martes, 30 de junio de 2009

vello


Tenemos la misma cantidad de pelos por centímetro cuadrado de piel que cualquier otro primate. Lo que varía es que los nuestros son (deberían ser!) más finitos y de muchos más colores. Esto me lo repito cada vez que visito a mi depiladora o cada vez que decido atravesar las huestes de la cera para sentirme (si, no es verme, es sentirme) suavecita.
El vello corporal es un termo regulador. Actua manteniendo la circulación de una pequeña corriente de aire caliente que hace que la piel no se enfríe.
A lo largo de la evolución homínida, el género Homo fue disminuyendo el grosor de su vello corporal, manteniéndolo grueso sólo en la cabeza y el la zona púbica.
Muchos grupos sociales han hecho de la depilación una parte importante de su coquetería. Las pinzas de depilar tienen bastante antiguedad y todos recordamos a los egipcios todos depilados y pintados (si, la historia no empieza con los metrosexuales).
En general, los grupos que poblaron y colonizaron el continente americano suelen tener muy poco vello corporal. Esto es, no eran peludos, sino más bien lampiños.
Por eso hubo sorpresa a la llegada de esos barbudos europeos. En general, la barba no está muy bien vista entre los americanos.
Los yámana y los shelk'nam tenían entre sus costumbres la depilación del vello facial y, en el caso de los hombres, el pectoral. Para la depilarse usaban valvas de moluscos a modo de pincita. Esta característica llamó mucho la atención de los europeos.
Pero tenían otra particularidad, cuando algún pariente moría, todos los miembros del grupo se rapaban, usando raederas o valvas, hasta dejarse la cabeza lisita, lisita. De esta manera, si un extraño aparecía, se sabía según fuera el largo del pelo, el tiempo que llevaba el duelo.
Entre los hombres shelk'nam las reglas de coquetería eran mas estrictas que en las mujeres. Parece que ellos eran más prolijos y amañados en el arreglo de su aspecto corporal. Se pintaban con más esmero, se depilaban y se vestían con más esmero.
Supongo que esto es porque al ser una sociedad muy machista, el aspecto del hombre y su dedicación a su cuidado mostraban su soberanía e independecia de las mujeres. Estas en cambio, trajinaban todo el día que ni tiempo para acicalarse tenían.
Por eso, no está para nada de más ver en nuestra sociedad que imágenes de varones y mujeres construímos. Frente a que espejo nos miramos y nos medimos.
Y si vamos a dejar que la libertad pase por elegir a cual shopping vamos a comprar, si es que podemos compar algo.

lunes, 29 de junio de 2009

desde aca

aunque sé que no me lees.
te lo tengo que mandar desde aca. lo tengo que hacer.
te abrazo desde este frío.
desde aca.
porque sé que ese abrazo te lo voy a dar, pero no ahora, porque remueve viejos dolores.
porque ayer me largué a llorar sin razón aparente y eras vos.
porque te quiero.
porque hay pocas tristezas más grandes que lo que estás pasando.
porque ya vendrá una noche de cigarrillos y un ron.
e intentaré hacerte reir, porque estas cosas duelen tanto.
pero por ahora, desde aca.
te quiero y te abrazo.
(y si vos justo me lees, si vos litich, también, también va para vos)
justo en el momento en que me estaba volviendo un poco creyente.
me quedo en el ateísmo.



Los libros de la buena memoria

El vino entibia sueños al jadear
Desde su boca de verdeado dulzor
Y entre los libros de la buena memoria
Se queda oyendo como un ciego frente al mar.

Mi voz le llegará
Mi boca también
Tal vez le confiare
Que eras el vestigio del futuro.

Rojas y verdes luces del amor
Prestidigitan bajo un halo de rush
Que sombra extraña te oculto de mi guiño
Que nunca oiste la hojarasca crepitar?

Pues yo te escribiré
Yo te hare llorar
Mi boca besará
Toda la ternura de tu acuario.

Mas si la luna enrojeciera en sed
O las impalas recorrieran tu estante
No volverías a truinfar en tu alma?
Yo se que harías largos viajes por llegar.

Parado estoy aquí
Esperándote
Todo se oscureció
Ya no se si el mar descansará...

Habra crecido un tallo en el nogal
La luz habra tiznado gente sin fe
Esta botella se ha vaciado tan bien
Que ni los sueños se cobijan del rumor.

