
conversaba con una de las personas más lúcidas que conozco cuando la bruma del alcohol aun no había empañado mis sentidos (de manera leve, pero la edad trae estos problemas) ¿el tópico? el hecho traumático de toda lesbiana. aquello que nos define como tales, aunque ambas asumimos que los heterosexuales deben pasar por algo similar.
nos referimos a la toma de conciencia, generalmente de manera brutal e intempestiva, de que nuestras acciones gravitan con un peso propio en el mundo y como tales, tienen consecuencias en el hacer de los demás. el hecho traumático no se refiere solamente a dar cuenta de este proceso de autorreferencia en el mundo sino a la característica de que es un hecho que conlleva dolor para un tercero.
creo, al menos en mi concepción, que se refiere no tanto a nuestra capacidad de amar, sino a nuestra capacidad igualmente enorme de hacer daño. muchas veces nos ponderamos desde esa capacidad, casi inagotable, de dar amor y nos olvidamos de que esa misma capacidad nos lleva a hacer daño.
la toma de conciencia, coincidimos ella y yo, deviene de un hecho catastrófico, la total certeza de que fue nuestra propia acción, decisión y elección en-el-mundo la que provocó un dolor extremo en un ser querido.
es a partir de dar cuenta de nuestra capacidad de generar dolor que una no puede sino tomar dos caminos: el de la recta probidad o el de mechupaunovarioloquetepaseavosentantoyoestebien.
adoptar el primero no implica no equivocarse, sino más bien, ser consciente de la posibilidad de equivocarse y abocarse a la reflexión antes de la acción. el pensar que las acciones tienen consecuencias y muchas de ellas pueden ser no anticipadas, permite evaluar previamente cuales pueden ser los costes emocionales de emprender una tarea.
pero no deben ser presupuestados sólo los nuestros, sino los de los demás. como seres-en-el-mundo, nuestras consecuencias influyen en los demás, tal y como lo manifiesta la teoría del caos.
la toma de conciencia y de reflexión sobre este hecho traumático que nos bautiza como lesbianas (asumo que como personas en general) es el que a mi me permitió saber que cuando yo me zambullía en ciertas aguas, la consecuencias debían ser sólo para mi. que sí esas consecuencias no estaban del todo claras para alguien a quien yo amaba, debería considerar mi acción.
lamentablemente, esto no se adquiere con la edad, ni con la práctica. es algo de lo que una toma conciencia o no. pueden volverte a suceder las cosas miles de veces y seguir echándole la culpa al destino azaroso o puedes darte cuenta de que si fuiste capaz de herir a quien más quieres en un arrebato de pasión, pues una es capaz de todo y más. por lo tanto, son las acciones de una, las elecciones de una y los condicionantes externos los que nos llevan a situaciones en los que debemos elegir.
elegir no siempre es una bendición. elegir no siempre implica elegir para una misma, implica elegir también pensando en los demás. un sano equilibrio.
definitivamente, ella y yo concordamos que las mejores son aquellas que han dado cuenta de esta verdad: que somos armas de doble filo.
29 comentarios:
Ah sí, la toma de conciencia viene de ahí y es un enorme tobogán que parece que no termina nunca.
Y no hay nada que duela más.
Gabriela: ciertamente dar cuenta de ese momento, de que te mandaste una muy buena cagada dicho en buen criollo es tan triste. una que se creia tan buenita.
después de ahi, una ya no se atreve a juzgar con dureza a los demás, no?
saludos
Ponele que una juzga igual porque una también es flor de yegua, pero sí, cuando te mandaste flor de cagadón y con ese cagadón una persona que vos amás queda hecha mierda... no hay nada más triste.
Sin embargo, si quedara ahí sería más triste todavía. A no renegar de los cagadones y a ver qué soto se aprendió con la mierda hasta la cintura!
Gabriela: si no aprendés, es porque no se te canta. he visto gente así. he visto a gente salir de eso. he salido yo misma de eso. pero también he visto las que noleimportaunovario. las que no aprenden más.
hay que salir y hay que aprender a cuidarse una y cuidar a quien se quiere.
besos! (en silencio)
tala: A veces cuando pienso en cosas como esta, creo que lo dificil es el doble juego que también plantea el saber (irremediablemente) que si uno no es completamaente bueno, el otro tampoco completamente malo y viceversa. Y esto que parece sencillo, como todo lo sencillo a la hora en que las papas queman y los ideales traicionan, se nos aparece como la verdad màs oculta de la existencia.
Algunas veces cuando pienso, recuerdo aquella canción que dice " porque no puede ser sano, lo que nunca se ha podrido.." o el bellisimo soneto de francisco L. bernàrdez (algunos equivocadamente,entiendo pero acepto correciones, lo atribuyen a Santa Teresa de Avila)que acaba diciendo ...
