sábado, 4 de abril de 2009

forager-collector

durante los años 60 hubo una explosión de estudios sobre los grupos actuales de cazadores recolectores. antropólogos y arqueólogos estaban convencidos de que al mirar como manejaban sus recursos estos grupos, podrían obtenerse respuestas tanto al pasado humano como al presente tan conflictivo de ese momento. en consonancia con el flower power, los antropólogos veían a esos grupos como prístinos humanos en contacto con la naturaleza, con una economía zen, en la que poco tenían porque poco deseaban. los despojaban de todas las características adscriptas a la sociedad violenta, consumista y guerrera. el buen salvaje roussoniano había vuelto, esta vez envuelto en la manta del espejo en donde se veían reflejadas las peores miserias de la sociedad occidental y de los valores de la burguesía en crisis.
en ese contexto surgió una conferencia, 1966, llamada Men the Hunter. como su nombre lo indica, preponderaban la figura del hombre y de la caza como definición del homo sapiens sapiens.
hubo, entre todos los conceptos que se acuñaron en esa conferencia, una clasificación de los grupos de cazadores recolectores de acuerdo a como se distrubuían los recursos en su ambiente.
deribado de los estudios de la economía formal, la teoría de la predación óptima dividió a los grupos en dos polos dentro de un continum: foragers y collectors.
los foragers eran los grupos que se movían a través del paisaje en busca de los recursos necesarios para la subsistencia. se asumía a priori (kant) que esta estrategia sería elegida por aquellos grupos que vivieran en ambientes donde los recursos estuvieran homogénaemente distribuídos en tiempo o en el espacio. en estos casos, la opción óptima para el grupo era moverse de una lado al otro cuando el costo de ir a buscar los recursos superara la ganancia efectiva de calorías.
los collectors eran aquellos grupos que establecian en un punto del espacio y de ahí se movían en pequeños grupos especializados a recolectar los recursos. estos grupos aparecerían en aquellos ambientes en donde los recursos estuvieran heterogéneamente distribuidos en tiempo y espacio. la elección de mover el campamento también se hacía en base a la disminución de la relación costo beneficio.
obviamente, los antropólogos sabían que ningún grupo caía dentro de esta clasificación sino que se manejaban dentro del espectro.
generalemente los collectors eran vistos como cazadores más especializados y complejos, mientras los foragers son considerados mucho más generalizados y de organización social más simple.
por lo tanto, evolutivamente se consideraba que la estrategia collector era la que había dado el puntapie para el desarrollo y compejización humana, mientras que las estrategias forager demostrarían la adaptación a ambientes mucho más predecibles.
-claro -le digo- yo siempre me consideré una forager. mi dieta ha sido lo suficientemente amplia como para poder sobrevivir. el problema conmigo, es que necesito ambientes estables y predecibles.
-no hay nada estable y predecible
-ya lo sé, estoy jodida.


12 comentarios:

Pili (Como Cher...) dijo...

Me encanta que haya traído a su blog los fundamentos de la arqueología tradicional, pues no sólo se aplica a los C-R sino a la vida misma. Usted piensa que los arqueólogos no siguen buscando la sociedad prístina primitiva? usted piensa que Rousseau no sigue vivo en nuestro imaginario colectivo? En cuanto a lo de los ambientes predecibles no se preocupe usted no cae dentro del modelo predecido por Binford, por lo tanto usted es una C-R de verdad.
Saludos.

La Oveja dijo...

estable y predecible no entra en el diccionario de vida humana

talita dijo...

querida pili: claro que soy cazaroa recolectora de verdad! solo que tiendo al espíritu forager, saludos
oveja: es la lástima y eso, unido a mi aplicación irrestricta de la inducción me hace una persona sumamente rpeocupada por mi entorno.
salutes

Anónimo dijo...

Lo estable y predecible si bien nos ofrece seguridad, la mayoría de las veces se torna rutinario, aburrido.. No le parece?

Cordiales saludos
Caro

Anónimo dijo...

Sabe, cuando yo era niña quería ser geógrafa y arqueóloga... Aún hoy me llaman mucho la atención esos temas y tengo una colección de revistas de la National Geographic jajaja... Abordás muy bien los temas, o sea es real sin dejar de ser ameno...
Bechotes!
Ana.

talita dijo...

Caro: a mi me gusta la rutina bien entendida. y prefiero los estable y predecible al menos es un corto tiempo. no es buena la incertidumbre.
beso
Ana: gracias, los temas son reales, pero como todo lo que se escribe, está adaptado a la motivación real.
salutes

Anónimo dijo...

Qué divina contestás re rápido jajaja, sos medio pcadicta?? jajaj
Bechotes...

Grieguis dijo...

Estable y predecible, aborrecía estos conceptos, sobre todo si podía intuir que me describían. Pero como no hay nada estable y predecible, pude desprenderme de mis prejuicios y ahora necesito ambientes estables y predecibles, para pdoer der rienda suelta a mis impredecibles.
Besotes
Ale

talita dijo...

Ale: bien ahi! creo que ese el quid de la pregunta. yo no hablo de una vida programada, sino de tener ciertos elencos estables en el teatro, no se si me explico. salutes

Veronica dijo...

La única constante somos nosotros. Lo estable y predecible no tiene asiento. Las ideas paradigmáticas sobre la humanidad, e incluso la idea misma de humanidad, pueden ser pensadas mas no conocidas (Kant)
Lo único cierto es que ahora, en este lugar, usted se sienta a escribir sobre la conducta de los foragers. Y eso va a ser siempre verdadero.

Saludos.

talita dijo...

Verónica: sobre la conducta de los foragers puede ser el titulo de un cuento... lo pensaré.
es cierto, lo unico verdadero es lo que escribo aqui y ahora.
salutes

Grieguis dijo...

Claro que se explica perfectamente, o al menos yo entendi perfectamente. De eso se trata.
Besotes
Ale