Licor no vuelvas ya
Deja de reir
No es necesario más
Ya se ven los tigres en la lluvia

tres damas, un caballero y un lítico


El viernes pasado fui testigo de algo maravilloso.
En mi mente, mientras se sucedían los hechos, pensaba la mejor manera de escribirlos.
Tres damas, arqueólogas especialistas en lítico, de tres generaciones diferentes confluyeron en mi trabajo para ver el material lítico que había sido encontrado en la última campaña. Fueron invitadas por mi jefe, un caballero, arqueólogo de los de antes, pensador e inteligente, para ver si algo de lo que había salido se parecía remotamente a lo que ellas estaban acostumbradas a encontrar en Patagonia continental.
Las tres damas llegaron, claro que como son damas, vinieron provistas de una munición de sanguchitos de miga y facturas para amenizar semejante evento.
Es que los condicionamientos burocráticos de los investigadores, muchas veces los alejan del día a día de la arqueología, de encontrarse con aquellas razones que las llevan a ser unas apasionadas de lo que hacen.
Las tres damas han sido profesoras mías. A dos las he tratado mucho más que a la otra que es titular en una materia introductoria.
Me emocionó el placer con el que, luego de tomar el café y degustar sanguchitos y facturas, comenzaron a mirar el material. Emocionadas por lo nuevo, porque eran instrumentos que no se parecían a lo que habían visto ellas.
Entre risas, decían que si era toldense (el toldense es una industria lítica típica de momentos tempranos de patagonia y que tiene unas características tecnológicas propias, pero esa denominación está ya perimida) y planteaban una difusión al estilo menghiniana. Claro que esto quedaba entre las cuatro paredes de la oficina.
Las risas y la emoción de estas tres mujeres y el orgullo del caballero fueron más que suficientes para arrancarme un montón de carcajadas y no sólo a mi. Como espectadores estábamos, aparte de mi, mi directora de tesis y otro investigador, pero todos eramos más "chicos". Los mirábamos con maravilla.
Y en ese momento, las damas y el caballero, fueron niños otra vez y en vez de líticos parecían comentarse las figuritas con las que cada uno en su vida había llenado su álbum.
Deseé con todas mis fuerzas, poder llegar a esa edad y demostrar con una sola mirada, la pasión que puede despertar la arqueología.

fotografía: uno de los instrumentos hallados. se denomina "trinchete" y es un instrumento rarísimo, puesto que sólo se lo ha encontrado en el canal de Beagle con una antigüedad de 8000 años

sábado, 27 de junio de 2009

deshaciendo descosidos

El amor empieza

El amor empieza cuando se rompen
los dedos
y se dan vuelta las solapas del traje,
cuando ya no hace falta pero tampoco
sobra
la vejez de mirarse,
cuando la torre de los recuerdos, baja o
alta,
se agacha hasta la sangre.

El amor empieza cuando Dios termina
Y cuando el hombre cae,
mientras las cosas, demasiado eternas,
comienzan a gastarse,
y los signos, las bocas y los signos,
se muerden mutuamente en cualquier
parte.

El amor empieza
cuando la luz se agrieta como un
muerto disfrazado
sobre la soledad irremediable.

Porque el amor es simplemente eso:
la forma del comienzo
tercamente escondida
detrás de los finales.

Roberto Juarroz

Hoy, mientras hacíamos una acción en contra de la violencia hacia las mujeres, Gaby se acordó de este poema y a la vuelta me pasó el libro.
Me gusta, sobre todo la parte de las solapas del traje. Hubo un tiempo en que pensé que el amor era eso que daba vuelta las solapas del traje o los puños de un sweter. Y tal vez lo sea.

