miércoles, 2 de diciembre de 2009

es el sexo, estúpida

dias atras lo venía pensando. era una reflexión de colectivo casi, de esas que una tiene cuando se sienta en el último asiento solitario al final del pasillo y apoya la cabeza contra el vidrio que se moja de gotitas afuera.
era fácil, era simple. no más vueltas.
¿cuál es la relación entre la prohibición exigida de ciertos grupos al matrimonio homosexual y la negativa al derecho a decidir sobre el propio cuerpo que impide la legalización del aborto?.
es el sexo, estúpida, me respondí. es el control del cuerpo, del otro, del diferente, es el sometimiento del sexo al poder, del cuerpo al poder.
la negación del derecho al matrimonio entre personas adultas no tiene ninguna razón de ser legal: se produce entre adultos con mutuo consentimiento, es un contrato. ni más ni menos. no puede ser prohibido. y no lo será por mucho tiempo más.
pero ¿por qué el encono?. porque es el matrimonio y la posibilidad de formar una unión que tenga los avales del estado es el último bastión de los que consideran a la homosexualidad como un delito aberrante y una enfermedad. la heteronormatividad obra de esta manera, restringiendo el acceso a un derecho, para mantener el control, el poder de decidir sobre esas vidas.
mi razonamiento era el siguiente:
cuando una hace el coming out, muchos (no fue mi caso) dicen "pero no te vas a poder casar, ni formar una familia". esta frase, que a mi no me hace mella, obra de maravillas en otras personas para las cuales el formar una familia, como institución reconocida por el estado, es algo de suma importancia. ese impedimento ha sido una poderosa arma y un recurso que se ha usado para que muchas personas no puedan asumir su sexualidad libremente. "cada uno puede elegir, talita", si, puede, el sujeto es libre y soberano, pero el contexto social pesa. y el no poder casarse es algo que le debe haber pesado a muchísima gente.
ahora bien, pensemos lo contrario. si la posibilidad de casarse y de formar una familia entre personas del mismo sexo fuese avalada por el estado. ¿qué les quedaría por decir a lo que te refriegan que no vas a poder casarte ni formar una familia? nada. cero. se quedan si el poder de controlar el acceso a un derecho. por eso es tan importante. porque es un arma de coacción. no es que los heterosexuales no van a poder casarse si los homosexuales lo hacen. es que los homófobos se quedan sin un arma de presión para poder ejercer la normalización sobre los otros.
estamos hablando de sexo, sin dudas. de normalización del sexo en el binarismo exigido por una lógica compartimentada.
¿qué pasa con la legalización del aborto? casi lo mismo. la legalización del aborto (no el aborto no punible legal en algunos casos, sino la legalización del derecho a la mujer a decidir por su propio cuerpo) implica la posibilidad de darle a un sector de la población el derecho a elegir sobre su propio cuerpo. otorgarle ese derecho implica sacarle el derecho a decidir sobre el cuerpo de la mujer a dos agentes importantísimos: el estado y el saber médico.
otorgar el derecho a decidir implica darle a la mujer la posibilidad de elegir cuando y cómo ser madre y cuándo y como no serlo. es decir, dejar de ser la incubadora estatal de las futuras generaciones de mano de obra, por un lado, y la víctima, muchas veces, de la brutalidad de un machisimo que se ancla en la concepción misma de nuestra sociedad.
otorgar estos derechos parece no lesionar los derechos de nadie. nadie se ve afectado porque un homosexual se case con su pareja, ya que se incluye y no se excluye. nadie se ve afectado porque una mujer decida sobre su propio cuerpo, ya que a nadie se le obliga a tomar una decisión, la mujer decide por sí misma.
los que pierden sus derechos son aquellos que quieren ejercer el control sobre los cuerpos y el sexo. sobre la la libertad de elegir cómo se puede vivir una vida. frente a innumerables constricciones sociales, elegir con quien me acuesto o cuando soy madre, debería ser un derecho sin discusión. pero no, porque es el sexo, estúpida, lo que nos gobierna.
el sexo silencioso de una mayoría que se declara liberal y libre en lo económico pero que es profundamente conservadora en lo social. a dios rogando y con el mazo dando, dice mi madre.
la familia, la propiedad, la herencia patrilineal.
que nadie piense que van por separadas estas cuestiones. no son meros constructos aislados. no.
ya lo había dicho el querido Michel, el sexo y el cuerpo es el plano por el que se cruzan las múltiples líneas del poder. y el poder, es el poder de decidir.
y si Michel se murió pensando en la resistencia al poder, demostrarle hoy en día como los cuerpos se resisten es una buena remembranza. por más que el considerara que luchar por el matrimonio era luchar por un derecho burgués:
bienvenidos al mundo de los burgueses.

