sábado, 12 de marzo de 2011

cinematografías

sueños en lamontaña, pesadillas y películas sorprendentes.
en un final en donde el director juega a diferentes planos.
lo onírico sigue siendouna sorpresa para mi.
la cosa es que entre el bramido de los toros a lo lejos en la montaña y el temor de que lleven por delante mi endeble carpa, soñé.
el toro huía de Ernesto y en su huida arrastraba mi carpa conmigo adentro y la camara se movía saliendo de ese torbellino hacia afuera para tomar el plano del toro colorado embravecido, ya devenido en mítico minotauro que intentaba terminar su tarea de matándome pero respondiendo al final a los gritos de Ernesto. Él estaba ensangrentado y el toro, también malherido, lo toma por las solapas para darle el golpe de gracia. sin que medie nada más, Ernesto coloca su cabeza al lado de la cabeza del minotauro (Ernesto con sus ojos azules de rabia, el rostro empapado en su propia sangre y la certeza de su muerte inminente) y le dice:

-las cuentas del tío padrino, las paga el tío padrino-

y saca una pistola 22 de esas estilo cowboy y se desraja un tiro en la sien logrando que atraviese su cabeza y la del toro.

dicho esto, me ahorro el relato de cómo una vaporosa Leonor Benedetto copiloteaba un avión de los años cincuenta y nos lleva a una ciudad sumergida llena de canales. cuando intento sacarla de la cabina me doy cuenta que el piloto se encuentra muerto y Leonor esta a punto, con una herida en el pecho que le tiñe de rojo su vestido de gala blanco.
a falta de cine...

(1) Ernesto no tiene ojos azules aunque si una actitud muy Steve Mcqueen

2 comentarios:

fiorella dijo...

No habrás estado leyendo esa literatura que te dejaron las del post anterior?.Aunque el sueño es mil veces mejor que estando fresca y en el medio de la nada se te aparezcan estos dos personajes. Un beso

talita dijo...

fiorella: jajaja, si, mejor que sucedió en el sueño. solo phillip y algún que otro alcohol por ahi, pero no mucho. se ve que es inspirador.
saludos