lunes, 23 de julio de 2012
diálogo
vos te acordas, no? si, lo sé porque el otro día me lo dijiste mientras nos moríamos de frio en un bar de cerrito y nos contabamos cosas de los efluentes, las clausuras, los finales y las tesis.
y las dos decíamos que el punto de ruptura, el clivaje (aunque clivaje me haga acordar a escote) había sido esa marcha de filmus en diagonal norte. sí, ahi fue. para las dos eso fue un punto de no retorno. el comienzo de tu larga salida y el final anunciado de la mía.
las cosas, mi querida, han florecido para nosotras. no sin ciertas dudas o temores, hemos salido favorecidas con el cambio o al menos eso es lo que me decía una buena amiga. no paro de acordarme de lo que dice un arqueólogo yanqui sobre los cambios y que ya he repetido hasta el hartazgo por estos lares: el cambio no es bueno ni malo, es costoso (evolutivamente hablando). y si, costoso o no, ambas con muy poquita diferencia hicimos un cambio y las dos florecimos tras un invierno digno de la familia Stark, crudo, largo y oscuro, que precedió a una muy linda primavera y exuberante verano.
y este debe ser el punto que ya comprendían los que vinieron antes, que las cosas son cíclicas, que los años empiezan para nosotros con un verano, siguen un otoño, se internan en un invierno que anuncia el florecimiento de la primavera y luego el verano. quizás sea más comprensible para los norteños, del hemisferio, me refiero- que tienen el inicio del año en invierno y se hace más comprensible que el inicio de ese año conicida con el comienzo de los días más largos de la pronta plenitud de la naturaleza. lo dijo el indio y antes que él lo dijo alguien más, cuando la noche es más oscura se hace el día en tu corazón.
me sorprendo porque aun recuerdo tus palabras tras la despedida la estación lima del subte A: "avisame si te animas, por ahi me das valor y me animo yo".
al final, no nos animamos ninguna de las dos, pero no importó porque ya estaban empezando los días más largos y cálidos. porque ya se estaba anunciando la primavera.
escrito un viernes 20 de julio en la Biblioteca Nacional.
lunes, 16 de julio de 2012
13 años después un viernes 13
trece años después de conocernos, de que yo me enamorara terrible y adolescentemente de ella, trece años después de que ella no se enamorara de mi y pasara a ser una de mis mujeres imposibles. trece años después, cuando ya doy gracias a los cielos porque ella no se haya enamorado de mi, que la quiero con el alma y cuya amistad y hermanad me han regalado dos hermanas preciosas y ni que hablar de dos sobrinos desquiciados. trece años después, cuando una ya ni pensaba en el tema, cuando ya las cosas no son lo que eran y todas estamos más grandes.
trece años después me manda un mensaje "quiero contarte algo" y en el trajín diario me preocupo y le pido que me llame porque no puedo comunicarme con ella.
trece años después cuando mi segunda opción era un chascarrillo que mi mente me jugaba como posible opción frente a otras que me asustaban más. trece años después de eso, me llama y mientras le pregunto si estaba embarazada y me dice que no, trece años después cuando le pregunto si se iba a casar y me vuelve a decir que no, trece años son mucho tiempo.
trece años después, cuando al fin coordinamos desayunar y antes de cortar por teléfono le suelto un: ¿estas saliendo con una chica? descreído. trece años después ella me suelta un tímido si.
trece años después me río con todas las ganas y me alegro por ella, porque tal vez si no hubieran sido trece años, no me hubiera alegrado así. trece años después esta chica de la cual estuve tan enamorada y era tan heterosexual (aunque en el último tiempo no lo afirmara así), me dice tímidamente con una especie de verguenza que me inspira la más profunda de las ternuras y amores, que sale con una chica.
amen to that, pienso.
trece años después, pido audiencia con ALMA (Asociación de Lesbianas Misioneras Argentinas) para que me reconozcan el millaje por detección precoz y pueda comprarme el plasma.
trece años antes, yo ya lo sabía.
feliz por ti. ahora, agarrensé mis tortas queridas, no saben quien ha llegado a la ciudad.
miércoles, 11 de julio de 2012
tres lunares
no he encontrado nada sobre lunares en todas las fuentes que he leído en este tiempo. los lunares parece que no han sido característicos de las pieles indígenas, o al menos, no han sido registrados por los cronistas. no hay leyendas que conozca sobre por qué algunas personas los tienen y otras no.
durante mi infancia mi padre hizo circular la leyenda de que mi piel manchada era producto de que un día me habían dejado en el bebesit y que todos mis lunares eran "cagaditas de moscas". claro que a mi me indignaba semejante aserto, sobre todo cuando venía del hombre que me había dado en la mitad de sus genes, las indudables marcas en mi piel.
tengo muchos, a decir verdad, en mi espalda forman constelaciones y en mi panza tengo el cinturón de orión y dos simpáticos que hacen carita con mi ombligo.
desde hace unos años a esta parte debo regularmente, revisarlos con un estudio, para determinar que ninguno de ellos se vuelva maligno. este año, el técnico que revisó el estudio diagnosticó que era necesario remover "tres lesiones" (menuda ostia le daría, ma que lesiones ni lesiones, son lu-na-res). tras moverme durante 7 meses en la burocracia y la lentitud de una prepaga, finalmente el Dr me los removió quirúrgicamente.