viernes, 26 de junio de 2009

relaciones dónicas


Dice P. Bourdieu sobre el contra-don
"Hace desaparecer, en la misma operación, las condiciones de posibilidad del desconocimiento instucionalemente organizado y garantizado, que se halla en el principio de intercambio de dones y, tal vez, de todo el trabajo simbólico que apunta a trasmutar, por la sincera ficción de un intercambio desinteresado, las relaciones inevitables e inevitablemente interesadas que imponen el parentesco, la vecindad o el trabajo, en relaciones electivas de reciprocidad y, de manera más profunda, a transformar las relaciones arbitrarias de explotación (del a mujer por el hombre, del menor por el mayor o de los jóvenes por los ancianos) en relaciones duraderas en tanto fundadas en la naturaleza."
Entre los shelk'nam se consideraba de muy mala educación y falta de honor esperar de otro algo, mostrar alegría o emoción frente a un regalo o desconocer la posibilidad de tener que dar todo sin quedarse con nada.
Los hombres shelk'nam jamás alardeaban de su fuerza o su capacidad para la caza o persecución del guanaco. Si alguien tenía la habilidad no se encargaba de pregonarla a los cuatro vientos, sino que eran sus amigos, sus parientes y su grupo el que se encargaba del proselitismo.
Pero también, se sentían ofuscados por la exesiva alabanza a la que respondían con un terminante Yi shwaken shi ma (Usted fastidiarme quizás a mi).
El cazador de un guanaco se reservaba para sí y su familia la parte del pecho. El resto de la presa lo repartía entre los otros hombres del grupo, aun cuando estos no hubieran participado. Los demás hombres recibían su parte, pero se mostraban desinteresados, como indiferentes, hasta que alguien les refería que un trozo de carne le había sido dado. Los jóvenes debían dar parte de su producto de caza a los ancianos como una forma de reciprocidad de retorno diferido. Se aseguraban así que, cuando ellos fueran ancianos, los jóvenes les proveyeran de carne cuando ellos no pudieran salir a cazar.
Sin embargo, que la indiferencia fuera fingida -tal y como menciona Bourdie- no significa que no se esperaba nada. Al contrario, el deber ser de la reciprocidad es tal que se debe dar siempre lo justo y necesario que se espera recibir. Ni más ni menos. Los shelk'nam se sentían muy ofendidos si se les daba por menos de lo que ellos esperaban, pero no lo hacían saber hasta que, llegada otra oportunidad, se les requería en un favor. Simplemente no lo hacían.
Es que las relaciones fundadas en principios propiamente económicos -o puramente, debería decir- no lo son nunca. Existen diferentes tipos de capitales que se juegan en cada acto social. Todas las prácticas requieren un nivel de exigencia económica, política e ideológica.
El contra-don parece a simple vista una operación económica, pero no lo és. El contra don es una operación en donde se hace circular mucho más capital simbólico que económico. Y por lo tanto, las relaciones que establece exigen una inversión económica mucho mayor que la fetichizada por el pensamiento económico racional. Y esto es así, porque en el acto de dar y de recibir se juegan "mercancías" (dios, en donde me estoy metiendo) mucho más valiosas que lo puramente económico. No es el intercambio de una moneda normalizada.
Requiere la puesta en acción de las categorías sociales que juzgan lo que es apropiado dar y lo que es apropiado recibir. No es un acto económico puro.
Dar una prestación no monetaria exige un cuidadoso análisis de qué es lo que se está dando, a quién y porqué. El que lo recibe debe poner en juego sus mismas categorías y juzgar si lo que está recibiendo es apropiado, justo y no desmedido. En el contra-don las categorias de justo son absolutamente imprescindibles. No dar de más, no recibir de más. Sin embargo, no se evalúa el costo-racional de lo que se da-recibe. Se evalúa el costo simbólico del dar y recibir.
Pienso esto mientras me acuerdo (y se me dibuja mi típica media sonrisa) en el Prologo a las instrucciones para dar cuerda a un reloj, de Julio Cortazar.

Bourdieu, P El sentido práctico.

