hace unos días que vengo pensando este post. lo tengo en la cabeza, lo macero, pero no tengo el tiempo ni las ganas de escribirlo.
el tema es el siguiente: hace un tiempo que me estoy dando cuenta que hay mucha queja en el mundo torteril (y creo que lo habré dicho yo también) sobre que nadie se quiere comprometer en las relaciones de pareja. veo como una acusación sorda contra el "ambiente" sobre que las tortas andamos teniendo mil y una relaciones, que estamos en un toque y me voy y que nadie quiere un compromiso serio.
la verdad, es que me cansé de escuchar tanto ombliguismo. es necesario que nos dejemos de mirar entre nosotras y empecemos a ver como son las relaciones entre personas más allá de la orientación sexual.
miremos a los costados y veremos que el problema de las "liquidez de las relaciones" está en todas las benditas orientaciones sexuales. charlemos con hombres y mujeres heterosexuales y veremos que a ellos también les pasa y muy seguido. no es un problema de las tortas, es que la sociedad está teniendo ese tipo de vínculos. salir a clamar por una supuesta inestabilidad torteril a la hora de mantener relaciones de pareja me parece algo infantil, por lo menos.
por otra parte: ¿quién dijo que conseguir una persona que te acompañe, que sea tu pareja, fuese un tema fácil? he conocido personas con suerte, que han conocido a sus parejas a temprana edad y son la mar de felices y conozco a otras que las han encontrado más de grande y también lo son.
¿y en el mientras tanto, que hacemos? yo, por lo menos, no me metí a monja, que me disculpe diosito santo, pero como decía una amiga (ahora felizmente comprometida): "yo esperaba a mi princesa rosa, pero en mientras espero, me la pasaba besando sapos...".
durante mucho tiempo me prive de salir con chicas porque sentía una responsabilidad muy grande: si salía con alguien y no me gustaba, igualmente tenía que ponerme de novia y toda la bola. entonces, no salía hasta que me gustara alguien. ergo, no salía con nadie. luego, claro, me puse a vivir y entendí que parte de la responsabilidad adulta que podemos tener frente otra persona con quien salimos es la de poner las cosas en claro: si te gusta bien y si no te gusta, esta muy bien también, y nadie tiene que salir herida.
un día, después de mi separación, me encontré en mi primera salida con una chica que conocí por internet, Paula. resultó mejor de lo que esperaba, pero yo a Paula no le gusté y me lo dijo clarito. pero lo que aprecio y recuerdo con cariño es que Paula fue la primera mujer que me trató de manera adulta y me dijo las cosas por su nombre. una noche dormimos juntas (ya he contado esto) luego que ella fuera muy clara y específica con lo que deseaba y me preguntara a mi si estaba de acuerdo.
después de ella estuve un mes con alguien y se disolvió sin que entendiera que había pasado, pero debo haber tenido mucho que ver. luego, de repente, me volví a enamorar y ella también fue muy adulta y nos tratamos con mucho respeto. simplemente a ella no le pasaba lo mismo. respeto en el diálogo y en el trato y san se acabó. yo estaba bastante dolida, sentía que eso de estar en pareja no era para mi, que me fallaban todas las apuestas y la verdad era que yo elegía mal, me fijaba en personas que no buscaban lo mismo y entonces me frustraba.
decidí no comprometerme con nadie. ser sincera sobre lo que quería y manejarme de esa manera. para mi, la respuesta estaba en tratar a la otra persona como adulta y hacerse cargo de la capacidad de decidir de la otra persona, tal y como lo había hecho Paula conmigo. ese año estuve con más personas de lo que había estado en toda mi vida previa (no es un número grande, no pasa de un dígito). no fuí más feliz de lo que hubiera sido si me hubiese enamorado, pero fue un paso importante para mi. no le mentí a nadie, siempre dije lo que quería como lo quería. cuando me tocó a mi irme, me fui, sin hacer lio. cuando se fue la otra persona, dejé que se fuera, sin más. respetando las decisiones de las otras como persona adulta.
las lesbianas no somos especiales. esto que me pasó a mi, le pasó a muchas amigas heterosexuales.
lo sustancial aqui, es que la volatilidad en las relaciones no es patrimonio de las lesbianas. no hay nada en nuestro patrón de conducta que sea propio del "ambiente". son las personas las que se comportan de esta manera y es mucho más común de lo que parece, nos daríamos cuenta si sólo sacásemos la cabeza del caparazón y habláramos con los demás miembros de la especie humana.
el universo no nos tiene deparado un misterio de relaciones solo a nosotras porque se nos ocurre tener una elección sexual disidente. el ambiente no es malo, las tortas no somos malas. son las personas las que están faltándose el respeto entre si. es muy fácil culpar al ambiente en vez de darse cuenta que, tal vez, por ahi, somos nosotras las que tomamos malas decisiones y nos emperramos en que alguien nos quiera, solo porque nosotras la queremos a ellas.