tres manchas menos, tres lunares que me acompañaban desde mi nacimiento que no serán parte de mi fenotipo cuando me vaya de aquí. ¿qué le hacen tres manchas menos al tigre?, se reían mis amigos. pues nada. no le hacen nada.
pero son mis manchas, son lo que me hacen un poco yo. pienso en mi espalda sin lunares o en mi cara o en mi panza o mis piernas. no, claro. no sería yo. nada de lo que he hecho sería posible si yo no fuera yo. y al mismo tiempo, lo que he hecho me ha hecho a mi. mis lunares son parte de mi personalidad, no han hecho nada por sí mismos. pero quizás sean esas pequeñas marcas, imperceptibles a nuestro entender, las que nos hacen ser exactamente como somos. los pasos buenos, los pasos en falso, los caminos en zig-zag. todo eso, ni más ni menos. y es terrible, porque aunque una deseara no haber cometido ciertas equivocaciones en la vida, se tiene que rendir frente a al evidencia de que "esas equivocaciones también somos nosotros". lo mismo con los aciertos. tengo mis arrepentimientos. no muchos, por cierto, y para mejor. y sin arrepentirme de otras tantas cosas que estuvieron mal, hubiera deseado haber actuado de otra manera. supongo que son mis lunares. otras marcas imperceptibles que hacen que sea como soy.
de esta experiencia también saco otra conclusión: mi piel sana rápido. mi cicatrización ha sido excelente (con los cuidados más que amorosos, claro está). sin embargo, esto de que la piel sane rápido también es algo que viene con el fenotipo. una buena alimentación y un buen cuidado, sumado a unos genes adecuados para ese tipo de lesiones y listo. pocas cicatrices y rápida curación. en un punto, como en otros tantos, soy resiliente. más de lo que inicialmente una quiera admitir. y el punto quizás pase por que tal vez esos lunares, esas manchas que hemos generado en el proceso de vivir, nos han dado una piel resistente a los embates. una piel curtida.
esto es extraño, puesto que mi piel no se clasifica dentro de las pieles gruesas o duras, sino que es muy suave. quizás, y solo propongo un quizás porque no hay nada concluyente al respecto en las revistas especializadas, la resiliencia y la rápida curación de mi piel se deba precisamente a que es una piel flexible, adaptable y no quebradiza. siempre he dicho que la evolución generalmente favorece a los diseños más generalizados y flexibles que a los más especializados y fijos. los primeros se pueden adaptar casi a cualquier cosa; mientras que los segundos, frente a un cambio de condiciones tienen menos facilidades para adaptarse.
dicen las fuentes que los indígenas (y también en tiempos actuales) el cuero de los animales se curtía siguiendo estos pasos:
a) descarne con un raspador.
b) estiramiento en un bastidor y secado.
c) nuevo raspado para sacarle los restos de grasa y carne.
d) ablandado mediante masticación y restregándolo.
e) finalmente, cosido y pintado y embadurnado con grasa para hacerlo duradero.
es decir, que para que los mejores y más duraderos cueros son aquellos que son dútiles, pero que para que un cuero sea flexible, tiene que pasar por un proceso muy duro y largo de raspado, estiramiento, secado, vuelta a raspar y mordido. tal vez la resiliencia de mi cuero provenga de un curtido que ha llevado largo tiempo, pero que ha dado por resultado algo que es resistente, duradero y flexible.
en fin, quizás sea eso, quizás las manchas que se nos agregan y las que se nos quitan tengan que ver con no hacernos más rígidos, sino para que seamos más exaptativos, más flexibles, más maleables y más suavecitos.
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viernes, 29 de junio de 2012
arcos, trampas y mujeres
asumamos por un momento una mentira (sigame ud lectorx atentx, créame un ratito, solo por placer).
pensemos que la ley máxima del ser humano es minimizar costos maximizando beneficios, la consabida ley del mínimo esfuerzo.
todo lo que hacemos está diseñado por esa ley, que es nuestro libre albedrío. supongamos que esa ley nos lleva a buscar hacer las cosas más fáciles para obtener mejores tasas de beneficio.
en el intermedio, podemos trabajar de más (nunca pensamos eso) pero siempre con la meta de optimizar el tiempo y los costos.
uds saben, porque lo he dicho más de una vez por aca y porque uds lo saben de otros lados ya que son piolas. una persona puede optimizar más de una cosa: tiempo, costos o energía. puede gastar más tiempo, optimizando los costos y maximizando la energía, o puede optimizar el tiempo y los costos, minimizando la energía.
al mismo tiempo, las personas viven en ciertos ambientes, sociales y naturales, que les presentan los condicionantes y los desafíos que deben superar. nosotros, como seres humanos, queremos optimizar, no importa qué, pero queremos optimizar algo. siganme (?) en esta mentira.
ud es un cazador recolector
que la verdad es que le gusta holgazanear con su señora esposa todo el día y le
importa un pito comer lo justo y necesario. ud quiere a su esposa y quiere
pasar tiempo con ella. entonces, diseña un método de caza super efectivo:
invierte tiempo y energía para minimizar luego los costos y el tiempo,
maximizando el retorno obtenido. si ud está en un ambiente de recursos
abundantes, eso no será nada dificil. por ejemplo, está en un lugar en donde
hay muchas aves o pequeños mamíferos. entonces, invierte tiempo y energía en
diseñar una trampa para capturarlos, sin que ud esté ahí. dos veces por
día camina hasta el bosque y mira sus trampas. si hay resultado, lleva las
presas a su casa y junto con su compañera, se dedican a procesar la comida para
que dure. así, al principio invirtió mucho, pero luego puede disfrutar de
grandes beneficios sin mucho esfuerzo. y pasar tiempo junto a su esposa.
