En respuesta a un pedido de Ribka me propongo escribir esto que sin duda aclarará las dudas (?) sobre qué es exactamente lo que hace un arqueólogo cuando no está excavando.
Primero aclaremos algo: las campañas son la definición metodológica de un arqueólogo. Aunque representen el 10% de su tiempo. Hay a quienes no les gusta irse al campo y prefieren hacer “arqueología de sillón”. No es mi caso.
¿Qué hacemos el 90% del tiempo restante en que no excavamos? Pues bueno, nos dedicamos a analizar en laboratorios de instituciones el material excavado. Desde rotular, hasta clasificar todo lo que se ha encontrado: huesos de fauna, artefactos, instrumentos, adornos.
En general cada tipo de material es trabajado por un especialista: asi tenemos los que se dedican al lítico: estudio de todos los procesos de producción destinados a obtener artefactos e instrumentos de piedra. Otros a la cerámica, otros a la fauna, otros a la los textiles, etc.
A partir de los análisis de los distintos restos (nosotros trabajamos con basura prehistórica) cada uno de los arqueólogos intenta dar cuenta de diferentes aspectos que hicieron a la vida social del pasado. Cada uno de ellos utiliza diferentes enfoques teóricos que le permitan aplicar modelos para entender como era en el pasado. En un momento en donde el modelo de ciencia imperante es el de las ciencias “duras”, una ciencia social como la arqueología debe manejarse con cierto tipo de preceptos que hacen a la forma “adecuada” de hacer ciencia. Esta forma no es la mejor ni la más perfecta, es sólo la dominante en este momento.
Luego estan algunos freaks de la arqueología, entre los que me encuentro yo. Mi trabajo es concentrarme tanto en el aspecto material (todas las “cosas” que dejaron las sociedades del pasado) como en el estudio de las fuentes históricas y etnográficas que dejaron testimonio de las sociedades que estudio. Trabajo con Tierra del Fuego, ergo leo de cronistas y aventureros que conocieron a los Selk’nam, los Yámanas, los Alacaluf. Esto me permite tener una ventaja que la mayoría de los arqueólogos no tiene. Hay veces que les puedo poner nombre a las personas que estudio. Y no solo nombre étnico, sino nombre propio.
Eso es lo que hago el 90% de mi tiempo. El dedicado a mi beca doctoral. La lectura de fuentes que describen cómo los europeos entraron, describieron, midieron y, finalmente, finiquitaron a los grupos éticos más australes del mundo.
Tengo el raro privilegio de mirar a través de una ventana la aniquilación lenta pero segura de tres grupos que eran exitosos en un medioambiente difícil, bajo el peso implacable del progreso humano.
salutes
9 comentarios:
progreso, claro... progreso...
la suda bastante ud, al parecer...
Querida Talita: Su trabajo de lectura y desciframiento me parece fascinante, sobre todo por la pasión que transmite cada vez que lo cuenta. Me encanta que más allá de los objetos se detenga en ese trabajo genealógico de desentrañar los modos de mirar. Sólo queda lamentarnos porque ciertas miradas hayan sido exterminadoras...
Besos
Oveja: ya colgaré algunas de las fotografías tomadas en 1880. ¿si la sudo? aun no, pero que la voy a parir...
W.Von Dunajev: es cierto lo que ud dice. Occidente se ha destacado por su sed voráz de conocimiento y su necesidad de aprehender todo lo que conoce. pero, como dicen por ahi, no sabe conocer sin destruir.
salutes
Debido a una semana agitada, no había leído algunos post. y reconozco que me entretengo muchísimo leyéndola. Esta plagado de temas varios, sin perder su hilo conductor, la arqueología. Disfruto, me sonrío, me río y sigo leyendo. Me da curiosidad, quiero un poco más, me retiro y vuelvo.
un solo comentario para todos los post que leí hoy, no creo poder sorprenderla con nada así que solo, le cuento como la disfruto.
Un abrazo
Ale
Ale: siempre es un placer que ud disfrute. gracias
salutes
estimada,
gracias por la explicación, y perdón por la demora en acusar recibo.
en mi profesión tenemos nuestra versión de "campañas". que son muchísimo más urbanas, pero que también requieren tiempos de incomunicación (habitualmente los destinados a trasladarse entre sitios lejanos en artefactos voladores cada vez más incómodos, por decirlo de alguna forma en que lo vayan a describir los arqueólogos que nos estudien dentro de muchos años).
vaya, todo esto para explicarle por qué recién la leo ahora, y para agradecerle la ampliación de mi conocimiento sobre la vida de los arqueólogos (y las arqueólogas debemos decir).
entonces si voy a ver la muestra de fotos que puso anne chapman en el borges, estaré acercándome a su cotidiano? voy a probrar qué se siente.
y la saludo desde tierras de otros pueblos originarios, aniquilidados y reemplazados.
pd: me gustó lo de los pueblos "éticos" más australes del mundo. fue error de tipeo, o lapsus elogioso?
Ribka: no me había dado cuenta, por lo que deben haber funcionado ambas cosas en mi mente. no creo en el buen salvaje pero creo que hay una economía de intenciones que ellos tenían y nosotros carecemos.
vaya a la exposición de chapman es altamente recomendada. mire a lo ojos de esas personas y cuentememe después que es lo que siente.
saludos
O se a que nos dedicamos cais a lo mismo: leer cosas y traducir cosas...
Mi pregutna del millón era qué hacías cuando no andabas de arqueóloga por la vida. Me demoré en este comentario porque blogger no me dejaba subirlo (lo juro). Ahora me parece que un poco respondés a mi inquietud en el último post. Bah, me parece.
Un beso
Miss Fiamma: el trabajo con un registro material (restos arqueológicos) o con un registro escrito (fuentes) es parecido. son cosas, en el sentido en el que ud lo dice, producidas por personas que no conocemos y sobre la cual disponemos de algún tipo de infrmación. supengo que en su caso, como en el post del caballero invisible, traducir implica el recuperar en un idioma cognocible para el lector algo que se encuentra incognocible. esto es darle sentido. Le creo lo del blogger, lo que no sé es de qué manera le respondo en el ultimo post.
Cuando no era arqueóloga (no vivía de esto) crié chanchitos y previo ha eso, bueno me dedique a un trabajo sin pena y sin gloria que me permitió darme el tiempo para la carrera y hasta para viajar, además de ver cómo actua el capital desde adentro.
salutes
Publicar un comentario