaron los homo sapiens, esta capacidad para comunicar información permite que el aprendizaje no sea solo por imitación sino que se permita la innovación. La comunicación y la capacidad de generar símbolos que permitan que la comunicación trascienda lo verbal fueron (y son) una de las caracerísticas que le permitieron a los nuevos humanos apoderarse en tan solo 40 mil años de la mayor parte del planeta.
si medimos la capacidad de homo sapiens en terminos de avance cultural y tecnológico, encontramos que los periodos de stasis entre tecnologías de diferentes homidos durante el paleolítco inferior y medio es de casi dos millones de años, en los cuales, aparecieron tres modos distintivos de tallar la piedra: olduvaiense, achelense y levallois. en 100 mil años de presencia en la tierra, el homo sapiens ha pasado de la piedra al bronce, cobre y hierro, a la era analógica y a la digital.
fotografía: un esqueleto humano (der) y un neander (izq). nótese el torso en forma de barril del neander.
sin embargo, y como dicen los chinos y una canción, cambia todo cambia.
ellos estaban bien, hasta que hace 100 mil años aparecieron por europa los homo sapiens sapiens.
la situación es increíble puesto que será la última vez que dos miembros del género Homo (los chistes joey style se permiten) caminen juntos por el planeta Tierra.
la cuestión es que los Homo Sapiens Sapiens tenían un rasgo exaptativo muchos más desarrollado que los neander: la capacidad de generar cultura y comportamiento simbólico.
si bien los neander generaron gran cantidad de cultura material, durante los 300 mil años que permaneciron sobre la tierra su tecnología distintiva la técnica levallois, permaneció casi inalterable. es decir, fue un momento de stasis.
los homo sapiens sapiens traían consigo otro bagaje cultural, con una tecnología mucho más desarrollada y con la capacidad de generar mejoras y avances cuando estos eran requeridos. esta capacidad estaba facilitada por el rasgo más novedoso de los homos sapiens: el comportamiento simbólico.
las pruebas sobre el comportamiento simbólico de los neander no son muy convincentes. el lenguaje (la forma sobre la que se asienta el comportamiento simbólico) parece no haber sido posible entre ellos. si bien apareció un hueso ioides (huesito que está ubicado en la laringe y es uno de los necesarios para articular el lenguaje hablado) en un esqueleto neander, es condición necesaria pero no suficiente para el lenguaje. sin embargo, también, la altura de la laringe entre los restos con los que se cuenta no era la necesaria para hacer paso de aire y poder articular las vocales. si ellos hablaban deberían haberlo hecho con menos vocales que las que nosotros empleamos y por lo tanto su lenguaje es más grutural. en cuanto a los adornos o o a otros elementos asociados a un uso simbólico del espacio y de la comprensión, no hay evidencias convincentes, más alla de una cueva con un enterratorio discutible en el que justo apareció un cráneo de oso de las cavernas no son prueba suficiente para hablar de simbolismo entre ellos.
los neander deben haber tenido una capacidad para comunicarse, pero no al nivel que desarrollaron los homo sapiens, esta capacidad para comunicar información permite que el aprendizaje no sea solo por imitación sino que se permita la innovación. La comunicación y la capacidad de generar símbolos que permitan que la comunicación trascienda lo verbal fueron (y son) una de las caracerísticas que le permitieron a los nuevos humanos apoderarse en tan solo 40 mil años de la mayor parte del planeta.
si medimos la capacidad de homo sapiens en terminos de avance cultural y tecnológico, encontramos que los periodos de stasis entre tecnologías de diferentes homidos durante el paleolítco inferior y medio es de casi dos millones de años, en los cuales, aparecieron tres modos distintivos de tallar la piedra: olduvaiense, achelense y levallois. en 100 mil años de presencia en la tierra, el homo sapiens ha pasado de la piedra al bronce, cobre y hierro, a la era analógica y a la digital.