"Porque después de todo he comprendido
que lo que el árbol tiene de florido
vive de lo que tiene sepultado. "
Saludos
Emi. no podría estar más de acuerdo con ud. pero como le dije a la compañera Tami en una ocasión, sé toma conciencia de que se es mala. y a partir de ahi los errores que se cometen son eso, errores. yo creo en lo que el soneto menciona. mis errores me hacen. no puedo (jamás encontraré a una persona tan justa) no equivocarme. pero una vez comprendido, ¿se puede seguir haciendo eso? de esa brutalidad, hablo. yo no sería quien soy si un día no me hubiera podido mirar al espejo de la verguenza que me daba.
y eso es tan cierto...
saludos
Tala: desde ya! lo demás es ingenuidad, y los ingenuos no enfrentan el trauma, no limpian la mierda, le ponen empapelado encima, la camuflan de arte en el mejor de los casos....y en el peor en nada, en vacio.
Uno es uno y con uno acuestas.
beso
Emi: oh mi querida, ud no sabe lo que aprecio sus palabras. ahora, como en ese día, ud ilumina.
mis besos!
A ver si entendí: siempre es uno mismo quien elige, aunque las condiciones, a veces, las ponga un tercero. Y cuando eso sucede, el daño es para uno mismo. Pero si despreciamos el condicionamiento externo, el daño es para el otro. De modo que lo único que elegimos, en definitiva, es a quién le haremos daño con nuestras elecciones. No obstante, a menos que a una todo le chupe un ovario, el daño será para todos. Con lo cual venimos a concluir que, lo que elegimos, realmente, es cómo repartimos el daño.
naifa: me gustó su ultima frase. la verdad es que yo ya repartí suficiente dolor. no me interesa repartir más. prefiero mil veces la acción del no hacer, que hacer algo que afectará a terceros que quiero. además, si la felicidad de una cuesta la tristeza de quienes amamos, vale la pena? (y no digo por peniques, lo digo en serio, no caprichos)
besos
Qué pasa cuando cuidar al resto es descuidarse uno? Peor aún.. qué pasa cuando cuidarse uno, es hacer mierda al resto?
Coincido en mucho de lo que si dice, en especial eso de que si no se aprendió, es porque no se nos cantó aprender. Si seguimos lastimando, es porque nosimportaunovarioylamitaddelotro.
No somos islas, todo tiene un efecto. En nosotros, en los demás.
Saludos doña
Nadim
Nadim: a ver. yo creo que no hay manera de ser absolutamente justos, ni con uno, ni con el resto. si ud me pregunta a mi: no elijo el costo por sobre el valor. mi felicidad no vale más que la de los otros, vale igual. si que yo sea feliz implica el daño (pero cuando me refiero a daño, es daño, es dolor) de alguien a quien yo quiero, es que esa es una felicidad mentirosa. soy justa al darle el valor que las cosas tienen. nadie es una isla y es obvio que en mi vida voy a dañar a otros. puedo optar por el silencio para no dañar, puedo irme y tomar distancia para no dañar, pero si yo considero que mi felicidad cuesta más de lo que vale, es que en realidad estamos sobre estimando el objeto que nos hará felices.
le recomiendo lea el mito de odin, de la mitología nórdica.
pero también es cierto que no estamos de puching ball en la vida, y saber retirarse en un deber.
y sí, nadie es una isla.
saludos!
Amén.
Besos
Na: me quedé pensando... (eso no es bueno). mire, yo le voy a decir lo siguiente ¿en qué momento cuidarse y respetarse uno mismo puede hacer sufrir a otro?. generalmente es el egoísmo desmedido el que causa dolor. la base, a mi humilde y humano entender, se encuentra en mantener una relación de respeto y cuidado con una misma. de ahi, se podrá respetar con justicia al otro.
saludos
Podemos intentar no mandarnos cagadas. Podemos darnos cuenta de las cagadas y tratar de remediarlas. Pero de ninguna manera somos responsables de la felicidad de los otros.
A veces nuestra felicidad implica la tristeza de quienes amamos (y sin ser una hdp lo he experimentado) y sin embargo no podemos hacer nada por eso...
Saludos
Tal, te estoy haciendo pensar mucho lately. Eso no es bueno, no.
Coincido un poco con Caro, siempre alguien se ve afectado por nuestras decisiones y lamentablemente no podemos hacer demasiado. Pero también coincido con vos que lo que causa dolor es el egoísmo desmedido y no el cuidarse. Sano equilibrio es la respuesta, pero como todo equilibrio, no es tarea fácil.