su vecino, otro cazador
recolector, no quiere mucho a su esposa y, para ser justos, su esposa tampoco
lo quiere mucho a él. sin embargo, no pueden separarse.
la única forma de que es cazador consiga otra esposa, es teniendo
mucho back up de energía. entonces, este cazador sabe que el tiempo no es una
variable a optimizar, ya que no quiere estar en casa mucho. este cazador es un
buen cazador, es efectivo, un muy buen arquero y sólo caza presas especiales,
muy ricas. es además, muy apreciado en su comunidad. regala mucha comida y está
siempre afuera. su meta es optimizar energía, es decir, obtener toda la
posible, lograr el favor del padre de alguna muchacha para casarse con ella y
al menos tener un poco de tranquilidad conyugal. este cazador maximiza energía y
costos, pero no tiempo, ya que invierte mucho para obtener un surplus que le
permita obtener una segunda mujer (y mantenerla).
en realidad lo que (no) demuestra este ejemplo es que todos perseguimos diferentes fines, intentando llegar a ellos de distintas maneras. al mismo tiempo, diferentes maneras de hacer las cosas pueden tener un mismo fin. ¿cómo se llama esto en arqueología? equifinalidad.
la equifinalidad demuestra que bajo una misma explicación se pueden esconder diferentes medios de lograr un fin y a la inversa, diferentes fines pueden ser adquiridos por un mismo medio.
ok, ya expliqué lo de arcos y trampas del título.
¿y las mujeres?
no lo sé, las mujeres no lo sé, solo las puse en el título porque me hizo acordar al título de un libro de Marvin Harris "Vacas, cerdos, guerras y brujas". (uds saquen sus propias conclusiones, ríanse o puteen por lo bajo, es vuestra la interpretación)
la cuestión es que la equifinalidad y la optimización están unidas a las mujeres, tanto para Marvin como para mi, e incluso para nuestro hipotético segundo cazador.
sigue siendo una terra incognita para mi, aquellas mujeres que dicen desear algo y para obtenerlo hacen el camino totalmente opuesto al que la racionalidad indicaría. (ud, si ud, seguro que se ríe ¿porqué se ríe? ¿porque lo hizo o porque se lo hicieron a ud?).
seguro que habrá unx lectorx desprevenido que alzará su voz para imprecar que las mujeres carecemos de racionalidad. sepa, mi amigx, que las mujeres no carecemos de ella, sino que muchas veces para llegar a nuestro objetivo, tomamos no el camino más corto, sino el más tortuoso. porque si hay algo que nos han enseñado a fuerza de barbies y corin tellados es que mejor que llegar es sufrir. y mejor que sufrir, es contar lo que hemos sufrido.
por mi parte, me alegro de que la condición tanguera tenga en mi una saludable expresión. no tengo anhelos nostálgicos por cosas que han sido o que no pudieron ser. me he vuelto un animal racional. de los deseos a la acción. de la acción al deseo.
es como una versión mejorada de Perón, pero sin Perón. claro. aunque igual de positivista (ojo, positivista y no positiva). navaja de ockham. buen fin de semana. ojo con las mochilas y elijan bien los objetivos. no vaya a ser que vayan por lana y terminen esquilados. se los digo por experiencia.
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martes, 26 de junio de 2012
de trenes, museos y tortas
que en estos atribulados tiempos de los ferrocarriles argentinos se haya elegido como costumbre su uso como medio de transporte para el paseo dominical, habla de, al menos, cierta temeridad.
como todo viaje domincal o sabático tiene como condimento la necesidad de un picnic obligado, que incluye sanguchitos en un taper, sendas botellas de agua y algo para el postre. se puede agregar un consabido repasador, depende de quién prepare qué.
se puede visitar el Museo de La Plata, tomando en constitución el ramal del Roca a La Plata. la conocida y estricta etiqueta implicaba que ir a tal museo obligaba a usar la remera de Lucy. se puede ir a los servicios del mismo museo y al entrar que suene "Por tu amor" cantado por la reina (SM). quien se queja de la falta de inversión del estado en cultura no sabe que los baños de los museos tienen música personalizada.
destino turístico masivo Tigre, a través de no menos turístico Tren de la costa, previa parada en San Isidro -gorda- y al puerto de frutos. So trillado, pero que le vamos a hacer, me gustan las chucherías. se puede volver en tren con un espejo grande (?) y la mochila llena de cosas.
se puede tomar, para finalmente llegar a destino, un colectivo y quien te ceda el asiento por lástima ya que parecés un ekeko, sea una señorita. puede ser que estás tan ocupada en ordenar las cosas para que no se caigan/molesten a un pasajero que cuando levantes la vista para agradecerle a la señorita, esta te mire y en el gesto más chongo de los chongos, te guiñe el ojo. puede ser que pasen estas cosas. -la señorita en cuestión iba con su también señorita novia-.
cosas que pasan mientras te das cuenta que tu simpatía futbolística volvió a primera y que la lucha por ese ascenso es la mejor de todas las metáforas que vos puedas imaginar.
como todo viaje domincal o sabático tiene como condimento la necesidad de un picnic obligado, que incluye sanguchitos en un taper, sendas botellas de agua y algo para el postre. se puede agregar un consabido repasador, depende de quién prepare qué.
