viernes, 16 de abril de 2010

evolución

Tras mi emotiva (?) carta a lucy ayer, me quedé pensando en algunos de los problemas a los que se enfrentan estos señores que se dedican a estudiar la evolución humana.
Resulta que lucy es la representante de un género (Australopithecus afarensis) que cumple algunos de los requisitos para considerarse parte de la rama que condujo al género Homo y con posterioridad a nosotros mismos: los sabios sabios.
Este grupo evolutivo a recibido el nombre de homininos. los homininos son aquellos miembros del linaje homínido cuyos rasgos se pueden catalogar que de alguna manera han contribuido a la especie Homo Sapiens Sapiens.
Antes de Lucy (4,5 millones de años), estuvieron los Autralopithecus ramidus, que fueron los primeros homínidos en tener la mezcla justa de caracteres bípedos y algunos de los del género pan (los gorilas y los chimpances) que se habian separado 1 millón de años atras (5,5 millones de años, mas o menos).
El problema que tienen los que hacen paleoantropología y los paleontólogos en general, inclusive los arqueologos, es la subrepresentación del registro. No se conserva todo lo que existió, sino lo que se alcanzó a conservar.
En este sentido, el Australopithecus sediva que fue descubierto, es importante. Con casi 4 millones de años, los dos esqueletos encontrados están bastante completos. Esto permite poder verificar si se trata de una especie nueva dentro del género Australopithecus o si es parte de la variación que existe dentro de una especie. Parece que estamos frente a lo primero. El problema reside en que uno de ellos, es un juvenil, un adolescente, por lo que no todas las características de un individuo adulto están expresadas (en ese sentido Lucy es perfecta). Esto podría darnos una imagen distorsionada de cómo es la especie nueva o si tal vez, pertenezcan a la variación intraespecífica de los australopithecus afarensis o de los anteriores, los anamensis.
La pregunta aquí es compleja, porque uno de los rasgos considerados formadores del linaje de los homininos es la gracilidad de nuestros esqueletos. Salvo la honrosa excepción de nuestro amigo neanderthal (los que conocen el blog saben que es un amigo de la casa), el linaje hominino ha tendido cada vez más a la gracilidad: cuerpos más estilizados, huesos menos grandes y más largos, por ende, menos pesados. Nuestras mandíbulas han reducido su tamaño y nuestros dientes adoptaron una estructura más omnivora.
Ahora, esto es muy difícil de ver en el registro fósil. No es fácil clasificar especies extintas ya que no presentan los mismos grados de separación que las especies vivas.
Pero de eso hablaré en otro momento, ahora es tiempo de pensar como le pondremos de nombre a este nuevo miembro de nuestro linaje.

6 comentarios:

La eX dijo...

Hola Talita!!! mmmmm qué difícil un nombre!!! no me acuerdo ni como pronunciarlo...
Quiero más Lucy in the Sky!!!!

Anónimo dijo...

esto te lo cuento así en secreto (por las dudas, nunca se sabe) el consejo que me diste... FUNCIONA Y COMO!!! merci beaucoup!

talita dijo...

Lucy: que decir, los niños en sudafrica van a decidir como se va a llamar!
salutes
Aninima: me alegra, pero yo de ud no seguiría mis consejos, a mi no me sirven...
salutes

La eX dijo...

No es que me meta, pero suele pasar que uno da unos consejos espectaculares, pero que no son para una...

La eX dijo...

feliz finde!!!

talita dijo...

Lucy: tiene ud razón!
buen fin de semana!
salutes