De lo que está prohibido
no se debe hablar hasta
que esté anulado en la realidad;
lo inexistente no tiene derecho a ninguna manifestación,
ni siquiera en el orden de la palabra que enuncia su inexistencia;
y lo que se debe callar se encuentra proscripto en LO REAL
como lo que está prohibido por excelencia.
No te acercarás,
no tocarás,
no consumirás,
no experimentarás placer,
no hablarás,
no aparecerás;
en definitiva, no existirás,
salvo en la sombra y el secreto.
Renuncia a ti mismo
so pena de ser suprimido;
no aparezcas si no quieres desaparecer.
Tu existencia no será mantenida sino al precio de tu anulación.
El poder constriñe al sexo
con una prohibición que implanta
la alternativa entre
dos inexistencias.




Imperdible lo de "igualación" Hot Wheels Michetti.

13 comentarios:

Bastiana Baltar Bux dijo...

Sácome el sombrero, Talita... Aplausos desde el conurbano, escucha?
Besos!

talita dijo...

BBB: aplauda mas fuerte que no se la escucha!!!!!!
salutes

Anónimo dijo...

Yo aplaudo desde las sierras más viejas del mundo (típica provincianada) Desde el último asiento del bondi! Ja, buenísimo eso también. Me hiciste acordar de algo que me dijeron una vez, parafraseando a John Stuart Mill: "Los problemas de libertad, se solucionan con mayor libertad".

Y vuelvo a pensar en algo que vengo discutiendo con alguna gente, desde hace años: no acaba de llegarnos la posmodernidad en un país que no consiguió el "progreso" del siglo XIX, o que no lo extendió a todo su territorio. Hablamos de revolución, de anarquismo o liberalismo en una sociedad que ni siquiera tiene una burguesía "como diosito manda", entonces planteos como el que llevamos adelante en este caso, vienen a ocupar el lugar de una lucha antisistémica, o para usar un término aún más disonante: de "izquierdas". En nuestro país, plantear una extensión de la democracia liberal, es una bandera de izquierdas.

Pero vos vas más allá, y hablás de la invisibilidad famosa, que tanto se nombra a la hora de los discursos GLBT. Y puede sonar muy exagerado, pero por más vueltas que le haya dado a lo largo de mi vida, no hay manera de no aceptarse y salir al ruedo. No existir para el otro, te vuelve subhumano. No estar en el mapa, ni siquiera ser el caído del mapa, es algo que yo, y creo que muchos más de mi generación, llegamos a conocer bien de fondo. Te lleva a luchar por ser, por lo menos, un buen burgués. Y, en el peor de los casos, por ser un explotado, por ser otro más procesado y deglutido por el sistema.

Bueno, talita, disculpá el zarpe, me felicito por leer este blog.

Un gran abrazo.

Anónimo dijo...

Disculpame una vez más, pero vuelvo con otra cosita: eso de que las sociedades cambian antes que sus códigos, y que ciertas transformaciones llevan generaciones, un tiempo largo, esta muy bien dicho, pero quienes argumentan desde ahí, olvidan un detalle: nuestra sociedad ya hizo el cambio de mentalidad, no totalmente pero sí en la medida necesaria como para presionar y conseguir el cambio institucional. No hay que esperar ni bajar esta bandera. Este es el momento. Y como bien decís, ese cambio se va a lograr. Cuando se tiene claro algo así, es que llegó la hora. No atrasemos ningún reloj.

Gracias y de nuevo disculpas si estoy abusando de este espacio como tribuna política.

Ceteris Paribus dijo...

Híjole. Está cabrón. Ya ni pedo, pero qué vamos a hacer? O sea... este tema es complejo y tiene un sinfín de opiniones. Me parece que un grave problema y quizás la raíz de la no-libertad es la ignorancia. La gente que no sabe de tema, juzga. Y juzga porque es muy sencillo hacerlo, tal vez más sencillo que informarse y generar una opinión personal...
Yo preferiría hablar del tema con café en mano y un cigarrito pa'darle sabor a esto. ¿Qué dice?

Ceteris Paribus dijo...