se puede visitar el Museo de La Plata, tomando en constitución el ramal del Roca a La Plata. la conocida y estricta etiqueta implicaba que ir a tal museo obligaba a usar la remera de Lucy. se puede ir a los servicios del mismo museo y al entrar que suene "Por tu amor" cantado por la reina (SM). quien se queja de la falta de inversión del estado en cultura no sabe que los baños de los museos tienen música personalizada.
destino turístico masivo Tigre, a través de no menos turístico Tren de la costa, previa parada en San Isidro -gorda- y al puerto de frutos. So trillado, pero que le vamos a hacer, me gustan las chucherías. se puede volver en tren con un espejo grande (?) y la mochila llena de cosas.
se puede tomar, para finalmente llegar a destino, un colectivo y quien te ceda el asiento por lástima ya que parecés un ekeko, sea una señorita. puede ser que estás tan ocupada en ordenar las cosas para que no se caigan/molesten a un pasajero que cuando levantes la vista para agradecerle a la señorita, esta te mire y en el gesto más chongo de los chongos, te guiñe el ojo. puede ser que pasen estas cosas. -la señorita en cuestión iba con su también señorita novia-.
cosas que pasan mientras te das cuenta que tu simpatía futbolística volvió a primera y que la lucha por ese ascenso es la mejor de todas las metáforas que vos puedas imaginar.
viernes, 15 de junio de 2012
Bugapack 24
hace muchos años, el 19 de diciembre de 2001, entré a un negocio de ropa deportiva ubicado sobre Av de Mayo. A unas cuadras nomás, empezaba de nuevo a juntarse la gente, gente que había sido echada de la Plaza y que se concentraría nuevamente con sus cacerolas y su enojo (diferente del que flamea hoy en día).
entré y había colgada una mochila Columbia Bugapack 24 litros, pregunté el precio y me dijeron 40 pesos. La compré y desde ese momento, hasta el día que me la robaron 4 años después, la amé. Todos mis amigos sabían lo que yo quería a mi mochila, era mi caparazón. Mi mochila tenía todo lo que yo necesitaba para moverme, para vivir. Amaba esa mochila, tanto, que años después, en un congreso en Rio Cuarto vi a unos chicos que tenían esa mochila y durante varios minutos pensé en robarla.
Esa mochila es, sin duda alguna, una buena mochila. Los cierres no se habían roto, las costuras estaban intactas, no se había descosido. Din duda, habríamos durado juntas mucho tiempo más. Las cosas no se dieron así, pero es el día de hoy que aun mido a mis mochilas con la vara de la Columbia (encontré un modelo, de otra marcar que se le parece mucho, aunque con detalles mejorados). Mi mochila siguiente fue una Montange, que como todos sabemos, pasan sin pena ni gloria. Antes Montange hacía buenas cosas, ahora no tanto. No son confiables. Pero se la bancó, esa mochila, se bancó y se sigue bancando muchas cosas.
En el año de mi primera campaña a Ushuaia me compre otra mochila que es la que tengo hoy por hoy: una Salomon de 24 litros mentirosos, que es muy cómoda, muy buena y resistente. Llevamos juntas tres años y no tiene un atisbo de rotura. Es una buena mochila.
Anoche soñe que me la robaban, de mi vista, trataba de buscar al que lo había hecho y no lo encontraba. Desesperación y tristeza. Darme cuenta de todas las cosas que llevo en ella, que no las tengo más. Eso es lo que me duele de mi mochila, perder cosas valiosas.
Me levanté triste. Vi a mi mochila sobre el puf y me tranquilicé. Hay pocas cosas que me pongan tan mal como perder mi mochila. Creo que mi espíritu nómade reside en ella. Que si tengo una buena mochila, la recargo y salgo, voy a donde quiera.
Pero mis sueños me generan angustia. No quiero que mi mochila se ponga celosa de como estuve mirando a la Outside de 23 litros. Quiero que sepa que me gustan sus detalles, los elestiquitos para sostener las correas, su buena espaldera y su cinto ancho para darle balance a la mochila.
Quiero que lo sepa y así decide quedarse conmigo. Porque tengo esa idea primitiva y animista de que las mochilas deciden quedarse con una. Espero que las cosas que tienen adentro sigan estando conmigo.
Para aquellos que tengan dudas: mi relación con las mochilas es fraterna, no perversa. Mis amigos han sido testigos de que las pongo sobre las sillas, las cuido y las trato como si fueran una parte de mi. No me doy cuenta, solo sé que me gustan y lo hago. Cuando me robaron la otra, mi amiga L me llamó compungida: sabía como me sentía y no quería que hiciera una locura. Esa es la relación que tengo con mis mochilas. Psicología al palo!
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lunes, 4 de junio de 2012
consecuencias no intencionadas
pensaba mientras viajaba en el subte A el otro día, en uno de esos vagones viejos y hermosos de madera que tienen 90 años. pensaba, decía en que muchas cosas han sido hechas sin pensar que harían muchas otras cosas más en el futuro. aquellas que inicialmente no estaban pensadas para eso.
en esos vagones que estaban hechos para durar para siempre, pero que seguro que sus fabricantes imaginaban que serían reemplazados por el progreso. porque los que hicieron eso eran hombres de principio de siglo XX y ellos pensaban, creían y adoraban el progreso del hierro, la electricidad; lo mismo que sus abuelos habían creído del vapor y las hilanderías y la mar en coche.
pensaba en esos coches y el bronce y el cobre que tienen. en el hierro de sus vías.
