lunes, 16 de marzo de 2009

la espada de odín

en el principio
en el principio ella no le gustaba a una. linda era, sin lugar a dudas, pero no.
en el principio ella y una se juntaron en un café, a dirimir esto que había comenzado como un juego y que ahora estaba tomando proporciones desmedidas. ese domingo y ese café, en san telmo, quedarían en el recuerdo. esas dos manos despidiéndose sin hacer más que nada.
es que las cosas suelen ser mucho más complicadas que las palabras que se usan para contarlas, contentémosnos con decir que ella le era imposible a una.
y así, una y ella casi sin darse cuenta se fueron enamorando, la una de la otra (creo que esa parte es verdad) teniendo entre medio una espada de odín. es que el destino les había prohibido a ella y a una que se encontraran en otro lugar que no fuera el de las palabras.
y asi, sin otro espacio posible, una y ella contruyeron un mundo de palabras, la pragmática pura, la acción de how to do things with words.
en el principio todo fue palabras y solo eso. la única materialidad era esa espada cruzada en el lecho.
pero hubo un momento en que la espada se removió y una supo que el destino estaba sellado. la remoción de la espada anunciaba felicidad, pero llevaba consigo mucho dolor. y en su presagio, como un cielo negro, también vaticinaba los tiempos por venir. una leyó el vaticinio, lo leyó en las caras conocidas y en el dolor de los demás. pero una sabía que hay cosas que una debe hacer, porque es así como funciona el destino. así como aquiles pudo elegir entre una destino de gloria y una vida corta o una vida larga pero sin gloria alguna, una supo que de elegir, de tomar esa espada, estaba eligiendo mucho más que su propia felicidad. estaba eligiendo el dolor ajeno. y el suyo propio (aunque esto lo sabría después).
y una bajó del tren, tomado a las tres de la tarde, en esa tarde de otoño y se dispuso a tomar parte en su destino.
y esa tarde, tras un beso, sus cuerpos, el de ella y el de una, se encontraron sobre un colchón y se dieron amor y mil besos más. y leyeron las páginas de un libro desnudas y escucharon la música prometida.
y así, tan lentos, tan complejos transcurrienron los meses de invierno.
una y ella aprendieron de las risas, de las compañias, de ser copilotos en una ruta. y trazaron planes y proyectos.
y cuando el invierno pasó, el destino se volvió presente y ella y una se separaron.
ya no hubo más estaciones de trenes ni desayunos en el jardín. desaparecieron los amaneceres de pelos revueltos y los pequeños fuegos nocturnos.
con la llegada del calor, el jardín se puso de un verde furioso y la casa se mantuvo en silencio.
una llegó a comprender que su destino con ella aún estaba atado por algún lado, lado que no conseguía desunir.
una tomo la suficiente cantidad de alcohol como para sanar sus heridas (recibidas)
una pudo decir las cosas a quien tenía que oirlas y sanar las heridas (inflinjidas)
una finalmennte comprendió el valor del mensaje de odín
comprendió que no habría sabido quien era realmente, si no hubiera tomado esa felicidad y ese dolor. de una manera macabra, la única posibilidad de realización del vaticinio mismo, era que una lo eligiera, sabiendo incluso las consecuencias.
en el final
una comprendio
cuando algo cuesta más que lo que vale, es mejor dejarlo pasar.
pero que la única forma de aprender las moralejas, es no haciéndoles caso

22 comentarios:

Artus dijo...

Ah, bueno!!. Parece q' la redactora a tenido necesidad de sacudir a sus lectores.

Permitiría UNA, q' UNO cambie algunas letras y situaciones, y verse reflejado?

Saúdos Tali. Está Ud., inspirada.

talita dijo...

Artus: gracias por el halago. permitido que cambie una por uno. ¿se ha sentido ud reflejado? entonces sabe de lo que estoy hablando...
salutes

Anónimo dijo...

¿y es usted la que me pregunta de qué sirve decodificar el futuro cuando éste se hace presente?... Si lo tiene re claro... Si al final... es cierto... la unica manera de entender la moraleja es vivirla... y el futuro también... ¿para qué saberlo de antemano entonces?... No necesito como Artus cambiar, me sirve el UNA y me he sentido bellamente descripta en sus palabras... GRACIAS. Y yo he aprendido a llamarlo entrega a la vida... una ya sabe dónde termina el viaje... y una igual toma el tren... porque es el propio y único.. para hacer propia la moraleja y porque "llevo en mi todas las heridas de las batallas que no he luchado" (Pessoa). Un beso.

talita dijo...

Neptuno: buena estocada la suya. pero creo, y esta es consecuencia de los años, que ya no lo hago de nuevo. debe ser que la valentía siempre es propia de los años mozos...
salutes y otro

Anónimo dijo...

jajaja....
no puedo parar de reirme... de que a su edad hable de los años mozos... me he quedado pensando cómo llamaría yo a sus años...
yo al revés... con los años... bastantes mas que los suyos... he aprendido a ser un poquito valiente, es decir, vivir las cosas aún con mi miedo a cuestas (de ahí que me gusta la frase de Pessoa)... antes lo que era tenía más que ver con la inconciencia... o con la contrafobia...
Beso

talita dijo...