jueves, 25 de junio de 2009

mahshink shoön me ya*


El silencio de las sirenas

Franz Kafka



Una demostración de que también recursos insuficientes y hasta pueriles pueden servir como medios de salvación:
Para preservarse de las sirenas, Ulises se tapó los oídos con cera y se hizo aherrojar al mástil. Algo parecido hubieran podido hacer desde antiguo, claro está, todos los viajeros, salvo aquellos a quienes las sirenas seducían ya de lejos; pero se sabía en todo el mundo que era imposible que esto fuese remedio. El canto de las sirenas lo penetraba todo, y la pasión de los seducidos hubiera roto trabas más fuertes que cadenas y mástiles. Ulises, aunque acaso enterado, no pensó en eso. Confió plenamente en su puñado de cera, en su manojo de cadenas, y con inocente alegría, contentísimo con sus pequeñas astucias, navegó al encuentro de las sirenas.
Pero sucede que las sirenas disponen de un arma más terrible aún que su canto. Es su silencio. Acaso era imaginable –aunque, por cierto, eso tampoco había ocurrido– que alguien se salvara de su canto; pero sin duda alguna nadie podía salvarse de su silencio. No hay nada terrenal que pudiera resistir a la sensación de haberlas vencido con fuerzas propias, a la infatuación consiguiente que se sobrepone a todo.
En efecto, al llegar Ulises, las formidables cantoras no cantaron, sea porque creyeron que semejante adversario ya sólo podía afrontarse con el silencio, sea porque esa visión de bienaventuranza en el rostro de Ulises, que no pensaba más que en cera y cadenas, les hizo olvidar cualquier canto.
Pero Ulises, por así decirlo, no oyó su silencio; creía que cantaban, sólo que él se veía librado de oírlas. Vio primero, fugazmente, las torsiones de sus cuellos, la honda respiración, los ojos arrasados en lágrimas, la boca entreabierta, y creyó que todo esto formaba parte de las arias que, sin ser escuchadas, resonaban y se perdían a su alrededor. Pero pronto todas las cosas rebotaban en su mirada abstraída; era como si las sirenas desaparecieran ante su resolución, y justamente cuando más cerca estuvo de ellas, ya nada sabía de su presencia.
Y ellas –más hermosas que nunca– se estiraban y se retorcían, tendían sus garras abiertas sobre la roca y sus hórridas cabelleras ondeaban al viento, libremente. Ya no pretendían seducir: tan sólo deseaban atrapar, mientras fuera posible, el reflejo de los dos grandes ojos de Ulises. Si las sirenas tuvieran conciencia, habrían sido destruidas en aquella oportunidad. Pero así perduraron, y únicamente se les escapó Ulises.
Por lo demás, la tradición refiere también un epílogo, al respecto. Ulises, así cuentan, fue tan zorro, tan rico en astucias, que ni aun la diosa del destino logró penetrar en su fuero más íntimo. Quizás –aunque esto ya no pueda concebirlo la razón humana– advirtió realmente que las sirenas callaban, y sólo, por decirlo así a manera de escudo, les opuso a ellas y a los dioses el referido simulacro.


*en shelk'nm: sueño no tener yo

miércoles, 24 de junio de 2009

a quemar la hoguera

Noche de San Juan
y yo te pido San Miguel Arcangel, santito...
las imágenes son feas, pero no importa, porque liliana a mi me da ganas de bailar.



San Miguel Arcángel (Liliana Felipe)

San Miguel Arcángel,
Santito no te quedes tan duro, tan... quietecito,
No te regocijes en... tu pasado
Que ahora es de veras cuando te... te necesito.
San Miguel Arcángel,
Santito no te quedes tan duro, tan... quietecito,
No te regocijes en... tu pasado
Que ahora es de veras cuando te... te necesito.

Ahora es cuando el demonio se pone el moño,
Ahora es cuando los santos ya no son tantos,
Ahora es cuando los dioses son sólo adioses,
Ahora es cuando el pecado anda muy confiado.

San Miguel… santito, santito, santito.
San Miguel Arcángel,
Santito no te quedes de hierro, de... palosanto,
Que me está arrebatando este... desencanto,
Yo lloré, lloré y lloré,
Y mejor ya lo canto.
San Miguel Arcángel,
Santito no te quedes de hierro, de... palosanto,
Que me está arrebatando este... desencanto,
Yo lloré, lloré y lloré,
Y mejor ya lo canto.

Ahora es cuando Mefisto se pone listo,
Ahora es cuando las vacas se ponen flacas,
Ahora es cuando las peras a veinticinco,
Ahora es cuando la vida me pone al brinco.
San Miguel… santito, santito, santito.

San Miguel Arcángel,
Santón no me dejes caer en la tentación,
Achica mi cama, encoge el colchón,
No digas que me ama como sé que me ama.
San Miguel Arcángel,
Santón no me dejes caer en la tentación,
Achica mi cama, encoge el colchón,
No digas que me ama como sé que me ama.

Vuélveme la santa que en deseo canta,
Vuélveme creíble como lo imposible,
Vuélveme su espejo de nuevo o te dejo,
Vuélveme la espalda y te bajo la falda.
Miguel... santito, santito.

Órale Miguel Miguelito, mi hermano,
Un trabajo limpio, purísimo y sano.
Órale Miguel Miguelito, mi hermano,
Llámalo mi amor porque así yo lo llamo.