y pensaba en esa gente que hace 7 mil años, hace 5 mil años, hace 3 mil años, encontró el cobre y empezó a hacer sus herramientas, sus adornos y sus armas con esos nuevos metales, que eran más duros que la cerámica y la piedra. y luego, encontraron como fundir y hacerlos aún mejores.
y esos tipos querían solo mejores azadas, pulseras y espadas. mejores escudos.
y por esos tipos, por las consecuencias no intencionadas de una acción (como dice Guiddens) es que yo ahora puedo viajar en un subte de 90 años y escribo en una computadora que tiene conexiones y chips hechos con con cobre y oro.
de cómo se puede empezar con cualquier cosa y llegar a esto. pero siempre se puede empezar con cualquier cosa. se debe empezar con cualquier cosa.
viernes, 25 de mayo de 2012
Volver a las fuentes
"La historia de la expansión territorial de Chile y la Argentina tiene también sus páginas sombrías. la conquista moderna de la Pampa lleva en sí un sello de crueldad que hace poco honor a la tan decantada civilización de nuestra época.
Algún día se ha de escribir la relación fehaciente, documentada, de las atrocidades cometidas con las tribus Mapuches, y cuando a ellas se agreguen las sangrientas escenas de que ha sido teatro la Araucanía y el Grán Chaco, el filósofo no podrá menos que reconocer en el hombre toda la ferocidad del tigre, disimulada por fementidos propósitos de redención, cuando en realidad sólo le guía su instinto destructivo: "Raspad al ruso y encontrareis al tártaro".
Nuestro siglo es el siglo del egoísmo: el móvil último del hombre es la riqueza: su corazón está vacío de creencias y esperanzas; lo que no es aritmético le es indiferente.
Sólo así se explica el silencio en torno de las agrupaciones indígenas que van desapareciendo, no por la propia ley del evolucionismo natural, sino por la pólvora y el licor, por la crueldad sin freno de los unos y la rapiña imperante de los otros.
Es verdaderamente inconcebible lo que sucede; diríamos que pesa sobre ellos una maldición divina: son los propietarios originarios de la tierra en que habitan y esa tierra no les pertenece, ni siquiera poseen una parcela, donde puedan descansar al término de la jornada: han nacido libres y son esclavos; ayer eran robustos y de cuerpo agigantado: hoy la tisis les mata, y su estatura se amengua. Todo le es contrario, el vacío les rodea, van a desaparecer. ¿Y que hacen los gobiernos? Nada."
Prólogo al libro "Los indios Tehuelches, una raza que se desaparece" escrito por su autor: Ramón Lista.
Lista fue un militar argentino nacido en 1853 y asesinado en 1897. Participó en las exploraciones de Santa Cruz y Tierra del Fuego, en donde según cuenta Monseñor Fagnano, su tropa le disparó a un grupo shelk'nam que estaba cazando lobos marinos. Sin embargo, cuando le encomiendan la exploración de Santa Cruz comienza una relación de años con los Tehuelches que le costará el cargo de gobernador de Río Gallegos por abandonar el pueblo e irse a vivir a la toldería. Se casó con una india y tuvo una hija, a pesar de estar casado en Buenos Aires con una poeta.
Un personaje contradictorio como muchos en nuestra historia. Pero un personaje que algunos historiadores (como el hijo de Romero) y periodistas deberían volver a leer. Volver a las fuentes. Si hay alguien que supo de lo que hablaba, fue Lista.
Algún día se ha de escribir la relación fehaciente, documentada, de las atrocidades cometidas con las tribus Mapuches, y cuando a ellas se agreguen las sangrientas escenas de que ha sido teatro la Araucanía y el Grán Chaco, el filósofo no podrá menos que reconocer en el hombre toda la ferocidad del tigre, disimulada por fementidos propósitos de redención, cuando en realidad sólo le guía su instinto destructivo: "Raspad al ruso y encontrareis al tártaro".
Nuestro siglo es el siglo del egoísmo: el móvil último del hombre es la riqueza: su corazón está vacío de creencias y esperanzas; lo que no es aritmético le es indiferente.
Sólo así se explica el silencio en torno de las agrupaciones indígenas que van desapareciendo, no por la propia ley del evolucionismo natural, sino por la pólvora y el licor, por la crueldad sin freno de los unos y la rapiña imperante de los otros.
Es verdaderamente inconcebible lo que sucede; diríamos que pesa sobre ellos una maldición divina: son los propietarios originarios de la tierra en que habitan y esa tierra no les pertenece, ni siquiera poseen una parcela, donde puedan descansar al término de la jornada: han nacido libres y son esclavos; ayer eran robustos y de cuerpo agigantado: hoy la tisis les mata, y su estatura se amengua. Todo le es contrario, el vacío les rodea, van a desaparecer. ¿Y que hacen los gobiernos? Nada."
Prólogo al libro "Los indios Tehuelches, una raza que se desaparece" escrito por su autor: Ramón Lista.
Lista fue un militar argentino nacido en 1853 y asesinado en 1897. Participó en las exploraciones de Santa Cruz y Tierra del Fuego, en donde según cuenta Monseñor Fagnano, su tropa le disparó a un grupo shelk'nam que estaba cazando lobos marinos. Sin embargo, cuando le encomiendan la exploración de Santa Cruz comienza una relación de años con los Tehuelches que le costará el cargo de gobernador de Río Gallegos por abandonar el pueblo e irse a vivir a la toldería. Se casó con una india y tuvo una hija, a pesar de estar casado en Buenos Aires con una poeta.
