Aquiles era un semidios al que su madre había bañado en la laguna de la inmortalidad dejando despreotegida una sola parte de su cuerpo: su talón.
en varios aspectos de mi personalidad soy super resiliente. de las críticas tomo lo mejor y sigo, sin resentirme. de las caídas aprendo de donde vengo y me levanto, sacándome la tierra de las rodillas para poder seguir.
pero hay un lugar en donde no puedo, no quiero y me cuesta. mi ego. mi ego es mi tabla de salvación y el yunque que me hunde.
es el ego tremendo el que me permite atravesar las tormentas, esa fe irreverente que tengo en mi fortaleza. sin embargo, cuando me hieren el ego, cuando me duelen, cuando me rompen el corazón, cuando la flecha entra por ese talón es muy difícil que yo vuelva para atrás.
no hay lugar para el perdón, para el diálogo. cierro la puerta y la puerta es de piedra. un punto a favor es que es muy dificil que me duelan el ego. me pueden pegar y pegar que no se resiente. el punto es que cuando el tiro es certero, el golpe es mortal.
no es una alabanza, no. es algo que me ha llevado por caminos bastante tortuosos.
así mismo, esa imagen de resiliencia hace que las personas que me rodean no midan las palabras ni los momentos en que decirlas. entonces, ellos las dicen y a mi me duelen. tal vez, debería decir que debajo de esta coraza hay una persona sensible que necesita que tengan cierto cuidado con ella. que sean duros, pero que fijen el tempo de serlo
la cuestión es que, aunque pueda perdonar, hay algo que hace en mi que no pueda volver a esa persona de la misma manera. es como si perdiera la fe en la inocencia de esa persona. como si no pudiera olvidar que esa persona me ha hecho mal, muy mal. y perder esa fe es lo más triste que me pueda pasar.
yo no creo que sea una gran cualidad. no creo ser una persona egocéntrica en el sentido clásico del término. sé que me protejo de modos no convencionales, sé que doy hasta límites que pueden no ser comprendidos, que puedo poner a otro por delante de mi, en determinadas circunstancias. pero una vez que ese otro atraviesa ese talón, no hay regreso.
tal vez sea el momento de dejar de lado el ego, para dar lugar al yo. pero no puedo prometerme que devolveré a las personas a la inocencia primera. creo que es la única manera en que puedo manifestar mi enojo y mi dolor. enojarme cuesta, desenojarme es casi imposible.
feliz viernes
11 comentarios:
Talita: Todo un tema eso del "perdon"
Quizas uno con el tiempo aprende a perdonar, pero las heridas aunque cicatricen, siempre mostraran la marca que no nos permitira olvidar... y eso... creo que es bueno, simplemente como forma de proteccion a nuestro propio yo.
No se olvide Talita que el "hombre es el unico animal que tropieza dos veces con la misma piedra" aunque veo que usted no es de esas.??
Besos
Mia: creo que perdono casi todo. en serio. he perdonado muchas cosas imperdonables para otros. el punto es que no puedo perdonar lo que me "mata". queda la herida siempre. y quizas no vuelva a tropezar con la misma piedra, pero sí con piedras similares.
besos!
Esta vez se me complicó la refutación.
Creo que siempre nuestra mayor fortaleza está asociada a nuestra mayor debilidad. Como un yinyan/caraceca/máscarafeliztriste permanente y simultánea. Cómo agravante, sólo pueden lastimarnos los que queremos, decepcionarnos los que respetamos, fallarnos aquellos en quienes confiamos...y así*. Que le vamo' a hacer?
Eso sí, lo que más me gusta de Aquiles es el talón, su parte humana e imperfecta.
Saludos.
*y viceversa, sobre todo.
unoalseis: podría decir que lo que más me gusta de Aquiles es su torso, pero sería mentira (?). es cierto, no me puede refutar. tal vez lo intente con terapia (no). ja.
saludos!
Hablando del torso de Aquiles me acordé de Brad Pitt en Troya y me dispersé....emmm, estemmm,no sé, era algo de tu terapia? bah, no sé.
saludos.
unoalseis: exactamente en ese torso!! jajaja
saludos!
Sin olvidarnos que lo que nos enoja es el reflejo de nosotros mismos en la actitud de quien nos hirió...el ego no puede mirar eso de frente,por lo tanto se enoja como protección...La verdadera fuerza es domar nuestro ego.
Saludos
Silvia: creo que si. creo que lo que mas nos enoja y nos enfurece es lo que vemos en el otro y que nosotros tenemos.
a domar el ego!
saludos
Justamente ultimamente me viene pasando todo esto que describis del ego y del perdonar...
Tambien mi ego me salva y me hunde, y me pasa que tal vez los comentarios de los otros no son tan graves, pero duelen para este ego que tengo yo, y me cuesta perdonar a pesar que no sean tan graves...
Pero al leerte, mencionas la inocencia, me cuesta desenojarme, pero recordar la inocencia hace ablandar el enojo.
Gracias por ayudar a aclarme algo, que justamente hace unos dias vengo lidiando con alguien en especial.
Saludos!!
Aquiles sin talon=sanson con peluca.
aburridos.
saludos
TSD. si, puede ser. el tema del ego es jodido. mucho es malo, poco es peor.
la bendita inocencia!
saludos!
Anónimo: ud dice? me imagino que si. todos tenemos una peluca guardada por ahi.
saludos!
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