Yo a ti te lo pago cuando esté en mi cama.
Yo a ti te lo pago cuando esté en mi cama.
Miguel... no te hagas, no te hagas Miguel...
Que la virgen te habla, o aquí muere todo
Y quedamos tablas... Miguel,
Ya oíste, no te hagas.

Órale Miguel Miguelito, mi hermano,
Un trabajo limpio, purísimo y sano.
Órale Miguel Miguelito, mi hermano,
Llámalo mi amor porque así yo lo llamo.

Yo a ti te lo pago cuando esté en mi cama.
Yo a ti te lo pago cuando esté en mi cama.
Miguel... me oíste, aquí muere todo, todo.
No te hagas, aquí quedamos tabla Miguel.
Parejo, me oíste, buen trato Miguel.

martes, 23 de junio de 2009

consejos

Durante la ceremonia del Hain a los Klóketens se les daban ciertos consejos. Los iniciados debían aprender a tratar a sus mujeres y a la vez a comportarse adecuadamente con los otros hombres.

"Un hombre no debía ser glotón porque se pondría obeso y perezoso, dejaría de tener éxito en sus cacerías y daría motivo para que se dijera que su mujer estaba obligada a alimentarlo con pescado. En cambio, la mujer debía ser gorda, para que todos respetaran al hombre, considerándolo un diestro cazador.
Para evitar los peligros de las uniones incorrectas con mujeres de su propia tribu, se estimaba conveniente obtener esposas de muy lejos. Esto tenía además la ventaja de la sumisión de la mujer a la voluntad del marido, puesto que no habría parientes que tomaran su defensa cuando riñeran".

Lucas Bridges "El último confín de la tierra".

Como se verá muchos de estos consejos podrían ser seguidos. Quizás no el primero, pero sí, definitivamente, el segundo. Siempre, siempre, buscar esposa en los confines de otra tribu. Aunque aconsejo desoir la costumbre shelk'nam de raptarlas luego de matar a sus padres o/o maridos.
Hoy terminé de leer este libro y como siempre que termino de leer, me encuentro en un estado entre melancólica y triste. Más aun, sabiendo que la historia de este libro relata también la historia de otro final.

lunes, 22 de junio de 2009

mi vida con efe

me pregunto si con esto tiraré abajo mi fama de torta hecha y derecha.
bah, que más da (imaginen al niño cantando eso) si total.
la cosa es que durante cuatro años compartí mi vida con él.
él es efe, quien más si no.
nos conocimos en la más tierna edad. en la primaria, aunque fuéramos a distintos grados. empezamos a conocernos en la secundaria, en donde nos tocó en la misma división. y nos sentamos en bancos cercanos. y como dios los cría y el viento los amontona, dos personas se encontraron para formar esas amistades que rozan con la sangre.
efe y yo (al menos en mi decir) nos encontramos vistiendo esos chalecos de wehrter. dos lusers, aunque él en ese momento fuese el muchacho más codiciado de la división. al menos lo fue, hasta que que se enamoró y no pudo más.
luego de su primera y gran decepción, se volvió a enamorar y ahí, en ese momento fue cuando hicimos máquina. efe, enamorado de quien él creía que jamás se fijaría en él, yo enamorada de mi amor imposible de secundaria. y así nomás nos fuimos empezando a escribir cartas, cartas cuyos destinatarios no eramos nosotros, sino ellas, pero que, como no podían llegar a sus manos, llegaban a las nuestras. mucha música. mucha literatura.
dos bichos raros en un colegio técnico y nos mandaron a hacer la materia de Epistemología en la Facultad de Sociales, porque no sabían que pasantía darnos.
así fue, que con 19 yo y 18 él nos vinimos a Buenos Aires. él con su amor consumado, después del día que se decidiera a hablarle a la muchacha en cuestión y yo lo acompañara hasta la puerta del edificio. no está de más decir que él volvió a las tres horas a mi casa. ante mi pregunta de si ella le había dicho que no, me respondió:
"mucho peor, talita, mucho peor, me dijo que si"
bueno, así vivimos nuestros primeros años en capital separados, cada uno en sus lados hasta que la oportunidad se dio y nos mudamos juntos.
un matrimonio perfecto. vivíamos juntos, hacíamos cosas juntos, todo, menos el sexo. a esta altura, efe ya era un hermano más. nos hemos relatado nuestras cuitas de amor. nuestras más hondas alegrías. nos hemos dejado de hablar por semanas.
al cabo de nuestro segundo año de matrimonio, efe y yo estábamos en crisis, efe quería una mascota y yo, no. efe trajo a la mascota, nuestro hijo Legui.
resultó que por esas cosas del destino Legui estuviera más unido a mi, lo que nos lleva al punto que cuando nos separamos (ahh si porque eso fue una separación), Legui quedara en mi custodia.
creo que no me he reído tanto con alguien como con efe, ni otra persona ha presenciado mis lágrimas más contundentes. parecidos en algunas cosas, diferentes en otras, la vida me dio un hermanito menor, una pequeña familia más. aún recuerdo con cierta nostalgia los domingos levantados después de que coincidiéramos en una noche con alguna señorita él y yo, separados por el casto muro de nuestras habitaciones y nos miráramos cómplices mientras salíamos a preparar el desayuno.
soportó estoicamente y como guerrero a mi primera novia que le hacía la vida imposible. me felicitó el día que me separé de ella. me espetó en la cara las verdades terribles sobre la segunda "ella te va a dejar a los dos meses y te vas a quedar llorando", pronóstico que se hizo cierto, pero no a los dos meses.
efe ha sido un compañero ideal, con muchas bajas pero con excelentes altas. hoy su compañía la disfruta otra persona con quien comparte, este vez sí, una cama.
efe es mi única experiencia de convivencia, por ahí la que me enfrentó a mis propias insanías de relación.
pero como los chicos crecen, en un momento, nos tuvimos que separar. nos dolimos, nos quisimos y nos volvimos a querer más.
es, por lejos, él que tiene las visión más aguda y sin tapujos de mí. y hay veces que lo odio por eso, pero claro, la mayor parte del tiempo, lo quiero por eso mismo.
de nuestras charlas bizarras han salido ideas geniales para parciales y monografías. hemos grabado algunas, como la de los anarko punkis burgueses.
no se porque hoy escribo por él. por ser el hombre que me dio un hijo (en todo sentido) y por ser el hombre con el que he compartido cuatro años de mi vida.
efe, el hombre de las congas.
(¿te acordás cuando nos leíamos a través de la puerta del baño, mientras el otro estaba en la bañera?)