Otra vez yo con una nota. Me da vergüenza compartirla, pero es para que no te sientas (tan) mal y veas que también por acá hay opiniones que, al leerlas, siento que me pican los ojos y me arrancan los pelos de la nariz:
http://mx.news.yahoo.com/s/afp/091202/internacional/vaticano_religi__n_homosexuales

E dijo...

Coincido con C.Paribus, la ignorancia genera miedo y el miedo es más totalitario de toodos lo sentimientos.
Derecho al matrimonio, golpea la base de la sociedad, plantea la posibilidad de transformar la institución mas antigua, la familia en verdad implica reconocer el sentido amplio de la misma negado. Implica terminar, al fin y ya era hora, de separar a la Iglesia CAtólica del Estado.
Talita, no se si estoy de acuerdo con que el matrimonio es un contrato, la posición referida, la optada por el codigo napoleonico me ha parecido siempre insuficiente, Velez no lo regula en el capitulo de los Contratos y creo que eso es acertado....bahh igual son detalles, pavadas.
Como siempre, un placer el hilo perfecto con el que habla!!! yo que me enredo tanto, la admiro jaja

SAludos

Verde Azabache dijo...

Talita, la he agregado a favoritos. Su blog está mas bueno que morrón al escabeche y Ferné con menta. Le mando un abrazo del maravilloso mundo de los lectores anonimos! Siga adelante que tiene aguante!

talita dijo...

Naifa: que triste siglo XXI que la extensión de la democracia liberal sea bandera de izquierda. que luchemos por ser buenos burgueses, ese es tan manido triunfo capitalista???
es cierto, no se puede lograr nada solo con paciencia, se tiene que lograr con paciencia y con lucha!
saludole, yo también me felicito por leer el suyo!
Ceteris: esa, venga la puteada en mexica!vamos al cafe, pero que no sa solo un cafe, porque los argentinos te solucionamos el problema del hambre mundial en un cafe, después pagamos y nos olvidamos!
salutes
Emi, no!!!! si yo no me equivoqué al ponerla como comandante general del brazo armado de la lucha contra la endogamia torteril. ya me ha explicado y sabe? estoy de acuerdo con ud!!!! adelante. yo soy su lugarteniente, en pelotas y atadas a los bidones!!!
la espero en el registro (pero ud sabe, yo no me caso!! traiga a su señora!)
salutes
Verde Azabache! agregue agregue! (el ferne con menta no me gusta pero muero por el morrón en escabeche!) asi de bueno?? le parece???
bienvenida y comente cuando guste!
salutes

S.F. dijo...

Muy bueno, nuevamente!
De a momentos parecías invocar la voz de Judith Butler.
Y te vas para la sección "espionaje" donde van los blogs que piden ser espiados.

Arha dijo...

escena: mi hija en el colegio y su maestro maravilloso, del que uno diría "es de los nuestros" (por ideas no por sexualidades)
la cosa es que la niña le comenta del casamiento de alex y jose (a quiénes conozco, además) y él hace una charla como suele hacer hablando a favor de los derechos pero dice "que eso sí... nunca voy a acostumbrarme a que se den besos en la calle"
Y el tipo es un copado... osado, luchador, etc...
ese "pero" nos llevó a una charla larga, larguísima, en la que le repasamos este tema de la costumbre, costumbre de siglos de no revelar lo sexual no sólo homo, sino de todo tipo...
y la osadía alguna vez fueron los besos, los gestos abiertos de los amantes.. si nunca fuimos vistos en libertad de amor, pensaba que tendrán que acostumbrarse


vengo reflexionando mucho con esto de la visibilidad, del des-closetazo al unísono, rabioso, sí, pero también enamorado

abrazos ..

talita dijo...

It's Chispa, bith!: si, claro la voz de judith se cuela. siempre se cuela...
déjeme de espiar (ya sabía que alguien me andaba mirando) y miré sin verguenza!!! que pa eso está
salutes
Arha: tiene razón, ese es pero ¿porqué no acostumbrarse a los besos enamorados? reveldía con alegría, pero también enamoradas de una existencia orgullosa de sí misma!
salutes!

Merly dijo...

Hay mucho tema de donde cortar, como lo decìa en mi comentario anterior, sòlo ven el sexo y no "esos besos enamorados" de los que usted habla, lo bueno de todo esto es que a pesar de que pisotean nuestros derechos no logran acabar con nuestra elecciòn y mucho menos con el amor que existe entre muchas de nosotras!