despiértense muchachas, esto así no funciona. encontrar a alguien que te quiera y a la que vos quieras es una ardua tarea. implica más trabajo que lo que una acostumbra a pensar, sentada cómodamente en el sillón de la queja. y el trabajo no es de la otra, el trabajo es de una misma.
cuando ves el error repetido una y otra vez, probablemente el problema no sean los demás, sino una, que persiste en resolver el mismo enigma de la misma manera y esperando una resolución diferente. eso es terquedad. pero eso no es problema del ambiente.
si leyéramos entre líneas, nos daríamos cuenta que esa misma problemática se encuentra en toda la población en general.
dejemos el lugar de la queja fácil: ni somos espeZiales porque somos tortas, ni porque somos espeZiales somos tortas. somos tan producto de esta sociedad como el resto de las mortales heterosexuales y podemos querer, o no, algo de lo que las demás mortales quiere: una relación con respeto y compañerismo.
el tema es el siguiente: hace un tiempo que me estoy dando cuenta que hay mucha queja en el mundo torteril (y creo que lo habré dicho yo también) sobre que nadie se quiere comprometer en las relaciones de pareja. veo como una acusación sorda contra el "ambiente" sobre que las tortas andamos teniendo mil y una relaciones, que estamos en un toque y me voy y que nadie quiere un compromiso serio.
la verdad, es que me cansé de escuchar tanto ombliguismo. es necesario que nos dejemos de mirar entre nosotras y empecemos a ver como son las relaciones entre personas más allá de la orientación sexual.
miremos a los costados y veremos que el problema de las "liquidez de las relaciones" está en todas las benditas orientaciones sexuales. charlemos con hombres y mujeres heterosexuales y veremos que a ellos también les pasa y muy seguido. no es un problema de las tortas, es que la sociedad está teniendo ese tipo de vínculos. salir a clamar por una supuesta inestabilidad torteril a la hora de mantener relaciones de pareja me parece algo infantil, por lo menos.
por otra parte: ¿quién dijo que conseguir una persona que te acompañe, que sea tu pareja, fuese un tema fácil? he conocido personas con suerte, que han conocido a sus parejas a temprana edad y son la mar de felices y conozco a otras que las han encontrado más de grande y también lo son.
¿y en el mientras tanto, que hacemos? yo, por lo menos, no me metí a monja, que me disculpe diosito santo, pero como decía una amiga (ahora felizmente comprometida): "yo esperaba a mi princesa rosa, pero en mientras espero, me la pasaba besando sapos...".
durante mucho tiempo me prive de salir con chicas porque sentía una responsabilidad muy grande: si salía con alguien y no me gustaba, igualmente tenía que ponerme de novia y toda la bola. entonces, no salía hasta que me gustara alguien. ergo, no salía con nadie. luego, claro, me puse a vivir y entendí que parte de la responsabilidad adulta que podemos tener frente otra persona con quien salimos es la de poner las cosas en claro: si te gusta bien y si no te gusta, esta muy bien también, y nadie tiene que salir herida.
un día, después de mi separación, me encontré en mi primera salida con una chica que conocí por internet, Paula. resultó mejor de lo que esperaba, pero yo a Paula no le gusté y me lo dijo clarito. pero lo que aprecio y recuerdo con cariño es que Paula fue la primera mujer que me trató de manera adulta y me dijo las cosas por su nombre. una noche dormimos juntas (ya he contado esto) luego que ella fuera muy clara y específica con lo que deseaba y me preguntara a mi si estaba de acuerdo.
después de ella estuve un mes con alguien y se disolvió sin que entendiera que había pasado, pero debo haber tenido mucho que ver. luego, de repente, me volví a enamorar y ella también fue muy adulta y nos tratamos con mucho respeto. simplemente a ella no le pasaba lo mismo. respeto en el diálogo y en el trato y san se acabó. yo estaba bastante dolida, sentía que eso de estar en pareja no era para mi, que me fallaban todas las apuestas y la verdad era que yo elegía mal, me fijaba en personas que no buscaban lo mismo y entonces me frustraba.
decidí no comprometerme con nadie. ser sincera sobre lo que quería y manejarme de esa manera. para mi, la respuesta estaba en tratar a la otra persona como adulta y hacerse cargo de la capacidad de decidir de la otra persona, tal y como lo había hecho Paula conmigo. ese año estuve con más personas de lo que había estado en toda mi vida previa (no es un número grande, no pasa de un dígito). no fuí más feliz de lo que hubiera sido si me hubiese enamorado, pero fue un paso importante para mi. no le mentí a nadie, siempre dije lo que quería como lo quería. cuando me tocó a mi irme, me fui, sin hacer lio. cuando se fue la otra persona, dejé que se fuera, sin más. respetando las decisiones de las otras como persona adulta.
las lesbianas no somos especiales. esto que me pasó a mi, le pasó a muchas amigas heterosexuales.