domingo, 21 de junio de 2009

Happy new yang

Empieza la parte yang de nuestro año. La parte yang, es el movimiento. La transición es el momento de la Creación. Dicen los taoístas que ambas fuerzas estan equilbrio, así su forma. El yang, el lado blanco de las esfera representa los principios masculinos. De ahi, el movimiento y la acción. El solsticio nos indica el comienzo de este periodo. En el hemisferio sur, es el día más corto del año y da comienzo a los días que se irán haciendo cada vez más largos. Es la renovación, la acción de lo que ha estado en reposo, por las fuerzas del invierno y comienza a crecer renovado.
Yo, por lo pronto, me afirmo en este solsticio renovando y limpiando.
Limpié a fondo mi casa. Toda.
Tiré papeles, jeraquicé tareas para hacer.
Acomodé mi ropa, por color y armónicamente (¿qué, se pensaban que no tenía un lado ocd?).
Me bañé y limpié a fondo, no es que no me bañara estos días, pero con la escayola se complicaba todo.
Me he puesto a punto para recibir un nuevo año.
A agradecer lo bueno y a aprender de lo malo.
Esta vez, la ceremonia no se pudo hacer. Sin embargo en el patio de mi casa hice mi propia ceremonia personal. Agradecer y pedir felicidad para todos los que me rodean.
Feliz yang para todos.

Como muestra de mi espíritu festivo les dejo un hermoso tema de Almendra. Si y muevan todxs sus caderas. Es el primero de muchos que se vienen.