Un personaje contradictorio como muchos en nuestra historia. Pero un personaje que algunos historiadores (como el hijo de Romero) y periodistas deberían volver a leer. Volver a las fuentes. Si hay alguien que supo de lo que hablaba, fue Lista.
lunes, 14 de mayo de 2012
pensamientos de niña
cuando era niña, me indignaba el hecho atroz e inconcebible de que mis padres durmieran juntos, mientras nosotros, los niños tuviéramos que dormir solos en camas separadas.
en mi mente de niña, me parecía injusto que ellos, que eran adultos y podían cuidarse solos, durmieran los dos en la misma habitación y en la misma cama, mientras que mi hermano y yo quedábamos a merced de las oscuras fuerzas que acechaban en la noche. pensaba en los monstruos que se ocultaban en el placard o bajo la cama y que me obligaban a mirar debajo de ella unas cuantas veces (ritos de obsesiva) o a cerrar con llave las puertas del mismo, so pena de despertarme en medio de la penumbra sintiendo la respiración macabra de un ser de la noche.
claro, yo no me imaginaba que mis padres durmieran juntos por otra cosa más que por cuidarse de las fuerzas de la noche. en mi pequeña mente, el sexo aun no había hecho su entrada triunfal, definitiva y abarcadora. para mi, la única razón por la que dormían juntos era porque tenían miedo y entre ellos se cuidaban.
sigo pensando hoy a mis treintaytantos que es verdad. que los adultos duermen juntos porque conjuran así los miedos. tal vez sean otros monstruos y no se escondan en los placares. tal vez estos acechen en cosas más mundanas. tal vez los adultos tenemos miedos igual de infantiles pero tan teñidos de terapia que no lo parecen.
reivindico mi ser de niña y sigo pensando que es injusto. creo que algunos adultos duermen juntos porque tienen miedo, pero otros tal vez lo hagan porque aprendieron a jugar dormidos, para sentir bailar una danza con alguien en una cama, danzar en la oscuridad y entre sueños una especie de vals queer en donde una cucharita es liderada alternativamente por cada protagonista o los pies se entrelacen en firuletes dignos de una milonga.
tal vez a los adultos nos guste dormir juntos por esa razón y no se lo podemos decir a los niños porque es un secreto de adultos como esos que tienen los niños. un secreto tonto del que te das cuenta cuando encontrás a alguien con quien bailar como un fred astaire y ginger rogers, pero que no lo sabes hasta que lo sabes y durante mucho tiempo dormimos junto alguien sólo para no tener miedo.
mi íntima convicción de niña sabe que cuando disfrutamos dormir juntos es porque aprendemos a bailar dormidos junto a aquellas personas que queremos.
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viernes, 4 de mayo de 2012
la falacia de la torta cogedora
y si, estoy indignada.
parece, según una revista, que nunca nunca jamás las tortas podrán coger. si, así como lo lee. para estas publicaciones (lo he leído en más de una) el sexo real, el de adeveras, el posta posta, se reduce a un coito vaginal que requiere, necesariamente, de un hombre y una mujer. si, mi querida torta -ahora acomplejada- no hay poronga de plástico que lo reemplace. resulta que todo aquello que ud pensó que era coger, no lo era. y que tocar con sus manos a su hermosa compañera, no es sexo. es masturbar. para asegurarme busco la definición de en la RAE:
masturbación.
1. f. Estimulación de los órganos genitales o de zonas erógenas con la mano o por otro medio para proporcionar goce sexual.
no dice nada de un placer propio, dice con la mano. ok, tal vez me esté equivocando y tocar con la mano a alguien se llama masturbar (para mi sigue siendo garchar, como le gusta decir a mi amiga con problemitas). busco entonces onanismo. y me refiere a lo anterior. aunque me detengo. dice "con la mano o por otro medio" y me pregunto: ¿ese otro medio puede ser una poronga de las de adeveras? entonces, el coito vaginal heterosexual, ¿es al fin y al cabo la continuación de la masturbación por otros medios?
claro, para mi, la santa masturbación siempre ha sido asociada al placer solitario. con una mujer, o más de una como le gustaría a unas cuantas -no a mi, que siempre he sido conservadora en ciertas cosas- deja de llamarse masturbación y pasa a ser sexo. como le quieras llamar, pero es sexo, no importa con qué lo hagas, si hay coito vaginal, si hay porongas de plástico o de verdad, si gusta ud de otros placeres.
según dichas publicaciones, leídas bajo el atento ojo de ese panóptico sexual que es Michel, el sexo sólo merece llamarse sexo cuando es aquel que se realiza por la vía "normal", reproductiva. los otros placeres sexuales son llamados exóticos o producto de la liberación. hay un tufillo a normalización que ni te cuento. porque en ninguna de estas publicaciones que hablan de las mujeres incluyen a las mujeres que cogen con otras mujeres, viene al caso porque esta es una encuesta con pretensiones universales (ese nos parece más inclusivo que exclusivo).
así que, mi querida torta -sobre todo si ud es una golden star- si pensaba que era una gran cogedora, que tenía más sexo que nadie, sépalo, ud no ha cogido más que una una buena chica católica. ud no coge. ud masturba repetidamente a su compañera de cama hasta que la compañera estalla de placer, ud no es garchada soberanamente por su novia, ella sólo la masturba. podemos pensar entonces, que las tortas no tenemos sexo, por eso somos "las amigas", "las hermanas" que viven juntas. porque no entre nosotras, no hay poronga de verdad que se meta. solo "otros medios" solo un masturbante placer. me imagino, que para estas publicaciones, los putos deben coger de lo lindo, aunque es interesante, porque cuando hablan de sexo anal, hablan de la idea fija de los hombres con él, pero casi nunca explican la posibilidad de experimentarlo de la mujer hacia el hombre. ya sabemos, según ellas, el sexo tiene sólo una vía, una forma y una realización posible.
es así, mi querida, la monja desvirgada a los 15 años que se enclaustró a los 17 y hoy tiene 85, ha tenido en toda su vida, más sexo que yo. desde acá repudiamos a todas aquellas tortas que se las dan de grandes cogedoras, sepanloN chicas, uds. no lo son.