Neptuno: mi amiga, la que me tira las cartas, siempre me dice que tengo una alma "vieja". pese a todo, soy una perfecta Dorian Grey.
el relato aconteció hace poco, aca nomás en el tiempo, pero el inferno suele transformar a las personas.

Anónimo dijo...

No lo llame infierno Talita... solo llámelo alquimia... Estoy segura que usted salió crecida, cambiada, fortalecida, conociéndose más, aprendida, de la experiencia. Y esto se lo debe a la cacerola de la alquimia, no al infierno... bue... llámele como se le cante... pero lo peor es huir y no vivir... o tambien pedirle eternidad a historias que llevan en su esencia un plazo corto...y que también es guapo vivir. Beso

Erica dijo...

Siempre hay algo para aprender de todo, no?

Por mi parte aprendí que: la valentía está sobrevalorada...y la verdad también, ¡qué mierda!

Pero no me arrepiento de nada ni en el momento más bajo.


Besos!

talita dijo...

Neptuno. "también es guapo vivir". acuerdo.
salutes
Erica: por dios!!! claro que sí, la verdad esta sobre valuada, lo mismo que la valentía!.
salutes y no se arrepienta!

Grieguis dijo...

suspiro...
Me identifiqué también, no soy original, ya ve...
Acuerdo con Neptuno, con los años, nos vamos poniendo más valientes, y agrego, las ganas de vivir, aumentan y nos ayudan a disfrutar de todo, incluido los malos, tragos....
un abrazo
Ale

Fiamma dijo...

Me regustó.
Me quedo pensando sobre eso que tan bien decías: lo que cuesta y lo que vale algo (y bue, sólo un necio confundiría valor y precio...). Pero también sabemos que recién en determinado momento se puede dejar de juntar experiencia para dedicarse a evitar los upper-cuts que te mandan Eros y Cia.
O sea, toda chica sabe que tiene que juntar un poco de material lastimoso para nutrir su (futuro) blog... al menos veámoslo así, amiga !!! (y sigamos escribiendo)
Un abrazo

Fiamma dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
talita dijo...

Ale. es cierto, la experiencia es eso que se adquiere justo en el momento después de necesitarla. pero que sería de todo esto sin ella!
salutos
Miss Fiamma: tardé un año en abrir el blog. y en ese lapso acumulé bastante material (ciertamente no tan lastimoso je) como para seguir escribiendo.
como dijo alguien, algunos nacen para vivir las grandes historias de amor y otros para escribirlas. creo que ya sé de que lado estoy.
salutes y otro abrazo

E dijo...

Talita, me encanto...que bueno que había suficiente alcohol. (habia en el sentido de "existir y ser eficaz para tamño proposito")

Saludos y salud...por los que viven las grandes historias de Amor y aveces también de desamor.

talita dijo...

Emi: se pudo conseguir gracias a los esfuerzos de muchos (?) grandes cantidades de alcohol. no se si fue eficaz, pero que fue divertido...
salud a ud. y si brindo por eso mismo, porque hay veces que las grandes historias de amor, son también las de desamor!

Anónimo dijo...

Talita, no sabe usted como disfruto de sus palabras y de sus historias de amor o de desamor, en cuanto a que hay gente que nacio para vivirlas y otras para escribirlas (como le dije alguna vez) yo no me resigno a ser la que las escriba y espero que usted tampoco.
Un fuerte abrazo.
Pili.

talita dijo...

Pili: yo no me resigno, pero en el medio haré todo lo posible para ser buena. es decir, si no puedo ser la mejor amante, al menos seré un gran contadora de historias!
otro abrazo
pd: creo que todas las historias que escribo son de amor. el desamor es uan circunstancia fortuita, que gracias a los dioses, no perdura en el tiempo.

Arha dijo...

ud bien lo dice...

"las cosas suelen ser mucho más complicadas que las palabras que se usan para contarlas..."

sin embargo la palabra
a veces se carga de un aroma
de un color
y algo se irradia


que bueno encontrarla
vuelvo pronto

talita dijo...

Arha: cierto es eso. hay veces que la pañabra llega ahi justo...
vuelva pronto
salutes

Merly dijo...

Otro post que me encantò!! Quièn no ha vivido una historia de dolor? pero que con todo y todo algo nos dejò de amor, ya sea por volver a la libertad, por los momentos gozados o bien por los recuerdos deliciosos que a veces vienen a nosotras! La vida es asì llena de calma pero con sus tiempos de tempestad, que rico no? Espero que cambie de idea y se decida a ambas cosas a vivir lo que escribe! Un abrazo!!

talita dijo...

Merly, yo suelo vivir lo que escribo, aunque hay veces que lo que escribo es mejor que lo vivido. reveindico esa experiencia como aprendizaje y porque me enseño muchas cosas del amor.
salutes

Merly dijo...

Si lo que escribe es tan delicioso... lo que vive no està nada mal eh?
Un abrazo!