sábado, 20 de junio de 2009

el pulgar oponible


Ya que estoy con las dos manitos (albricias me han sacado la escayola) voy a escribir sobre la importancia de las dos manos.
Sí, durante mucho tiempo se consideraba que el bipedismo había sido una adpatación exitosa porque habría liberado las dos manos del andar (si, para poderse atar los cordones más hábilmente, ya que asumimos que los australophitecus usan zapatillas).
En realidad, la liberación de las dos manos del andar es una consecuencia exaptativa (una ventaja adicional de un rasgo). El bipedismo fue una adpatación exitosa no por esa razón sino porque en los climas calurosos de hace 4 millones de años, una mayor superficie expuesta permitía una termoregulación mucho más eficiente. Además, cuando los bosques se retiraron en uno de los cambios climáticos del pleistoceno, y dieron paso a las sabanas africanas y, consecuentemente, a la posibilidad de la consagración cinematográgfica de Merill Strip (todo tiene que ver con todo), los pequeños autralopithecos tuvieron una ventaja adaptativa al poder tener una resistencia de marcha mucho mejor en dos patas que en cuatro. Para caminar grandes distancias, es mejor tener dos, que cuatro, en términos de resistencia, no así en velocidad.
Bien, el bipedismo nos dió manos, y sólo dios y nuestra cama son capaces de saber que hacemos con ellas. El bipedismo también causó el estrechamiento de las caderas y la dificultad del parto (pero de eso hablaré en otra ocasión).
Al liberar las manos, los autralopithecus y los Homo (hábilis y luego los Ergáster), pudieron manipular artefactos. Ud me dirán: "pero yo vi en Discovery chanel que los monos lo hacen". Si, los monos los hacen, usan instrumentos y hasta llegan a un grado de planificación asombroso. El cambio se dió en la forma de la mano.
Si, los monos tienen el pulgar oponible como el Homo sapiens. Lo que los monos (en realidad ningún primate aparte del humano) no pueden hacer es tocarse todos los dedos con la punta del pulgar. Ese simple juego de motricidad fina es imposible.
Muchos paleoantropólogos han estudiado el ancho de las falages de los Autralopitheus y Homos previos al Sapiens Sapiens para poder calcular el grado de motricidad que poseían sus manos. El más habíl, no fue el Habilis, sino el Erectus y de ahí derechito hasta de Narvaez.
Esta motricidad fina es la que nos permite hacer pequeñas miniaturas y detalles absolutamente ínfimos en decoración o en tecnología.
Esa motricidad es la que no tuve en mi mano izquierda por una semana y que me llevó a replantearme todas las cosas que no se pueder hacer sino es con dos manos:
atarse los cordones
lavar los platos
ponerse crema para peinar (tengo rulos y que!!!)
limpiar la casa
cortarme las unas de la mano sana
y un largo número de etcéteras.
pero si algo tienen los Homo Sapiens Sapiens es su capacidad exaptativa, una semana más y te aprendía a tocar una zamba a una sola mano.
salutes desde las manos liberadas y buen comienzo de año para todos.


fotografía: venus de Wilendorf, Paleolítico Superior Europeo.

viernes, 19 de junio de 2009

cantar

hace mucho tiempo escuché esta canción dedicada de un chico a su novia. recuerdo que me quedé maravillada.
tiempo después lo escuche a pedro aznar y luego a chico cesar. misma canción.
siempre me pareció bellisima. hasta intenté aprenderla en la guitarra, sin éxito alguno.
hoy, la pareja que cantaba esa canción se ha separado. and life go on.
iba a postear la versión de pedro, pero encontré esta.
el señor de barba, es mi amigo efe y padre de legui. entenderán ahora el motivo de essta versión.
ella, es la señorita julia que, valga aclararlo porque en la grabación no se aprecia, tiene una voz muy bonita y toca muy bien la guitarra.

jueves, 18 de junio de 2009

cuestionario

traumatólogo revisa mi herida.
ve la mano muy hinchada.

D: ¿cómo estás durmiendo?

T: sola









miércoles, 17 de junio de 2009

Girondo

POEMA 12

Se miran, se presienten, se desean,
se acarician, se besan, se desnudan,
se respiran, se acuestan, se olfatean,
se penetran, se chupan, se demudan,
se adormecen, se despiertan, se iluminan,
se codician, se palpan, se fascinan,
se mastican, se gustan, se babean,
se confunden, se acoplan, se disgregan,
se aletargan, fallecen, se reintegran,
se distienden, se enarcan, se menean,
se retuercen, se estiran, se caldean,
se estrangulan, se aprietan se estremecen,
se tantean, se juntan, desfallecen,
se repelen, se enervan, se apetecen,
se acometen, se enlazan, se entrechocan,
se agazapan, se apresan, se dislocan,
se perforan, se incrustan, se acribillan,
se remachan, se injertan, se atornillan,
se desmayan, reviven, resplandecen,
se contemplan, se inflaman, se enloquecen,
se derriten, se sueldan, se calcinan,
se desgarran, se muerden, se asesinan,
resucitan, se buscan, se refriegan,
se rehuyen, se evaden, y se entregan.

si ya sé

pero me gusta tanto