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jueves, 26 de abril de 2012
oficio
rescataba en el blog hace algunos años una anécdota sobre una técnica que había empleado para seducir con buenas artes a una chica y lograr una novia para mi cumpleaños número 30.
resulta que la vida tiene caminos evolutivos espiralados que te llevan a rondar años siguientes por los mismos lugares pero con diferentes fines.
haberme levantado a las seis de la mañana a trabajar, darme un baño y poner un lavarropas por sí mismo no constituyen nada sobre lo escribible, al menos en mi modesta versión.
sin embargo, suceden cosas que hacen que eso que antes no era escribible tornase en algo medianamente literaturizable (sin pretensiones ojo!).
resulta que al ir a poner el lavarropas en funcionamiento, me encuentro que el tanque del edificio (que se encuentra sobre el techo de mi cocina) estaba perdiendo agua. salgo a la terraza y compruebo que, efectivamente, todo parecía apuntar al flotante como culpable de esta tragedia.
en mi caso, como el edificio es pequeño no tenemos consorcio ni expensas. ergo, no hay nadie a quien llamar y que te mande un plomero. además, hay que coordinar entre los vecinos. de los cinco somos tres más o menos copados, del resto no se puede hablar.
bueno, espero, me dije. cuando el edificio empezó a levantarse, el tanque dejó de perder por un momento, pero al rato ya estaba otra vez tirando agua. escucho a mi vecina bajar a llevar la nena al cole y espero a que vuelva para decirle lo que estaba pasando.
mi vecina es un personaje, de esos que se encuentran en los barrios de Buenos Aires. parece y tiene todas las fichas de ser del gremio, pero no lo sé con seguridad. así que en el momento en el que le dije que estaba perdiendo agua el tanque me miró y me dijo: "no te preocupes, yo sé cambiar el flotador".
y allí fuimos, al techo mismo y más allá a desarmar el flotador y comprar los repuestos, a los que luego se sumó una llave de paso porque pensamos que la que tenía, contaba con la edad jubilatoria mínima y los aporte hechos.
terminamos, no sin muchos contratiempos, dignos de dos plomeras con experiencia en cueritos, flotadores de inodoros pero nunca en cosas mayores (aunque la que escribe se jacta de haber ayudado a poner el sistema de agua de un criadero de cerdos). luego, el agua no subía. si, queridos amigos, el agua no subía. no sabíamos por qué ni cómo, pero el agua no llegaba al tanque.
intercambiamos celulares y a la tarde me mandó la feliz noticia. el cambio había funcionado. el tanque cargaba agua y se detenía en el límite. fuí feliz.
la más ñoña me abrazó orgullosa y seguramente pensando en que sería buena idea eso de dejarme que cambie los vástagos de la canilla de agua fría que cuesta cerrar horrores, mientras yo le contaba entre alegre y preocupada que ese mito de los plomeros, era verdad...
resulta que la vida tiene caminos evolutivos espiralados que te llevan a rondar años siguientes por los mismos lugares pero con diferentes fines.
haberme levantado a las seis de la mañana a trabajar, darme un baño y poner un lavarropas por sí mismo no constituyen nada sobre lo escribible, al menos en mi modesta versión.
sin embargo, suceden cosas que hacen que eso que antes no era escribible tornase en algo medianamente literaturizable (sin pretensiones ojo!).
resulta que al ir a poner el lavarropas en funcionamiento, me encuentro que el tanque del edificio (que se encuentra sobre el techo de mi cocina) estaba perdiendo agua. salgo a la terraza y compruebo que, efectivamente, todo parecía apuntar al flotante como culpable de esta tragedia.
en mi caso, como el edificio es pequeño no tenemos consorcio ni expensas. ergo, no hay nadie a quien llamar y que te mande un plomero. además, hay que coordinar entre los vecinos. de los cinco somos tres más o menos copados, del resto no se puede hablar.
bueno, espero, me dije. cuando el edificio empezó a levantarse, el tanque dejó de perder por un momento, pero al rato ya estaba otra vez tirando agua. escucho a mi vecina bajar a llevar la nena al cole y espero a que vuelva para decirle lo que estaba pasando.
mi vecina es un personaje, de esos que se encuentran en los barrios de Buenos Aires. parece y tiene todas las fichas de ser del gremio, pero no lo sé con seguridad. así que en el momento en el que le dije que estaba perdiendo agua el tanque me miró y me dijo: "no te preocupes, yo sé cambiar el flotador".
y allí fuimos, al techo mismo y más allá a desarmar el flotador y comprar los repuestos, a los que luego se sumó una llave de paso porque pensamos que la que tenía, contaba con la edad jubilatoria mínima y los aporte hechos.
terminamos, no sin muchos contratiempos, dignos de dos plomeras con experiencia en cueritos, flotadores de inodoros pero nunca en cosas mayores (aunque la que escribe se jacta de haber ayudado a poner el sistema de agua de un criadero de cerdos). luego, el agua no subía. si, queridos amigos, el agua no subía. no sabíamos por qué ni cómo, pero el agua no llegaba al tanque.
intercambiamos celulares y a la tarde me mandó la feliz noticia. el cambio había funcionado. el tanque cargaba agua y se detenía en el límite. fuí feliz.
la más ñoña me abrazó orgullosa y seguramente pensando en que sería buena idea eso de dejarme que cambie los vástagos de la canilla de agua fría que cuesta cerrar horrores, mientras yo le contaba entre alegre y preocupada que ese mito de los plomeros, era verdad...