lo sustancial aqui, es que la volatilidad en las relaciones no es patrimonio de las lesbianas. no hay nada en nuestro patrón de conducta que sea propio del "ambiente". son las personas las que se comportan de esta manera y es mucho más común de lo que parece, nos daríamos cuenta si sólo sacásemos la cabeza del caparazón y habláramos con los demás miembros de la especie humana.
el universo no nos tiene deparado un misterio de relaciones solo a nosotras porque se nos ocurre tener una elección sexual disidente. el ambiente no es malo, las tortas no somos malas. son las personas las que están faltándose el respeto entre si. es muy fácil culpar al ambiente en vez de darse cuenta que, tal vez, por ahi, somos nosotras las que tomamos malas decisiones y nos emperramos en que alguien nos quiera, solo porque nosotras la queremos a ellas.
despiértense muchachas, esto así no funciona. encontrar a alguien que te quiera y a la que vos quieras es una ardua tarea. implica más trabajo que lo que una acostumbra a pensar, sentada cómodamente en el sillón de la queja. y el trabajo no es de la otra, el trabajo es de una misma.
cuando ves el error repetido una y otra vez, probablemente el problema no sean los demás, sino una, que persiste en resolver el mismo enigma de la misma manera y esperando una resolución diferente. eso es terquedad. pero eso no es problema del ambiente.
si leyéramos entre líneas, nos daríamos cuenta que esa misma problemática se encuentra en toda la población en general.
dejemos el lugar de la queja fácil: ni somos espeZiales porque somos tortas, ni porque somos espeZiales somos tortas. somos tan producto de esta sociedad como el resto de las mortales heterosexuales y podemos querer, o no, algo de lo que las demás mortales quiere: una relación con respeto y compañerismo.
y si no, métanse a leer historias de gente heterosexual y van a ver que en otro lados, también se cuecen habas
14 comentarios:
"Amor, compañia y respeto", este es el credo de Seba, fuck.
También es cierto que no se deben insertar todos los cospeles que uno tiene en el mismo orificio.
Vero: si, amor, compañia y respeto. difiero en eso de que no se deben insertar todos los cospeles. no puedo estar en una relación en donde no apuesto todo porque salga. sin embargo, eso no me quita mi autonomía, mis deseos y mis proyectos personales. quizás uste hace referencia a eso, no?
muchos besos!
Respeto,conocimiento,cuidado y responsabilidad... (que trabajo,no?)
Excelente el post. Gracias, me ayudas a curarme.
Un aplauso cerrado con una reverencia. Saludos. María José.
Muy buen post, che!
Beso!
(Prometo llamarte en la semana, estoy con el alemán y siempre me olvido...)
María José: me alegra que digas eso. bienvenida y espero que sigas pasando!
saludos!
Erica: tenés un volskwagen??? ;) bueno, querida, me alegro que te guste. llamame cuando quieras, aunque yo estas semanas estoy medio jodida con el tiempo!
besos!
El “resto de las mortales heterosexuales”* nunca nos confundimos, ni nos enamorados de los tipos equivocados y siempre sabemos lo que queremos (y cómo y cuándo y en que medida). Además, nuestros deseos y aspiraciones coinciden con los del otro, que lógicamente se enamora de nosotras. Es evidente que toda relación que encaramos se sitúa en la distancia justa entre el amor y la libertad, el compromiso y la independencia, la seguridad y la adrenalina, la espontaneidad y el futuro.
Basta de tirar hipótesis sin fundamento.
Saludos.
*y demás miembros de la especie humana
Aciertos, coincidencias y mi gratitud por tu contribucion.
Besos
unoalseis: si si ya recibí el llamado de la asociacion de heterosexuales pidiendome que me rectifique en mis anteriores afirmaciones. gracias por recordarmelo ud tambien!!!!
y demas miembros de la especie humana.
saludos!!!
Mia: de nada! esperemos que así sea!
saludos!
Bien ahí Talita.
Viole!!! vamos!!!! jajaja, beso!
y además la endogamia de la que siempre se queja el mundo torteril también existe en cada grupete heterosexual, no me lo contó nadie, lo vi con "mijojitos" sin ir más lejos en el grupo de estudio de mi hermana, no quedó unos solo que no se cruzara con otro.. claro, no nenes con nenes ni nenas con nenas.
saludos
Ana
Ana: vio¿¿?¿ se sale del pote de mayonesa y se ve que las habas se cuecen en cualquier lado!
saludos
Leo este post un poquito tarde, pero justo en un momento de esas etapas transicionales y de leve decepción hacia el mundo de las relaciones, en general. Porque... vio que uno siempre después de un mal paso se queda un ratito muy pesimista hasta que logra volver a los rieles! Bueno, yo estoy ahí. Resignificando mucho.
Y nada, la verdad, me vino bien :) así que se agradece bastante
La vainillita (del foro!)
G: jajaja me mató la firma. bien, me alegra que vuelva a los rieles. siempre es mejor que quedarse quejandose por el fondo por nuestra mala suerte. Espero que vaya mejor esta vez siempre con la misma idea!
saludos!
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