Beso
Creo que estoy recordando una conversa que tube por este medio y vaya que me sorprende un cambio de apreciación de 360º.. Que paso? Lo que si comparto es que uno es quien elige y de elecciones es que construyes o siembras lo que vas a generar o cosechar!!! así que es mejor procurar hacerlo en base a causar el menor dolor posible, para tí y tu entorno. Además lo que en un momento crees que es doloroso, con el tiempo resulta ser la mejor elección que se pudo haber hecho.
Saludos y se cuida
Efecto dominò... no hay màs... cuidaros!
A todas: una amiga me escribe esto:
Entonces, si constantemente estamos dañando -en mayor o menor medida - a otros ¿cuándo se provoca el click? ¿cuándo nos damos cuenta de que estamos lastimando y de lo que somos capaces? Yo creo que es cuando nos duele a nosotros mismos y es esta frasecita la que viene a cuestionar lo que yo entendí que estás diciendo. J Es el dolor el que enseña. Y entonces lo que vos contás como hecho traumático termina siendo sólo un caso particular.
Porque quien elige hacer un algo que sabe va a lastimar a una persona que ama inmediatamente se crea una razón para actuar como actúa y esa razón justifica sus actos, les da sentido. Después vienen las consecuencias entre las que, y en esto estamos de acuerdo, la más difícil es ver el sufrir a quien ama pero – a mi entender - no alcanza para que se produzca el click del que antes hablaba. Para mi todo depende de que tan aferrada está la persona a las razones/justificaciones que dieron sentido a los actos.
Suele pasar que ninguna justificación es prefecta y que por las grietas se filtra el dolor del otro, ese a quien amamos y lastimamos. Más grande es el dolor que provocamos, más rápido destruyen nuestras razones, más en pelotas nos quedamos y ahí nos duele.
Le duele a uno y no hay nadie a quien señalar. Te das cuenta de lo que sos capaz, no porque vez el dolor de quien amas sino porque te duele a vos. Pero como te dije, este es un caso particular, quizás el que más fácil te permite darte cuenta. El que enseña es el dolor, y entonces – y por esto te decía que no estaba totalmente de acuerdo- para tomar conciencia de aquello que decías allá por el principio no hace falta haber elegido mal alguna vez sino haber sufrido el tipo de dolor que te enseña, te engrosa la piel, te curte, te desilusiona (ponele el nombre que quieras).
para pensar
por otro lado, a partir de mi experiencia, puedo decir que fue como ella dice. la conciencia de mi dolor fue lo que me hizo el click.
no estoy hablando de situaciones que provocan tristeza, estoy hablando de quiebres, de dolor en serio.
no de separarte porque ya no amás a alguien. es mucho más profundo que eso.
es hacerse cargo de las responsabilidades de ser-en-elmundo.
saludos
Pao: le respondo a ud en particular. si dí un giro en 360º me quedo tranquila pues no cambié. ud sabe que girar 360º implica volver al mismo lugar.
por otra aprte no comparto su retórica cristiana. en estos días y en este pais la retórica cristiana me tiene muy mal.
po otra parte, yo ya recojo lo que siembro. el amor de mis amigos, de mi familia. pero también es cierto que no me va ni un poco el tema del cielo para los justos, porque siempre me ha parecido una infamia. he puesto la mejilla mil veces.
no, hoy le pido que no me hable desde la exégesis cristiana ni católica. estoy de esa gente hasta la coronilla.
destilan odio. y ya no soporto más discursos de odio en donde somos nosotros los que ponemos la otra mejilla y les perdonamos a ellos los misericordiosos su intolerancia. si, pao, hoy soy intolerante con los intolerantes y su discruso me hace acordar a la misericordia católica y hoy no quiero saber nada de ella. (se lo digo como bautizada y ex practicante de la iglesia católica)
saludos
Pero si no hablamos del amor perdido, si no incluímos ese desamor entre nuestros dolores, nuestras cagadas, ¿de qué hablamos? La pregunta es retórica, convengamos. Las pérdidas, las enfermedades, la miseria, la violencia, el abuso, los crímenes, el odio, la inmensa estupidez que nos caracteriza, bien, he ahí el dolor en serio, y agrego: el dolor en serie. Pero no me borre de la lista tan rápidamente al dolor de la pareja, para después poner una entrada donde se enarbole un canto a la mujer amada. No me venga con esas, eh.
Me quedé pensando en el daño que causé y entonces ya es propio... y también compartido.
Y a pesar de ser compartido, la sensación es de soledad e inmovilidad... de no poder seguir con ese peso.
Es denso!
