lunes, 1 de diciembre de 2008

Sobre la creación del don y contra don


Jugando con tu falta de memoria apelo a recordar/me como era la división entre sociedades agonísticas y no agonísticas y las diferentes formas que adopta la reciprocidad. La meta de esta breve presentación es la de demostrar antropológicamente que no es la deuda la que crea una relación sino que la relación es ritualizada en la deuda de manera dialéctica.

Tradicionalmente se han distinguido dos tipos de sociedades en base a la forma en que se organizaban la redistribución y el acceso a recursos y a relaciones sociales, que permitieran la reproducción social y biológica de dichas sociedades.

En la primera de estas sociedades la redistribución se realiza de manera diferida. Es decir que las sociedades organizan la distribución de su excedente con otras sociedades de manera alternada. Este tipo de intercambio se ha denominado agonístico porque tiende a un aumento del intercambio de manera escalar.

La sociedad paradigmática de este tipo de reciprocidad es la Kwakwitle de la costa Noroccidental de América del Norte. Estas sociedades poseían una capacidad de acumular alimentos (una vez al año el salmón desova en sus territorios y se pesca masivamente para luego ahumarlo y así poder conservarlo para el resto del año). A su vez, también cazan nutrias y trabajan sus pieles. De esta manera, ambos recursos constituyen una forma de acumulación de riqueza.

Cada una de las tribus que integran las sociedades denominadas Kuakwitle se relacionaban entre si mediante ceremonias y festines denominados Potlach. En cada uno de los Potlach una sociedad invitaba a otra a su aldea. La aldea ofrecía un festín de comida, bebidas y danza. Para demostrar la abundancia de su riqueza, la aldea anfitriona quemaba pieles y derrochaban los bienes. Así, la comunidad demostraba su bienestar económico a la comunidad invitada, al mismo tiempo que la ponía en la obligación de realizar un próximo festín aun más impresionante.

En esas ceremonias no solo se aseguraba la reproducción social de la sociedad, ya que al crear estas obligaciones, cada comunidad se aseguraba de contar con un “aliado” en caso de verse la necesidad de con comida u otros recursos. Pero también se aseguraba la reproducción biológica de la sociedad ya que se concretaban alianzas matrimoniales lo que fomentaba el parentesco entre estas comunidades y aseguraba lazos de lealtad. Godelier las denominó agonísticas porque en cada uno de los festines la cantidad de bienes que se ofrecen es mayor y cada comunidad se ve compelida a gastar más y más, lo que obliga acumular más bienes. Esta acumulación masiva de bienes se pensado, en la antropología de los años 70 como la causa de la profunda jerarquización social de estas sociedades.

Existen también otras sociedades en donde la redistribución entre grupos es también diferida pero el intercambio no implica un incremento acumulativo, sino ritualizado. Las sociedades tomadas como ejemplo son las Polinesias del Pacífico, habitantes de las islas Trobriand estudiadas en los años veinte por Malinowski.

Estas sociedades ritualizaron el intercambio, que ellos llamaban Kula, entre las diferentes islas que componen el archipiélago de manera tal que unos collares de perlas circulan en una dirección mientras que unos brazaletes de concha circulan en la dirección opuesta. Godelier las llamó no agonísticas porque el intercambio no esta regulado por un aumento paulatino de los bienes intercambiados sino que el intercambio entre las diferentes comunidades se ritualizó en el intercambio de los objetos suntuarios. Pero el intercambio económico va mucho más rápido que el ritual. El poseedor de un brazalete lo puede tener muchos años, pero sabe que eventualmente lo deberá poner en circulación nuevamente para que el sistema funcione.

Aquí los dones funcionan actualizando las relaciones económicas y sociales de cada comunidad y crean una obligación ritualizada entre los participantes. Pero este intercambio ritual produce un intercambio económico y social. La obligación de comerciar queda obliterada por el intercambio de los brazaletes y collares y, obviamente, de relaciones de parentesco. Pero estos dones y contra dones, a diferencia de los sociedades agonísticas, no aumentan con el intercambio, sino que son los mismos a través del tiempo. Un brazalete puede tardar 20 años en dar una vuelta en el circuito, pero no se sustrae nunca de él.

¿Por qué hago este relato de las diferentes formas que adquiere el intercambio en las sociedades precapitalistas?

Creo que lo mejor es manejarnos con el sistema polinesio. Que para un lado circulen las cervezas, para el otro lado, las cenas y los asados, un buen vino. Nada de aumentar cada vez mas la oferta, simplemente un intercambio ritualizado de bienes que sirva de excusa para intercambiar otras cosas. Aquí propongo solamente ritualizar el intercambio, transformar los collares y los brazaletes en cervezas, cenas y asados.

Claro está, es mi propuesta. Argumentada en estudios antropológicos cursados desde 1920 y demostrados en innumerables artículos que no han sido citados para no hacer la exposición innecesariamente larga.

Desde ya, esperando pronta respuesta
la del campo

13 comentarios:

Erica dijo...

Bien, ahora que dormí pude leer sin problemas (lo intenté ayer, pero no entendía nada) y entender tooodo.