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jueves, 19 de abril de 2012
play it again, Sam
you can either play to be lovely or sexy or both.
queda más que claro que la de las medias de red NO podría ser nunca yo... ¿no?
queda más que claro que la de las medias de red NO podría ser nunca yo... ¿no?
viernes, 30 de marzo de 2012
el anverso de la mano
de la natural satisfacción que me produce despertar y sentir que debajo de mi mano se encuentra la piel de tu espalda. la recorre suave (dice que virtud de la crema, advierto que es cualidad innata) desde el hombro hasta el final, en donde como dos promotorios aparecen los cachetes de tu culo (no es por ser soez, sin embargo creo que no existe en el idioma castellano una expresión tan tierna y sensual como culo, por lo que me niego a poner sustitutos perversos como cola o nalga. al culo, culo y a la nalga, milanesa).
tal vez sea necesario transitar la pendiente varias veces, mientras que disfruto con igual placer el trayecto entre tu última costilla y el comienzo de tu ilión. la panza llamará a un leve escaneo, mientras el resto del cuerpo se estira para desperezar el sueño al compás de tus ritmos circadianos.
y así cada mañana en la que, mágicamente, apareces para habitar el anverso de mi mano.
pd: la gestión no se responsabiliza por cambios en el trayecto debido a la presencia de molestos piyamas.
domingo, 25 de marzo de 2012
una de monos
Selección de párrafos del libro de Golombeck Sexo, Drogas y Biología (y un poco de roncanrol). Siglo XXI.
"Lo curioso es que el comportamiento de los bonobos es muy diferentes del de los chimpancés, nuestros otros primos cercanos. Los chimpancés son animales muy agresivos y violentos, y no dudan en recurrir a la guerra cuando hay que resolver diferencias irreconciliables. Muchos antropólogos han buscado las raíces de la conducta violenta humana en estas actitudes chimpancescas.
La divergencia entre la rama de los homínidos y la de los chimpances y bonobos ocurrió hace unos ocho millones de años; un buen tiempo después se separaron las dos especies de simios, y los chimps se fueron adaptando a un ambiente más abierto, mientras que los bonos se quedaron en la selva húmeda. Es interesante pensar que si nos separa la misma distancia evolutiva de una y otra especie, los humanos podríamos estar relacionados con una especie con características sociales bastante diferentes de aquellas a las que estamos acostumbrados, igualitaria y feminista; al menos, es tan posible como que vengamos de una especie agresiva, jerárquica y machista.
Da para pensar mucho: la estructura social de los bonobos está dominada por las hembras. Son ellas las que eligen la mejor comida y el lugar para vivir, y dejan en un lugar más bien periférico a los muchachos. Los lazos entre las hembras son muy estrechos y suelen involucrar contactos sexuales; cuando las hijas están en edad de merecer se alejan del grupo y andan vagando por ahí hasta que encuentran una nueva población y se hacen amigas de las hembras para establecerse con todos los derechos.
Lo curioso es que los bonobos y bonobas no se detienen, como sí lo hace la mayoría de los otros simios, en elegir pareja: no rechazan nada que se mueva (y tenga aspecto de bonobo, claro). Pueden encontrarse en el sentido bíblico con cualquier miembro del grupo e incluso con otras bandas, cuando hay encuentros entre poblaciones (algo que ocurre seguido, y en lugar de resolver sus diferencias a los golpes lo hacen a los besos). Esta promiscuidad hace que los bonobos no formen familias, y los únicos qie se conocen de verdad son las mamás y los bonobitos/as. Hay quienes dicen que esto protege a la especie del infanticidio: recordemos que el objetivo de un macho es que se perpetúen sus genes, y eso suele llevar a que se traten bastante mal a los hijos ajenos. Entre los bonobos, al no saber cuáles son los hijos propios y cuáles los ajenos, no hay ningún problema.
En definitivas: ¿somos más bonobos o más chimpancés? Pensarnos como poschimpancés tal vez ayuda a entender las guerras y la violencia, así como las actitudes puramente individualistas de nuestra especie. Pero el "bonobismo" ayuda a optar por las soluciones grupales, pacíficas (y divertidas) a los conflictos. Mientras que los chimps resuelven sus problemas de sexo a través de las relaciones de poder, los bonos arreglan los problemas de poder a través del sexo... ¿Y por casa como andamos?."
arranca la temporada de los monos en Mujeres Imposibles. Yo soy definitivamente bonobo.
trailer del documental Bonobos. se consigue en la net. esta en francés (yo no encontré subtitulos) pero se entiende igual. ahí defendí a muerte mi linaje Bonobo, luego, afortunadamente, me fue confirmado por los hechos!
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