Cuando se hablaba más arriba del propio dolor, se me vino algo a la cabeza que hace rato ando pregonando, empatía. ¿Realmente hay que haber sufrido el mismo dolor que el otro para entender que al otro le duele? Es retórica, claro.
Muchas veces no nos duele el dolor del otro, muchas veces, como también dijeron, estamos tan aferrados a nuestras razones, que vemos viable todo lo que hacemos. Pero casi siempre debería alcanzarnos ser testigos del dolor del otro para darnos cuenta que nuestras razones pueden ser viables, pero no justificadas. Y hablo de ser meros testigos, ni siquiera hablo de hacer propio el dolor ejeno.
Just a thought.
Beso
Naifa: hablemos de dolor de pareja, si quiere, incluyamoslo. ahora le cuento mi cuita para que vea desde donde parte mi reflexión: me enamoré de la novia de mi mejor amiga, ellas se separan y la muchacha arma pareja conmigo. mi amiga se enoja conmigo y me desea felicidad pero corta comunicación conmigo. yo me enojo con mi amiga porque ella no entiende el valor del amor verdadero. mi relación dura hasta que la muchacha se queda sin amor por mi y decide marcharse. yo me quedo sin pareja y sin amiga. y me doy cuenta del dolor tan grande que me he causado, pues fueron mis elecciones y mis decisiones las que terminaron afectándome. me dolió mucho no haber respetado un valor fundamental: cuando para conseguir la felicidad debes necesariamente (y no por capricho) romper un vínculo. cuando para ser feliz se exige romper y causar dolor AHORA yo considero que no vale la pena. esa muchacha no valia mi amor por mi amiga. y de hecho, cualquier relación que tuviera que contemplar ese tipo de ruptura, no vale para mi.
ese fue mi hecho traumático. no destrono al amor de pareja. simplemente ese fue el momento en el que yo tomé conciencia de que mis decisiones traían dolor a otras personas pero el vehiculo fue que me causaron dolor a mi.
ese es el punto. yo no soy lo suficientemente elocuente como para hablar sin ejemplos. pero me refiero a ese en particular. cada una tiene su hecho traumático y como dijo mi amiga, cada una toma conciencia de un modo particular, o no la toma nunca.
saludos
Mina: escribí esto a raiz de la charla con esta persona. ella sabía de mi historia y lo relacionábamos con el punto crucial, de que cuando te encontrás con una persona que ha tomado conciencia de eso, es mucho más facil relacionarte, porque sabes que al menos juegan el mismo partido.
saludos
Na: mucho pensar. yo creo que son pocos los que pueden hablar del dolor sin haberlo sentido. son pocos. creo que el punto también involucra un ejercicio de reflexión. y eso es muy trabajoso. por eso mismo vuelvo a repetir mi leit motiv: comparar costo con valor! pueden ser viables, ciertas y justas nuestras razones ahora ¿cuanto cuestan?
hay precios que no estoy dispuesta a pagar.
saludos
Totalmente de acuerdo con la carta de su amiga!! solo se da uno cuenta del daño que hizo cuando lo sientes en tu propia piel, y lejos de victima eres victimario con tus elecciones.. Si se vuelve al mismo punto, o te pasan cosas parecidas más no para cometer los errores de igual manera sino que en base a experiencia pasada o historica uno puedea ser más acertivo o empatico. Le pido un favor no confunda mi espiritualidad con religiosidad, al igual que ud soy lesbiana por tanto excomulgada y definida enferma sidosa por un sacerdote. Sin embargo creo en Dios y mi espiritu que es algo más sublime que los derechos que me pueda brindar una sociedad carente de empatía y carcomida por el odio, que es a lo que si me resisto. No necesito causar el dolor que me causaron ya ellos tienen suficiente con el daño que ellos mismo se ocasinan.
Se cuida y saludos
Se me olvido algo, porfa si puede y quiere = ) escuche "un millon de cicatrices" de la agrupación El canto del Loco!!! es muy buena...
Buen punto es el que decidio tocar hoy Licenciada.
El estado de conciencia opera como un arma de doble filo.
Por ejemplo: yo estoy segura que con ese proceder daño a la persona que mas amo, y al mismo tiempo se que si renuncio a esa decision mi felicidad esta en juego.La cuestion es, en este caso como(?) lograr conseguir ese equilibrio para poder seguir transitando en esa direccion sin provocar lagrimas y sufrimiento en el otro,
y personalmente cuando ese otro es la prolongacion de nuestra existencia.
Creame que los pensamientos se suceden en rafagas, sin descanso y hasta el mismisimo agobio.
Todo un tema para unas buenas horas de terapia.
La abrazo y gracias por sus palabras
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