Vamos a lo que te gusta:

1) me encantan estos post, son muy interesantes, ¡quiero más! (acordate que hay uno que prometiste continuar, no me dejes con la intriga)

2) cuando estaba leyendo el "canje" polinesio pensaba: "esta está mejor, pero en el otro la 'pasan' mejor, porque comen y toman"...

3) hasta que llegué a tu propuesta ...

ACEPTO!!! Hay que rendirse ante una teoría tan bien fundamentada.

Sí, sí, síiiiiii

La Oveja dijo...

yo cerveza paso... no me gusta, pero puedo intercambiar sanguches de miga o ensalada rusa???

talita dijo...

erica. nunca me había detenido a pensar que en el primero se pasa mejor que en el segundo... igual ellos son poilnesios, fistas hacen.
prometo husmear en el baul de antropo y sacar alguna de estas maravillas de la galera. (tengo uno que hace rato quiero contar)
excelente la propuesta no?
salutes

oveja: yo estoy dejando la cerveza, prefiero el vino, si me dan a elegir. sanguches de miga son una debilidad, peor la ensaluada rusa... me puede, supongo que abrá que ritualizar el intercambio de alguna manera:
ensalada rusa hacia la derecha
senaguches de miga hacia la izquierda.
los asados no son negociables. siempre deben estar en el intercambio.
salutes cordiales,
la del campo (former identity)

Erica dijo...

A veces, estando dentro, hay cosas que no se notan.
¡Excelente! Las espero.
¡Absolutamente!

Besos

If... dijo...

Definitivamente los polinesios parecen pasarla bastante bien con esto del “don y contra don”, bien por ellos y por quiénes puedan imitarlos asado mediante, jaja.
Yo lo tengo demasiado asociado a las relaciones feudo-vasalláticas, donde se impone la jerarquía, la obligación, y –definitivamente– la diversión parece ser un elemento menor.
Por eso mismo, sigo agradecida por los aportes de la antropología!

talita dijo...

If: en realidad lo que aparece con el don y el contra don es la ritualización de una obligación, en este caso la de dar, la reciprodicidad. cada cosa tiene su justificación ideológica y seguro que si usted asocia los asados a la relación señor-vasallo es que está demasiado inmersa en la teoría de los tres estados: estan los que rezan, los que pelean y los que trabajan para que los que rezan y los que pelean, puedan comer. Intercambio asimétrico de edad media, es triste ver que es la misma justificación teñida de democracia.
apartese de esa relación y comience a comer carne asada lejos de las jerarquías y las asimetrías, seguro que cae mejor.
salutes
Pd: aclaro, los polinesios son altamente jerárquicos, la simetría del don no significa que sean igualitarios. hay diferencias sociales, de género y etarias que marcan desigualdades.
salutes de nuevo

If... dijo...

Ud. es una cátedra on-line!! Me ha dejado azorada, ja ja.
Lejos de mí el querer desvirtuar el placer de un buen asado con la relación jerárquica del señor-vasallo. (ya me he apartado de las asimetrías).
“Es triste ver que es la misma justificación teñida de democracia” A qué se refiere? La teoría de los tres estados la han mantenido muchos como ideal de sociedad hasta hoy...
Pero en el caso del don y contra don medieval, ese ritual se daba entre señores –de distinta jerarquía-, pertenecientes al mismo orden o estado...
Bueno, no la molesto mas... (pasa que esto de que responda, genera cierta adicción). Gracias
bye

talita dijo...

If: tiene ud razon. el don y contra don medieval es una contraprestacion entre señores.
lo que me refiero es que la justificacion teñida de democracia sobre la teoria de los tres estados sigu en vigencia: los trabajadores trabajan por sus gobernantes, para que los gobiernen y representen y por sus jueces y policias.
a mi no me parece que sea un buen ideal de vida.
salutes y un placer este intercambio

If... dijo...

Bueno, ya se "enserió" la cosa... y atrás quedaron los asados y demás placeres dignos del intercambio!!
Pero siguiendo en la rama por la que nos fuimos... es verdad, siempre se van a oír voces que, por mantener el orden establecido sostengan que cada uno tiene un lugar fijo en la sociedad cumpliendo determinado rol, que lo contrario es subversivo y “antinatural” y que por ende, no hay derecho a pataleo... Y aunque no tengamos ninguna revolución en ciernes (jeje) siempre hay gente desafiando lo impuesto desde lo cotidiano.
Sí, ya se! Me fui al carajo
El placer es todo mío

talita dijo...

If: ahh noo!!! yo del asado no me voy!! que no pierdo dignidad alguna por cortar el vacío y dicutir si las razones de la crisis del siglo XIV!!;)
salutes

talita dijo...

If: ahh noo!!! yo del asado no me voy!! que no pierdo dignidad alguna por cortar el vacío y dicutir si las razones de la crisis del siglo XIV!!;)
salutes

If... dijo...

Ja, ja! la dignidad ante todo!!
Pero se ve que el asado se acompañó con mucho tinto, que le salió doble el mensaje (o seré yo la que veo doble?)

talita dijo...

If: hic! porque lo dice?
no no, simplemente problemas de conectividad.
salutes